{"id":553242,"date":"2022-07-13T00:05:16","date_gmt":"2022-07-13T05:05:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=553242"},"modified":"2022-07-20T02:32:08","modified_gmt":"2022-07-20T07:32:08","slug":"industria-de-superheroes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=553242","title":{"rendered":"Industria de superh\u00e9roes"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>El deus ex machina es una figura que ha estado presente en las artes performaticas desde las \u00e9pocas del teatro de la Antigua Grecia; b\u00e1sicamente, la figura de un personaje con poderes m\u00e1s all\u00e1 de la naturaleza que se encarga de dar soluci\u00f3n a los problemas que un relato se ha encargado de tejer en su desarrollo<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_553291\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=553291\" rel=\"attachment wp-att-553291\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-553291\" class=\"size-full wp-image-553291\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/filosofia.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-553291\" class=\"wp-caption-text\">Hemos convertido al entretenimiento, entre otras cosas, en una industria de superh\u00e9roes.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando la cultura popular contempor\u00e1nea adopta alg\u00fan concepto-producto dentro de su positivismo valuador y sus estructuras de tendencia de consumo, inmediatamente anuncia la eventual asimilaci\u00f3n de su \u201ccontra-cultura\u201d o de su cr\u00edtica figurada como un futuro subproducto irreverente, contestatario o par\u00f3dico \u2014al menos en apariencia.<\/p>\n<p>El hecho es que nuestros esquemas culturales dif\u00edcilmente admiten una cr\u00edtica realmente opuesta o absolutamente original: hasta se\u00f1alar un problema dentro de un sistema dado se debe hacer dentro de los par\u00e1metros mismos del sistema que se pretende corregir.<\/p>\n<p>Dicho lo anterior, no resulta sorprendente que el concepto-producto del superh\u00e9roe del siglo XXI como tendencia dominante en el mundo del entretenimiento \u2014cine, streaming y videojuegos\u2014 haya tardado poco m\u00e1s de 15 a\u00f1os \u2014tomando como puntos de partida probables el <em>Batman Begins<\/em> de Christopher Nolan, conocido en 2005, o el <em>Iron Man<\/em> del naciente Marvel Studios en 2008\u2014 en dar una vuelta alrededor de su propio eje para evidenciar, cada vez m\u00e1s, que, uno, los superh\u00e9roes son los \u00eddolos contempor\u00e1neos de un mundo al que d\u00eda a d\u00eda cuesta m\u00e1s englobar dentro de un relato racional un\u00edvoco y hol\u00edstico y, dos, que, como tales, el \u00e9xito de los superh\u00e9roes contempor\u00e1neos refleja una necesidad psicol\u00f3gica-fenomenol\u00f3gica de los seres humanos de nuestro tiempo.<\/p>\n<p>En otras palabras, que la sobreproducci\u00f3n de pel\u00edculas y series que gravitan sobre el concepto del superh\u00e9roe y su consumo paralelo delinean la forma de una necesidad muy espec\u00edfica de los \u00e1nimos de nuestros d\u00edas: el ideal del superheroismo.<\/p>\n<p>Para explorar brevemente esta idea recurrir\u00e9 a tres de los productos m\u00e1s exitosos de la \u00e9poca de estrenos m\u00e1s importante del a\u00f1o \u2014la \u00e9poca veraniega\u2014 que, curiosamente, rondan las mitolog\u00edas del superheroismo: <em>Stranger Things<\/em> (cuarta temporada), <em>Thor: Love and Thunder<\/em> (MCU) y The Boys (tercera temporada). Tres contenidos o universos cinematogr\u00e1ficos sobre los que he escrito con recurrencia y anterioridad.<\/p>\n<p>El caso de <em>Stranger Things<\/em> representa el despliegue de una f\u00f3rmula err\u00e1tica. Una que cuida y presta atenci\u00f3n a sus valores de producci\u00f3n pero, tambi\u00e9n, una que repite sus formas y descansa sobre lo que la ha hecho tan exitosa en la cultura popular: un infalible recurso a la nostalgia ochentera y la presentaci\u00f3n y desaparici\u00f3n de personajes entra\u00f1ables que dentro del transcurso de una temporada se encargar\u00e1n de emocionarnos para despu\u00e9s conmovernos con su muerte.