{"id":542876,"date":"2022-04-13T00:00:08","date_gmt":"2022-04-13T05:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=542876"},"modified":"2022-04-14T01:43:22","modified_gmt":"2022-04-14T06:43:22","slug":"trauma-transgeneracional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=542876","title":{"rendered":"Trauma transgeneracional"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>La pel\u00edcula de Disney-Pixar, \u201cTurning Red\u201d o \u201cRed,\u201d da el paso hacia una toma de conciencia sobre la historia familiar, las heridas emocionales perpetuadas y el llamado a las nuevas generaciones por cerrar un ciclo de din\u00e1micas defectuosas con una profunda misi\u00f3n emp\u00e1tica de sanaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_542990\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=542990\" rel=\"attachment wp-att-542990\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-542990\" class=\"size-full wp-image-542990\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/filosofia-millennial-13.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-542990\" class=\"wp-caption-text\">A trav\u00e9s de \u201cla incontrolable bestia interior\u201d que es el panda rojo en el que Mei se convierte, se habla aleg\u00f3ricamente de la experiencia femenina.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La gen\u00e9tica no es un destino tanto como una colecci\u00f3n de aspectos biol\u00f3gicos heredados que han de sentar las bases condicionantes del desarrollo de un individuo. Sientan las bases pero no determinan, no obligan, ni conminan. Del mismo modo, la crianza y la tradici\u00f3n recibidas act\u00faan como canales a trav\u00e9s de los cuales estas bases habr\u00e1n de fluir y dar forma, en el futuro, a un ser humano dotado de capacidades, creencias, convicciones y, sobre todo, agencia.<\/p>\n<p>Transportado al mundo de la psicolog\u00eda, este razonamiento se ha popularizado en la forma de una noci\u00f3n \u2014no exenta de observaciones cr\u00edticas\u2014 que apunta a las dimensiones epigen\u00e9ticas \u2014i.e., a los procesos de desarrollo que influyen en la expresi\u00f3n efectiva de cierto gen\u2014 del trauma colectivo: el trauma transgeneracional.<\/p>\n<p>A grandes rasgos, el trauma transgeneracional refiere a los efectos psicol\u00f3gicos de un trauma experimentado por una comunidad o un grupo que comparte una identidad com\u00fan cuando \u00e9stos son heredados a una generaci\u00f3n posterior de dicho colectivo. En otras palabras, refiere a los efectos hereditarios de una herida emocional que perdura en el inconsciente de un grupo.<\/p>\n<p>Extrapolado al \u00e1mbito familiar \u2014que podemos calificar como una comunidad que comparte una identidad a trav\u00e9s de una historia com\u00fan, rasgos de personalidad, tradiciones, creencias, etc\u00e9tera\u2014, el concepto se traduce en la idea de que las heridas profundas de nuestros antepasados encontrar\u00e1n siempre la forma de surtir efectos en nuestras vidas. Sobre todo, si estas heridas o traumas son perpetuados a trav\u00e9s de las costumbres familiares; pero, m\u00e1s que nada, si son condonados a trav\u00e9s de una falta de toma de conciencia respecto a ellas. Es decir, si no son afrontadas o gestionadas.<\/p>\n<p>En estas directrices tem\u00e1ticas se inserta la m\u00e1s reciente pel\u00edcula de Disney-Pixar, <em>Turning Red<\/em> o <em>Red<\/em>, de la directora chino-canadiense Domee Shi. Un trabajo que ronda las mismas preocupaciones sobre las relaciones maternofiliales que ya hab\u00eda explorado en su cortometraje <em>Bao<\/em>, ganador del Oscar en 2018.<\/p>\n<p>En <em>Bao<\/em>, Shi expresaba de manera metaf\u00f3rica, magistral y directa las complejidades de un amor maternal \u2014o paternal\u2014 sofocante. La complicada violencia t\u00e1cita que se imprime a los hijos a trav\u00e9s de la sobreprotecci\u00f3n y, como consecuencia, la respuesta abrupta de la rebeld\u00eda en la adolescencia y la adultez.<\/p>\n<p>Ahora, con <em>Red<\/em>, Shi hace su esperado debut como directora de largometrajes animados aport\u00e1ndole a las preguntas que estableci\u00f3 en <em>Bao<\/em> un nuevo estilo est\u00e9tico, un trasfondo semibiogr\u00e1fico palpable y una agilidad narrativa congruente con las necesidades y exigencias de los nuevos consumidores del g\u00e9nero \u2014las nuevas infancias.