{"id":550016,"date":"2022-06-15T00:05:03","date_gmt":"2022-06-15T05:05:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=550016"},"modified":"2022-06-16T01:52:32","modified_gmt":"2022-06-16T06:52:32","slug":"barry-berkman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=550016","title":{"rendered":"<em>Barry Berkman<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>La primer temporada de este show se encarg\u00f3 de demostrar la manera en que drama, thriller y comedia se pueden conjugar para contar la historia de un veterano de guerra que sufre estr\u00e9s post traum\u00e1tico<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_550123\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-550123\" class=\"size-full wp-image-550123\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/FilosofiaQR.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><p id=\"caption-attachment-550123\" class=\"wp-caption-text\">Barry Berkman, un veterano de la Guerra de Afganist\u00e1n que tras ella no sabe hacer otra cosa que disparar y cumplir misiones, surge de la mera casualidad.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La semana pasada, a prop\u00f3sito de <em>El Contador de Cartas<\/em> de Paul Schrader, dediqu\u00e9 este espacio a reflexionar sobre la estela \u201cinvisible\u201d\u2014o no inmediatamente visible\u2014 que acarrea una cultura de guerra, violencia y armas. All\u00ed intent\u00e9 apuntar hacia la paradoja irresoluble entre los arraigos materiales del ser humano y los c\u00f3digos morales que se promete a s\u00ed mismo; el problema entre lo que se quiere ser y la imborrable marca de quienes cruzan la horr\u00edfica l\u00ednea del mal moral. Hoy vuelvo al tema desde el \u00e1ngulo c\u00f3mico-dr\u00e1matico de la galardonada serie de HBO, <em>Barry<\/em>.<\/p>\n<p>Co-creada, protagonizada y recurrentemente dirigida por el multifac\u00e9tico Bill Hader \u2014conocido por sus actuaciones notables en <em>Saturday Night Live<\/em> y comedias como <em>Trainwreck<\/em> o <em>Supercool<\/em>\u2014la serie de comedia dram\u00e1tica intercala con facilidad, sutileza y precisi\u00f3n elementos de drama criminal, thriller de suspenso, acci\u00f3n policial y un muy refrescante y bien pautado humor negro \u2014que juega con las situaciones apremiantes y aflictivas que rodean el universo de esta historia.<\/p>\n<p>Su argumento parte de una premisa imaginativa que se pregunta: \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si un asesino a sueldo fuera, a la vez, un aspirante a actor? As\u00ed, la historia de Barry Berkman, un veterano de la Guerra de Afganist\u00e1n que tras ella no sabe hacer otra cosa que disparar y cumplir misiones, surge de la mera casualidad. Un d\u00eda tiene como objetivo acabar con un muchacho que resulta ser alumno de una escuela de actuaci\u00f3n de medio pelo; en el sigilo de la misi\u00f3n, Barry se topa con el maestro de esta aula, Gene Cousineau (Henry Winkler), y, despu\u00e9s de que \u00e9ste lo termina confundiendo con un nuevo alumno, el veterano decide dar un giro a su vida y probar la actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pronto, la repentina decisi\u00f3n le traer\u00e1 nuevos sue\u00f1os e intereses a Berkman, le despertar\u00e1 un nuevo inter\u00e9s amoroso, Sally Reed (Sarah Goldberg) su compa\u00f1era de clases, y le presentar\u00e1 la insostenible disyuntiva de una doble vida: estudiante de actuaci\u00f3n durante el d\u00eda, asesino a sueldo de noche.<\/p>\n<p>El lado m\u00e1s crudo y seco del conflicto existencial de Barry \u2014y de la trama de esta serie\u2014 se ver\u00e1 alegremente atenuado por la presencia de NoHo Hank (Anthony Corrigan), un singular miembro de la mafia chechena que, entre inocencia, ingenuidad, torpeza y extravagancia, se convertir\u00e1 en el catalizador de escenarios donde el humor y el suspenso se convertir\u00e1n en dos notas contrastantes de la misma melod\u00eda.<\/p>\n<p>Porque en lo t\u00e9cnico-argumental, esto ser\u00e1 lo m\u00e1s valioso de <em>Barry<\/em>: su mezcla de ritmos de narraci\u00f3n, su intercambio constante entre drama, acci\u00f3n y comedia pero, sobre todo, la impredictibilidad que esto le aportar\u00e1 a su relato de fondo. Lo mismo podemos tener un episodio de persecuciones, que uno de introspecci\u00f3n sobre hacer el mal a sabiendas y vivir cargando las consecuencias; lo mismo un episodio en el que se exhibe la superficialidad de quienes persiguen la ilusi\u00f3n de la fama, que un episodio en el que se eval\u00faan las estructuras de reafirmaci\u00f3n que promueven una cultura de guerra, violencia y armas.