{"id":606189,"date":"2024-01-10T00:01:34","date_gmt":"2024-01-10T06:01:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=606189"},"modified":"2024-01-10T02:18:28","modified_gmt":"2024-01-10T08:18:28","slug":"buscando-a-frances","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=606189","title":{"rendered":"<em>Buscando a Frances<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>Los resultados de \u201cFinding Frances\u201d y el final efectivo de Natha For You delinear\u00e1n un se\u00f1alamiento clar\u00edsimo: no hay finales felices, aunque los haya.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_606297\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=606297\" rel=\"attachment wp-att-606297\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-606297\" class=\"size-full wp-image-606297\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/filosofia-1.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-606297\" class=\"wp-caption-text\"><strong><em>Nathan For You<\/em><\/strong> decidir\u00e1 despedirse con un episodio doble especial titulado \u201cFinding Frances\u201d o \u201cBuscando a Frances\u201d en el que ya se anunciar\u00e1n los favores aclamados de los m\u00e1s reciente proyectos del comediante \u2014<em>The Rehearsal<\/em> y la serie <em>The Curse<\/em>\u2014 pero donde, sobre todo, se cimentar\u00e1n las bases de un reconocimiento generalizado por retar los l\u00edmites de la mera ficci\u00f3n y la realidad.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o tuve la oportunidad de escribir por primera vez del que me parece uno de los comediantes m\u00e1s importantes de nuestra \u00e9poca: Nathan Fielder. Reflexionando, en aquella ocasi\u00f3n, sobre <em>The Rehearsal<\/em> o <em>El ensayo<\/em> y sobre el modo en que dicha serie televisiva alcanzaba el nivel de un cuestionamiento por la ontolog\u00eda del entretenimiento que retaba las l\u00edneas entre lo real ficticio y lo real real.<\/p>\n<p>Para adentrarme en el tema, repasaba un poco de la Historia del Entretenimiento y, puntualmente, sobre el modo en que realizadores como Fielder se han encargado de profundizar un gusto contempor\u00e1neo por el falso documental o mockumentary y por las series cr\u00edticas de los reality shows y la telerrealidad que establecen una leg\u00edtima pregunta por el lugar que le queda a la autenticidad en un mundo de ficci\u00f3n construido por c\u00e1maras, simulaciones y parafernalias.<\/p>\n<p>Hablaba, en aquella oportunidad, sobre <em>Nathan For You<\/em> o <em>Nathan al rescate<\/em>, la serie que diera a conocer a Fielder en los Estados Unidos y que, por fin, ha sido estrenada en Latinoam\u00e9rica a trav\u00e9s de Paramount+.<\/p>\n<p>En el show, Fielder interpreta a una versi\u00f3n ficcionalizada de s\u00ed mismo que parodia a los empresarios que se suelen ver en reality shows de emprendimiento. Nathan usa su experiencia como hombre de negocios para ayudar a empresas poco exitosas a alcanzar una superaci\u00f3n comercial. El problema \u2014la comedia\u2014 surgir\u00e1 cuando los peque\u00f1os empresarios escuchen consejos disparatados y absurdos por parte de Fielder que, sin embargo, estar\u00e1n dispuestos a probar.<\/p>\n<p>A lo largo de sus cuatro temporadas, el show \u2014original de 2013 a 2017\u2014 no reparar\u00e1 en embarcarse en los m\u00e1s ingeniosos juegos de incomodidad c\u00f3mica, simulaci\u00f3n de la realidad, s\u00e1tira corporativa y humor negro variopinto.<\/p>\n<p><em>Nathan al rescate<\/em> pasar\u00e1 por zool\u00f3gicos locales, cafeter\u00edas, helader\u00edas, proyectos de Navidad en verano, vendedores de casas, espiritistas, taxistas, autolavados, mudanceros, imitadores y hasta proyectos de escapismo y equilibrismo para ironizar con la realidad de nuestro siglo veintiuno y su d\u00e9cada pasada con un agudo sentido del absurdo.<\/p>\n<p>Como pasa con pocos shows de esta \u00edndole, el trabajo de Fielder tendr\u00e1 la caracter\u00edstica de exhibir un progresivo sentido de madurez conceptual y evoluci\u00f3n. Sus conceptos se mostrar\u00e1n paulatinamente m\u00e1s pulidos hasta alcanzar una postre por momentos oscuramente abstracta pero que, de igual modo, entregar\u00e1 joyas c\u00f3micas, sarc\u00e1sticas, sat\u00edricas y observacionales impecables.<\/p>\n<p>As\u00ed, en su camino de desarrollo, <em>Nathan For You<\/em> decidir\u00e1 despedirse con un episodio doble especial titulado \u201cFinding Frances\u201d o \u201cBuscando a Frances\u201d en el que ya se anunciar\u00e1n los favores aclamados de los m\u00e1s reciente proyectos del comediante \u2014<em>The Rehearsal<\/em> y la serie <em>The Curse<\/em>\u2014 pero donde, sobre todo, se cimentar\u00e1n las bases de un reconocimiento generalizado por retar los l\u00edmites de la mera ficci\u00f3n y la realidad.