{"id":592827,"date":"2023-08-15T00:10:50","date_gmt":"2023-08-15T06:10:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=592827"},"modified":"2023-08-15T01:23:36","modified_gmt":"2023-08-15T07:23:36","slug":"mexico-necesita-mujeres-como-la-bandida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=592827","title":{"rendered":"M\u00e9xico necesita mujeres como <em>La Bandida<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Triple Erre<\/h2>\n<h5>Francisco Reynoso<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La puesta en escena de <em>La Casa de la Bandida, tres corcholatas, un colado y los que se apunten<\/em> permiti\u00f3 a los miles de asistentes al teatro Gran Recinto, en su primera temporada, y al teatro Centenario Coyoac\u00e1n, en la segunda, conocer, aunque de pasadita, a una mujer extraordinaria que sin leyes de paridad de g\u00e9nero, construy\u00f3 su propio destino, venci\u00f3 a las adversidades y escribi\u00f3 p\u00e1ginas muy importantes de la historia de M\u00e9xico que permanecen invisibles por la mojigater\u00eda de gobiernos y gobernantes.<\/p>\n<p>Marina Ahedo se llam\u00f3 esta mujer. Luego, obligada por sus actividades, cambi\u00f3 su identidad. Quiso llamarse Graciela Olmos. El apodo de La Bandida fue el \u00fanico patrimonio que le hered\u00f3 su marido Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez, un <em>dorado<\/em> de Francisco Villa, muerto en la batalla de Celaya.<\/p>\n<p>Graciela naci\u00f3 en la hacienda San Buenaventura, en Casas Grandes, Chihuahua. No era tan bella ni ten\u00eda el cuerpazo de Maricarmen de la Pe\u00f1a, quien la personific\u00f3 en la obra de teatro. Empero era una mujer calzonuda. Y de car\u00e1cter recio y audaz. Su actitud de permanente desaf\u00edo a la vida era cautivadora; el mafioso <em>Al Capone<\/em> la admir\u00f3 y respet\u00f3 cuando juntos hicieron negocios en el contrabando de alcohol a Estados Unidos.<\/p>\n<p>Ten\u00eda 12 a\u00f1os cuando, en 1907, la pandilla de Pancho Villa atac\u00f3 la hacienda San Buenaventura. <em>El Bandido<\/em> particip\u00f3 en la matanza de su familia. Graciela y su hermano Benjam\u00edn huyeron y se refugiaron en un convento en Irapuato. Ah\u00ed estuvieron varios a\u00f1os. Benjam\u00edn se orden\u00f3 sacerdote.<\/p>\n<p>Graciela se reencontr\u00f3 con Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez <em>El Bandido<\/em> tuvieron un romance que termin\u00f3 en el altar de la iglesia. Semanas despu\u00e9s, la Divisi\u00f3n del Norte sufri\u00f3 una derrota dolorosa en Celaya ante el Ej\u00e9rcito Constitucionalista de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. Fue una carnicer\u00eda. Miles de villistas murieron, entre ellos <em>El Bandido<\/em>.<\/p>\n<p>Viuda y sin dinero, Graciela se uni\u00f3 a <em>Los dorados<\/em> de Pancho Villa. La tropa y las otras <em>adelitas<\/em>, sabi\u00e9ndola mujer de Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez, la llamaron <em>La Bandida<\/em>. El sobrenombre se le qued\u00f3 por el resto de su vida. Graciela Muri\u00f3 en 1962 y en su l\u00e1pida se inscribi\u00f3: Graciela Olmos, <em>La Bandida<\/em>.<\/p>\n<p>La obra de teatro que escribi\u00f3 Jos\u00e9 Luis Monta\u00f1ez y en la que tuvieron actuaciones destacadas Libertad Palomo, David L\u00f3pez, Mart\u00edn Mu\u00f1oz y <em>el malito<\/em> Jorge Ibarra, tuvo como objetivo principal homenajear a Carmen Salinas. Se cumpli\u00f3 con creces ese prop\u00f3sito. Y simult\u00e1neamente se hizo un p\u00fablico reconocimiento a otra mujerona olvidada por la historia: Graciela Olmos, <em>La Bandida<\/em>.<\/p>\n<p>Como todas las <em>adelitas<\/em> de la Revoluci\u00f3n, <em>La Bandida<\/em> anduvo rodando de aqu\u00ed para all\u00e1 y de all\u00e1 para ac\u00e1. El fin de la lucha armada la coge en Ciudad Ju\u00e1rez y opta por los negocios. Se inicia en el contrabando de alcohol hacia Estados Unidos, compra y vende alhajas robadas -se dice que estuvo vinculada con la banda del <em>Autom\u00f3vil gris<\/em>&#8211; y administra casas de juego.