{"id":558209,"date":"2022-08-31T00:05:02","date_gmt":"2022-08-31T05:05:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=558209"},"modified":"2022-09-05T01:18:26","modified_gmt":"2022-09-05T06:18:26","slug":"espectador-espectaculo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=558209","title":{"rendered":"<em>Espectador-espect\u00e1culo<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>El m\u00e1s reciente trabajo del aclamado y renovador cineasta, Jordan Peele, <\/em>Nope<em> o <\/em>\u00a1Nop!<em> construye una simb\u00f3lica representaci\u00f3n de la obsesi\u00f3n contempor\u00e1nea<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-558293\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Filosofia.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLo peculiar del actual fen\u00f3meno del entretenimiento consiste [\u2026] en que rebasa [\u2026] el fen\u00f3meno del ocio\u201d, \u00e9ste se va transformando en \u201cuna totalizaci\u00f3n que se va imponiendo poco a poco. [\u2026] engendrando [\u2026] un nuevo \u00abestilo de vida\u00bb, una nueva <em>experiencia del mundo y del tiempo<\/em> [\u2026]. En la actualidad, el entretenimiento parece acoplarse a todo sistema social y modificarlo correspondientemente, de modo que los sistemas generan sus propias formas de entretenimiento. [\u2026] se va borrando cada vez m\u00e1s la frontera entre \u00abrealidad real\u00bb y \u00abrealidad ficticia\u00bb [\u2026]. El c\u00f3digo binario <em>entretenido\/no-entretenido<\/em> [\u2026] tiene que decidir qu\u00e9 es <em>id\u00f3neo para entrar a formar parte del mundo<\/em> [\u2026]. Para <em>ser<\/em>, para formar parte del <em>mundo<\/em>, es necesario resultar entretenido. S\u00f3lo lo que resulta entretenido es <em>real<\/em> o <em>efectivo<\/em>. [\u2026] La <em>realidad<\/em> misma parece ser un <em>efecto<\/em> del entretenimiento.\u201d<\/p>\n<p>Con esta reflexi\u00f3n \u2014mucho mejor desarrollada que lo aqu\u00ed recojo\u2014 termina el libro del fil\u00f3sofo surcoreano contempor\u00e1neo de tradici\u00f3n alemana, Byung-Chul Han, <em>Buen entretenimiento<\/em>. En dicho trabajo, el pensador busca analizar y descubrir los elementos conceptuales que nos han tra\u00eddo a una \u00e9poca en la que pr\u00e1cticamente todas nuestras experiencias humanas son mediadas y alteradas por la espectacularizaci\u00f3n de lo real.<\/p>\n<p>En una t\u00f3nica similar, el m\u00e1s reciente trabajo del aclamado y renovador cineasta, Jordan Peele, <em>Nope<\/em> o <em>\u00a1Nop!<\/em> construye una simb\u00f3lica representaci\u00f3n de la obsesi\u00f3n contempor\u00e1nea por transformar todo en un show o, en otras palabras, la impulsiva necesidad de capturar todo con una c\u00e1mara. Transform\u00e1ndonos a nosotros mismos en el espect\u00e1culo del que se alimentan otros espectadores y desdibujando la l\u00ednea entre vivir a trav\u00e9s de una pantalla \u2014de celular, de televisi\u00f3n o de cine\u2014 y genuinamente experimentar la vida.<\/p>\n<p>Como suele suceder en la obra de Peele, todo transcurre en dos niveles: el textual y el subtextual. En el caso de su galardonada opera prima, <em>Get Out<\/em> o <em>\u00a1Huye!<\/em>, el texto era la historia de un hombre que viaja para conocer a la familia de su nueva novia, s\u00f3lo para descubrir un lado l\u00fagubre y horr\u00edfico de una persona que cre\u00eda conocer; el subtexto era una valoraci\u00f3n del cinismo con el que la segregaci\u00f3n racial de la alta clase estadounidense puede, por un lado, despreciar el valor humano y los derechos de los afroestadounidenses y, por otro, envidiar y necesitar sus aptitudes f\u00edsicas y cualidades gen\u00e9ticas.<\/p>\n<p>En el caso de <em>Us<\/em> o <em>Nosotros<\/em>, el texto nos presentaba una forma moderna del t\u00f3pico del cine de horror de los doppelg\u00e4ngers o los dobles malignos con una familia afroestadounidense como el objetivo de los ataques de sus alter egos malvados; el subtexto apuntaba hacia la concientizaci\u00f3n sobre ese \u201csubmundo\u201d olvidado que hace posible la vida de la que goza el ser humano promedio y el modo en que esos que hoy \u201cdesecha\u201d la sociedad no dejan de ser una parte elemental de su realidad y su constituci\u00f3n, convirti\u00e9ndolos en los mismos que un d\u00eda vendr\u00e1n a exigir aquello que les ha sido negado durante toda su vida.