{"id":571652,"date":"2023-01-18T00:01:34","date_gmt":"2023-01-18T06:01:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=571652"},"modified":"2023-01-18T02:16:26","modified_gmt":"2023-01-18T08:16:26","slug":"la-obligacion-de-ser-feliz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=571652","title":{"rendered":"La obligaci\u00f3n de ser feliz"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>\u201cSmile\u201d o \u201cSonr\u00ede\u201d es una pel\u00edcula de terror bien lograda<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_571697\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=571697\" rel=\"attachment wp-att-571697\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-571697\" class=\"size-full wp-image-571697\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/fiolosofia.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-571697\" class=\"wp-caption-text\">La est\u00e9tica propia de la cinta jugar\u00e1 con los encuadres de sus personajes y con las tomas de sus entornos para transmitir una persistente sensaci\u00f3n de desaz\u00f3n<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como un rasgo pre-cultural, instintivo y primitivo, la sonrisa en los seres humanos se vincula autom\u00e1ticamente con sentimientos de satisfacci\u00f3n, placer e, incluso \u2014en una extrapolaci\u00f3n un poco m\u00e1s lejana\u2014, felicidad. En los animales, por su parte, la presentaci\u00f3n de los dientes frontales y los gestos que suelen interpretarse como \u201csonrisas\u201d son, en realidad, evidencias de ansiedad, nerviosismo y, en general, un gesto amenazante que busca advertir a otros animales de un l\u00edmite individual que est\u00e1 pr\u00f3ximo a ser transgredido y que, en consecuencia, detonar\u00e1 una acci\u00f3n violenta.<\/p>\n<p>Si bien en los seres humanos una sonrisa tambi\u00e9n puede reflejar ansiedad o nerviosismo, los usos de este gesto facial para nuestra especie est\u00e1n vinculados con la sociabilidad. Con crear una imagen de afabilidad, amabilidad o accesibilidad que pueda favorecer un v\u00ednculo de simpat\u00eda y, en consecuencia, una mejor disponibilidad para la colaboraci\u00f3n, la convivencia y la afinidad.<\/p>\n<p>En resumen, la sonrisa es instintiva, social y culturalmente una herramienta de acceso al mundo de nuestro gregarismo. Una herramienta pre-humana que nos permite vincularnos con otros miembros de nuestra especie y que establece una primera se\u00f1al pac\u00edfica que contribuye a la impresi\u00f3n de una buena disposici\u00f3n para la interacci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que la premisa general del film de horror psicol\u00f3gico <em>Smile<\/em> o <em>Sonr\u00ede<\/em> resulte tan ingeniosa al desplazar este gesto animal-social que ejercemos de un campo sem\u00e1ntico convencional \u2014positivo, ligado con la felicidad, la alegr\u00eda y la bondad\u2014 hacia un campo sem\u00e1ntico horr\u00edfico y profundamente ligado con el trauma y la salud mental.<\/p>\n<p>La trama de la pel\u00edcula sigue a la psicoterapeuta Rose Cotter, una mujer que de ni\u00f1a tuvo que atestiguar los \u00faltimos suspiros de su madre suicida y que a\u00f1os despu\u00e9s deber\u00e1 revivir el horror cuando una paciente se quite la vida frente a ella de manera inexplicable. El terrible episodio desencadenar\u00e1 en Rose una serie de experiencias aparentemente sobrenaturales que transitar\u00e1n en la confusi\u00f3n de Cotter para dilucidar si lo que tiene frente a s\u00ed es una maldici\u00f3n extrahumana o, simplemente, la evidencia de una mente trastornada, fragmentada e inestable.<\/p>\n<p>Las bizarras experiencias de Rose consistir\u00e1n en las cl\u00e1sicas apariciones de entes sobrenaturales o en las presencias de personas ya fallecidas, empero, estas tendr\u00e1n como caracter\u00edstica un marcador clar\u00edsimo: la aparici\u00f3n de una sonrisa en los rostros de las personas que le rodean.