{"id":724436,"date":"2026-06-03T21:05:59","date_gmt":"2026-06-04T03:05:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=724436"},"modified":"2026-06-03T21:05:59","modified_gmt":"2026-06-04T03:05:59","slug":"de-la-guinda-al-calendario-azteca-la-historia-de-los-jerseys-mundialistas-del-tri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=724436","title":{"rendered":"De la guinda al calendario azteca: la historia de los jerseys mundialistas del Tri"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>A d\u00edas de que ruede el bal\u00f3n en el Mundial de 2026<\/strong><\/li>\n<li><strong>M\u00e9xico vuelve a vestirse de verde y a mirar al pasado en busca de certezas <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"attachment_724437\" style=\"width: 411px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-724437\" class=\"wp-image-724437 size-large\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-2-401x270.jpg\" alt=\"\" width=\"401\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-2-401x270.jpg 401w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-2-240x161.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-2-768x517.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-2.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 401px) 100vw, 401px\" \/><p id=\"caption-attachment-724437\" class=\"wp-caption-text\">De la camisa guinda al verde eterno: los primeros jerseys mundialistas del Tri marcados por derrotas, pero tambi\u00e9n por el nacimiento de una identidad propia.<\/p><\/div>\n<p><strong>Por Arturo Arellano <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las v\u00edsperas del Mundial de 2026, mientras se anuncian listas preliminares, nuevos patrocinadores y presentaciones espectaculares de camisetas, hay algo que no cambia: la playera de la Selecci\u00f3n Mexicana sigue siendo una segunda piel para millones de personas. En un pa\u00eds acostumbrado a que la realidad pegue m\u00e1s duro que cualquier marcador, existe un aferramiento al jersey como si fuera un escudo, una bandera y a veces un consuelo.<\/p>\n<p>Cada Mundial reorganiza la memoria en nuestra cabeza: no recordamos tanto el a\u00f1o, sino \u201cel del jersey guinda\u201d, \u201cel del verde lim\u00f3n\u201d, \u201cel de la V blanca\u201d, \u201cel del calendario azteca\u201d. Los colores y patrones se mezclan con escenas sueltas: la tijera de Negrete, el gol de Luis Hern\u00e1ndez a Alemania, las atajadas imposibles de Campos, el \u201cno era penal\u201d tatuado en la garganta.<\/p>\n<p><strong>Y ahora, otra vez, M\u00e9xico ser\u00e1 anfitri\u00f3n junto a Estados Unidos y Canad\u00e1, con una nueva camiseta que mira de reojo a 1998, como si la Federaci\u00f3n entendiera que, cuando el presente genera dudas, la nostalgia vende m\u00e1s que cualquier promesa. El uniforme se renueva; pero la incertidumbre, la duda y la desconfianza, tambi\u00e9n. Porque el verde dej\u00f3 de ser esperanza para un gran sector de la afici\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De la guinda al verde eterno (Uruguay 1930 \u2013 Suecia 1958)<\/strong><\/p>\n<p>En los primeros Mundiales que jug\u00f3 M\u00e9xico \u2014Uruguay 1930, Brasil 1950 y Suiza 1954\u2014 la camiseta no era verde, sino guinda, con cuello tipo polo, cordones o botones, y un escudo sencillo con la bandera tricolor y la palabra \u201cM\u00e9xico\u201d al pecho. Era una camisa de manga larga, m\u00e1s cercana a la ropa de calle que a la indumentaria t\u00e9cnica que hoy asociamos al f\u00fatbol de \u00e9lite.<\/p>\n<p>En Suecia 1958 llega el gran giro crom\u00e1tico: M\u00e9xico estrena la primera camiseta verde en un Mundial, combinada con shorts blancos y medias verdes, configuraci\u00f3n que terminar\u00e1 consolid\u00e1ndose como la imagen cl\u00e1sica del Tri. Ese cambio de color coincide con la consolidaci\u00f3n de Antonio \u201cLa Tota\u201d Carbajal, el portero que acabar\u00e1 disputando cinco Copas del Mundo entre 1950 y 1966, gan\u00e1ndose para siempre el apodo del \u201cCinco Copas\u201d.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos deportivos, aquellos Mundiales fueron duros: goleadas en contra, muchas derrotas y ning\u00fan pase a la siguiente ronda, pero la camisa guinda y el nacimiento del verde quedaron como fotos sepia del origen del seleccionado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Primer triunfo y ajustes (Chile 1962 e Inglaterra 1966)<\/strong><\/p>\n<p>En Chile 1962, M\u00e9xico mantiene el verde pero introduce detalles tricolores en el cuello en \u201cV\u201d, un gui\u00f1o al orgullo nacional que empieza a tomar forma en el uniforme. Con esa playera, el Tri consigue su primera victoria mundialista, un 3-1 hist\u00f3rico contra Checoslovaquia, que si bien no alcanza para avanzar de grupo, rompe simb\u00f3licamente la maldici\u00f3n de las goleadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para Inglaterra 1966, el cuello se vuelve redondo y el escudo