{"id":719231,"date":"2026-05-12T19:49:21","date_gmt":"2026-05-13T01:49:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=719231"},"modified":"2026-05-12T19:49:21","modified_gmt":"2026-05-13T01:49:21","slug":"cuando-la-pelota-se-vuelve-palabra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=719231","title":{"rendered":"Cuando la pelota se vuelve palabra"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>Literatura para leer el futbol de otra manera<\/strong><\/li>\n<li><strong>De Galeano a Villoro, y de Roberto Fontanarrosa a Rafael Alberti<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-719232 size-large\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MUNDIAL01-OK-4-293x270.jpg\" alt=\"\" width=\"293\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MUNDIAL01-OK-4-293x270.jpg 293w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MUNDIAL01-OK-4-240x221.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MUNDIAL01-OK-4-768x707.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/MUNDIAL01-OK-4.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 293px) 100vw, 293px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por Arturo Arellano <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eduardo Galeano, Juan Villoro, Roberto Fontanarrosa, Nick Hornby y Rafael Alberti demostraron que el futbol no solo se juega en la cancha, tambi\u00e9n se escribe con una mezcla de \u00e9pica, humor, memoria y poes\u00eda que convierte cada partido en literatura.<\/p>\n<p>Del estadio vac\u00edo de Galeano al portero sangrante de Alberti, de la obsesi\u00f3n gunner de Hornby al potrero c\u00f3mico de Fontanarrosa, el bal\u00f3n tambi\u00e9n rueda entre libros; y es que hay tardes de futbol en las que uno siente que el narrador se queda corto: lo que pasa en la cancha no cabe en noventa minutos ni en un marcador. Entonces, para completar el relato, hay que ir a los libros.<\/p>\n<p>All\u00ed donde la pelota rebota en las palabras, el futbol deja de ser solo \u201conce contra once\u201d y se vuelve memoria de infancia, pol\u00edtica, religi\u00f3n, erotismo, poes\u00eda.<\/p>\n<p>Eduardo Galeano lo entendi\u00f3 como pocos: para \u00e9l, el futbol fue un viaje del placer al deber, de la alegr\u00eda del juego a la maquinaria de la industria, y lo cont\u00f3 con una prosa que se lee como poema en prosa y cr\u00f3nica sentimental a la vez. Juan Villoro hizo del estadio un laboratorio de obsesiones y supersticiones; Nick Hornby convirti\u00f3 su amor por el Arsenal en autobiograf\u00eda; Roberto Fontanarrosa imagin\u00f3 entrenamientos delirantes; Rafael Alberti elev\u00f3 a un portero del Bar\u00e7a a la categor\u00eda de h\u00e9roe mitol\u00f3gico.<\/p>\n<p>En v\u00edsperas del Mundial de 2026, cuando todo se reduce a alineaciones y sistemas t\u00e1cticos, vale la pena asomarse a esta otra tabla de posiciones: la de los libros que han narrado al \u201cdeporte m\u00e1s amado del mundo\u201d desde la tribuna de la literatura. Esta es una invitaci\u00f3n a cambiar por un rato la transmisi\u00f3n de la tele por p\u00e1ginas donde el bal\u00f3n deja huella de tinta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Eduardo Galeano: el estadio como p\u00e1gina en blanco<\/strong><\/p>\n<p>Si hay un libro que inaugur\u00f3 para muchos lectores la idea de que el futbol puede ser literatura es \u201cEl f\u00fatbol a sol y sombra\u201d (1995), del uruguayo Eduardo Galeano. En esta obra, Galeano recorre la historia del deporte, sus mitos, sus h\u00e9roes y sus miserias en textos breves que mezclan cr\u00f3nica, ensayo y poes\u00eda, desde los or\u00edgenes del juego hasta las Copas del Mundo modernas.<\/p>\n<p>En uno de esos textos, Galeano define la historia del balompi\u00e9 como \u201cun triste viaje del placer al deber\u201d, frase con la que critica la transformaci\u00f3n del juego en industria, la obediencia a la t\u00e1ctica y la p\u00e9rdida de la fantas\u00eda del potrero. Tambi\u00e9n denuncia \u201cla tecnocracia del deporte profesional\u201d que impone un futbol de pura velocidad y fuerza, que \u201crenuncia a la alegr\u00eda\u201d y \u201catrofia la fantas\u00eda\u201d, en un breve texto que suele publicarse bajo el t\u00edtulo \u201cEl f\u00fatbol\u201d.