<\/p>\n<p>La narrativa de esta serie, en sus mejores momentos, apela a una noci\u00f3n de horror abstracto: el horror del misterio que, como seres humanos, somos para nosotros mismos. Una representaci\u00f3n angustiante de la depresi\u00f3n, la p\u00e9rdida, el remordimiento y los dolores psicol\u00f3gicos cuando se convierten en un lado oscuro de nosotros mismos. El Upside Down que son nuestras peores experiencias y nuestros m\u00e1s profundos dolores.<\/p>\n<p>Un horror que \u2014dentro de la mitolog\u00eda de esta serie\u2014 s\u00f3lo encuentra soluci\u00f3n en las manos de una superheroina salvadora: Eleven. Un personaje mucho m\u00e1s cercano a la ciencia ficci\u00f3n y a los dotes sobrenaturales que a alg\u00fan valor realizable. Eleven es un personaje atribulado por un pasado doloroso, es un personaje vulnerable ante su dolor, es un personaje vulnerable por propia elecci\u00f3n, porque se preocupa genuinamente por sus seres queridos que son adolescentes y adultos comunes y corrientes. Por mera estructura, Eleven tiene la funci\u00f3n narrativa de un deus ex machina.<\/p>\n<p>El deus ex machina es una figura que ha estado presente en las artes performaticas desde las \u00e9pocas del teatro de la Antigua Grecia; b\u00e1sicamente, la figura de un personaje con poderes m\u00e1s all\u00e1 de la naturaleza que se encarga de dar soluci\u00f3n a los problemas que un relato se ha encargado de tejer en su desarrollo. El dios de la m\u00e1quina \u2014el dios tras bambalinas\u2014 que, con sus dotes extraordinarios pone todo en orden y devuelve la paz a sus adoradores. En el caso de Eleven, la superheroina de poderes telep\u00e1ticos y psicoquin\u00e9ticos que se encarga de salvar el d\u00eda enfrentando a demogorgons, Vecna y al Mind Flayer para defender a los suyos de ese plano oscuro de la realidad que es El Otro Lado.<\/p>\n<p>Y es que el hero\u00edsmo y la divinidad son conceptos afines desde sus or\u00edgenes, estableciendo esa l\u00ednea entre las haza\u00f1as humanas y la adoraci\u00f3n de un \u00eddolo por sus favores sobrehumanos. Tanto as\u00ed que se ha convertido en un lugar com\u00fan de las exploraciones m\u00e1s serias sobre el concepto del superh\u00e9roe contempor\u00e1neo \u2014<em>La Liga de la Justicia<\/em> de Zack Snyder, por ejemplo\u2014 e, incluso, de exploraciones m\u00e1s ligeras y masificadas de este producto-concepto como el Universo Cinematogr\u00e1fico de Marvel y su reciente <em>Thor: Amor y Trueno<\/em>.<\/p>\n<p>En un momento inconsistente del MCU que lidia con las secuelas de su mayor \u00e9xito \u2014<em>Avengers: Endgame<\/em>\u2014, la segunda pel\u00edcula de Thor a cargo del aclamado director Taika Waititi es un ejemplo claro de la f\u00f3rmula Marvel y, al tiempo, un curioso asomo del estilo del neozeland\u00e9s. El humor de Waititi y su mancuerna con Chris Hemworth regresan en esta entrega del dios del trueno, con un poco de reciclaje y, quiz\u00e1, rayando el uso excesivo del recurso. Con la clara impronta de la visi\u00f3n de productor que ha caracterizado a esta saga de pel\u00edculas, es, a la vez, un inteligente y sugerente despliegue de recursos visuales que hacen entretenida la visita a un mundo de dioses c\u00f3smicos, vikingos espaciales y villanos sombr\u00edos \u2014el Gorr de Christian Bale destaca en este caso.<\/p>\n<p>Pero con todo, la nueva pel\u00edcula del dios de Asgard no soluciona el creciente problema narativo y discursivo del MCU post-<em>Endgame<\/em>; el problema de andar sin rumbo. De aventuras vistosas y entretenidas que, sin embargo, no construyen un relato claramente interconectado. El relato comprensible y hol\u00edstico que s\u00ed ofreci\u00f3 Marvel en sus primeras tres fases se hace cada vez m\u00e1s presente por su ausencia en las \u00faltimas entregas de este multiverso de historias.<\/p>\n<p>Al fondo, con la intenci\u00f3n de tejer un discurso, <em>Thor: Love and Thunder<\/em> establece una pregunta intrigante pero que no se preocupa por resolver m\u00e1s all\u00e1 de sus necesidades argumentales: \u00bflos dioses pueden amar?