{"id":565184,"date":"2022-11-09T00:01:32","date_gmt":"2022-11-09T06:01:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=565184"},"modified":"2022-11-16T01:27:30","modified_gmt":"2022-11-16T07:27:30","slug":"grand-guignol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=565184","title":{"rendered":"Grand Guignol"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>Los shows de este recinto categorizado como \u201cprovocador\u201d, \u201cgr\u00e1fico\u201d y hasta \u201camoral\u201d contribuyeron a cambiar el modo de comprender el horror como modo de contar historias<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_565230\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-565230\" class=\"size-full wp-image-565230\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/filosofia.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><p id=\"caption-attachment-565230\" class=\"wp-caption-text\">Ocho historias que componen la nueva serie antol\u00f3gica de Guillermo del Toro para Netflix: El Gabinete de Curiosidades de Guillermo del Toro.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En medio del distrito Pigalle de la ciudad de Par\u00eds en Francia, durante finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX existi\u00f3 un teatro cuyos shows influir\u00edan en el concepto del horror como g\u00e9nero narrativo: Le Th\u00e9\u00e2tre du Grand-Guignol (\u201cEl Teatro de la Gran Marioneta\u201d).<\/p>\n<p>Los shows de este recinto categorizado como \u201cprovocador\u201d, \u201cgr\u00e1fico\u201d y hasta \u201camoral\u201d contribuyeron a cambiar el modo de comprender el horror como modo de contar historias y, paralelamente, como modo de describir la experiencia humana. Su estilo se caracterizar\u00eda por un viraje hacia una visi\u00f3n naturalista del horror, es decir, a una visi\u00f3n enraizada en la existencia de lo horr\u00edfico como parte del hecho humano.<\/p>\n<p>Contrario a lo que suced\u00eda anteriormente, el Grand Guignol despoj\u00f3 al horror de su categor\u00eda fabul\u00edstica-escapista y de su condici\u00f3n eminentemente sobrenatural e inefable para aterrizar a lo espantoso dentro del hecho humano tal y como se presenta. Develar lo horroroso como una caracter\u00edstica propia de la contemporaneidad; revelar lo humano desde los ojos de su lado m\u00e1s brutal y oscuro.<\/p>\n<p>De ah\u00ed surgir\u00eda un nuevo modo de entender el horror que, a\u00fan hoy, se explota por la v\u00eda de una experiencia que se siente m\u00e1s cercana, realista y personal. De ah\u00ed, tambi\u00e9n, surgir\u00eda un camino para explorar conceptos sobre la condici\u00f3n humana \u2014incluso filosof\u00eda y otros discursos profundos\u2014 en los t\u00e9rminos de su aleatoriedad, caos intr\u00ednseco e inevitable violencia.<\/p>\n<p>En resumen, a trav\u00e9s del Grand Guignol el horror se presenta como una caracter\u00edstica de la realidad que nos enfrenta con lo contradictorio de nuestra naturaleza esperanzada en el bien y la raz\u00f3n pero irremediablemente atada a lo incomprensible de lo bestial y lo horr\u00edfico.<\/p>\n<p>Es este g\u00e9nero narrativo uno de los trasfondos que conectan a las ocho historias que componen la nueva serie antol\u00f3gica de Guillermo del Toro para Netflix: <em>El Gabinete de Curiosidades de Guillermo del Toro<\/em>.<\/p>\n<p>Ocho historias modernas de horror influidas por una est\u00e9tica de raigambres g\u00f3ticas \u2014cl\u00e1sicas\u2014 e influidas por el Grand Guignol como modo de contar historias pero, m\u00e1s importante, como modo de asimilar la experiencia del horror dentro de la experiencia natural, com\u00fan y corriente del hecho de ser humano.<\/p>\n<p>As\u00ed, con el apoyo de ocho directores distintos bajo la supervisi\u00f3n y asesor\u00eda de Del Toro, la serie antol\u00f3gica generar\u00e1 ocho atm\u00f3sferas dis\u00edmiles \u2014unas m\u00e1s parecidas a otras\u2014 que, sin embargo, coincidir\u00e1n en este modo particular de ver el horror. Unas mejor logradas que otras, unas m\u00e1s s\u00f3lidas que otras. Unas tremendamente cl\u00e1sicas, otras modernas; unas t\u00f3picas, otras m\u00e1s cercanas a lo sobrenatural. Unas basadas en textos del propio Guillermo, otras basadas en H.P. Lovecraft y unas m\u00e1s extra\u00eddas de otros lugares de la literatura.