{"id":717016,"date":"2026-04-22T19:49:02","date_gmt":"2026-04-23T01:49:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=717016"},"modified":"2026-04-22T19:49:02","modified_gmt":"2026-04-23T01:49:02","slug":"en-mexico-cada-persona-desperdicia-hasta-80-kg-de-comida-al-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=717016","title":{"rendered":"En M\u00e9xico, cada persona desperdicia hasta 80 kg de comida al a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>De los pa\u00edses con mayores niveles <\/strong><\/li>\n<li><strong>Frutas, verduras, pan y tortillas son lo que m\u00e1s termina en la basura<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"attachment_717017\" style=\"width: 415px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-717017\" class=\"wp-image-717017 size-large\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/COMIDA-405x270.jpeg\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/COMIDA-405x270.jpeg 405w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/COMIDA-240x160.jpeg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/COMIDA-768x512.jpeg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/COMIDA-1536x1024.jpeg 1536w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/COMIDA.jpeg 1890w\" sizes=\"auto, (max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><p id=\"caption-attachment-717017\" class=\"wp-caption-text\">Cada persona en M\u00e9xico\u00a0 desecha, sin notarlo, 0.22 kilogramos de comida al d\u00eda, m\u00e1s de un kilo semanal, coloc\u00e1ndolo entre los pa\u00edses con mayores niveles de desperdicio.<\/p><\/div>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En M\u00e9xico, cada persona desperdicia hasta 80 kilogramos de alimentos al a\u00f1o, dicho de otra forma, cada uno desecha, sin notarlo, 0.22 kilogramos de comida al d\u00eda, m\u00e1s de un kilo semanal, coloc\u00e1ndolo entre los pa\u00edses con mayores niveles.\u00a0 Frutas, verduras, pan y tortillas son lo que m\u00e1s termina en la basura\u2026 mientras millones de personas a\u00fan necesitan alimento.<\/p>\n<p>Los hogares de ingresos medios es donde m\u00e1s se detecta este mal h\u00e1bito, lo que confirma una fuerte desconexi\u00f3n entre percepci\u00f3n y realidad: la mayor\u00eda de las personas subestima cu\u00e1nto realmente desperdicia.<\/p>\n<p>El problema del alimento no siempre est\u00e1 en la escasez. Muchas veces, est\u00e1 en lo que dejamos ir. En la fruta que se madura de m\u00e1s, en el pan que se queda al fondo de la alacena o en las tortillas que sobran despu\u00e9s de cada comida. Lo cotidiano, lo aparentemente menor, est\u00e1 construyendo una crisis silenciosa.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la Red de Bancos de Alimentos de M\u00e9xico (BAMX) logr\u00f3 rescatar m\u00e1s de 204 mil toneladas en 2025. La comparaci\u00f3n no es menor: revela una brecha estructural entre lo que se pierde y lo que se logra recuperar, una se\u00f1al clara de que el desperdicio de comida en M\u00e9xico sigue siendo un desaf\u00edo sist\u00e9mico.<\/p>\n<p>Desperdicio de comida en M\u00e9xico: lo que pasa dentro del hogar<\/p>\n<p>El desperdicio de comida en M\u00e9xico comienza, en gran medida, en casa. No como una decisi\u00f3n consciente, sino como resultado de h\u00e1bitos arraigados: compras sin planeaci\u00f3n, porciones excesivas y una gesti\u00f3n limitada de los alimentos.<\/p>\n<p>Los productos m\u00e1s desperdiciados -frutas, verduras, pan, harinas y tortillas- reflejan algo m\u00e1s profundo que una simple p\u00e9rdida. Hablan de una relaci\u00f3n cotidiana con la comida marcada por la inmediatez y la improvisaci\u00f3n. La despensa, lejos de ser un espacio de organizaci\u00f3n, se convierte en un punto cr\u00edtico del problema.<\/p>\n<p>Desde una perspectiva de responsabilidad social, esto implica reconocer que el cambio no solo depende de grandes actores, sino tambi\u00e9n de millones de decisiones individuales que, acumuladas, definen el rumbo del sistema alimentario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s que comida: el costo ambiental y econ\u00f3mico<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hablar de desperdicio es tambi\u00e9n hablar de recursos. Cada alimento que no se consume arrastra consigo agua, energ\u00eda, transporte y horas de trabajo que se pierden sin retorno. El impacto, por tanto, va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la mesa. Este enfoque ha llevado a replantear el problema como uno que atraviesa lo social, lo ambiental y lo econ\u00f3mico. No se trata solo de alimentar a quienes lo necesitan, sino de evitar p\u00e9rdidas que afectan la sostenibilidad de todo el sistema.<\/p>\n<p>Entender el desperdicio como un fen\u00f3meno integral es el primer paso para dise\u00f1ar soluciones que realmente est\u00e9n a la altura del desaf\u00edo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Desperdicio de comida vs. capacidad de recuperaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El desperdicio de comida en M\u00e9xico tambi\u00e9n se evidencia cuando se contrasta con los esfuerzos de recuperaci\u00f3n. En 2025, BAMX oper\u00f3 con 59 bancos de alimentos en 30 estados, atendiendo a m\u00e1s de 2.6 millones de personas.