{"id":703981,"date":"2026-01-28T19:34:54","date_gmt":"2026-01-29T01:34:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=703981"},"modified":"2026-01-28T19:34:54","modified_gmt":"2026-01-29T01:34:54","slug":"edgardo-arredondo-presenta-amarilico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=703981","title":{"rendered":"\u00a0  Edgardo Arredondo \u00a0presenta \u201cAmar\u00edlico\u00bb"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>Brillante m\u00e9dico y escritor yucateco<\/strong><\/li>\n<li><strong>Cuando la medicina se convierte en thriller hist\u00f3rico<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"attachment_703982\" style=\"width: 181px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-703982\" class=\"wp-image-703982 size-large\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/AMARILICO-OK-171x270.jpg\" alt=\"\" width=\"171\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/AMARILICO-OK-171x270.jpg 171w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/AMARILICO-OK-152x240.jpg 152w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/AMARILICO-OK-768x1209.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/AMARILICO-OK-975x1536.jpg 975w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/AMARILICO-OK.jpg 1260w\" sizes=\"auto, (max-width: 171px) 100vw, 171px\" \/><p id=\"caption-attachment-703982\" class=\"wp-caption-text\">Dr. Edgardo Arredondo G\u00f3mez, presenta su novela hist\u00f3rica \u00abAmar\u00edlico: A la caza de un asesino\u00bb.<\/p><\/div>\n<p><strong>Por Arturo Arellano <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El m\u00e9dico y escritor yucateco Dr. Edgardo Arredondo presenta su novela hist\u00f3rica \u00abAmar\u00edlico: A la caza de un asesino\u00bb, una obra de 67 cap\u00edtulos que recorre tres a\u00f1os de investigaci\u00f3n rigurosa y combina ficci\u00f3n m\u00e9dica con hechos hist\u00f3ricos para narrar la batalla de la medicina contra la fiebre amarilla. Ambientada entre finales del siglo XIX y principios del XX, la novela sigue los pasos de cient\u00edficos ic\u00f3nicos como Carlos Finlay, Max Theiler, Harald Seidelin e Hideyo Noguchi, transformando una epidemia silenciada en un relato de obsesi\u00f3n, descubrimiento y humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace tres a\u00f1os, el Dr. Edgardo Arredondo tom\u00f3 una decisi\u00f3n que transformar\u00eda su carrera literaria: escribir una novela hist\u00f3rica sobre la fiebre amarilla. No fue una elecci\u00f3n casual. \u00abElegimos el tema de la fiebre amarilla porque viene de mi \u00e9poca de estudiante, cuando levantamos materia de microbiolog\u00eda y quitaron del temario el tema de fiebre amarilla. El maestro dijo que no ten\u00eda caso, porque ya estaba erradicada en Yucat\u00e1n. Otro profesor dijo que eso era un error, que deb\u00eda conocerse la enfermedad.\u00bb relata en conversaci\u00f3n con DIARIO IMAGEN.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esa contradicci\u00f3n acad\u00e9mica encendi\u00f3 una chispa. El Dr. Arredondo, autor de 12 libros en menos de 14 a\u00f1os, decidi\u00f3 sumergirse en un oc\u00e9ano de investigaci\u00f3n: \u00abEntonces estudi\u00e9 la lucha de muchos m\u00e9dicos contra la fiebre amarilla, desde el descubrimiento del vector que era el mosquito. Es una historia apasionante. Hoy, a 40 a\u00f1os de distancia, no me cae el veinte de que logr\u00e9 materializar esto en una novela,\u00bb expresa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El resultado de ese periplo intelectual es \u00abAmar\u00edlico: A la caza de un asesino\u00bb\u2014segunda edici\u00f3n presentada en la FIL 2025\u2014, un volumen de 67 cap\u00edtulos y un ep\u00edlogo que destila rigor cient\u00edfico y emoci\u00f3n narrativa en partes iguales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La ciencia contra el olvido<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Ambientada entre finales del siglo XIX y principios del XX, la novela traza un mapa de descubrimiento que recorre Cuba, Panam\u00e1 y Yucat\u00e1n\u2014territorios donde la enfermedad no solo mat\u00f3, sino transform\u00f3 el curso de la ciencia m\u00e9dica. Los protagonistas son m\u00e9dicos reales: Carlos Juan Finlay, el cubano que descubri\u00f3 que el mosquito Aedes aegypti era el vector transmisor; Max Theiler, quien desarrollar\u00eda la vacuna y recibir\u00eda el Premio Nobel en 1951; Harald Seidelin, el dan\u00e9s pionero que lleg\u00f3 a Yucat\u00e1n en 1911 para investigar; e Hideyo Noguchi, cuyo legado permea hoy en el Centro de Investigaciones Regionales de la UADY que lleva su nombre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de la reconstrucci\u00f3n de datos, Arredondo entreteje una reflexi\u00f3n inc\u00f3moda sobre el presente. \u00abEs un tema vigente, porque salimos del marasmo que nos provoc\u00f3 el covid y as\u00ed, de esta manera, se nos olvida que solo es cuesti\u00f3n de ver hacia atr\u00e1s con la gripe espa\u00f1ola. Porque ahora hay brotes de dengue chikungunya y debemos entender c\u00f3mo se acab\u00f3 con el mosquito transmisor de la fiebre amarilla,\u00bb advierte el autor. Su novela, entonces, no es simplemente un viaje al pasado: es un espejo inc\u00f3modo para el presente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El virus m\u00e1s peque\u00f1o, la lucha m\u00e1s grande<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La complejidad cient\u00edfica de esta novela