{"id":573026,"date":"2023-02-01T00:02:51","date_gmt":"2023-02-01T06:02:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=573026"},"modified":"2023-02-01T02:06:31","modified_gmt":"2023-02-01T08:06:31","slug":"entre-el-arte-y-la-familia-donde-nace-el-autor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=573026","title":{"rendered":"Entre el arte y la familia: donde nace el autor"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_573098\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=573098\" rel=\"attachment wp-att-573098\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-573098\" class=\"size-full wp-image-573098\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/filosofia.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-573098\" class=\"wp-caption-text\"><em>The Fabelmans<\/em> recorre, por ejemplo, la primera visita de un joven Sammy a una sala de cine, los primeros proyectos filmados por el ni\u00f1o con su primer c\u00e1mara de 8 mil\u00edmetros.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por el surgimiento de relativismos, perspectivismos y subjetivismos como el lenguaje id\u00f3neo de las atracciones de la cultura popular, quiz\u00e1 como un esp\u00edritu revisionista de los finales del siglo XX o quiz\u00e1 como una genuina intenci\u00f3n de volcar la propia historia personal en la propia creaci\u00f3n art\u00edstica, pel\u00edculas como <em>Roma<\/em> (Alfonso Cuar\u00f3n), <em>Bardo: falsa cr\u00f3nica de unas cuantas verdades<\/em> (Alejandro Gonz\u00e1lez I\u00f1\u00e1rritu), <em>Belfast<\/em> (Kenneth Branagh), <em>Licorice Pizza <\/em>(Paul Thomas Anderson) y <em>Once Upon a Time in Hollywood<\/em> (Quentin Tarantino) \u2014por nombrar algunas\u2014 han alimentado una tendencia de cineastas galardonados dedicando su cinematograf\u00eda a compartirnos episodios, atm\u00f3sferas y autoficciones personales que subliman en cine experiencias clave para sus personalidades y para sus talantes art\u00edsticos.<\/p>\n<p>A la lista se suma el determinante e ineludible Steven Spielberg (<em>Tibur\u00f3n, Indiana Jones, E.T., el extraterreste, Jurassic Park, La lista de Schindler, Salvando al soldado Ryan, Atr\u00e1pame si puedes, La terminal<\/em>) con <em>The Fabelmans<\/em> o <em>Los Fabelmans<\/em>, una cinta indirectamente nacida de la pandemia vivida durante 2020 que apareci\u00f3 como \u201cel proyecto que debo llevar a cabo antes de morir\u201d del afamado director estadounidense.<\/p>\n<p>La cinta semibiogr\u00e1fica \u2014que tiene dotes de autoficci\u00f3n pues presenta a una versi\u00f3n ficcionalizada del director y su familia\u2014 sigue a Sammy Fabelman \u2014versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica de Spielberg\u2014 desde sus primeros a\u00f1os de vida hasta sus dieciocho a\u00f1os. En espec\u00edfico, los a\u00f1os que moldearon en el joven un inigualable gusto por el cine y por la filmaci\u00f3n de pel\u00edculas caseras y amateur.<\/p>\n<p>As\u00ed, <em>The Fabelmans<\/em> recorre, por ejemplo, la primera visita de un joven Sammy a una sala de cine, los primeros proyectos filmados por el ni\u00f1o con su primer c\u00e1mara de 8 mil\u00edmetros y la vivaz creatividad de un joven que desde muy temprana edad encuentra en el cine un modo de \u201ccontrolar\u201d su realidad. Un modo de expresar sus miedos, inseguridades, problemas, intereses, ideales y proyecciones en pel\u00edculas hechas por su propia mano.<\/p>\n<p>Los padres del joven Fabelman resultan tan elementales como el propio Sammy para contar esta historia: por un lado, Mitzi, una talentosa pianista que ha dejado atr\u00e1s su vida art\u00edstica para ce\u00f1irse a un modelo de vida familiar de los a\u00f1os 60; por otro, Burt, un talentoso ingeniero computacional inexpresivo pero profundo que, como hombre de sus d\u00edas, vuelca la mayor parte de sus fuerzas al trabajo y a un rol establecido de proveedor.