\u00bfel amor es una debilidad para los dioses o para los superh\u00e9roes? \u2014pregunta a la que <em>The Umbrella Academy<\/em> responde de manera positiva en su tercera temporada invocando la raigambre de una familia de superh\u00e9roes.<\/p>\n<p>La respuesta de <em>Love and Thunder<\/em> apuntar\u00e1 a la afable idea de un dios-superh\u00e9roe capaz de preocuparse por otros. Apuntar\u00e1 a la trascendencia del amor por una persona en el amor por receptores indirectos de este mismo lazo. Apuntar\u00e1 a una noci\u00f3n \u2014que se siente un tanto gratuita\u2014 de amor paternal.<\/p>\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 pasar\u00eda si los superh\u00e9roes o dioses que tanto anhelamos existieran en la crudeza calculadora y fr\u00eda de nuestro mundo contempor\u00e1neo?\u00bfQue significar\u00eda, en un mundo como el nuestro, tener habilidades extrahumanas y extraafables?\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si esos superh\u00e9roes capaces de amar s\u00f3lo se amaran a s\u00ed mismos? Esa pregunta la responde, a modo de una cr\u00edtica asimilada a la cultura que reprocha, <em>The Boys<\/em> y su tercera temporada.<\/p>\n<p>Retomando el paso sat\u00edrico que la ha caracterizado y descendiendo por momentos m\u00e1s a un \u00e1mbito par\u00f3dico, la historia de The Boys \u2014un grupo de investigadores independientes encargado de desenmascarar los vicios, corrupciones, obscenidades y abusos de los superh\u00e9roes de su mundo\u2014 y de The Seven \u2014los superh\u00e9roes m\u00e1s amados, aprobados e idolatrados por su cultura pero que, en el fondo, son un grupo de omnipotentes perversos\u2014 estira sus lazos narrativos hacia el pasado de su presente.<\/p>\n<p>Antes de un Homelander \u2014una especie de Superman supremacista super\u2014, <em>The Boys<\/em> nos revela, hubo un Soldier Boy \u2014un supersoldado de la Segunda Guerra Mundial, al estilo Capit\u00e1n Am\u00e9rica\u2014 encargado de crear una mitolog\u00eda de fanatismo ciego y adoraci\u00f3n irreflexiva. Antes de los superh\u00e9roes de c\u00f3mic, estuvieron los h\u00e9roes que las narrativas oficialistas se encargaron de inventarnos.<\/p>\n<p>Dentro de su perspectiva c\u00ednica, expl\u00edcita y par\u00f3dica \u2014sat\u00edrica en sus mejores momentos\u2014, <em>The Boys<\/em> reafirma su f\u00f3rmula cr\u00edtica \u2014de cr\u00edtica asimilada\u2014 acerc\u00e1ndose a la realidad pol\u00edtica del Estados Unidos de la era de Donald Trump. Y es ah\u00ed donde encuentra el mejor momento de su tercera temporada: en el comentario sobre un fanatismo capaz de apoyar las mayores bestialidades en el nombre de una figura que provee afirmaci\u00f3n y validaci\u00f3n a humanos descolocados del sentido com\u00fan.<\/p>\n<p>El avance de un Homelander cada vez m\u00e1s envalentonado, cada vez m\u00e1s c\u00ednico, cada vez m\u00e1s radical. Una figura que propalando los comentarios m\u00e1s polarizantes, alimentando discursos de odio y ejerciendo las mayores violencias se hace de m\u00e1s seguidores, de m\u00e1s apoyo, de m\u00e1s popularidad. El reflejo narrativo del mundo al rev\u00e9s en el que parecemos habitar en nuestros d\u00edas, con nuestras posverdades, nuestras pospol\u00edticas \u2014y \u00bfnuestras posmorales?<\/p>\n<p>La cr\u00edtica asimilada \u2014que forma parte de la misma industria de superh\u00e9roes\u2014 que nos propone preguntarnos por lo que hay detr\u00e1s de esas figuras que hemos decidido erigir en nuestros h\u00e9roes, en nuestros ejemplos a seguir, en los \u00eddolos que nos representan. Desde figuras mitol\u00f3gicas hasta intelectuales, desde deportistas hasta pol\u00edticos, desde celebridades hasta m\u00fasicos, desde Elevens y Thors hasta Homenlanders y Soldier Boys.<\/p>\n<p>Y, al final, en estos tres ejemplos nos queda se\u00f1alada la pulsi\u00f3n secreta que esconde nuestro deseo de h\u00e9roes. La pulsi\u00f3n que nos ha llevado a apoyar, alimentar y sostener una f\u00e1brica de relatos que nos hagan sentir euf\u00f3ricos y entusiasmados por la idea de un ser viviente capaz de solucionar todos nuestros problemas de un solo golpe.