reside en lo parad\u00f3jico: durante siglos, m\u00e9dicos buscaban un enemigo que era demasiado peque\u00f1o para ver. \u00abAqu\u00ed planteamos el marco hist\u00f3rico, c\u00f3mo fue el trabajo para erradicar la enfermedad. La historia comienza a finales de siglo 19 cuando estaba el auge de los cazadores de estos bichos, de los que provocaban enfermedades. Aqu\u00ed fue interesante porque el bicho de la fiebre amarilla no se descubri\u00f3 hasta 1930, era tan peque\u00f1o, m\u00e1s peque\u00f1o que un eritrocito, hasta que se invent\u00f3 el microscopio electr\u00f3nico fue que se pudo aislar,\u00bb explica Arredondo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La fiebre amarilla\u2014conocida hist\u00f3ricamente como \u00abv\u00f3mito negro\u00bb\u2014tiene una tasa de mortalidad del 50 por ciento. \u00abEl hecho en s\u00ed es cient\u00edfico. Es una enfermedad originaria de Am\u00e9rica. Cuando llegaron los espa\u00f1oles aqu\u00ed ya hab\u00eda fiebre. Fue una forma de devolver lo que nos hicieron trayendo la viruela. Cuando hab\u00eda europeos llegando a la costa mexicana se iban con fiebre amarilla, que tiene una letalidad del 50 por ciento,\u00bb comenta con el tono de quien ha metabolizado siglos de sufrimiento humano en narrativa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El Instante de Finlay: Un mosquito en la mano, una epifan\u00eda en el coraz\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los pasajes m\u00e1s conmovedores de la novela, y que Arredondo narra con particular \u00e9nfasis, es el momento en que el Dr. Carlos Juan Finlay\u2014despu\u00e9s de dos d\u00e9cadas de rechazo acad\u00e9mico\u2014concibe la hip\u00f3tesis que revolucionar\u00eda la medicina. \u00abDr. Finlay estaba rezando porque se le murieron 5 pacientes. Era cat\u00f3lico. En ese momento se le para un mosquito en la mano, lo asusta y se va a donde estaba su esposa. Ah\u00ed se le ocurri\u00f3 que podr\u00eda ser el mosquito el transmisor de este virus,\u00bb relata Arredondo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es un momento que encapsula la naturaleza del descubrimiento cient\u00edfico: mezcla de obsesi\u00f3n, desesperaci\u00f3n, fe y, a veces, un simple mosquito posado en la mano. Finlay, nominado siete veces para el Premio Nobel, nunca recibi\u00f3 el reconocimiento\u2014un reconocimiento que s\u00ed obtuvo Max Theiler d\u00e9cadas despu\u00e9s, desde Estados Unidos. La novela no oculta esta injusticia. Al contrario, la convierte en materia narrativa que incomoda, que cuestiona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Accesibilidad sin traici\u00f3n a la complejidad<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo escribir novela hist\u00f3rica sobre microbiolog\u00eda del siglo XIX sin alienar al lector? Arredondo resolvi\u00f3 este dilema con deliberada sencillez. \u00abA pesar de que es un tema m\u00e9dico, el lenguaje es super accesible. No debes ser del ambiente sanitario o m\u00e9dico para leerla. Ha tenido buena acogida como texto hist\u00f3rico porque es m\u00e1s digerible, pero es un libro para cualquier tipo de p\u00fablico,\u00bb asegura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el contexto de pandemias recientes y resurgimiento de enfermedades transmitidas por vectores, la novela formula una pregunta perturbadora: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es el animal m\u00e1s letal para el ser humano? No es la serpiente ni el tigre. Es el mosquito, por las enfermedades que transmite,\u00bb sentencia Arredondo. Un mosquito peque\u00f1o, casi imperceptible, responsable de millones de muertes a lo largo de la historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAmar\u00edlico: A la caza de un asesino\u00bb est\u00e1 disponible en Amazon, librer\u00edas Gandhi, S\u00f3tano y Sanborns. La novela se presenta como una contribuci\u00f3n no solo literaria, sino tambi\u00e9n hist\u00f3rica\u2014un homenaje a los m\u00e9dicos yucatecos que marcaron el curso de la medicina tropical y un recordatorio de que las batallas cient\u00edficas rara vez son lineales, justas o debidamente reconocidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Brillante m\u00e9dico y escritor yucateco Cuando la medicina se convierte en thriller hist\u00f3rico Por Arturo Arellano &nbsp; El m\u00e9dico y escritor yucateco Dr. Edgardo Arredondo presenta su novela hist\u00f3rica \u00abAmar\u00edlico: A la caza de un asesino\u00bb, una obra de 67 cap\u00edtulos que recorre tres a\u00f1os de investigaci\u00f3n rigurosa y combina ficci\u00f3n m\u00e9dica con hechos hist\u00f3ricos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":703982,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[16,12],"tags":[],"class_list":["post-703981","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-espectaculos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/703981","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=703981"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/703981\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":703983,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/703981\/revisions\/703983"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/703982"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=703981"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=703981"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=703981"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}