{"id":545160,"date":"2022-05-04T00:05:50","date_gmt":"2022-05-04T05:05:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=545160"},"modified":"2022-05-05T02:54:00","modified_gmt":"2022-05-05T07:54:00","slug":"crisis-profesional-crisis-de-identidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=545160","title":{"rendered":"Crisis profesional, crisis de identidad"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_545271\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=545271\" rel=\"attachment wp-att-545271\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-545271\" class=\"size-full wp-image-545271\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/filosofia.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-545271\" class=\"wp-caption-text\">La pel\u00edcula se centra en una versi\u00f3n ficcionalizada de Nicolas Cage \u2014interpretada por Nicolas Cage\u2014 que se encuentra al borde de los sesenta a\u00f1os de edad.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por alguna raz\u00f3n es culturalmente aceptado que alguien d\u00e9 una descripci\u00f3n breve de s\u00ed mismo se\u00f1alando aquello a lo que se dedica, aquella profesi\u00f3n que estudi\u00f3 o aqu\u00e9l camino productivo-educativo en el que se encuentra. La suposici\u00f3n, all\u00ed, es que la carrera, el trabajo o la actividad productiva de la que uno se sostiene es equiparable a su identidad. Como si fil\u00f3sofo, abogado, reportero, artista, carpintero, arquitecto, actor o cualquier sustantivo similar bastara como definici\u00f3n de un car\u00e1cter, de una individualidad, de un acto de ser humano.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno tiene, probablemente, sus or\u00edgenes en el viraje de la Modernidad hacia una definici\u00f3n del ser humano que equipara a \u00e9ste con su capacidad laboral \u2014ejemplos claros pueden ser las primeras filosof\u00edas mercantilistas-capitalistas y, quiz\u00e1 el m\u00e1s obvio, la filosof\u00eda marxista. Una tendencia conceptual por reducir el fen\u00f3meno humano a las especificidades de las condiciones materiales de la historia. Una concepci\u00f3n del humano atenida a su efecto productivo en la sociedad y no tan preocupada por otras dimensiones mucho menos concretas de la realidad humana \u2014creencias, emociones, expresiones culturales, subjetividades, etc\u00e9tera. Una concepci\u00f3n, incluso, que supedita todas las expresiones humanas a las condiciones materiales concretas de las que se originan.<\/p>\n<p>Un modelo t\u00edpicamente moderno; caracterizado por una grandilocuencia totalizante \u2014que asegura poder hacer una descripci\u00f3n absoluta de la realidad con base en un eje previo a la conciencia y la racionalidad humana\u2014 y esperanzado en ideales de progreso \u2014con una visi\u00f3n acumulativa de la historia que asume una linealidad positiva de \u00e9sta, es decir, que piensa que cada momento futuro es o puede ser, por acumulaci\u00f3n, mejor que cada momento pasado.<\/p>\n<p>La Antig\u00fcedad, por su parte, abr\u00eda el espectro del juicio cualitativo sobre un ser humano a criterios de libertad o no libertad \u2014hablamos, por supuesto, de las \u00e9pocas de la econom\u00eda construida en el esclavismo\u2014, eso s\u00ed, siempre menospreciando el trabajo manual y asignando la superioridad moral e intelectual a quienes gozaban de garant\u00edas pol\u00edticas \u2014hombres libres con capacidad de participar en el proceso democr\u00e1tico. El Medievo mantuvo un sistema de valores sociopol\u00edticos similar al de su \u00e9poca antecesora, mismo cuyas \u00faltimas formas pueden rastrearse a\u00fan a principios de las democracias modernas del siglo XIX. Claro, en ese caso, la estructura se apegaba m\u00e1s a los esquemas mon\u00e1rquicos prevalecientes y a la divisi\u00f3n eficientista del feudalismo.<\/p>\n<p>Pero, a\u00fan con una breve conciencia hist\u00f3rica sobre esta costumbre cultural, la pregunta persiste: \u00bfc\u00f3mo llegamos a considerar una actividad laboral como el elemento fundamental de la identidad de un individuo? Y, m\u00e1s interesante a\u00fan, \u00bfc\u00f3mo fue que interiorizamos ese modelo conceptual?: \u00bfpor qu\u00e9, en el Mundo Contempor\u00e1neo, una crisis profesional puede equipararse a una crisis de identidad?