<\/p>\n<p>Su infraestructura -bodegas, c\u00e1maras de fr\u00edo y flotas de transporte- permite rescatar alimentos desde centrales de abasto, empresas y productores, para redistribuirlos donde m\u00e1s se necesitan. Es una operaci\u00f3n log\u00edstica compleja que demuestra que el rescate es viable.<\/p>\n<p>Sin embargo, la escala del problema sigue superando estos esfuerzos. Lo recuperado representa solo una fracci\u00f3n frente a los millones de toneladas que se desperdician cada a\u00f1o. La capacidad existe, pero el reto sigue siendo mayor.<\/p>\n<p>Infraestructura social que s\u00ed funciona<\/p>\n<p>El modelo de los bancos de alimentos ha evolucionado hacia una estructura organizada y eficiente. No se trata solo de donaciones, sino de un sistema que clasifica, conserva y distribuye alimentos con rapidez y precisi\u00f3n.<\/p>\n<p>En 2025, esta red logr\u00f3 entregar millones de paquetes nutricionales y alcanzar miles de comunidades en todo el pa\u00eds. Esto no solo impacta en la reducci\u00f3n del desperdicio, sino tambi\u00e9n en la atenci\u00f3n de la inseguridad alimentaria. Desde la \u00f3ptica ESG, estas iniciativas representan un claro ejemplo de c\u00f3mo la colaboraci\u00f3n entre sector privado, sociedad civil y comunidades puede generar valor compartido.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Medir para no desperdiciar<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los grandes pendientes en M\u00e9xico es la falta de medici\u00f3n actualizada. Sin datos claros, el problema se diluye y las soluciones pierden efectividad. Lo que no se mide, no se puede transformar. Iniciativas como Pacto por la Comida buscan precisamente cambiar esta l\u00f3gica, promoviendo la medici\u00f3n, la trazabilidad y la mejora continua en los procesos productivos y de distribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este enfoque es clave para transitar de la reacci\u00f3n a la prevenci\u00f3n. Porque m\u00e1s all\u00e1 de rescatar alimentos, el verdadero reto est\u00e1 en evitar que se conviertan en desperdicio.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Prevenir desde el origen<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La sobreproducci\u00f3n es uno de los factores m\u00e1s invisibles del problema. Muchas veces, los excedentes se generan desde el inicio, por estimaciones imprecisas o falta de planeaci\u00f3n en la cadena productiva. Ajustar la producci\u00f3n a la demanda real no solo reduce p\u00e9rdidas, tambi\u00e9n mejora la eficiencia econ\u00f3mica de las empresas. Es una oportunidad clara para integrar criterios de sostenibilidad en la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La donaci\u00f3n seguir\u00e1 siendo necesaria, pero no puede ser la \u00fanica respuesta. Prevenir el desperdicio desde el origen es, sin duda, la estrategia m\u00e1s efectiva a largo plazo. El desperdicio de comida en M\u00e9xico no es un problema aislado, sino el reflejo de un sistema que a\u00fan tiene grandes \u00e1reas de oportunidad. Desde el hogar hasta la industria, cada eslab\u00f3n juega un papel en esta cadena de p\u00e9rdidas.<\/p>\n<p>Cerrar la brecha entre lo que se desperdicia y lo que se recupera implica algo m\u00e1s que buenas intenciones. Requiere datos, coordinaci\u00f3n y una transformaci\u00f3n en la forma en que entendemos el valor de los alimentos. Porque al final, lo que hoy parece un h\u00e1bito cotidiano, es tambi\u00e9n una oportunidad para construir un sistema m\u00e1s eficiente, justo y sostenible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s de mil millones de ton de alimentos se desperdician cada a\u00f1o globalmente<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este mes, el mundo volvi\u00f3 a poner el foco en el desperdicio a prop\u00f3sito del D\u00eda Internacional de Cero Desechos. Hoy, m\u00e1s de mil millones de toneladas de alimentos se desperdician cada a\u00f1o globalmente, con impactos directos en emisiones, recursos y seguridad alimentaria. La conversaci\u00f3n internacional cambi\u00f3: el desperdicio dej\u00f3 de verse como falla operativa para entenderse como una variable estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De los pa\u00edses con mayores niveles Frutas, verduras, pan y tortillas son lo que m\u00e1s termina en la basura \u00a0 En M\u00e9xico, cada persona desperdicia hasta 80 kilogramos de alimentos al a\u00f1o, dicho de otra forma, cada uno desecha, sin notarlo, 0.22 kilogramos de comida al d\u00eda, m\u00e1s de un kilo semanal, coloc\u00e1ndolo entre los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":717017,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[16,3],"tags":[],"class_list":["post-717016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-nacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/717016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=717016"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/717016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":717018,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/717016\/revisions\/717018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/717017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=717016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=717016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=717016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}