{"id":558884,"date":"2022-09-07T00:05:48","date_gmt":"2022-09-07T05:05:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=558884"},"modified":"2022-09-12T03:13:37","modified_gmt":"2022-09-12T08:13:37","slug":"tv-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=558884","title":{"rendered":"<em>TV realidad<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>En <\/em>The Rehearsal<em> el televidente nunca se siente del todo c\u00f3modo, la incomodidad trasciende la pantalla<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_558949\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-558949\" class=\"size-full wp-image-558949\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/filosofia.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><p id=\"caption-attachment-558949\" class=\"wp-caption-text\">En El Ensayo, Fielder superar\u00e1 la mera comedia documental.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante d\u00e9cadas, los personajes y situaciones que se representaban en televisi\u00f3n estaban siempre mediados por una capa de idealidad que favorec\u00eda una percepci\u00f3n lejana de lo que all\u00ed suced\u00eda: en TV aparec\u00edan modelos de hombr\u00eda, de feminidad y de familia. Conceptos cuadrados, de poco fondo y complejidad, pero que sosten\u00edan una imagen de lo deseable.<\/p>\n<p>Las rupturas de este modo de percibir el entretenimiento iniciaron entre los a\u00f1os 80 y 90 que empezaron a dar pie a otras tem\u00e1ticas, a otras formas de vida y, sobre todo, a otro tipo de personajes que alcanzaban simpat\u00eda a trav\u00e9s de su imperfecci\u00f3n y su lejan\u00eda de los \u201ctipos ideales\u201d de humanidad que, por entonces, promov\u00eda el televisor.<\/p>\n<p>El giro definitivo naci\u00f3 en la d\u00e9cada de los 2000s con el bombardeo de un nuevo concepto: la TV realidad o los reality shows. Un nuevo h\u00edbrido televisivo que sin llegar a la profundidad y seriedad del documental, promet\u00eda poner en pantalla la autenticidad de las personas comunes y corrientes con el simple hecho de exponerlas a una c\u00e1mara.<\/p>\n<p>All\u00ed nace, para la televisi\u00f3n, el primer eslab\u00f3n de la hiperestetizaci\u00f3n del mundo contempor\u00e1neo, la difuminaci\u00f3n del l\u00edmite entre la realidad real y la realidad ficticia y de ese impulso que nos convierte a todos en espectadores y espect\u00e1culos a trav\u00e9s de redes sociales; nace el germen de los nuevos entretenedores que se presentan como personas genuinas, incapaces de fingir y simplemente capturados en estado natural por c\u00e1maras y micr\u00f3fonos.<\/p>\n<p>Surfeando esta historia del entretenimiento televisivo la comedia se adapta a las formas que el medio le permite adoptar; es as\u00ed como se sostienen por a\u00f1os las sitcoms cl\u00e1sicas de c\u00e1mara fija y es, as\u00ed mismo, c\u00f3mo se revoluciona el concepto de la comedia a trav\u00e9s del falso documental o mockumentary \u2014con ejemplos como <em>The Office, Modern Family <\/em>o <em>Arrested Developement<\/em> como herederos destacados de este cambio.<\/p>\n<p>El falso documental o mockumentary es un g\u00e9nero c\u00f3mico que bebe de la hilaridad que genera la incomodidad de momentos espont\u00e1neos surgidos frente a una c\u00e1mara. Parte, usualmente, de un grupo de personajes que act\u00faan como si fueran personas genuinas formando parte de un reality show o un show documental \u2014como Michael Scott y su necesidad de ser gracioso frente a c\u00e1mara, acentuando su genuina torpeza o como los comentarios que cierran un chiste en las entrevistas paralelas a cualquier evento en la vida de la familia Pritchett.<\/p>\n<p>El correlato experimental de este tipo de concepto c\u00f3mico de entretenimiento es aquel que mezcla a un actor haci\u00e9ndose pasar por un individuo genuino y a gente siendo capturada en su \u201cestado puro\u201d por la c\u00e1mara. Actores de una formaci\u00f3n histri\u00f3nica impresionante que interact\u00faan con personas en su estado m\u00e1s com\u00fan y corriente. Deliberadas y bien dise\u00f1adas estructuras c\u00f3micas enfrentadas a reacciones reales o, cuando menos, realistas. El ejemplo m\u00e1s claro en este sentido es Sacha Baron Cohen y su pol\u00e9mico e imprescindible personaje Borat.