{"id":540469,"date":"2022-03-23T00:05:13","date_gmt":"2022-03-23T06:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=540469"},"modified":"2022-03-23T22:32:39","modified_gmt":"2022-03-24T04:32:39","slug":"libertad-errante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=540469","title":{"rendered":"Libertad errante"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>\u201cLa Peor Persona del Mundo\u201d del director dan\u00e9s-noruego Joachim Trier es una historia que, sin profundizar en todas estas situaciones de fondo, traza de manera acertada y elegante c\u00f3mo se siente ser un treinta\u00f1ero en los 2020s<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_540555\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=540555\" rel=\"attachment wp-att-540555\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-540555\" class=\"size-full wp-image-540555\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/filosofia-millennial-23.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-540555\" class=\"wp-caption-text\">Un film que reluce por su gui\u00f3n. Por la manera emp\u00e1tica de tratar a cada uno de sus personajes pero, especialmente, por la atenci\u00f3n sugerente \u2014a veces metaf\u00f3rica, a veces franca\u2014, leal y sin prejuicios con la que acompa\u00f1a los procesos personales e introspectivos de su protagonista.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya los fil\u00f3sofos existencialistas del siglo XX describ\u00edan la libertad humana en t\u00e9rminos de una realidad apremiante, angustiante. Porque con el hecho de ser libres conviene la necesidad de hacerse responsable de las propias elecciones, de las propias decisiones. Porque el ser libres implica que \u2014lo reconozcamos o no\u2014 somos lo que vamos haciendo, las disyuntivas a las que nos vamos enfrentando a lo largo de nuestras vidas y los modos en los que nos relacionamos con el conjunto de fen\u00f3menos objetivos, oportunidades y escenarios con los que vamos conviviendo.<\/p>\n<p>Otros pensadores y pensadoras \u2014no necesariamente opuestos a los anteriores\u2014 acentuar\u00e1n, adem\u00e1s, que no existe tal cosa como una libertad absoluta e irrestricta; en otras palabras, que no existe tal cosa como una libertad que no se tope con otras libertades, o bien, que no tenga que dialogar con el mundo en el que se desenvuelve. Que nuestras libertades componen una especie de entramado compartido en el que las acciones de unos se relacionan directa o indirectamente con las acciones de otros. En una sentencia: que ning\u00fan ser humano es una isla y que, en varios niveles, todos interactuamos en un mismo mundo material y, m\u00e1s interesante a\u00fan, todos interactuamos en una misma realidad social y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por ello no resulta extra\u00f1o que uno de los mayores retos a los que se enfrenta la primera generaci\u00f3n crecida en el Nuevo Milenio \u2014mi generaci\u00f3n, la generaci\u00f3n millennial\u2014 es su amplio espectro de opciones en pr\u00e1cticamente cualquier rubro de sus vidas. Mayor acceso a la informaci\u00f3n \u2014y a la desinformaci\u00f3n\u2014; mayor acceso a comunidades que comparten gustos, aficiones \u2014y hasta vicios y fanatismos\u2014; mayor interconexi\u00f3n para protestar, denunciar o se\u00f1alar los aspectos negativos y mejorables de su contexto sociopol\u00edtico y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por ello la confusi\u00f3n, incertidumbre y falta de direcci\u00f3n que hasta hace algunos a\u00f1os se atribu\u00eda \u00fanicamente a adolescentes empieza a presentarse con mayor frecuencia en personas adultas; en sus 20s, en sus 30s, en sus 40s.<\/p>\n<p>Parece que los cuestionamientos \u00edntimos se repiten cada vez con mayor frecuencia: \u201c\u00bfes esto todo lo que hay en el mundo para m\u00ed?\u201d, \u201c\u00bfes esto todo lo que la vida tiene para darme?\u201d, \u201c\u00bfcu\u00e1l es mi lugar en el mundo?\u201d, \u201c\u00bfcu\u00e1l es mi lugar en todo esto?\u201d, \u201c\u00bfd\u00f3nde encuentro esa satisfacci\u00f3n existencial que me prometieron?\u201d.<\/p>\n<p>Porque, a pesar de este acceso a un mundo que parece ofrecerle a la voluntad cada vez m\u00e1s y mejor dise\u00f1adas opciones para satisfacer sus deseos m\u00e1s espec\u00edficos, el mundo se siente cada vez m\u00e1s convulsionado, sobrepoblado, violento, injusto, dispar. Pesan, cada vez m\u00e1s, 2000 a\u00f1os de civilizaciones humanas que no dejan de caer una y otra vez en los mismos vicios \u2014tiran\u00edas, ideocracias, fanatismos, explotaciones, marginaciones, ambiciones desmedidas y pretensiones impositivas de m\u00e1s y mayor poder. A pesar de que parece que cada vez existen mejores condiciones para ejercer la propia libertad plenamente, las personas parecen sentirse cada vez m\u00e1s insatisfechas.<\/p>\n<p>El resultado es una experiencia vivencial que se torna m\u00e1s err\u00e1tica. Que con facilidad se atiene a cambios de parecer, a escenarios pasajeros, a elegir \u201clo que funciona hoy\u201d en lugar de lo que construye un sentido proyectivo de estabilidad. El resultado es una historia como la de Julie, la protagonista de la nominada a los pr\u00f3ximos Premios Oscar, <em>La Peor Persona del Mundo<\/em> del director dan\u00e9s-noruego Joachim Trier.<\/p>\n<p>Una historia que, sin profundizar en todas estas situaciones de fondo, traza de manera acertada y elegante c\u00f3mo se siente ser un treinta\u00f1ero en los 2020s; mejor dicho a\u00fan, c\u00f3mo se siente ser una mujer adulta que busca explorar todo el potencial de las capacidades de su libertad y, al mismo tiempo, lidiar con la inquietante b\u00fasqueda de autodescubrimiento en una realidad que ofrece siempre una opci\u00f3n m\u00e1s.