<\/p>\n<p>En 1923, luego del asesinato de Pancho Villa, cruza a Estados Unidos y en Chicago conoce a <em>Al Capone<\/em> a quien, en una noche de juerga, le canta algunas de las canciones que compuso: <em>La Enramada<\/em>, <em>El Corrido de Durango<\/em> y <em>El siete leguas<\/em>, inspirada en el caballo de Villa.\u00a0 Acosada por la polic\u00eda <em>gringa<\/em>, <em>La Bandida<\/em> se corta el cabello, viste de hombre y con 46 mil d\u00f3lares en el equipaje regresa a M\u00e9xico, al desconocido, para ella, Distrito Federal.<\/p>\n<p>Antes de reencontrarse con <em>El Bandido<\/em> en Irapuato, Graciela estuvo internada un tiempo en el colegio de monjas de Las Vizca\u00ednas, en el centro hist\u00f3rico de la capital del pa\u00eds. Ah\u00ed conoci\u00f3 a Ruth Delorche e hicieron buenas migas. Al regresar de Estados Unidos la encuentra fuera del colegio, amante de un pol\u00edtico de altos vuelos en el gobierno de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas. Juntas abren un prost\u00edbulo de post\u00edn: Las Mexicanitas.<\/p>\n<p>Durante su sexenio, C\u00e1rdenas intent\u00f3 imponer una cuarta transformaci\u00f3n moral a los mexicanos y combati\u00f3 con rigor casas de juego y prost\u00edbulos. A <em>La Bandida<\/em>, para entonces ya muy bien relacionada con pol\u00edticos del gobierno y la oposici\u00f3n, no la pudo doblegar. Opt\u00f3 el general C\u00e1rdenas por hacerse disimulado y permitir que <em>La Bandida<\/em> y sus \u201chijas\u201d, como llamaba a sus pupilas, operaran en las habitaciones del Hotel Regis.<\/p>\n<p>En 1940, Graciela abre la nueva casa de <em>La Bandida<\/em> en un palacete de la colonia Roma que le habr\u00eda regalado Maximino \u00c1vila Camacho, gobernador de Puebla y hermano del siguiente presidente de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>No todas sus \u201chijas\u201d acompa\u00f1aron a Graciela a la apertura de la casa de Durango 247. Y es que muchas se casaron con pol\u00edticos e intelectuales y se volvieron mujeres decentes y de la alta sociedad. <em>La Bandida<\/em> les dio su bendici\u00f3n y dijo: \u201cDonde hay buenas putas, no hay hambre\u201d.<\/p>\n<p>En <em>La Casa de La Bandida<\/em>, bien dijo Maricarmen de la Pe\u00f1a en la introducci\u00f3n de la obra, se decid\u00eda el destino de M\u00e9xico, se tomaban decisiones trascendentes para el pa\u00eds y los hombres m\u00e1s poderosos de la pol\u00edtica y los negocios acud\u00edan en busca de consejos y ayuda de Graciela y para concertar acuerdos y pactos inconfesables.<\/p>\n<p>Fueron clientes asiduos de <em>La Bandida,<\/em> pol\u00edticos de altos vuelos, desde presidentes: Manuel \u00c1vila Camacho, Adolfo L\u00f3pez Mateos, hasta l\u00edderes sindicales: Fidel Vel\u00e1zquez, Fernando Amilpa; artistas: Pedro Infante, Benny Mor\u00e9; intelectuales: Jos\u00e9 Vasconcelos, Jos\u00e9 Pag\u00e9s, Carlos Fuentes, Octavio Paz, Renato Leduc; toreros: Lorenzo Garza, Luis Castro <em>El Soldado<\/em>, Silverio P\u00e9rez y Manolete.<\/p>\n<p><em>La Bandida<\/em> muri\u00f3 en 1962. Dios la tenga regenteando el prost\u00edbulo del cielo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>La verdad es la verdad<br \/>\ny no admite otros datos<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"mailto:donrunrun@yahoo.es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>donrunrun@yahoo.es<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Reynoso<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[94855],"tags":[94857,43674,94856],"class_list":["post-592827","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-francisco-reynoso","tag-francisco-reynoso","tag-opinion","tag-triple-erre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/592827","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=592827"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/592827\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=592827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=592827"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=592827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}