<\/p>\n<p>As\u00ed, Rose se sumergir\u00e1 en una espiral de experiencias inexplicables e incomunicables que la aislar\u00e1n de sus seres m\u00e1s cercanos. Quedar\u00e1 envuelta en la din\u00e1mica aprisionadora de un ente que \u201cusa las caras de los dem\u00e1s como m\u00e1scaras\u201d para presentarse con una perturbadora sonrisa. Convirtiendo \u2014para Cotter y para el espectador\u2014 uno de los gestos m\u00e1s agradables de la animalidad humana en un marcador de tensi\u00f3n y terror.<\/p>\n<p>En lo t\u00e9cnico, <em>Smile<\/em> es una pel\u00edcula de terror bien lograda que echa mano de recursos cl\u00e1sicos del g\u00e9nero de maneras refrescantes. As\u00ed, por ejemplo, su musicalizaci\u00f3n descansa en un preciso uso de los semitonos que magnifica la experiencia y la sensaci\u00f3n de que algo inusual est\u00e1 pasando mientras vemos la cinta.<\/p>\n<p>Sus jump scares o sustos ser\u00e1n tan estridentes y sorpresivos como cualesquiera que se vean en pel\u00edculas de terror, sin embargo, tendr\u00e1n la gracia de ser desarrollados a un paso paulatino y postergado que sembrar\u00e1 la premisa de un sobresalto pero que no cobrar\u00e1 su remate inmediatamente despu\u00e9s \u2014como se suele hacer en el g\u00e9nero\u2014 sino que aguardar\u00e1 un poco m\u00e1s para detonar y, con ello, maximizar la experiencia del grito pasajero provocado por un buen espanto.<\/p>\n<p>Finalmente, la est\u00e9tica propia de la cinta jugar\u00e1 con los encuadres de sus personajes y con las tomas de sus entornos para transmitir una persistente sensaci\u00f3n de desaz\u00f3n. Todo siempre aparentemente en orden pero ca\u00f3ticamente desajustado; todo muy preciso pero a la vez desfasado y descolocado en los detalles. Sumar\u00e1, por supuesto, un excelente uso de im\u00e1genes inquietantes e inc\u00f3modas que completar\u00e1n la consistencia de un entorno fr\u00edo, sufrido y desesperante.<\/p>\n<p>En lo argumental, la pel\u00edcula se ha le\u00eddo mayormente en la clave de una representaci\u00f3n del trauma. As\u00ed como sucede con quienes han experimentado hechos atroces o graves que resultan indelebles para la mente y el coraz\u00f3n, as\u00ed sucede con el ente que persigue a Rose en <em>Sonr\u00ede<\/em>. Un monstruo que se hace presente en las vidas de sus v\u00edctimas hasta que \u00e9stas se encargan de provocar un nuevo trauma en una v\u00edctima m\u00e1s; una especie de virus moral contagiado a trav\u00e9s de la muerte, la violencia y el terror.<\/p>\n<p>Pero existe una lectura m\u00e1s para este film que corre en paralelo con este argumento sobre el trauma: la experiencia de quien lidia con su salud mental frente a la exigencia social de ser feliz.<\/p>\n<p>Juzgando las experiencias de Rose como el efecto de un profundo desequilibrio mental, <em>Smile<\/em> se revela como la pel\u00edcula de una mujer afligida y torturada por el dolor que la ha acompa\u00f1ado durante toda su vida. Se revela como la historia de una psicoterapeuta presa de sus experiencias vivenciales pero, tambi\u00e9n, presa de los estragos que van dejando en el car\u00e1cter a\u00f1os y a\u00f1os de historias crudas, violentas y llenas de dolor. A\u00f1os de ser el o\u00eddo acucioso del trauma ajeno.<\/p>\n<p>Desde estos ojos, entonces, la sonrisa que instintiva, social y culturalmente hemos erigido como ideal de plenitud humana se convierte en una amenazante imposibilidad: \u00bfc\u00f3mo se puede ser feliz en un mundo tan hostil?\u00bfc\u00f3mo se le puede sonre\u00edr al trauma severo? \u00bfc\u00f3mo se puede poner \u201cbuena cara\u201d a la desgracia humana?<\/p>\n<p>Desde este \u00e1ngulo, el desplazamiento sem\u00e1ntico que logra <em>Smile<\/em> brilla con mucho m\u00e1s fuerza porque revela que esas sonrisas que llenan los comerciales, las cajas de cereales, los juegos de mesa, las pel\u00edculas y los programas de televisi\u00f3n pueden no ser m\u00e1s que una m\u00e1scara aterradora para quien se sabe negado a una experiencia perpetua de felicidad exultante.