<\/p>\n<p>En el caso de <em>Nope<\/em>, el doble horizonte del estilo distintivo de Peele alcanza un nuevo nivel de abstracci\u00f3n. Aqu\u00ed, a diferencia de sus trabajos previos, el subtexto resulta un poco m\u00e1s complicado de descubrir y supone un par de revisiones de la cinta, o bien, una documentaci\u00f3n general sobre lo que el cineasta ha explicado en medios de comunicaci\u00f3n y entrevistas.<\/p>\n<p>El nivel textual de <em>\u00a1Nop!<\/em> cuenta la historia de los hermanos Otis \u201cOJ\u201d y Emerald \u201cEm\u201d Haywood, por un lado, y Ricky \u201cJupe\u201d Park, por el otro. Los Haywood son due\u00f1os de una empresa dedicada a entrenar caballos actores \u2014especializados para aparecer en comerciales, pel\u00edculas, programas de TV\u2014 que, desde la muerte de su padre, se ha enfrentado a una dura crisis financiera. Se ostentan como descendientes lejanos pero directos del jinete de raza negra que aparece en uno de los primeros ejercicios de fotograf\u00eda puesta en movimiento en la Historia del Cine: el estudio cient\u00edfico del <em>Movimiento Animal<\/em> (1884-1885) ejecutado por Eadwears Muybridge, uno de los antecedentes de lo que despu\u00e9s se conoci\u00f3 como el rollo cinematogr\u00e1fico y la proyecci\u00f3n f\u00edlmica en s\u00ed misma \u2014en la realidad, se desconoce la identidad del jinete que aparece en el mencionado estudio fotogr\u00e1fico; sin embargo a Peele le sirve como una ingeniosa manera de apuntar a la presencia de los negros en la fundaci\u00f3n misma del cine y su posterior industrializaci\u00f3n del entretenimiento.<\/p>\n<p>Por su parte, Jupe, conocido y cliente de los Haywood, es un antiguo ni\u00f1o actor que vive de las glorias de su aparici\u00f3n en televisi\u00f3n durante los a\u00f1os noventa y, quiz\u00e1 m\u00e1s concretamente, de una tragedia que marc\u00f3 el destino del show en el que trabajaba: un incidente con un chimpanc\u00e9 actor que, desatando su animalidad, atac\u00f3 a parte del elenco \u2014evento que Peele nos pone en pantalla con una actitud sugerente, clara e impactante, simbolizada por Gordy, el mono, cubierto en la sangre de su principal v\u00edctima.<\/p>\n<p>Ambas historias se reunir\u00e1n en el mismo entorno neo-western, des\u00e9rtico, marcado por paisajes abiertos, est\u00e1ticos, imponentes, y un poderoso sol brillante. Ambas historias coincidir\u00e1n en el espacio geogr\u00e1fico en el que una serie de avistamientos extra\u00f1os suceden: la aparici\u00f3n de una aparente nave alien\u00edgena u OVNI que despertar\u00e1 la ambici\u00f3n de los Haywood y de Jupe por convertir aqu\u00e9l suceso en un espect\u00e1culo \u2014para uno, en el espect\u00e1culo central de su circo-parque de diversiones; para otros, en el espect\u00e1culo que los lleve a la televisi\u00f3n, a la fama y al dinero que resuelva sus deudas.<\/p>\n<p>Pronto, el tr\u00edo de personajes y sus colaboradores descubrir\u00e1n que aquello que han interpretado como un Fen\u00f3meno A\u00e9reo No Identificado (FANI) es m\u00e1s bien un ser vivo. Un depredador que se alimenta de animales de la Tierra y que, dentro de su l\u00f3gica animal, los caza, los devora y los succiona.<\/p>\n<p>Es ah\u00ed, entonces, que <em>Nope<\/em> se revela como una pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n y horror de monstruos. Una cinta que, en su nivel textual, marca muy bien sus espacios de batalla, dirige adecuadamente sus ritmos c\u00f3micos y relajados y sus pocos pero hartamente efectivos momentos de tensi\u00f3n y suspenso. Una pel\u00edcula que opera adecuadamente como una historia de horror sugerido \u2014que se ha comparado con <em>Jaws<\/em> de Spielberg o <em>Se\u00f1ales<\/em>\u2014 que, por otro lado, transcurre con calma en su primera parte y que otorga una digna dosis de acci\u00f3n hacia su cierre. Un relato, se podr\u00eda interpretar, sobre el bien conocido y recurrente duelo entre el hombre y la naturaleza indomable.<\/p>\n<p>Con todo, el verdadero quid, el subtexto, de <em>\u00a1Nop!<\/em> sucede de una manera mucho m\u00e1s abstracta \u2014m\u00e1s de lo que sol\u00edamos ver en trabajos previos de Peele\u2014 y, por tanto, de una manera que puede pasar desapercibida para buena parte del p\u00fablico, o bien, en un primer visionado del film. En palabras del director, esta pel\u00edcula habla sobre \u201cla adicci\u00f3n del ser humano contempor\u00e1neo al espect\u00e1culo\u201d \u2014sea este inspirado por el morbo, el chisme, la violencia, etc\u00e9tera\u2014; sobre la manera en la que nos es imposible no convertir algo tan desconcertante como formas de vida extraterrestres en el pr\u00f3ximo producto de nuestra sed de entretenimiento.