{"id":600869,"date":"2023-11-08T00:01:00","date_gmt":"2023-11-08T06:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=600869"},"modified":"2023-11-08T01:16:52","modified_gmt":"2023-11-08T07:16:52","slug":"afrosurrealismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=600869","title":{"rendered":"Afrosurrealismo"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>La serie echar\u00e1 mano de los m\u00e1s variados recursos oscilando entre lo c\u00f3mico y lo dram\u00e1tico<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_600912\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=600912\" rel=\"attachment wp-att-600912\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-600912\" class=\"size-full wp-image-600912\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/FILOSOFIA.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-600912\" class=\"wp-caption-text\">Los cuatro personajes ser\u00e1n cuatro canales narrativos para revisar con s\u00e1tira, humor, drama, profundidad, crudeza y fidelidad los aspectos ocultos, invisibles o subrepticios de la vida de los afroestadounidenses.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de un uso cotidiano extendido, lo surreal ha pasado a entenderse como sin\u00f3nimo de lo absurdo. Se ha instaurado en el uso com\u00fan como un modo de se\u00f1alar lo inveros\u00edmil, lo incre\u00edble y aquello que s\u00f3lo sucede en la imprevisible incertidumbre de una existencia que fluye a trav\u00e9s de lo meramente accidental y lo inesperado.<\/p>\n<p>El concepto popular guarda cierta fidelidad con sus principios art\u00edsticos de expresar lo subconsciente a trav\u00e9s de la superaci\u00f3n de lo real con ayuda de lo racional \u2013y lo irracional\u2014 m\u00e1s lo on\u00edrico. En otras palabras, gestar una s\u00faper realidad o una realidad absoluta por medio de la comuni\u00f3n trasformadora entre las contradictorias coexistencias del sue\u00f1o \u2014lo absurdo\u2014 y la realidad \u2014lo concreto.<\/p>\n<p>En su formulaci\u00f3n inicial, el surrealismo es emp\u00edrico; es un modo de descubrir la realidad completa a trav\u00e9s de la consistente contradicci\u00f3n entre lo absurdo \u2014lo a-l\u00f3gico\u2014 y lo real \u2014lo l\u00f3gico\u2014, entre lo consciente y lo subconsciente, entre lo mediato y lo inmediato. Es una declaraci\u00f3n de la latencia de lo irracional como un sustrato de lo real.<\/p>\n<p>En 2009, el columnista y periodista D. Scot Miller enriquecer\u00eda el concepto de lo surreal con su <em>Manifiesto del afrosurrealismo<\/em>. La pieza literaria desarrolla diez puntos que buscan definir una escuela de pensamiento art\u00edstico y literario que, al mismo tiempo, se distancia del surrealismo europeo \u2014cl\u00e1sico\u2014 y del afrofuturismo.<\/p>\n<p>Scot Miller se separa del primero a trav\u00e9s de un \u00e9nfasis en lo m\u00edstico y lo metaf\u00f3rico como medios de expresi\u00f3n de un surrealismo t\u00edpicamente africano y de la raza negra \u2014incluso abogando por \u201clos lenguajes compartidos entre personas de raza negra, morena y asi\u00e1tica del mundo\u201d y citando como fuente de inspiraci\u00f3n, entre otros, a Frida Kahlo\u2014 cuya identidad es ineludiblemente revolucionaria por el mero hecho de ser una voz de lo invisibilizado y lo desconocido.<\/p>\n<p>Del afrofuturismo, el manifiesto se separa acentuando su condici\u00f3n de develaci\u00f3n del presente. Mientras la escuela afrofuturista centra su mirada en las posibilidades que la tecnolog\u00eda y la ciencia pueden traer para la raza negra en los a\u00f1os por venir, el afrosurrealismo se centra en el aqu\u00ed y el ahora como el escenario de un vibrante esp\u00edritu \u2014con ecos de una rica herencia cultural del pasado\u2014 africano que busca superar la realidad presente de lo establecido con la exaltaci\u00f3n de lo actualmente oculto: la cultura afrodescendiente y su condici\u00f3n de marginaci\u00f3n sociocultural.