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula, entonces, delinear\u00e1 en su primer acto \u2014con la magia propia de Spielberg y con su franqueza y efectividad f\u00edlmica\u2014a una familia modelo de los 60s. Padres j\u00f3venes, trabajadores, dedicados y sus cuatro hijos \u2014un var\u00f3n mayor y tres ni\u00f1as menores\u2014 que, desde los primeros destellos art\u00edsticos del joven Sammy, se dedicar\u00e1n a alentar lo que ellos conciben como un mero hobby. Padres dedicados a sus hijos, c\u00f3mplices de sus intereses y volcados a construir una familia feliz \u2014tan feliz como la de cualquier comercial, cualquier show de TV o cualquier fantas\u00eda de aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sin embargo, poco a poco y con una sutileza impresionante \u2014entregada a trav\u00e9s de una firmeza est\u00e9tica que no cambia de tono aunque su objeto se vuelva m\u00e1s obscuro\u2014 la historia transita hacia el otro lado de esta misma familia: el lado de sus rupturas, de sus carencias y de sus conflictos internos.<\/p>\n<p>Este segundo momento, ingeniosamente, no es filmado ni cristalizado con golpes estridentes o con alg\u00fan episodio catastr\u00f3fico espec\u00edfico. Es, m\u00e1s bien, confesado por Spielberg como una consecuencia de la cotidianidad, del d\u00eda a d\u00eda, de las din\u00e1micas construidas por a\u00f1os y de los vicios que se van generando debajo de la capa aparente de la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En adelante, la cinta ver\u00e1 a Sammy lidiar con la ruptura de cierta inocencia; con la ruptura de su familia perfecta e idealizada; con la ruptura de la imagen pr\u00edstina e intocable de sus padres frente al hecho de la humanidad de sus progenitores. Nacer\u00e1, entonces, el artista.<\/p>\n<p>Entre el tono nost\u00e1lgico, arm\u00f3nico y digerible de <em>The Fabelmans<\/em> \u2014aparentemente inocuo y meramente epis\u00f3dico\u2014 Spielberg desplegar\u00e1 la maestr\u00eda de su singular sello cinematogr\u00e1fico con una bomba de emotividad y de sinceridad que no precisar\u00e1 de un estallido puntual para diseminar la profundidad de su mensaje.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula semibiogr\u00e1fica de Spielberg es una historia sobre el complejo camino del arte y, al mismo tiempo, es una historia sobre la p\u00e9rdida de la inocencia que implica la primera vez que un ser humano ve a sus padres como lo que son: humanos \u2014demasiado humanos, sumar\u00edan por ah\u00ed.<\/p>\n<p>De este modo, Sammy se enfrentar\u00e1 a las falencias de sus padres, a la infelicidad de sus vidas, a sus frustraciones, a sus incongruencias, a sus defectos y a sus errores. Se resquebrajar\u00e1, al ritmo de la cotidianidad, la imagen perfecta, id\u00f3nea e intacta de su familia, de su vida y de su realidad.<\/p>\n<p>El veh\u00edculo para esta ruptura ser\u00e1 el arte mismo. Ser\u00e1 el gusto de Sammy \u2014de Spielberg\u2014 por filmar cada segundo de su vida el que le revele la realidad que vive. Ser\u00e1 la objetividad de la c\u00e1mara la que delate la frialdad de los hechos que captura el obturador.<\/p>\n<p>Y all\u00ed, en medio de la tragedia personal, surgir\u00e1 la segunda lecci\u00f3n art\u00edstica del director: la conciencia de que el arte \u2014en este caso la cinematograf\u00eda creada a trav\u00e9s de su c\u00e1mara\u2014 observa al mundo tanto como lo recrea. La comprensi\u00f3n de que el artista, el autor, es un observador del mundo y, al mismo tiempo, un reimaginador del mismo. La comprensi\u00f3n de que con el arte vienen la frialdad del mundo y la explosi\u00f3n fulgurante de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera lecci\u00f3n art\u00edstica del joven Spielberg \u2014de Sammy Fabelman\u2014 viene dada por la visita indeseada e inesperada de un t\u00edo lejano. Un familiar dedicado al arte circense que advierte a Sammy de los sacrificios que exige un compromiso con la vida dedicada al arte; puntualmente, que le advierte de la escisi\u00f3n irrenunciable que existe entre la esfera familiar de su identidad y la esfera art\u00edstica de su ser: \u201cel arte te dar\u00e1 coronas en el cielo y laureles en la tierra pero te arrancar\u00e1 el coraz\u00f3n desgarr\u00e1ndolo y te dejar\u00e1 solo. Ser\u00e1s una desgracia para tus seres queridos. Un exiliado en el desierto. [\u2026] El arte no es un juego\u201d. \u201cLa familia y el arte, te desgarrar\u00e1n en dos partes\u201d, insistir\u00e1 el T\u00edo Boris.