<\/p>\n<p>Aunque Galeano no se presenta como poeta, muchos de sus fragmentos funcionan como poemas breves en prosa: \u201cEl gol\u201d, por ejemplo, define el tanto como \u201cel orgasmo del f\u00fatbol\u201d y lamenta que, como el orgasmo, cada vez sea menos frecuente en la vida moderna. \u201cEl estadio\u201d \u2014otro texto muy citado\u2014 arranca con una imagen inolvidable: entrar a un estadio vac\u00edo y descubrir que \u201cno hay nada menos vac\u00edo que un estadio vac\u00edo\u201d, porque en la memoria resuenan los gritos de partidos pasados.<\/p>\n<p>En entrevistas, Galeano confes\u00f3 que \u201ccomo todos los uruguayos\u201d naci\u00f3 \u201cgritando gol\u201d, una forma de decir que el futbol estuvo ligado a su vida desde la cuna, y que su pasi\u00f3n por el juego era inseparable de su escritura. Esa mezcla de nostalgia, cr\u00edtica al poder y celebraci\u00f3n de la belleza de la jugada hizo de \u201cEl f\u00fatbol a sol y sombra\u201d un cl\u00e1sico para lectores que aman las canchas tanto como las bibliotecas.<\/p>\n<p>En lo personal, mi texto favorito de Galeano es \u201cEl Arquero\u201d, que me permito citar textualmente, con el inter\u00e9s de que se siembre una semilla en usted lector, y busque por su cuenta leer el resto de su libro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El arquero \u2013 Eduardo Galeano<\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n lo llaman portero, guardameta, golero, cancerbero o guardavallas, pero bien podr\u00eda ser llamado m\u00e1rtir, paganini, penitente o payaso de las bofetadas. Dicen que donde \u00e9l pisa, nunca m\u00e1s crece el c\u00e9sped. Es uno solo. Est\u00e1 condenado a mirar el partido de lejos. Sin moverse de la meta aguarda a solas, entre los tres palos, su fusilamiento. Antes vest\u00eda de negro, como el \u00e1rbitro. Ahora el \u00e1rbitro ya no est\u00e1 disfrazado de cuervo y el arquero consuela su soledad con fantas\u00edas de colores. \u00c9l no hace goles. Est\u00e1 all\u00ed para impedir que se hagan. El gol, fiesta del f\u00fatbol: el goleador hace alegr\u00edas y el guardameta, el aguafiestas, las deshace. Lleva a la espalda el n\u00famero uno. \u00bfPrimero en cobrar? Primero en pagar. El portero siempre tiene la culpa. Y si no la tiene, paga lo mismo. Cuando un jugador cualquiera comete un penal, el castigado es \u00e9l: all\u00ed lo dejan, abandonado ante su verdugo, en la inmensidad de la valla vac\u00eda. Y cuando el equipo tiene una mala tarde, es \u00e9l quien paga el pato, bajo una lluvia de pelotazos, expiando los pecados ajenos. Los dem\u00e1s jugadores pueden equivocarse feo una vez o muchas veces, pero se redimen mediante una finta espectacular, un pase magistral, un disparo certero: \u00e9l no. La multitud no perdona al arquero. \u00bfSali\u00f3 en falso? \u00bfHizo el sapo? \u00bfSe le resbal\u00f3 la pelota? \u00bfFueron de seda los dedos de acero? Con una sola pifia, el guardameta arruina un partido o pierde un campeonato, y entonces el p\u00fablico olvida s\u00fabitamente todas sus haza\u00f1as y lo condena a la desgracia eterna. Hasta el fin de sus d\u00edas lo perseguir\u00e1 la maldici\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Juan Villoro: \u201cDios es redondo\u201d y la cr\u00f3nica como hinchada<\/strong><\/p>\n<p>En M\u00e9xico, el gran cronista literario del futbol es Juan Villoro. Su libro \u201cDios es redondo\u201d re\u00fane cr\u00f3nicas, ensayos y recuerdos donde el autor explora al balompi\u00e9 como arte, negocio, superstici\u00f3n y religi\u00f3n cotidiana. Las rese\u00f1as destacan que sus textos alternan \u201cel sabroso tono de la tertulia\u201d con la recuperaci\u00f3n \u00e9pica de grandes jugadas y partidos.<\/p>\n<p>Villoro observa a los futbolistas como personajes de novela: figuras como Maradona o Cruyff aparecen en sus p\u00e1ginas no solo por sus goles, sino por lo que significan en la imaginaci\u00f3n de millones de aficionados. Tambi\u00e9n se detiene en la experiencia del fan\u00e1tico: el viaje al estadio, el bar con amigos, las c\u00e1balas absurdas que uno repite por si acaso el equipo gana, elementos que convierten a la cr\u00f3nica en una especie de confesi\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>En \u201cDios es redondo\u201d, el juego sucede \u201cdos veces\u201d: en la cancha y en la mirada de quien lo cuenta o lo mira, seg\u00fan han resumido algunas notas de presentaci\u00f3n