{"id":563782,"date":"2022-10-26T00:01:57","date_gmt":"2022-10-26T05:01:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=563782"},"modified":"2022-10-26T01:51:21","modified_gmt":"2022-10-26T06:51:21","slug":"cuando-el-monstruo-es-el-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=563782","title":{"rendered":"Cuando el monstruo es el Estado"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-563784\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Filosofia-1.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como mera coincidencia o como un testimonio de cierto gusto personal, los textos que he escrito recientemente han reflexionado sobre monstruos de la vida real, monstruos de la ficci\u00f3n, cr\u00edmenes reales y abogados-sofistas. Ahora, encuentro una oportunidad para articular estas ideas previas a prop\u00f3sito de la aclamada producci\u00f3n argentina-estadounidense, <em>Argentina, 1985<\/em> del cineasta sudamericano Santiago Mitre.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula estrenada como competidora al Le\u00f3n de Oro en el pasado Festival Internacional de Cine de Venecia y ganadora del Premio del P\u00fablico en el pasado Festival Internacional de Cine de San Sebasti\u00e1n se inscribe en el g\u00e9nero del drama hist\u00f3rico, pol\u00edtico y legal para relatar uno de los juicios m\u00e1s emblem\u00e1ticos de la Historia reciente: el\u00a0 llamado Juicio a las Juntas Militares en Argentina en el que un tribunal civil se encarg\u00f3 de impartir justicia en favor del pueblo en contra de la dictadura militar instaurada por Jorge Rafael Videla a trav\u00e9s de un golpe de Estado; en espec\u00edfico, el juicio encargado de juzgar al golpista y su equipo de trabajo debido a los m\u00faltiples abusos, asesinatos, desapariciones y violaciones a los derechos humanos cometidas bajo su mandato por medio de un ejercicio sistem\u00e1tico del poder coercitivo del Estado.<\/p>\n<p>Co-escrita por Mitre y su recurrente colaborador Mariano Llin\u00e1s \u2014tambi\u00e9n destacado cineasta\u2014, <em>Argentina ,1985<\/em> se encarga de adaptar una significativa historia de la impartici\u00f3n de justicia a nivel global dentro de una estructura mod\u00e9lica de un reconocible g\u00e9nero legal. El resultado es una pel\u00edcula que transcurre con cadencia y que no resulta retadora para el espectador; una pel\u00edcula que sigue las convenciones de un g\u00e9nero narrativo m\u00e1s que conocido pero que, en este gesto, sienta las bases para su mayor virtud: hablar de la haza\u00f1a humana de uno de los pocos gobiernos en el mundo que se atrevi\u00f3 a juzgar y sentenciar a sus dictadores militares.<\/p>\n<p>En la Historia Latinoamericana del siglo XX, una marcada herida caracter\u00edstica de las democracias contempor\u00e1neas han sido sus antecedentes tir\u00e1nicos y dictatoriales. Dictadores que, en su momento, se opusieron tajantemente a los nuevos discursos pol\u00edticos que se fraguaban en la intelectualidad social y que, como respuesta, se asentaron sobre la represi\u00f3n f\u00e1ctica y despiadada. Existieron, tambi\u00e9n, los totalitarismos opuestos, defensores de otro modo de gobernar y otro modo de construir pol\u00edtica; a aquellos, sin embargo, tambi\u00e9n le sobrevinieron sus tragedias: econ\u00f3micas, an\u00edmicas, de calidad de vida, humanitarias. Un caso m\u00e1s, arguyen algunos, lo constituyen los pa\u00edses que vivieron la represi\u00f3n sin dictador, o bien, los que encontraron en los colores de un partido pol\u00edtico el nombre y apellidos mutables de su tirano; \u201cla dictadura perfecta\u201d, le llamaron.<\/p>\n<p>En la Historia Latinoamericana del siglo XX, en consecuencia, se establecieron las bases de un modo de contar nuestra historia regional: la historia de la pol\u00edtica, la sociedad y la justicia coaccionadas por los poderes f\u00e1cticos de la violencia. Bases que \u2014cabr\u00eda decir\u2014 establecieron una estructura a la que, en nuestro siglo, se le rellenar\u00eda con las mismas atrocidades s\u00f3lo que perpetradas por otros \u2014criminales\u2014 o, en los peores casos, por los mismos m\u00e1s otros \u2014criminales y Estado en contubernio.