<\/p>\n<p>As\u00ed, y como rompiendo la cuarta pared entre espectador y autor, <em>The Fabelmans<\/em> concretar\u00e1 en escenas el conflicto de un joven que descubre a su familia como lo que es y que, a la par, se enamora cada vez m\u00e1s de su arte. Un joven que encuentra en su cine el canal de expresi\u00f3n de todo aquello que en su vida se desmorona, cambia o se complica. Un joven que, sin saberlo, cambiar\u00eda lo que significa el cine hollywoodense con sus incontrovertibles genialidades.<\/p>\n<p>El esp\u00edritu art\u00edstico de Mitzi y la log\u00edstica ingenieril de Burt se mezclar\u00e1n en el genio art\u00edstico de Sammy: la practicalidad de sus pel\u00edculas y la hondura de sus mensajes. La creaci\u00f3n y la planeaci\u00f3n. El dinamismo y la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>El costo \u2014lo que unir\u00e1 a la tensi\u00f3n entre el arte y la familia y al nacimiento de un autor\u2014 ser\u00e1 la p\u00e9rdida de la inocencia. La ruptura de la fantas\u00eda, de la f\u00e1bula \u2014Fabel viene del alem\u00e1n fabel: f\u00e1bula\u2014 y del perfeccionismo impactada por la conciencia de la humanidad, del sufrimiento, la culpa y la falta de confianza en el mundo.<\/p>\n<p>As\u00ed, en un ejercicio autoreferencial, Spielberg volcar\u00e1 en <em>Los Fabelman<\/em> la fantas\u00eda de la familia que cre\u00eda tener en su infancia y la amargura de la familia que entendi\u00f3 que ten\u00eda en su juventud. Mezclar\u00e1 en la misma cinta y con un tono perenne la enso\u00f1aci\u00f3n, la fabulaci\u00f3n y la nostalgia con la realidad, el dolor y la melancol\u00eda.<\/p>\n<p>Con <em>The Fabelmans<\/em>, Spielberg confiesa el nacimiento de su car\u00e1cter de autor a trav\u00e9s de la irremediable tensi\u00f3n entre el arte y la familia.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/?hl=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nQuiz\u00e1 por el surgimiento de relativismos, perspectivismos y subjetivismos como el lenguaje id\u00f3neo de las atracciones de la cultura popular, quiz\u00e1 como un esp\u00edritu revisionista de los finales del siglo XX o quiz\u00e1 como una genuina intenci\u00f3n de volcar la propia historia personal en la propia creaci\u00f3n art\u00edstica, pel\u00edculas como Roma (Alfonso Cuar\u00f3n), Bardo: falsa cr\u00f3nica de unas cuantas verdades (Alejandro Gonz\u00e1lez I\u00f1\u00e1rritu), Belfast (Kenneth Branagh), Licorice Pizza (Paul Thomas Anderson) y Once Upon a Time in Hollywood (Quentin Tarantino) \u2014por nombrar algunas\u2014 han alimentado una tendencia de cineastas galardonados dedicando su cinematograf\u00eda a compartirnos episodios, atm\u00f3sferas y autoficciones personales que subliman en cine experiencias clave para sus personalidades y para sus talantes art\u00edsticos.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":573098,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-573026","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/573026","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=573026"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/573026\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/573098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=573026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=573026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=573026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}