del libro. Por eso, leer a Villoro es entrar a una tertulia donde se discuten t\u00e1cticas, se recuerdan goles y se r\u00ede de la desgracia propia con un humor que solo entienden los que han sufrido descensos, finales perdidas o eliminaciones en penales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Roberto Fontanarrosa: potrero, novela y exageraci\u00f3n futbolera<\/strong><\/p>\n<p>El argentino Roberto Fontanarrosa, maestro del humor gr\u00e1fico y del cuento, tambi\u00e9n dej\u00f3 una huella profunda en la literatura futbolera con su novela \u201cEl \u00e1rea 18\u201d, publicada en 1982. Aunque el usuario la menciona como \u201ccuento ic\u00f3nico\u201d, en realidad se trata de la segunda novela de Fontanarrosa, una ficci\u00f3n que mezcla futbol, s\u00e1tira y aventuras, fiel a su estilo.<\/p>\n<p>La trama gira alrededor de un equipo formado por jugadores de distintas partes del mundo que representan a una poderosa empresa estadounidense, el Spartan Soccer de Dyersville, Iowa. Entre ellos est\u00e1 Best Hama Seller, un aventurero sirio convocado al plantel que, junto con sus compa\u00f1eros, se somete a duros entrenamientos bajo las \u00f3rdenes del entrenador M\u00fcller y su ayudante Billy. El objetivo: un partido crucial contra la selecci\u00f3n de Congodia, un peque\u00f1o pa\u00eds africano que, en la ficci\u00f3n, jam\u00e1s perdi\u00f3 ni empat\u00f3 un encuentro en toda su historia futbol\u00edstica.<\/p>\n<p>En rese\u00f1as y sinopsis se subraya que Congodia es presentada como un territorio donde el futbol es mucho m\u00e1s que deporte, una pasi\u00f3n que define la identidad nacional. Fontanarrosa exagera, se burla, caricaturiza dirigentes y estrellas, pero al mismo tiempo revela hasta qu\u00e9 punto la pelota puede convertirse en asunto de honor y destino colectivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Nick Hornby: \u201cFiebre en las gradas\u201d <\/strong><\/p>\n<p>En Inglaterra, uno de los libros fundamentales para entender la psicolog\u00eda del aficionado es \u201cFever Pitch: A Fan\u2019s Life\u201d, conocido en espa\u00f1ol como \u201cFiebre en las gradas\u201d, del escritor Nick Hornby. Publicado por primera vez en 1992, es un relato autobiogr\u00e1fico que cuenta la relaci\u00f3n del autor con el futbol y, en particular, con el Arsenal Football Club.<\/p>\n<p>La obra est\u00e1 organizada en cap\u00edtulos que siguen cronol\u00f3gicamente la vida de Hornby, desde que se vuelve aficionado en la infancia hasta sus treinta y tantos, siempre en di\u00e1logo con partidos, temporadas y resultados del Arsenal. Cr\u00edticos y rese\u00f1as suelen describir el libro como una combinaci\u00f3n de autobiograf\u00eda, comedia y an\u00e1lisis de la \u201clocura\u201d del fanatismo, capaz de afectar relaciones personales, estado de \u00e1nimo y agenda diaria.<\/p>\n<p>\u201cFever Pitch\u201d ha sido tan influyente que sirvi\u00f3 de base para dos adaptaciones cinematogr\u00e1ficas: una pel\u00edcula brit\u00e1nica de 1997 y otra versi\u00f3n estadounidense de 2005, ambas inspiradas en la estructura y la mirada del libro. M\u00e1s all\u00e1 de esas adaptaciones, el texto demostr\u00f3 que el relato de un hincha \u2014con sus man\u00edas, supersticiones y contradicciones\u2014 puede sostener una obra literaria completa, sin necesidad de marcar un solo gol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Rafael Alberti: la \u00e9pica de Platko en verso<\/strong><\/p>\n<p>Mucho antes de que se hablara de \u201cliteratura futbolera\u201d como g\u00e9nero, el poeta espa\u00f1ol Rafael Alberti ya hab\u00eda dedicado versos a un portero: el h\u00fangaro Franz Platko, guardameta del FC Barcelona. Su poema \u201cOda a Platko\u201d elogia la hist\u00f3rica actuaci\u00f3n del arquero en la final de la Copa del Rey de 1928, cuando Platko jug\u00f3 lesionado y ensangrentado para defender la porter\u00eda azulgrana.<\/p>\n<p>En el poema, Platko aparece rodeado de fuerzas de la naturaleza \u2014lluvia, viento, barro\u2014, lo que lo convierte en una especie de h\u00e9roe o semidi\u00f3s que se enfrenta no solo al equipo rival, sino a elementos desatados. Un estudio acad\u00e9mico sobre el texto se\u00f1ala que Alberti recurre a hip\u00e9rboles y met\u00e1foras para exaltar la valent\u00eda del guardameta, llegando a llamarlo \u201cpararrayos\u201d en uno de los versos, imagen que subraya su capacidad para absorber el impacto de los disparos y proteger a su equipo.