<\/p>\n<p>Situada en 2002, la cinta sigue a Mei, una ni\u00f1a de origen chino radicada en Toronto, Canad\u00e1, que deber\u00e1 enfrentarse a una misteriosa maldici\u00f3n familiar que detonar\u00e1 intempestivamente justo a sus 13 a\u00f1os de edad. Debido a ella, la joven se convertir\u00e1 en un gigante panda rojo cada que una emoci\u00f3n sobrecogedora la invada. Todo ello justo en los d\u00edas de los cambios corporales, los primeros enamoramientos y los primeros acercamientos con la vida social y sus naturales c\u00f3digos, ansiedades e inquietudes.<\/p>\n<p>En lo t\u00e9cnico, la cinta refresca el lenguaje visual de Pixar y lo acerca a las tendencias de animaci\u00f3n de los a\u00f1os recientes. Por un lado, con secuencias detalladas tan bien logradas que pueden despertar el apetito de la audiencia al ver a un personaje cocinando y, por el otro, con una expresividad acentuad\u00edsima que pone en primer plano las emociones, confusiones y experiencias internas de Mei y sus amigas mientras referencia una reconocible tradici\u00f3n anime \u2014<em>Sailor Moon, Ranma \u00bd, Inuyasha<\/em>\u2014 y de animaci\u00f3n en general \u2014<em>Mi vecino Totoro, Goofy, la pel\u00edcula<\/em>, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>En lo metaf\u00f3rico, la pel\u00edcula logra acercarnos a la experiencia de la pubertad en los a\u00f1os 2000 pero, m\u00e1s importante a\u00fan, nos pone en franco di\u00e1logo con situaciones biol\u00f3gicas, psicol\u00f3gicas y emocionales inevitables que terminan componiendo la identidad de una persona.<\/p>\n<p>As\u00ed, a trav\u00e9s de \u201cla incontrolable bestia interior\u201d que es el panda rojo en el que Mei se convierte, se habla aleg\u00f3ricamente de la experiencia femenina, de los primeros llamados de la sexualidad, de la menstruaci\u00f3n, de la salud mental y emocional, de las emociones reprimidas, de la presi\u00f3n familiar ejercida a trav\u00e9s de un ideal de comportamiento como hija, de los conflictos con los valores adquiridos a trav\u00e9s de la crianza y, en el caso espec\u00edfico de esta protagonista, del conflicto entre la vida de una ni\u00f1a crecida en Canad\u00e1 y las exigencias concretas de una familia de origen, tradiciones y convenciones chinas.<\/p>\n<p>Pero <em>Turning Red<\/em> no se queda all\u00ed \u2014en la mera expresi\u00f3n de una experiencia personal\u2014 sino que da el paso hacia una toma de conciencia sobre la historia familiar, las heridas emocionales perpetuadas y el llamado a las nuevas generaciones por cerrar un ciclo de din\u00e1micas defectuosas con una profunda misi\u00f3n emp\u00e1tica de sanaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Porque Mei descubrir\u00e1 que no s\u00f3lo ella se ha enfrentado a estos arrebatos interiores sino que tanto su madre, como su abuela, como sus t\u00edas han pasado por lo propio. Descubrir\u00e1 que all\u00ed donde sus antepasados no tuvieron m\u00e1s opci\u00f3n que negarse a s\u00ed mismos \u2014reprimirse, darse la espalda\u2014, all\u00ed, ella, tiene la opci\u00f3n de hacerse cargo de su propio panda. La opci\u00f3n, adem\u00e1s, de sanarse ella y, sin intenciones impositivas ni pretensiones de superioridad, acercar a sus antepasados a un proceso de sanaci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>Comprender el dolor de quienes estuvieron antes que nosotros no para reprocharles ni para exigirles sino para entenderlos mejor. Comprender el dolor desde el que se originan nuestras creencias, nuestras crianzas, nuestros valores, no para deshacerlo \u2014porque el pasado no se deshace\u2014 sino para sublimarlo. Para elevarlo a mejores expresiones de s\u00ed, afront\u00e1ndolo, gestion\u00e1ndolo. Para romper con ciclos viciosos. Para acabar con dolores comunes. Para desaprender juntos y, ojal\u00e1, sanar todos juntos. En honor a los que no tuvieron la oportunidad de hacerlo, por el bien de quienes podemos actuar distinto y en favor de los que vengan, para que no tengan que cargar con los lastres del pasado.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: filosof\u00eda.millennial<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nLa gen\u00e9tica no es un destino tanto como una colecci\u00f3n de aspectos biol\u00f3gicos heredados que han de sentar las bases condicionantes del desarrollo de un individuo. 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