{"id":703936,"date":"2026-01-27T21:59:39","date_gmt":"2026-01-28T03:59:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=703936"},"modified":"2026-01-27T21:59:39","modified_gmt":"2026-01-28T03:59:39","slug":"viviendas-deshabitadas-facilitan-la-presencia-del-crimen-organizado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=703936","title":{"rendered":"\u00a0Viviendas deshabitadas facilitan la presencia del crimen organizado"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>Sin servicios b\u00e1sicos<\/strong><\/li>\n<li><strong>Muchas casas son vandalizadas, desmanteladas, invadidas o bloqueadas por la comunidad<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"attachment_703937\" style=\"width: 203px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-703937\" class=\"wp-image-703937 size-large\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/VIVIENDA-193x270.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/VIVIENDA-193x270.jpg 193w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/VIVIENDA-171x240.jpg 171w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/VIVIENDA-768x1075.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/VIVIENDA-1097x1536.jpg 1097w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/VIVIENDA-1463x2048.jpg 1463w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/VIVIENDA-scaled.jpg 1829w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><p id=\"caption-attachment-703937\" class=\"wp-caption-text\">El abandono de vivienda se traduce en m\u00e1s que p\u00e9rdidas econ\u00f3micas, pues es un problema que fractura el bienestar social y condena a miles de menores a crecer en contextos de violencia estructural.<\/p><\/div>\n<p>El abandono de vivienda en M\u00e9xico ha dejado m\u00e1s de 6.1 millones de casas deshabitadas a nivel nacional. Esto, lejos de ser solo una cifra que evidencia la realidad en la que viven miles de familias, tambi\u00e9n muestra un desacierto en una pol\u00edtica de vivienda enfocada en los n\u00fameros y no en las personas, que impacta negativamente la calidad de vida de miles de ni\u00f1as y ni\u00f1os.<\/p>\n<p>La ausencia de servicios b\u00e1sicos y comunidad en unidades habitacionales deterioradas o abandonadas crea un vac\u00edo que la delincuencia organizada ocupa. Ese fen\u00f3meno es una de las secuelas, as\u00ed como la normalizaci\u00f3n de que las infancias est\u00e9n expuestas al narcotr\u00e1fico, a rutas inseguras y a la violencia.<\/p>\n<p>Para Eduardo Rivera, Gerente de Desarrollo Comunitario de Fundaci\u00f3n Hogares, las consecuencias son profundas y estructurales. \u201cEl abandono de vivienda se traduce en rezago escolar, falta de registro oficial y exposici\u00f3n directa a la delincuencia. En lugar de construir espacios seguros para las infancias, les resta oportunidades\u201d.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, se han construido millones de viviendas sociales a lo largo del territorio y se planean a\u00fan m\u00e1s para este sexenio, sin atender esas \u00e1reas de oportunidad bien documentadas por los diagn\u00f3sticos levantados por Fundaci\u00f3n Hogares y otras instituciones.<\/p>\n<p>Muchas de esas casas no siempre cuentan con servicios adecuados y las unidades, con espacios p\u00fablicos para desarrollar vida en comunidad. Las familias terminan abandon\u00e1ndolas cuando el costo del transporte hacia sus centros de trabajo o del cr\u00e9dito rebasan sus ingresos, o cuando la inseguridad se vuelve insoportable, dejando espacios vac\u00edos que son oportunidad para la delincuencia.<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n cotidiana al riesgo derivado de los grupos criminales marca el desarrollo de las infancias que permanecen en estos lugares. Las y los menores transitan por calles controladas por el crimen organizado, presencian actividades delictivas y quedan vulnerables ante el reclutamiento forzado o a la falta de oportunidades, como asistir a la escuela. La Red por los Derechos de la Infancia en M\u00e9xico reporta que entre 145,000 y 250,000 ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes enfrentan riesgo de reclutamiento por grupos criminales.<\/p>\n<p>El abandono de vivienda se traduce en m\u00e1s que p\u00e9rdidas econ\u00f3micas. Se trata de un problema que fractura el bienestar social y condena a miles de menores a crecer en contextos de violencia estructural, como el caso de Tlajomulco de Z\u00fa\u00f1iga, Jalisco, donde actualmente se estiman alrededor de 77,000 unidades deshabitadas y en alta vulnerabilidad. Seg\u00fan los diagn\u00f3sticos levantados por Fundaci\u00f3n Hogares se han observado:<\/p>\n<p>&#8211; Ni\u00f1as y ni\u00f1os sin actas de nacimiento, lo que les impide acceder a servicios b\u00e1sicos de salud y educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Menores que no reciben formaci\u00f3n porque las escuelas quedan demasiado lejos, el camino es peligroso o no los aceptan sin documentos.