<\/p>\n<p>El t\u00f3pico se ha convertido en un lugar com\u00fan del entretenimiento, donde sus representaciones se acoplan a lo conocido para actores, directores y guionistas: las industrias del cine, la m\u00fasica y la televisi\u00f3n. Desde ah\u00ed, las historias de las estrellas hollywoodenses que se enfrentan a una crisis de identidad derivada de un momento complicado en su vida profesional se han retratado desde los \u00e1ngulos elementales de los g\u00e9neros narrativos \u2014en forma de drama, en forma de comedia; de maneras inventivas, de maneras predecibles.<\/p>\n<p>En ese rubro se inserta la cinta de comedia y acci\u00f3n <em>El Peso del Talento<\/em>. Una pel\u00edcula ingeniosa, efectiva, entretenida, ligera y \u00e1gil que logra refrescar la tem\u00e1tica de la crisis de identidad-crisis de la edad-crisis profesional adem\u00e1s de apelar a la nostalgia y alcanzar niveles de comicidad metaficcional.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula se centra en una versi\u00f3n ficcionalizada de Nicolas Cage \u2014interpretada por Nicolas Cage\u2014 que se encuentra al borde de los sesenta a\u00f1os de edad. Un ic\u00f3nico actor hollywoodense cuyos mejores d\u00edas parecen haber quedado atr\u00e1s y cuya vida familiar se ve cada vez m\u00e1s desgastada por un ambicioso \u00edmpetu sediento de otro \u00e9xito.<\/p>\n<p>En medio de esta encrucijada, al actor, necesitado de dinero, le llegar\u00e1 una misteriosa propuesta para pasar un fin de semana en el Meditarr\u00e1neo Europeo junto a un intenso fan\u00e1tico de su trabajo, el empresario Javi Gutierrez \u2014excelentemente interpretado por Pedro Pascal. El problema ser\u00e1 que, quiz\u00e1, Javi esconda alg\u00fan tipo de actividad il\u00edcita que lo convertir\u00e1 en el objetivo de una investigaci\u00f3n de la CIA. Misma que, m\u00e1s pronto que tarde, necesitar\u00e1 de la ayuda de Cage; llev\u00e1ndolo a vivir en carne propia una aventura digna de cualquiera de sus films.<\/p>\n<p>En lo t\u00e9cnico la pel\u00edcula se presenta bajo est\u00e1ndares convencionales de filmaci\u00f3n y con un uso muy puntual y concreto del CGI. No se trata de una propuesta cinematogr\u00e1fica tanto como un rodaje din\u00e1mico que pone en el centro a sus dos personajes principales: Javi y Nick, quienes muy pronto formar\u00e1n una cercana amistad que detonar\u00e1 el excelente pulso c\u00f3mico de esta cinta. No hay aqu\u00ed grandes propuestas metaf\u00f3ricas, ni conceptos art\u00edsticos inefables, ni una narrativa totalmente innovadora: hay acci\u00f3n efectiva, llamativa; hay risas garantizadas \u2014con un ritmo perfecto para el g\u00e9nero por parte de Pascal y Cage\u2014; hay entretenimiento puro.<\/p>\n<p><em>El Peso del Talento <\/em>es una de esas pel\u00edculas de acci\u00f3n y comedia que, sin ser completamente predecible, adopta las formas de esta mezcla de g\u00e9neros para entregar ingenio. Es un dueto actoral centrado en un recurso b\u00e1sico e inagotable de la comedia: una dupla constructiva. Una retroalimentaci\u00f3n entre Cage y Pascal en la que a cada chiste de uno le viene una respuesta igual de efectiva del otro. Un buen rato para fans y no fans de Nicolas Cage. Un homenaje sat\u00edrico para quienes conocen la carrera del californiano. Un contundente ejercicio del cine de entretenimiento repartido en risas y vistosas escenas de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y, con todo, la trama de la pel\u00edcula no queda exenta de alguna reflexi\u00f3n. En un momento medular de este juego ir\u00f3nico entre Nicolas Cage y su vida ficcionalizada, el actor se pregunta algo que, estoy seguro, todos nos hemos preguntado alguna vez: \u201c\u00bfqui\u00e9n eres?\u201d. En concreto para Cage: \u201c\u00bfqui\u00e9n eres fuera de los personajes que has interpretado?\u201d. Extrapolado a cualquiera de nosotros: \u201c\u00bfqui\u00e9n eres fuera de aquello a lo que te dedicas?\u201d \u201c\u00bfqui\u00e9n eres m\u00e1s all\u00e1 de tu trabajo?\u201d.