<\/p>\n<p>Dentro de estas directrices conceptuales, un conjunto de expresiones musicales, cinematogr\u00e1ficas y televisivas se han nutrido del vivo movimiento art\u00edstico sintetizado en el manifiesto de D. Scot Miller para dar vida a una est\u00e9tica espec\u00edfica que retrata la surrealista experiencia de la negritud en el Mundo Occidental.<\/p>\n<p>Entre ellos, los trabajos de algunos raperos \u2014MF Doom, Outkast, Kendrick Lamar, EARTHGANG y, paradigm\u00e1ticamente, <em>This is America<\/em> de Childish Gambino (alter ego musical de Donald Glover) \u2014, de algunos cineastas y shows de televisi\u00f3n \u2014Jordan Peele, Boots Riley, Terrence Nance, <em>Lovecraft Country<\/em>, Nia DaCosta\u2014 y de una rica comunidad art\u00edstica \u2014tanto en lo literario, como en lo pict\u00f3rico\u2014 han sido se\u00f1alados como herederos de una rica tradici\u00f3n manifestada en 2009 pero con ra\u00edces contempor\u00e1neas a los or\u00edgenes del surrealismo europeo. Entre ellos, la mezcla de comedia, drama, absurdo fant\u00e1stico y realismo crudo creada por Donald Glover: <em>Atlanta<\/em>.<\/p>\n<p>La \u201cuniversalmente aclamada\u201d serie de televisi\u00f3n sigue a un improvisado representante musical, Earn, que tras abandonar una prometedora carrera universitaria se re\u00fane con su primo, Al alias Paper Boi, con la intenci\u00f3n de ayudarle a convertirse en una estrella dentro de la escena del hip hop en Atlanta, Estados Unidos.<\/p>\n<p>Earn vive al d\u00eda, tratando de subsistir y tratando de ayudar econ\u00f3micamente a su ex novia, Vanessa, con la crianza y la manutenci\u00f3n de su hija en com\u00fan. Paper Boi vive dedic\u00e1ndose al narcomenudeo, viviendo con un exc\u00e9ntrico pero introspectivo amigo, Darius.<\/p>\n<p>Los cuatro personajes ser\u00e1n cuatro canales narrativos para revisar con s\u00e1tira, humor, drama, profundidad, crudeza y fidelidad los aspectos ocultos, invisibles o subrepticios de la vida de los afroestadounidenses. Earn, Van, Paper Boi y Darius ser\u00e1n las ocasiones de una representaci\u00f3n comprometida de lo que es vivir en carne propia la absurdidad de la marginalizaci\u00f3n social que coexiste con una realidad r\u00edgida, hegem\u00f3nica y euroc\u00e9ntrica.<\/p>\n<p>Para ello, la serie echar\u00e1 mano de los m\u00e1s variados recursos oscilando entre lo c\u00f3mico y lo dram\u00e1tico y transitando fielmente por la vereda de lo extra\u00f1o, lo contraintutivo, lo raro e, incluso, lo horror\u00edfico.<\/p>\n<p>As\u00ed, entre sus episodios encontraremos cosas tan variadas como un auto invisible; tiroteos; una versi\u00f3n afroestadounidense de Justin Bieber; un hombre transracial \u2014i.e., un joven negro que se identifica como un hombre blanco de cuarenta y cinco a\u00f1os\u2014; un hombre que tiene un lagarto como mascota; un personaje ficticio \u2014parecido a Michael Jackson\u2014 que servir\u00e1 como un comentario sobre la cultura de hiperexigencia y autorechazo en el que se gestan las grandes estrellas afroestadounidenses de la cultura popular; una extra\u00f1a visita a la mansi\u00f3n del rapero Drake; un ajetreado viaje por Europa; una on\u00edrica representaci\u00f3n hipot\u00e9tica de lo que suceder\u00eda si un d\u00eda los descendientes de esclavos negros tuvieran derecho a una retribuci\u00f3n econ\u00f3mica por parte de los descendientes de sus esclavizadores blancos; un falso documental sobre la realizaci\u00f3n de <em>Goofy, la pel\u00edcula<\/em> interpret\u00e1ndola como \u201cla pel\u00edcula m\u00e1s negra de todos los tiempos\u201d.