<\/p>\n<p>El resultado es un trabajo bastante heterog\u00e9neo que en algunos cap\u00edtulos se eleva a, por ejemplo, grandes exploraciones del body horror o del horizonte compartido entre el drama familiar y el horror pero que, en algunos otros episodios, se queda al ras de la mala adaptaci\u00f3n o la confusi\u00f3n narrativa. Unos establecidos en el redondo formato de la historia de horror que regala una moraleja; otros simplemente ejercitados como pr\u00e1ctica cinematogr\u00e1fica del g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Con todo, la aptitud f\u00edlmica de la serie \u2014en tanto que tal\u2014 resulta homog\u00e9nea en su alta calidad. Las realizaciones, las fotograf\u00edas y, en algunos casos, hasta los vestuarios y los dise\u00f1os de producci\u00f3n para retratar \u00e9pocas pasadas; resultan destacables y evidentes reflejos de un trabajo cuidadoso y dedicado.<\/p>\n<p>Por supuesto, el plato principal de cada una de estas historias ser\u00e1 un monstruo de ficci\u00f3n. En algunos casos, venido de los infiernos en la tierra; en otros, oculto bajo la superficie de las aceras; en otros m\u00e1s, venidos de otros planetas o, incluso, nacidos de la televisi\u00f3n. Pintados en artes funestos, ocultos en c\u00e1maras de coleccionismo o, simplemente, como el embrujo persistente de una casa abandonada.<\/p>\n<p>La estructura del show recuerda a programas cl\u00e1sicos del g\u00e9nero como <em>La Dimensi\u00f3n Desconocida<\/em> o el magn\u00edfico <em>Alfred Hitchcock Presenta<\/em> en los que sus figuras l\u00edderes \u2014como lo es del Toro en este caso\u2014 esbozaban una manera de ver el entretenimiento y una manera de describir la realidad a trav\u00e9s de la ficci\u00f3n, por medio de una selecci\u00f3n de historias que nos acercaran a la aventura intrigante de lo inexplicable, lo desconocido y lo inquietante.<\/p>\n<p>En el caso de <em>El Gabinete de Curiosidades de Guillermo del Toro<\/em> el discurso que subyace est\u00e1 impl\u00edcito y resulta coherente con el romanticismo est\u00e9tico de <em>La Forma del Agua<\/em> o con el dram\u00e1tico fondo noir de <em>El Callej\u00f3n de las Almas Perdidas<\/em>. El discurso que subyace es ese que encuentra una admiraci\u00f3n liberadora en lo imperfecto, horroroso y aterrador. Aqu\u00e9l que desenmascara lo humano en sus dimensiones horribles \u2014sin ceder a la premura estimulante del morbo o de la espectacularizaci\u00f3n vulgar\u2014 para desencadenarnos de la perfecci\u00f3n impuesta como requisito.<\/p>\n<p>\u201cEl triunfo es un instrumento de tortura [\u2026], igual que la belleza y la perfecci\u00f3n [\u2026], la perfecci\u00f3n no existe, la belleza del mundo es la imperfecci\u00f3n\u201d, explicaba el director tras sus galardones en 2018. Quiz\u00e1 otro nombre para la imperfecci\u00f3n es el horror, la monstruosidad, el reto a la belleza como sin\u00f3nimo de est\u00e9tica que nos regala una realidad perturbadora pero estimulante.<\/p>\n<p>Una realidad que supera las cadenas de lo perfecto, de lo mod\u00e9lico y de lo probo a trav\u00e9s de la neutralidad de lo imperfecto, o bien, de la inaprehensibilidad de lo horroroso, lo inesperado, lo informe. Una libertad que, como el horror cl\u00e1sico, no deja de tener en mente una noci\u00f3n del bien ni deja de fomentar la esperanza de una humanidad recuperable y mejorable.<\/p>\n<p>Una libertad que se desembaraza de la mentira de la perfecci\u00f3n para recordad que, como en el Grand Guignol, lo horroroso forma parte de una descripci\u00f3n completa de lo que es el ser humano y eso es maravilloso. No porque nos arroje irremediablemente a la oscuridad o a la brutalidad, tampoco como una proclama vindicadora en contra de la racionalidad o la bondad; sino porque nos arroja a la esperanzadora frialdad de nuestra condici\u00f3n humana natural: que no somos ni buenos ni malos por naturaleza, que no somos ni horribles ni bellos por obligaci\u00f3n. Que somos afortunadamente imperfectos y mejorables.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/?hl=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nEn medio del distrito Pigalle de la ciudad de Par\u00eds en Francia, durante finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX existi\u00f3 un teatro cuyos shows influir\u00edan en el concepto del horror como g\u00e9nero narrativo: Le Th\u00e9\u00e2tre du Grand-Guignol (\u201cEl Teatro de la Gran Marioneta\u201d).<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":565230,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-565184","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/565184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=565184"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/565184\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/565230"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=565184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=565184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=565184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}