<\/p>\n<p>La primer temporada de este show se encarg\u00f3 de demostrar la manera en que drama, thriller y comedia se pueden conjugar para contar la historia de un veterano de guerra que sufre estr\u00e9s post traum\u00e1tico. La segunda dio un paso adelante para darle herramientas a la audiencia para juzgar personalmente los actos de un hombre que con nuevos sue\u00f1os y una voluntad por ser mejor, no deja de ser un fr\u00edo e insensible asesino. La tercera, con un giro de tim\u00f3n, se inclina m\u00e1s hacia el lado oscuro de una vida marcada por \u2014y aprisionada en\u2014 la violencia y se pregunta por las consecuencias de un camino existencial as\u00ed. Las tres han sido \u201cuniversalmente aclamadas\u201d por la cr\u00edtica especializada.<\/p>\n<p>Y es que Barry se convierte en un personaje indescifrable pero claro. Uno que es capaz de las mejores intenciones, del amor m\u00e1s genuino y del agradecimiento y la lealtad m\u00e1s profundas pero que, al mismo tiempo, es capaz de ser el m\u00e1s despiadado criminal, sin reparos, nublado por la violencia, por la ira. Un hombre que vive dos vidas que, en apariencia, no se tocan pero que, en realidad, van generando una explosi\u00f3n ca\u00f3tica de la persona-cuerpo-alma-psique que comparten.<\/p>\n<p>Si en <em>El Contador de Cartas<\/em> de Schrader se ve\u00edan de fondo las Grandes Guerras Mundiales y la industria del belicismo como los causantes de un conflicto moral, en <em>Barry<\/em> esa cultura de guerra, violencia y armas son la causa de una escisi\u00f3n irreconciliable, de un hombre dividido entre dos mundos que le han granjeado una identidad. La paradoja inconmensurable de quien quiere ser una mejor persona \u2014en t\u00e9rminos humanos y morales\u2014 de la que logra ser d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>Si la guerra es una expresi\u00f3n de conflicto perpetuo, violento y deshumanizado, la vida de quienes la encarnan es una interiorizaci\u00f3n del campo de batalla. Lo que las bombas, los drones, las balas, las l\u00e1grimas y la sangre hacen no se acaba en sus expresiones materiales, genera consigo una estela sutil que termina materializ\u00e1ndose en las vidas de personas que no saben escapar de la violencia que han sido, de las atrocidades que han sido.<\/p>\n<p>Con la preferencia por las abstracciones simplificadoras con las que nos gusta juzgar la realidad, solemos asumir que el mundo se divide en buenos y malos. En mi opini\u00f3n, tales descripciones son incompletas y mentirosas para hablar de lo que somos todos: una mezcla de acciones valiosas y de acciones lamentables; una fuente de ocasionales virtudes pero, tambi\u00e9n, de ocasionales vicios; hacedores de bien y de mal.<\/p>\n<p>\u201cUna buena acci\u00f3n no borrar\u00e1 todas las malas acciones que hayas realizado ni una mala acci\u00f3n borrar\u00e1 todas las buenas acciones que hayas llevado a cabo\u201d, escuch\u00e9 alguna vez. Pero la pregunta persiste: \u00bfhay modo de salir del inframundo moral? \u00bfhay modo de dejar atr\u00e1s todo el mal del que se ha sido ocasi\u00f3n y mejorar quien se es? La respuesta espero que sea que s\u00ed; que podamos ser mejores de lo que pudimos ser antes. Ojal\u00e1 que sea posible dejar el inframundo moral alg\u00fan d\u00eda, paso a paso, conscientes del pasado que cargamos a cuestas y con la humildad suficiente para sabernos proceso constante. Ojal\u00e1 que s\u00ed, que podamos llenar nuestro mundo, cada d\u00eda, de mejores acciones; pero ojal\u00e1, tambi\u00e9n, que no olvidemos que nada borra los horrores y los errores del pasado. Lo que hemos permitido y de lo que hemos sido part\u00edcipes como hijos de las Grandes Guerras Mundiales, sus r\u00e9plicas y la cultura de guerra, violencia y armas que nos heredaron. No hay para\u00edsos gratuitos en las nubes o en los mares, hay para\u00edsos que se alcanzan atravesando purgatorios.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: filosof\u00eda.millennial<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nLa semana pasada, a prop\u00f3sito de <em>El Contador de Cartas<\/em> de Paul Schrader, dediqu\u00e9 este espacio a reflexionar sobre la estela \u201cinvisible\u201d\u2014o no inmediatamente visible\u2014 que acarrea una cultura de guerra, violencia y armas.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":550123,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-550016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/550016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=550016"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/550016\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/550123"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=550016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=550016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=550016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}