<\/p>\n<p>Todo ello con una t\u00e9cnica f\u00edlmica significativa \u2014con el aclamado Hiro Murai y el propio Donald Glover recurrentemente tomando la posici\u00f3n de director\u2014 que aporta a la construcci\u00f3n narrativa y expresiva. Una cinematograf\u00eda que se toma con la misma seriedad los momentos m\u00e1s crudos del show de televisi\u00f3n y la comedia m\u00e1s absurda de la que sus historias son capaces.<\/p>\n<p>Y, por si fuera poco, con una curadur\u00eda musical que no s\u00f3lo empata las honduras expresivas de sus relatos sino que los parea con la riqu\u00edsima y explosiva escena del hip hop de Atlanta \u2014uno de los m\u00e1s importantes a nivel mundial, si no es que el m\u00e1s importante, actualmente.<\/p>\n<p>De este modo, con un poderoso sentido de conciencia existencial y social, <em>Atlanta<\/em> desocultar\u00e1 la m\u00edstica misteriosa de la marginalizaci\u00f3n de los afroestadounidenses en su naci\u00f3n. Explicitar\u00e1 los absurdos de su cotidianidad mostrando el modo en que una cultura que te relega constantemente s\u00f3lo te deja como alternativa de realidad la realidad de lo absurdo.<\/p>\n<p><em>Atlanta<\/em> y Glover, con una conciencia \u2014o inconciencia\u2014 que no se puede desvincular del afrosuarrealismo, pondr\u00e1n en pantalla lo absurdo gracioso, lo absurdo sat\u00edrico, lo absurdo dram\u00e1tico, lo absurdo horror\u00edfico y lo absurdo existencial como representaciones pr\u00edstinas de la realidad de la marginalizaci\u00f3n a la que se enfrentan las personas negras en el Mundo Occidental.<\/p>\n<p><em>Atlanta<\/em> pondr\u00e1 en movimiento una imagen y una colecci\u00f3n de relatos que sobrepasar\u00e1n la realidad de lo establecido con la punzante representaci\u00f3n de un limbo existencial: el limbo del surrealismo como cotidianidad. El limbo de la incertidumbre, del absurdo y de lo inmediato como \u00fanica posibilidad de sobrevivencia. El limbo del surrealismo hecho cultura porque tu existencia se presenta como un absurdo para un mundo que constantemente te relega y te encasilla.<\/p>\n<p>El limbo, que se antoja on\u00edrico, porque no ofrece oportunidades, ni respuestas, ni soluciones. El limbo que parece sue\u00f1o porque arroja al sujeto a las manos de lo irracional, pero que se declara real cuando ese sujeto se ve atado a su mera necesidad. El limbo que no ofrece distancia entre el sue\u00f1o y la realidad porque resulta inveros\u00edmil que haya gente que no pueda m\u00e1s que vivir a merced de una absurda marginalizaci\u00f3n racial.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/?hl=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nA trav\u00e9s de un uso cotidiano extendido, lo surreal ha pasado a entenderse como sin\u00f3nimo de lo absurdo. Se ha instaurado en el uso com\u00fan como un modo de se\u00f1alar lo inveros\u00edmil, lo incre\u00edble y aquello que s\u00f3lo sucede en la imprevisible incertidumbre de una existencia que fluye a trav\u00e9s de lo meramente accidental y lo inesperado.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":600912,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-600869","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/600869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=600869"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/600869\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/600912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=600869"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=600869"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=600869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}