<\/p>\n<p>Para muchos, la pregunta es imposible de responder. Como si su identidad se agotara en un conjunto de las acciones e intereses que construyen lo que hoy llamamos una carrera profesional. Un concepto eminentemente contempor\u00e1neo, supeditado a los criterios de la especializaci\u00f3n y a las necesidades puntuales de los mercados laborales. Un concepto de ra\u00edces modernas: que parece implicar que una persona no es m\u00e1s que la capacidad productiva que tiene.<\/p>\n<p>Claro, para muchos la adopci\u00f3n de este criterio responde a una necesidad de supervivencia: \u201csoy lo que trabajo porque si no trabajo no sobrevivo\u201d \u2014literalmente me muero: \u201csin trabajo no accedo a alimento, vivienda, etc\u00e9tera\u201d. Para muchos otros la adopci\u00f3n de este criterio responde a una necesidad del ego: \u201csoy lo que trabajo porque eso me da una posici\u00f3n social, me distingue de un grupo o comunidad, me da un lugar de relativa injerencia pol\u00edtica, etc\u00e9tera\u201d. Para otros m\u00e1s la adopci\u00f3n de este criterio responde a una descripci\u00f3n del sentido com\u00fan: \u201csoy lo que trabajo porque soy lo que hago\u201d \u2014y nunca, quiz\u00e1s, he hecho otra cosa que trabajar.<\/p>\n<p>Cualquiera de estos tres escenarios es una descripci\u00f3n incompleta en s\u00ed misma pero obligada desde el punto de vista del mundo en el que vivimos. S\u00ed, quien no tiene m\u00e1s que su propia fuerza laboral como medio de subsistencia puede asumir que es s\u00f3lo su trabajo; pero eso no es verdad por m\u00e1s que sea un hecho impuesto por la realidad en la que vivimos, por m\u00e1s que sea una realidad injustamente impuesta por nuestros sistemas de organizaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>S\u00ed, quien no tiene m\u00e1s que su propia categor\u00eda productiva como medio de presencia social y pol\u00edtica puede asumir que s\u00f3lo se hace aut\u00e9nticamente presente en el mundo a trav\u00e9s de su trabajo; pero eso no es verdad por m\u00e1s que sea un fen\u00f3meno concreto de las estructuras sociales en las que nos desenvolvemos, por m\u00e1s que se convierta en un medio de satisfacci\u00f3n para el yo social, por m\u00e1s que represente alg\u00fan tipo de reconocimiento en la dimensi\u00f3n p\u00fablica de quienes somos.<\/p>\n<p>S\u00ed, quien se apegue a una descripci\u00f3n del mundo guiada por la intuici\u00f3n del sentido com\u00fan puede asumir que el ser humano es lo que hace; pero esa no es una verdad completa por m\u00e1s que nuestra capacidad agencial sea una de las facultades palpables de nuestra existencia, por m\u00e1s que en el mundo de la objetividad queden los efectos de nuestros actos, por m\u00e1s que nuestra materialidad sea un elemento inextirpable de nuestro acto de ser.<\/p>\n<p>Cualquiera de estas tres descripciones de nuestra identidad es incompleta. Habla s\u00f3lo de una parte de lo que compone el rico y complejo fen\u00f3meno de existir. Nadie existe a prop\u00f3sito, nadie trabaja a prop\u00f3sito. Trabajamos porque es lo que hay, porque es parte del mundo en el que vivimos. Pero trabajo no es lo mismo que agencia \u2014podemos hacer much\u00edsimas cosas m\u00e1s que trabajar. Pero trabajar no es lo mismo que vivir \u2014estamos constituidos por muchas m\u00e1s experiencias que las que componen lo que despu\u00e9s englobamos en el concepto de un trabajo o una carrera profesional.<\/p>\n<p>Y, entonces, \u00bfqui\u00e9nes somos? \u00bfqu\u00e9 somos? No hay respuestas simples. Somos lo que hacemos pero, tambi\u00e9n, lo que no hacemos. Somos, moment\u00e1neamente, lo que pensamos y sentimos pero luego somos otra cosa; otros pensamientos, otros sentimientos. Somos lo que producimos pero, tambi\u00e9n, lo que nos reservamos para nosotros mismos; lo que traemos al mundo con nuestras facultades creativas pero que no necesariamente ponemos al servicio de otros. Somos lo que trabajamos, moment\u00e1neamente, pero, tambi\u00e9n, somos nuestro ocio y el modo en que decidimos gastarlo: viendo una pel\u00edcula o filosofando. El ocio es una condici\u00f3n de posibilidad de la Filosof\u00eda y, por eso, no debemos ser s\u00f3lo aquello que hacemos y que puede venir a ser juzgado, pesado y valuado bajo una necesidad artificiosa de capital.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: filosof\u00eda.millennial<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. 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