<\/p>\n<p>En el caso espec\u00edfico de Argentina en el gobierno de Videla, este abuso de poder tom\u00f3 la cara de la desaparici\u00f3n forzada de civiles, de interrogatorios ilegales y clandestinos que serv\u00edan de pretexto para cometer toda clase de cr\u00edmenes de lesa humanidad. Una represi\u00f3n sistem\u00e1tica perpetrada por las manos de un ej\u00e9rcito al que se le extienderon sus funciones m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites propios de su labor \u2014un ej\u00e9rcito transformado en guardia civil que m\u00e1s temprano que tarde comete abusos con el nuevo poder adquirido.<\/p>\n<p>Es ah\u00ed, entonces, que reluce con mayor fuerza el trabajo de Mitre y Llin\u00e1s y donde destaca ejemplarmente el esfuerzo del pueblo argentino por juzgar a sus represores. Porque la potencia de <em>Argentina, 1985<\/em> impacta al espectador desde la mera premisa: la historia de una dictadura \u2014como la que nos ha tocado vivir a todos en nuestros propios pa\u00edses\u2014 enfrentada a un pueblo que reclama no venganza, no retribuciones; Justicia.<\/p>\n<p>El medio para contar esta historia ser\u00e1 ingenioso y, a la vez, simp\u00e1tico. El hilo conductor ser\u00e1 el fiscal encargado de llevar a cabo las acusaciones pertinentes en un caso de esta \u00edndole. El hilo conductor ser\u00e1 el abogado Julio Strassera \u2014interpretado por el infalible actor argentino Ricardo Dar\u00edn.<\/p>\n<p>Strassera, un funcionario de anta\u00f1o de los tribunales argentinos que con el Juicio a las Juntas se ve enfrentado al \u201cjuicio m\u00e1s importante de la Historia despu\u00e9s de los Juicios de N\u00faremberg\u201d \u2014los juicios de las naciones aliadas a los funcionarios del nacionalsocialismo alem\u00e1n de la Segunda Guerra Mundial\u2014; un padre de familia \u201ccagado de las patas\u201d \u2014como se confesar\u00e1\u2014 por las represalias que un juicio de esa envergadura podr\u00edan tener para su familia, m\u00e1s en tiempos de nueva democracia, m\u00e1s contra un poder militar dictatorial, m\u00e1s en un clima de desapariciones y asesinatos impunes; un abogado trascendiendo el vicio defectuoso del abogado-sofista para representar con valent\u00eda la b\u00fasqueda de la verdad jur\u00eddica y la ejecuci\u00f3n jur\u00eddica de la moral.<\/p>\n<p><em>Argentina, 1985 <\/em>te\u00f1ir\u00e1 con los singulares colores idealizadores de la ficci\u00f3n una haza\u00f1a jur\u00eddica de la vida real. Acentuar\u00e1, con la contundencia que s\u00f3lo el cine alcanza, los valores positivos de una tragedia nacional. Dar\u00e1 una voz franca y conmovedora a las v\u00edctimas del infierno de la militarizaci\u00f3n. Subrayar\u00e1 la importancia de las juventudes, la necesidad de un mundo distinto construido por una sociedad colaborando y la urgencia de una memoria hist\u00f3rica consciente que se cristaliza en un simple pero revulsivo \u201c\u00a1nunca m\u00e1s!\u201d.<\/p>\n<p>Las pocas veces que el cine latinoamericano se atreve a hablar de sus monstruos reales, sus monstruos de la historia oficial, lo hace emparentado al mundo del horror y el terror \u2014aunque esa no sea su primera intenci\u00f3n o aunque lo haga desde otros g\u00e9neros narrativos. As\u00ed lo hizo, por ejemplo, Jayro Bustamante con su <em>La Llorona<\/em> a prop\u00f3sito del juicio al genocidio maya perpetrado por el presidente Efra\u00edn R\u00edos Montt en Guatemala.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 porque los tiranos de esta \u00edndole, los dictadores, los abusadores del poder de Estado, no pueden ser representados de otra manera \u2014a\u00fan cuando se les reconstruya desde la mejor obejtividad documental o desde una rigurosidad hist\u00f3rica. Quiz\u00e1 porque en nada difieren estos monstruos abstractos con nombre de funcionarios de los monstruos brutales y concretos que empu\u00f1an un arma o que desatan su violencia para aniquilar a otros. Quiz\u00e1 porque es peor jurar proteger a una naci\u00f3n para despu\u00e9s mancillarla que simplemente ser un demente sin esperanza de redenci\u00f3n. Quiz\u00e1 porque no hay nada m\u00e1s reprensible que cuando el monstruo es el Estado.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/?hl=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nComo mera coincidencia o como un testimonio de cierto gusto personal, los textos que he escrito recientemente han reflexionado sobre monstruos de la vida real, monstruos de la ficci\u00f3n, cr\u00edmenes reales y abogados-sofistas. 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