<\/p>\n<p>&#8211; Madres y padres dedicados a actividades delictivas o encarcelados, lo que deja a las infancias desprotegidas.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 Exposici\u00f3n diaria a la delincuencia como parte natural de su crecimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El origen del problema<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La profesora Marina Contreras Salgado, experta en urbanismo, ha se\u00f1alado que en 2010 las instituciones reconocieron la existencia de alrededor de 5 millones de viviendas deshabitadas, cifra que para el censo de 2020 super\u00f3 los 6 millones.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el INEGI, se considera deshabitada una vivienda totalmente construida, disponible para ser ocupada, pero que no tiene residentes habituales y no es usada como vivienda de uso vacacional o para actividades econ\u00f3micas. Esto es distinto al concepto de vivienda abandonada, que implica adem\u00e1s una p\u00e9rdida de cr\u00e9dito o de propiedad por parte de su due\u00f1o.<\/p>\n<p>Para Contreras Salgado, \u201ccada vivienda deshabitada representa a una familia despose\u00edda de su patrimonio\u201d, un patrimonio que no solo se ha quedado vac\u00edo, sino que con el paso del tiempo se ha deteriorado.<\/p>\n<p>La desocupaci\u00f3n de estas viviendas no es un fen\u00f3meno pasivo: muchas casas son vandalizadas, desmanteladas, invadidas o bloqueadas por la comunidad.<\/p>\n<p>Esto no solo genera deterioro f\u00edsico, sino tambi\u00e9n tensiones sociales, ya que los vecinos que viven alrededor deben convivir con estos espacios \u201cvac\u00edos\u201d que pueden volverse focos de inseguridad o de exclusi\u00f3n urbana.<\/p>\n<p>En ciudades como Tijuana y Ciudad Ju\u00e1rez, la invasi\u00f3n de viviendas deshabitadas ha sido protagonizada por poblaci\u00f3n migrante o perteneciente a sectores informales que no tienen acceso a vivienda por medios tradicionales. En otras zonas, como Zumpango o Huehuetoca (Estado de M\u00e9xico), han aparecido intermediarios que especulan con esas viviendas para despu\u00e9s \u201ccolocar\u201d personas necesitadas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la investigadora identifica una pr\u00e1ctica grave llamada \u201cacumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n\u201d: muchas de estas casas quedaron en cartera vencida, y sus propietarios perdieron tanto el cr\u00e9dito como el inmueble. Esto es un empobrecimiento doble: pierden vivienda y patrimonio, lo cual tiene un impacto socioecon\u00f3mico profundo.<\/p>\n<p>Uno de los diagn\u00f3sticos m\u00e1s cr\u00edticos hechos por Contreras Salgado es que la pol\u00edtica habitacional en M\u00e9xico ha privilegiado el financiamiento y la construcci\u00f3n masiva, en lugar del derecho humano a la vivienda. En otras palabras, m\u00e1s que garantizar hogares dignos, el sistema ha tratado la vivienda como un producto financiero.<\/p>\n<p>Desde 2008 ha habido un auge en la construcci\u00f3n de vivienda nueva \u2014muchas de ellas financiadas por el Infonavit\u2014, pero tambi\u00e9n un aumento en las viviendas en cartera vencida. Esto ha derivado en desalojos, desahucios y p\u00e9rdida de viviendas por parte de las familias, lo cual refuerza la desconexi\u00f3n entre la construcci\u00f3n de casas y el acceso real a ellas.<\/p>\n<p>Contreras Salgado apunta que el cr\u00e9dito no debe ser el pilar central de la pol\u00edtica de vivienda. En cambio, es urgente impulsar mecanismos alternativos para que la gente acceda a una vivienda digna sin depender exclusivamente de esquemas financieros. Para ella, la vivienda debe verse como un derecho, no como una mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El impacto urbano<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El alto n\u00famero de viviendas deshabitadas ha contribuido a la degradaci\u00f3n urbana. Las casas vac\u00edas \u201cdegradan\u201d el entorno, provocan desequilibrios en el tejido social y pueden convertirse en espacios simb\u00f3licos de abandono y desigualdad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, hay una relaci\u00f3n entre el fen\u00f3meno de la vivienda vac\u00eda y la expulsi\u00f3n de poblaci\u00f3n: en muchos municipios, en lugar de atraer residentes, se est\u00e1 expulsando a gente. Este desplazamiento puede estar ligado a din\u00e1micas migratorias, econ\u00f3micas o territoriales, lo cual hace necesario un estudio m\u00e1s profundo sobre c\u00f3mo est\u00e1 afectando la vivienda deshabitada a la estructura de las ciudades mexicanas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin servicios b\u00e1sicos Muchas casas son vandalizadas, desmanteladas, invadidas o bloqueadas por la comunidad El abandono de vivienda en M\u00e9xico ha dejado m\u00e1s de 6.1 millones de casas deshabitadas a nivel nacional. 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