<\/p>\n<p>El episodio se centra en Bill Heath, un colaborador ocasional del programa que se ostenta como un imitador de Bill Gates \u2014claramente no un imitador muy preciso ni h\u00e1bil. Seg\u00fan explica Nathan Fielder, en alguna grabaci\u00f3n, Heath le cuenta la historia de su vida y le confiesa que lleva a\u00f1os buscando reencontrase con el amor de su vida, Frances. A partir de esta situaci\u00f3n, Fielder dedica los \u00faltimos dos episodios de su show a desplegar una investigaci\u00f3n para dar con el paradero de la amada de Bill.<\/p>\n<p>En principio, la historia pinta para ser una b\u00fasqueda clich\u00e9 del amor perdido y se antoja como una ocasi\u00f3n para un final de ensue\u00f1o. Sin embargo, en el mundo de Fielder nada es despojado de su car\u00e1cter decadente ni espontaneo ni vivencial ni ir\u00f3nico.<\/p>\n<p>En el camino Fielder tendr\u00e1 la oportunidad de conocer la historia de Bill. La historia de un joven apuesto que decidi\u00f3 dejar todo atr\u00e1s por el sue\u00f1o de convertirse en una estrella de cine. Ahora, con setenta y ocho a\u00f1os, Bill es un mal imitador de Bill Gates cuya mayor oportunidad ha sido aparecer en un show de comedia en una calidad meramente humor\u00edstica.<\/p>\n<p>Un hombre que renunci\u00f3 al amor de su vida, a la estabilidad de su familia y a la realidad que conoc\u00eda para buscar un \u00e9xito del que se cre\u00eda merecedor pero que simplemente nunca lleg\u00f3.<\/p>\n<p>El doble cap\u00edtulo no escapar\u00e1 a las estructuras sat\u00edricas de Fielder ni dejar\u00e1 de lado las oportunidades de complicar su trama en favor del entretenimiento. Se sentir\u00e1 como un corolario homog\u00e9neo de un show hecho de peque\u00f1os experimentos c\u00f3mico-documentales que, a la vez, lograr\u00e1 culminar un trabajo consistente que delata su evoluci\u00f3n y el fondo agudo de su cr\u00edtica social.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica a las narrativas del \u00e9xito, la cr\u00edtica a las narrativas aspiracionales vac\u00edas, la cr\u00edtica a las meritocracias farisaicas y la contundencia con la que la vida nos entrega incertidumbre, insatisfacci\u00f3n y realidad compleja.<\/p>\n<p>Un haz de luz, un haz de realidad, que entrega un iluminado ejemplo sobre una vida que se entrega a la inocencia juvenil de la aspiraci\u00f3n por el \u00e9xito; ejemplo sobre el remordimiento de la vida sacrificada por una nada; ejemplo sobre la vida de un hombre que se cree merecedor de cierta bienaventuranza que le retribuya por el dolor y la tragedia que han acompa\u00f1ado su vida.<\/p>\n<p>Como en todos los trabajos de Fielder, la realidad brillar\u00e1 entre la ficci\u00f3n y la ficci\u00f3n se elevar\u00e1 a una patencia tan densa que podr\u00eda confundirse con la realidad. Como en todos los trabajos de Fielder, no ser\u00e1 sencillo distinguir d\u00f3nde empieza lo planeado, lo controlado y lo ensayado y d\u00f3nde lo meramente espont\u00e1neo. Y, sin embargo, la real lecci\u00f3n existencial que esconde la historia de Bill Heath se har\u00e1 tan presente como la cr\u00edtica a las luminarias que significa: el \u00e9xito no es para todos; el \u00e9xito, a veces, nunca llega; el \u00e9xito no es la vida.<\/p>\n<p>A manera de epil\u00f3go y con esta ambivalencia ficticia-realista, los resultados de \u201cFinding Frances\u201d y el final efectivo de <em>Natha For You<\/em> delinear\u00e1n un se\u00f1alamiento clar\u00edsimo: no hay finales felices \u2014aunque los haya\u2014, no hay cl\u00edmax sublimadores. Hay vida, hay proceso, hay camino. Hay un d\u00eda m\u00e1s \u2014mientras lo haya\u2014; hay m\u00e1s oportunidades para fracasar. O no.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/?hl=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nHace poco m\u00e1s de un a\u00f1o tuve la oportunidad de escribir por primera vez del que me parece uno de los comediantes m\u00e1s importantes de nuestra \u00e9poca: Nathan Fielder. Reflexionando, en aquella ocasi\u00f3n, sobre <em>The Rehearsal<\/em> o <em>El ensayo<\/em> y sobre el modo en que dicha serie televisiva alcanzaba el nivel de un cuestionamiento por la ontolog\u00eda del entretenimiento que retaba las l\u00edneas entre lo real ficticio y lo real real.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":606297,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-606189","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/606189","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=606189"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/606189\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/606297"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=606189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=606189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=606189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}