<\/p>\n<p>Colaborador y heredero de la tradici\u00f3n c\u00f3mica-f\u00edlmica-televisiva de Baron Cohen, el actor, productor, escritor y c\u00f3mico canadiense Nathan Fielder se ha encargado de llevar este concepto de la \u201crealidad televizada\u201d a nuevos horizontes de hilaridad y de cuestionamiento sobre el modo en que una c\u00e1mara influye en la manera en que nos presentamos como seres humanos.<\/p>\n<p>Su primer gran \u00e9xito, primordialmente conocido en los Estados Unidos \u2014y del que se pueden encontrar rastros en YouTube\u2014, es la serie <em>Nathan for You<\/em> donde Fielder interpreta a una versi\u00f3n ficcionalizada de s\u00ed mismo \u2014fingiendo autenticidad absoluta\u2014 que parodia a los empresarios que se suelen ver en reality shows de emprendimiento.<\/p>\n<p>En el programa Nathan usa su experiencia como hombre de negocios para ayudar a empresas poco exitosas a alcanzar una superaci\u00f3n comercial. El problema \u2014la comedia\u2014 surgir\u00e1 cuando los peque\u00f1os empresarios escuchen consejos disparatados y absurdos por parte de Fielder que, sin embargo, estar\u00e1n dispuestos a probar \u2014algunos ejemplos destacados son: cuando Fielder y la due\u00f1a de un peque\u00f1o zool\u00f3gico filman un video que hace parecer que un cerdo est\u00e1 salvando a una cabra de ser ahogada, o cuando el personaje busca bajar los costos de una empresa de mudanzas con trabajo gratuito asegur\u00e1ndole a los \u201cclientes\u201d (empleados sin saberlo) que cargar muebles es un modo de ejercitarse, o, el m\u00e1s destacado y famoso de estos, cuando se apropia de la marca Starbucks para hacer famosa a una cafeter\u00eda, todo bajo la protecci\u00f3n legal de que es \u201cs\u00f3lo una parodia\u201d.<\/p>\n<p>Con este trabajo Fielder se consagr\u00f3 para los televidentes y realizadores estadounidenses como uno de los mejores comediantes de nuestra \u00e9poca y como un genuino impulsor de nuevos l\u00edmites y formas para crear entretenimiento. De ah\u00ed que su siguiente proyecto naciera con todo el presupuesto, el apoyo y el respaldo de su nueva empresa patrocinadora en exclusiva HBO Max: <em>El Ensayo <\/em>o<em> The Rehearsal<\/em>.<\/p>\n<p>El complejo concepto avanza desde la parodia experimental de la TV realidad que era <em>Nathan For You <\/em>hacia la comedia documental y un despliegue intrigante y en tiempo real sobre los l\u00edmites que hay entre realidad filmada y realidad.<\/p>\n<p>La premisa es sencilla: Fielder ayuda a una persona distinta en cada cap\u00edtulo a enfrentar una situaci\u00f3n complicada en su vida. Para ello, el productor y realizador construir\u00e1 una compleja red de escenarios que permitan a estas personas ensayar ese momento antes de experimentarlo de verdad.<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, el primer cap\u00edtulo ensaya hasta el m\u00ednimo detalle de la confesi\u00f3n de un hombre que quiere revelarle a sus amigos que, en realidad, no estudi\u00f3 un doctorado como les hab\u00eda hecho creer antes. Otros episodios ensayar\u00e1n, por ejemplo, la vida entera de una mujer que quiere ser mam\u00e1 \u2014incluyendo castings para el esposo de mentira y un sinn\u00famero de ni\u00f1os actores que interpretar\u00e1n al ficticio hijo en diferentes momentos de su ficticia vida.<\/p>\n<p><em>The Rehearsal<\/em> explorar\u00e1, por un lado, una cara de la cada vez m\u00e1s com\u00fan neurosis del mundo contempor\u00e1neo: la ansiedad por el \u201cqu\u00e9 ser\u00e1\u201d. Frente a esa preocupaci\u00f3n cada vez m\u00e1s grande que experimentamos por cumplir nuestros deseos, Fielder ofrece ensayarlos. No dejar nada al azar, no dejar nada fuera de nuestro control.<\/p>\n<p>Sin embargo, como demostrar\u00e1 el propio show, la incertidumbre y la espontaneidad siempre encontrar\u00e1n la manera de colarse en nuestras vidas. Ni siquiera poni\u00e9ndolo todo frente a una c\u00e1mara y dej\u00e1ndolo andar completamente coreografiado, la vida se limita a nuestras necesidades racionales. Nuestra necesidad porque el mundo real responda del mismo modo en que responden las ficciones que nos embelesan no es suficiente obst\u00e1culo para que el mundo nos siga tomando por sorpresa.<\/p>\n<p>Por otro lado, Fielder explorar\u00e1 un t\u00f3pico recurrente en su obra: \u00bfhasta d\u00f3nde es capaz de llegar la gente con tal de salir en televisi\u00f3n? \u00bfhasta d\u00f3nde la gente inventa un personaje de s\u00ed mismos en el instante en el que una c\u00e1mara se les pone en frente? \u00bfqu\u00e9 tan posible es grabar algo genuino con una c\u00e1mara de televisi\u00f3n?