<\/p>\n<p>De este modo, la pel\u00edcula narra la experiencia de una joven mujer llena de vitalidad que se enfrenta a la picante intranquilidad de un \u00e1nimo siempre insatisfecho. Una adulta que va de una carrera profesional a otra \u2014reinventando siempre qui\u00e9n es\u2014, que va de una relaci\u00f3n amorosa a otra \u2014obedeciendo al mandato de sus impulsos sexoafectivos\u2014 y que se enfrenta a decisiones irreversibles como la maternidad o la no maternidad.<\/p>\n<p>Una joven inquieta. \u00c1vida de est\u00edmulos. Siempre intrigada por lo que hay m\u00e1s all\u00e1 del lugar y espacio en el que se sit\u00faa. Siempre atra\u00edda por la promesa de un lugar \u2014una actividad o una persona\u2014 que se sienta inagotable. Escapista del aburrimiento y la monoton\u00eda. Amante de la fluidez de su existencia. Amante de su libertad. Fiel a s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Un film que reluce por su guion. Por la manera emp\u00e1tica de tratar a cada uno de sus personajes pero, especialmente, por la atenci\u00f3n sugerente \u2014a veces metaf\u00f3rica, a veces franca\u2014, leal y sin prejuicios con la que acompa\u00f1a los procesos personales e introspectivos de su protagonista.<\/p>\n<p>Una narraci\u00f3n c\u00f3mplice que tiene m\u00e1s de un giro por dar. Que entrega secuencias memorables, tanto en lo dial\u00f3gico como en lo cinematogr\u00e1fico, y que, como su esencia, privilegia la b\u00fasqueda art\u00edstica de capturar a una persona en movimiento. A una mujer contempor\u00e1nea de treinta a\u00f1os siendo. Siendo a trav\u00e9s de sus decisiones. Siendo a trav\u00e9s de sus deseos. Siendo a trav\u00e9s de sus experiencias. Siendo a trav\u00e9s de su libertad. Siendo su libertad.<\/p>\n<p>Siendo una libertad que, como ve\u00edan bien los fil\u00f3sofos del siglo XX, no puede transcurrir sin afectar las vidas de otros y no puede transcurrir m\u00e1s que como una experiencia angustiante. Una libertad que se toca con otras y que, en el encuentro, lo da todo de s\u00ed \u2014tanto en los tragos amargos, como en los tragos dulces; tanto en el arrebato il\u00f3gico, como en la toma de conciencia.<\/p>\n<p>Una libertad apremiante, s\u00ed. Una libertad que, a su paso, afecta las vidas de otros, tambi\u00e9n. Una libertad humana: circunscrita a contextos, a condiciones. Una libertad que carga con las consecuencias de sus decisiones. Una libertad que recoge sus frutos. Una libertad que, como es siempre el caso, se ve aventajada, rebasada y sorprendida por la realidad. Una libertad enfrentada a \u201clas iron\u00edas de la vida\u201d.<\/p>\n<p>La vida de Julie y sus decisiones. De sus decisiones y las consecuencias irreversibles de \u00e9stas. De las inesperadas sorpresas que da la vida. De las lecciones no pedidas pero recibidas. Las lecciones de una consciencia humana que avanza cada vez m\u00e1s hacia la asimilaci\u00f3n de la complejidad de su naturaleza.<\/p>\n<p>Una consciencia que cada vez comprende mejor la relativa intrascendencia de una vida en medio de un cosmos, un mundo, una sociedad y una comunidad que resultan inabarcables; que no caben, en su infinita complejidad, en la mente de un solo individuo.<\/p>\n<p>La vida de una inquieta mujer del siglo XXI a sus treinta a\u00f1os. De Julie, que no puede m\u00e1s que ser fiel a s\u00ed misma. Que, m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de su libertad y del sentido \u2014trascendental o no\u2014 de su existencia, descubre las fibras incontrolables de una vida humana. La vida de una adulta contempor\u00e1nea, vivaz, \u00e1vida y apasionada, que descubre el amor por la vida. A\u00fan en su impredictibilidad. A\u00fan en sus vaivenes. A\u00fan en su insatisfacci\u00f3n elemental.<\/p>\n<p>Un ser humano que descubre el amor por la vida a\u00fan en la condena angustiante que nos impone la libertad que somos. Que descubre, desde la ternura, la reapropiaci\u00f3n de la cadena de efectos que provocamos con nuestras acciones. Un ser humano, una mujer, que abraza la val\u00eda de estar en este devenir constante \u2014tanto del propio \u00e1nimo, como del mundo que est\u00e1 all\u00e1 afuera\u2014 si\u00e9ndose fiel a s\u00ed misma.<\/p>\n<p>prejuicios con la que acompa\u00f1a los procesos personales e introspectivos de su protagonista.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: filosof\u00eda.millennial<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nYa los fil\u00f3sofos existencialistas del siglo XX describ\u00edan la libertad humana en t\u00e9rminos de una realidad apremiante, angustiante. Porque con el hecho de ser libres conviene la necesidad de hacerse responsable de las propias elecciones, de las propias decisiones. Porque el ser libres implica que \u2014lo reconozcamos o no\u2014 somos lo que vamos haciendo, las disyuntivas a las que nos vamos enfrentando a lo largo de nuestras vidas y los modos en los que nos relacionamos con el conjunto de fen\u00f3menos objetivos, oportunidades y escenarios con los que vamos conviviendo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":540555,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-540469","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/540469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=540469"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/540469\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/540555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=540469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=540469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=540469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}