<\/p>\n<p>\u201cOda a Platko\u201d demuestra que el futbol pod\u00eda entrar al canon po\u00e9tico mucho antes de ser tema de novelas y cr\u00f3nicas contempor\u00e1neas, y que un partido pod\u00eda inspirar un elogio tan exaltado como el de cualquier h\u00e9roe cl\u00e1sico. Para muchos lectores, ese poema funciona como un puente ins\u00f3lito entre la Generaci\u00f3n del 27 y la cultura futbol\u00edstica del siglo XX.<\/p>\n<p>Y el aire tuvo piernas,<\/p>\n<p>tronco, brazos, cabeza.<\/p>\n<p>\u00a1Y todo por ti, Platko,<\/p>\n<p>rubio Platko de Hungr\u00eda!<\/p>\n<p>Y en tu honor, por tu vuelta,<\/p>\n<p>porque volviste el pulso perdido a la pelea,<\/p>\n<p>en el arco contrario al viento abri\u00f3 una brecha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una invitaci\u00f3n desde la tribuna de papel<\/strong><\/p>\n<p>A fin de cuentas, lo que une a Galeano, Villoro, Fontanarrosa, Hornby y Alberti no es solo el tema del futbol, sino la certeza de que el juego necesita ser contado con la misma pasi\u00f3n con la que se vive en la grada. Cada uno lo hace a su manera: Galeano con sus poemas en prosa melanc\u00f3licos y cr\u00edticos; Villoro con cr\u00f3nicas que suenan a conversaci\u00f3n de caf\u00e9; Fontanarrosa con humor desbordado y exageraciones entra\u00f1ables; Hornby con una memoria de hincha obsesivo; Alberti con versos que convierten a un portero en figura legendaria.<\/p>\n<p>De cara al Mundial de 2026, cuando la avalancha de estad\u00edsticas, aplicaciones y transmisiones simult\u00e1neas amenace con reducir todo a n\u00fameros, vale la pena recuperar estas p\u00e1ginas para recordar que el futbol tambi\u00e9n es relato, met\u00e1fora, lenguaje. Que un gol puede ser un \u201corgasmo del f\u00fatbol\u201d, como escribi\u00f3 Galeano; que un hincha puede organizar su biograf\u00eda en torno a los partidos de su club, como hizo Hornby; que un portero puede figurar en un poema al lado de las fuerzas del viento y la lluvia, como en Alberti.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 el mejor entrenamiento previo a la Copa del Mundo no sea solo correr al parque o discutir la convocatoria de la selecci\u00f3n, sino ir a la librer\u00eda o a la biblioteca y buscar \u201cEl f\u00fatbol a sol y sombra\u201d, \u201cDios es redondo\u201d, \u201cEl \u00e1rea 18\u201d, \u201cFiebre en las gradas\u201d y la \u201cOda a Platko\u201d. Leerlos es ensayar otra forma de mirar el juego, m\u00e1s atenta, m\u00e1s cr\u00edtica y m\u00e1s entra\u00f1able.<\/p>\n<p>Porque, al final, el futbol que queda no es solo el que se guarda en el archivo de video o en el VAR, sino el que se rumia en las cr\u00f3nicas de Villoro, Galeano, Fontanarrosa, Hornby y en los versos de Alberti. Si amamos este deporte, tambi\u00e9n deber\u00edamos amar las palabras que lo cuentan. Ah\u00ed est\u00e1 la invitaci\u00f3n: antes de que ruede el bal\u00f3n en 2026, que ruede primero en la imaginaci\u00f3n de los lectores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Literatura para leer el futbol de otra manera De Galeano a Villoro, y de Roberto Fontanarrosa a Rafael Alberti \u00a0 Por Arturo Arellano &nbsp; Eduardo Galeano, Juan Villoro, Roberto Fontanarrosa, Nick Hornby y Rafael Alberti demostraron que el futbol no solo se juega en la cancha, tambi\u00e9n se escribe con una mezcla de \u00e9pica, humor, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":719232,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10,101309],"tags":[],"class_list":["post-719231","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-deportes","category-mundial-mx-2026"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/719231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=719231"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/719231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":719233,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/719231\/revisions\/719233"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/719232"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=719231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=719231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=719231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}