<\/p>\n<p>Desde una persona dando las llaves de su casa a un completo extra\u00f1o, hasta personas incapaces de distinguir el l\u00edmite entre un personaje de televisi\u00f3n y una experiencia real; en <em>El Ensayo<\/em>, Fielder superar\u00e1 la mera comedia documental, superar\u00e1 su atinado humor absurdista e incluso su abtracto humor negro. Fielder se topara con una ontolog\u00eda de la televisi\u00f3n. Se topar\u00e1 con ese lugar en el que no es f\u00e1cil saber si todo lo que estamos viendo en pantalla es actuado, si s\u00f3lo una parte lo es o si, de hecho, estamos siendo testigos de una obra maestra que captura la realidad en sus inherentes contradicciones.<\/p>\n<p>En <em>The Rehearsal<\/em> el televidente nunca se siente del todo c\u00f3modo, la incomodidad trasciende la pantalla; no por grotesca, no por violenta \u2014porque para nada lo es\u2014; por compleja, por ir\u00f3nica, por contradictoria, por sorprendente y, a veces, simplemente por increiblemente absurda. Una experiencia televisiva inquietante e intrigante, desconcertante pero casi adictiva, que sostiene sus preguntas centrales. Que eleva el hecho de ver televisi\u00f3n a una poderosa abstracci\u00f3n.<\/p>\n<p>La abstracci\u00f3n que se pregunta por el ser del entretenimiento, el ser del espect\u00e1culo. \u00bfSer\u00e1 que la c\u00e1mara es capaz de captar alguna cosa aut\u00e9ntica o ser\u00e1 que la c\u00e1mara, por s\u00ed misma, afecta la realidad que filma y, con ello, la despoja de su m\u00e1s \u00edntima realidad?<\/p>\n<p>Y si la c\u00e1mara es simple y llanamente una creadora de falsedades, \u00bfacaso son estas falsedades menos reales que la realidad?\u00bfacaso no somos, como humanos, capaces de llorar la muerte de un personaje de ficci\u00f3n casi tanto o m\u00e1s que la muerte de una persona real? \u00bfacaso las emociones que nos genera lo que vemos a trav\u00e9s de la pantalla son menos reales que las emociones que nos genera el mundo material y concreto? \u00bfd\u00f3nde acaba el show y empieza la persona? \u00bfd\u00f3nde acaba el entretenimiento y empieza la vida?<\/p>\n<p>El nuevo programa de Fielder es un testimonio del mundo contempor\u00e1neo por doble partida. Es, primero, un heredero consciente de la Historia del Entretenimiento que ya no s\u00f3lo parodia su pretensi\u00f3n de autenticidad sino que va m\u00e1s all\u00e1: la pone a prueba y la cuestiona y, despu\u00e9s, entrega sus resultados y conclusiones sin reservas.<\/p>\n<p>Segundo, es un efecto pr\u00edstino de la cara del nuevo ser espectacularizado, comercializado e hiperindustrializado. Del homo videns y del espectador-espect\u00e1culo \u2014\u201cser es ser entretenido\u201d, dir\u00eda Byung-Chul Han. Es una muestra directa, franca y en la cara del ser del entretenimiento y, con ello, del ser del entretenido. Una pregunta, quiz\u00e1s irresoluble, por el nuevo humano virtualizado a trav\u00e9s de sus experiencias fingidas pero que se ostentan como realidades. De sentimientos reales nacidos de ficciones, de la confusi\u00f3n entre hechos y fantas\u00edas, del ensue\u00f1o de pedirle a la vida que act\u00fae como una pel\u00edcula o como una serie de televisi\u00f3n y pedirle a una serie o pel\u00edcula que sea como la vida. Un testimonio de la contradicci\u00f3n que encarna el ser humano del siglo XXI. Un experimento televisivo que, en el camino, detona unas cuantas risas bien ganadas para quien sepa entender su humor negro.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: filosof\u00eda.millennial<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nDurante d\u00e9cadas, los personajes y situaciones que se representaban en televisi\u00f3n estaban siempre mediados por una capa de idealidad que favorec\u00eda una percepci\u00f3n lejana de lo que all\u00ed suced\u00eda: en TV aparec\u00edan modelos de hombr\u00eda, de feminidad y de familia.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":558949,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-558884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/558884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=558884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/558884\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/558949"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=558884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=558884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=558884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}