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n no ser\u00e1 extra\u00f1o que personajes como un reportero de TMZ \u2014el principal medio de notas amarillistas y de chismes en Estados Unidos\u2014 o un cineasta dispuesto a morir por obtener la toma perfecta de un animal salvaje aparezcan como representaciones de esa necesidad que nos hemos creado en los \u00faltimos siglos. Pero no s\u00f3lo ellos representan este \u201cmal contempor\u00e1neo\u201d sino tambi\u00e9n elementos como la nostalgia \u2014que representa Jupe\u2014, el morbo por sucesos lamentables que rodean al mundo del entretenimiento \u2014como el caso de Gordy\u2014 y, por supuesto, el af\u00e1n de legitimarse a trav\u00e9s de un supuesto linaje actoral o art\u00edstico \u2014como los Haywood\u2014 o la ambici\u00f3n de una forma an\u00f3mala e ilusoria del \u00e9xito \u2014aquella que vincula medios de comunicaci\u00f3n, fama y riqueza.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 el mejor simbolismo de la pel\u00edcula sea aqu\u00e9l que notan varios cr\u00edticos y analistas de esta compleja experiencia f\u00edlmica: el centro de este OVNI-depredador es similar al lente de una c\u00e1mara, a un obturador y al mecanismo interno que hace posible que capturemos im\u00e1genes a diestra y siniestra.<\/p>\n<p>Se puede asegurar que, el d\u00eda de hoy, existen m\u00e1s fotograf\u00edas de las que se pueden ver en una vida, m\u00e1s publicaciones de Instagram o Facebook de las que se podr\u00edan leer en 50 a\u00f1os, m\u00e1s videos, pel\u00edculas y contenidos audiovisuales de los que se pueden experimentar en una carrera contra la ceguera. La c\u00e1mara ya no es una herramienta nuestra, es una bestia viva que nos ha absorbido por completo.<\/p>\n<p>Un objeto que vincula al humano con su existencia. Si en los d\u00edas de Heidegger \u2014en el siglo XX\u2014 el ser es el ser mientras se desenvuelve a trav\u00e9s del tiempo, en el mundo contempor\u00e1neo ese tiempo en el que nos sumergimos toma la forma de nuestras diversas maneras de entretenernos. Nuestras diversas maneras de convertirnos en espectadores pero, sobre todo, las maneras en las que nos usamos a nosotros mismos como objeto-espect\u00e1culo \u2014haci\u00e9ndonos videos, tom\u00e1ndonos fotos, creando cosas s\u00f3lo para que otros las vean; a veces m\u00e1s por ellos que por nosotros.<\/p>\n<p>El clavo al que le da de manera certera el nuevo film de Peele es el mismo que intriga a fil\u00f3sofos de nuestros d\u00edas como Han o el famoso Slavoj \u017di\u017eek \u2014quienes, a su vez, se han transformado a s\u00ed mismos en espect\u00e1culos: los espect\u00e1culos contempor\u00e1neos de la filosof\u00eda\u2014; la punzante pregunta que provoca el fen\u00f3meno de nuestros d\u00edas que va sumergiendo nuestras vidas y nuestra existencia misma en la hiperestimulaci\u00f3n de un mundo sobre-estetizado, convertido en entretenimiento perpetuo, convertido en constante juego ambiguo entre realidad y ficci\u00f3n, entre lo verdadero y lo aparente, entre lo entretenido y lo no entretenido.<\/p>\n<p>Ah\u00ed cobra un nuevo sentido la frase con la que Peele decide abrir su pel\u00edcula. Una cita del libro de Nah\u00fam, profeta de la Biblia Hebrea: \u201cY echar\u00e9 sobre ti inmundicias, te har\u00e9 despreciable, y te convertir\u00e9 en un espect\u00e1culo\u201d. Ya no somos humanos que simplemente se entretienen, la humanidad es hoy un espectador-espect\u00e1culo.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: filosof\u00eda.millennial<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\n\u201cLo peculiar del actual fen\u00f3meno del entretenimiento consiste [\u2026] en que rebasa [\u2026] el fen\u00f3meno del ocio\u201d, \u00e9ste se va transformando en \u201cuna totalizaci\u00f3n que se va imponiendo poco a poco. [\u2026] engendrando [\u2026] un nuevo \u00abestilo de vida\u00bb, una nueva <em>experiencia del mundo y del tiempo<\/em> [\u2026].<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":558293,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-558209","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/558209","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=558209"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/558209\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/558293"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=558209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=558209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=558209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}