<\/p>\n<p>Revelan la tir\u00e1nica imposici\u00f3n que puede establecer un modelo existencial irrealizable: el modelo de la felicidad perpetua. El modelo que obvia el dolor, la neutralidad y la insatisfacci\u00f3n que componen la cotidianidad humana. El modelo instigado que nos culpabiliza por no ser felices.<\/p>\n<p>Desde los primeros d\u00edas de la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica la felicidad ha sido un tema de ampl\u00edsima y complej\u00edsima discusi\u00f3n: algunos la han acercado a la \u00e9tica, otros la han entendido como el mero cumplimiento de la voluntad, unos m\u00e1s la han entendido como ataraxia o no perturbabilidad y algunos m\u00e1s hasta han sido absolutos esc\u00e9pticos de su existencia.<\/p>\n<p>La realidad es que, desde el rigor filos\u00f3fico, la felicidad s\u00f3lo ha sido entendida en los t\u00e9rminos de un estado de \u00e1nimo o un estado de existencia permanente en contextos supraterrenales, ut\u00f3picos o como juicios a posteriori sobre el devenir de una vida completa.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n mercantilista de que la felicidad es un estado de existencia alcanzable y sostenible corresponde s\u00f3lo al mundo moderno. Al mundo de consumo y de la enso\u00f1aci\u00f3n positivista que construye la b\u00fasqueda de la felicidad como una responsabilidad inexorable. Al mundo del idealismo materialista que niega la posibilidad de que hayamos nacido para simplemente vivir \u2014con los vaivenes que eso implica: d\u00edas buenos, d\u00edas malos y, en general, un constante sentido de neutralidad m\u00e1s que una experiencia interminable de inagotable felicidad. Al mundo del pensamiento positivo y del optimismo burdo que erige la tiran\u00eda de la felicidad como una obligaci\u00f3n irrenunciable.<\/p>\n<p>Claro que todos buscamos ser felices en la medida de nuestras posibilidades. Claro que, si pudi\u00e9ramos elegir, buscar\u00edamos mantenernos en ese estado de \u00e1nimo de manera perpetua. Pero pensar que eso es realizable desde la absoluta materialidad es un desprop\u00f3sito. Porque la felicidad perpetua prescindir\u00eda de la variabilidad de la vida, de las sorpresas que nos pone al frente; prescindir\u00eda de la espontaneidad de un d\u00eda cualquiera que puede llevarnos a las experiencias m\u00e1s atroces pero, tambi\u00e9n, a las m\u00e1s maravillosas; prescindir\u00eda de la conciencia de que nuestros deseos y nuestra realidad no siempre se pueden alinear: que la vida a veces simplemente no nos da lo que queremos.<\/p>\n<p>Ante la cruda realidad de que la felicidad perpetua es insostenible en nuestra vida concreta e imperfecta s\u00f3lo hay dos caminos: el fingimiento o el autoenga\u00f1o. O bien nos convertimos en aut\u00e9nticos actores y actrices de nuestra propia vida interpretando un papel: usando de facto una m\u00e1scara con una falsa sonrisa pintada. O bien ponemos todas nuestras fuerzas en inventar la perfecci\u00f3n all\u00ed donde es imposible que exista.<\/p>\n<p>Y es ah\u00ed donde la tiran\u00eda de la sonrisa, de la falsa felicidad o de la felicidad autoindulgente resulta terror\u00edfica. Es ah\u00ed donde quien se sabe constantemente afligido no puede m\u00e1s que ver con horror a esos que hacen parecer posible lo irrealizable. Es ah\u00ed donde un mundo rodeado de seres \u201cfelices\u201d se convierte en la se\u00f1al m\u00e1s clara del rechazo cultural, social y de especie humana. Es ah\u00ed donde el aislamiento que provocan las enfermedades mentales se acent\u00faa y se exacerba. Es ah\u00ed donde una sonrisa es lo m\u00e1s aterrador que alguien puede ver.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/?hl=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nComo un rasgo pre-cultural, instintivo y primitivo, la sonrisa en los seres humanos se vincula autom\u00e1ticamente con sentimientos de satisfacci\u00f3n, placer e, incluso \u2014en una extrapolaci\u00f3n un poco m\u00e1s lejana\u2014, felicidad. 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