<\/p>\n<p>Hemos convertido al entretenimiento, entre otras cosas, en una industria de superh\u00e9roes. En una productora a marchas forzadas de historias que nos hagan creer en la libertad absoluta de un ser suprahumano que teniendo la posibilidad de hacer lo que se le venga en gana elegir\u00e1 hacer el bien. La esperanza irrisoria \u2014si comparamos con los hechos\u2014 de que, como recurso literario, vendr\u00e1 alg\u00fan personaje \u2014pol\u00edtico, celebridad, deportista\u2014 a resolver los problemas del mundo o, cuando menos, a darnos esperanza de que todo puede cambiar m\u00e1gicamente de un d\u00eda a otro.<\/p>\n<p>Los mitos \u2014las narraciones, los relatos, las f\u00e1bulas, las pel\u00edculas y las series\u2014 son mentiras que nos gusta que nos digan. Son ilusiones irreales que disfutamos visitar de vez en cuando para imaginar un mundo m\u00e1s sencillo o m\u00e1s divertido o mejor del que tenemos. Las realidades, por otro lado, son lo que hay: el cambio perpetuo, el proceso constante, el trabajo arduo y cansado, la vocaci\u00f3n, la dedicaci\u00f3n, el h\u00e1bito, el d\u00eda a d\u00eda con cada una de sus horas y cada uno de sus segundos.<\/p>\n<p>Los superh\u00e9roes son las mentiras modernas en las que hemos envuelto al heroismo cl\u00e1sico \u2014en el que cre\u00edan los Antiguos Griegos y en el que se cre\u00eda antes del siglo XX. Son la idea moderna de que alg\u00fan chasquido, alguna ara\u00f1a, alg\u00fan qu\u00edmico, alg\u00fan fen\u00f3meno, alg\u00fan descubrimiento vendr\u00e1 a solucionarnos la vida m\u00e1gicamente. La idea de que la distancia entre la humanidad y la divinizaci\u00f3n est\u00e1 a la vuelta de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Los h\u00e9roes cl\u00e1sicos, por el contrario, siempre fueron humanos que trabajaron por su divinizaci\u00f3n. Humanos que subieron pelda\u00f1o a pelda\u00f1o la escalera que los coron\u00f3 dioses ol\u00edmpicos. Humanos divinizados por atreverse a llevar sus limitaciones humanas a otro nivel. Humanos idolatrados por tomar su carne y sus huesos como el \u00fanico sustento para sus haza\u00f1as. Humanos que se encargaron de mostrar \u2014al menos en la teor\u00eda\u2014 que la distancia entre la humanidad y la divinizaci\u00f3n, la distancia entre el ser com\u00fan y el heroismo, est\u00e1 en un trabajo duro, mediato, cansado y dedicado.<\/p>\n<p>La diferencia entre h\u00e9roes cl\u00e1sicos y superh\u00e9roes es la misma que hay entre la forma m\u00e1s realista de nuestra esperanza y la idealizaci\u00f3n fabul\u00edstica de las soluciones inmediatas. La diferencia entre construir, paso a paso, con paciencia y con resiliencia, las soluciones complejas que le corresponden a nuestros problemas complejos y esperar que nuestros problemas se solucionen de un solo golpe: con deus ex machinas, con dioses-superh\u00e9roes que nos amen o con el cinismo par\u00f3dico de superh\u00e9roes-cuasidioses que s\u00f3lo se aman a s\u00ed mismos. En el fondo, que nuestra \u00e9poca est\u00e9 obsesionada con la industria de superh\u00e9roes que se ha creado es otra cara de su obsesi\u00f3n con la inmediatez.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: filosof\u00eda.millennial<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nCuando la cultura popular contempor\u00e1nea adopta alg\u00fan concepto-producto dentro de su positivismo valuador y sus estructuras de tendencia de consumo, inmediatamente anuncia la eventual asimilaci\u00f3n de su \u201ccontra-cultura\u201d o de su cr\u00edtica figurada como un futuro subproducto irreverente, contestatario o par\u00f3dico \u2014al menos en apariencia.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":553291,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-553242","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/553242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=553242"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/553242\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/553291"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=553242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=553242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=553242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}