adopta forma de rombo con la bandera tricolor y la palabra \u201cM\u00e9xico\u201d, manteniendo el verde bandera pero puliendo la identidad visual. \u201cLa Tota\u201d Carbajal sigue bajo los tres palos, cerrando una carrera mundialista in\u00e9dita de cinco torneos, mientras la Selecci\u00f3n contin\u00faa rezagada en resultados, pero m\u00e1s definida en imagen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>M\u00e9xico 70: anfitriones con Rigg y la ilusi\u00f3n en el pecho<\/strong><\/p>\n<p>En el primer Mundial organizado en casa, M\u00e9xico 1970, la marca Rigg viste a la Selecci\u00f3n con un dise\u00f1o sobrio: camiseta verde, cuello en V con vivos verdes, blancos y rojos tipo resorte en la manga y el escudo con el \u00e1guila al lado izquierdo. Es una playera sencilla, pero cargada de contexto: el pa\u00eds abre sus estadios al mundo y el Estadio Azteca se convierte en templo futbolero.<\/p>\n<p>En la cancha, aquella Selecci\u00f3n con figuras como Enrique Borja llega por primera vez a cuartos de final, cayendo ante una poderosa Italia, pero dejando la sensaci\u00f3n de que M\u00e9xico pod\u00eda competir m\u00e1s all\u00e1 de la fase de grupos. El jersey Rigg de 1970 se vuelve una pieza de culto entre coleccionistas, precisamente porque sintetiza elegancia, local\u00eda y un primer gran Mundial como anfitri\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De Levi\u2019s a Adidas mundialista(Argentina 1978 y M\u00e9xico 1986)<\/strong><\/p>\n<p>En Argentina 1978, la marca Levi\u2019s firma un uniforme con verde m\u00e1s oscuro, l\u00edneas blancas y rojas en hombros y mangas y cuello blanco, un dise\u00f1o llamativo que rompe con la sobriedad de 1970. Los resultados, sin embargo, son discretos: M\u00e9xico queda eliminado en fase de grupos, sin victorias, lo que hace que el jersey sea recordado m\u00e1s por su est\u00e9tica extra\u00f1a que por haza\u00f1as en la cancha.<\/p>\n<p>El salto grande llega en M\u00e9xico 1986: por segunda vez anfitri\u00f3n, el Tri estrena patrocinio de Adidas, con cuello polo blanco, las tres franjas en las mangas y un escudo en blanco y oro que moderniza la imagen del equipo. Ese uniforme queda ligado a dos postales eternas: la tijera de Manuel Negrete contra Bulgaria y la figura de Hugo S\u00e1nchez, s\u00edmbolo de una generaci\u00f3n que por fin vuelve a instalarse en cuartos de final, donde queda eliminada en penales ante Alemania.<\/p>\n<p>Bajo los postes, los jerseys de portero de 1986 tambi\u00e9n evolucionan, con combinaciones de colores m\u00e1s atrevidas y dise\u00f1os espec\u00edficos para el guardameta, preludio de lo que vendr\u00eda con Jorge Campos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Umbro 94: figuras abstractas y drama en penales<\/strong><\/p>\n<p>En Estados Unidos 1994, Umbro se hace cargo del uniforme y propone un verde distinto, decorado con figuras abstractas y vivos en rojo, acompa\u00f1ado de cuello tipo polo blanco y shorts blancos con medias rojas. Es una camiseta muy noventera, con un aire de ruptura respecto a la d\u00e9cada anterior, que ser\u00e1 recordada tanto por su dise\u00f1o como por el dolor de quedar eliminados por Bulgaria en penales en octavos de final.<\/p>\n<p>El jersey de portero empieza a ganar protagonismo: los modelos de Campos, todav\u00eda menos estridentes que los de 1998, ya juegan con bloques de color y patrones poco convencionales para el puesto. A nivel memoria colectiva, el Umbro 94 es el uniforme que abre la racha contempor\u00e1nea del \u201csiempre nos quedamos en octavos\u201d, un patr\u00f3n narrativo que la afici\u00f3n repetir\u00e1 casi como maldici\u00f3n durante d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Aba Sport y la Piedra del Sol: Francia 98<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Francia 1998 marca un antes y un despu\u00e9s en la historia de los jerseys del Tri. La marca mexicana Aba Sport dise\u00f1a una camiseta tipo polo, verde intenso, con cuello blanco de detalles rojos y, sobre todo, un patr\u00f3n sublimado de la Piedra del Sol (muchos la llaman calendario azteca) ocupando todo el frente.<\/p>\n<p>La historia del dise\u00f1o es casi de leyenda: el boceto se hizo en unos 30 minutos por el dise\u00f1ador Ricardo Guzm\u00e1n, una vez que Aba Sport confirm\u00f3 que hab\u00eda ganado la licitaci\u00f3n frente a gigantes como Nike y Adidas. La camiseta romp\u00eda todos los moldes: un s\u00edmbolo prehisp\u00e1nico enorme, casi de mural, sobre el pecho de los jugadores, en una \u00e9poca en la que la mayor\u00eda de selecciones usaban dise\u00f1os discretos. Con el tiempo, esa playera entr\u00f3 en rankings internacionales de las 50 camisetas m\u00e1s bonitas de la historia del futbol.<\/p>\n<p>En la cancha, el jersey queda ligado a momentos imborrables: el gol de Cuauht\u00e9moc Blanco a B\u00e9lgica, el cabezazo feroz de Luis \u201cEl Matador\u201d Hern\u00e1ndez a Alemania y el equipo que muchos, incluido el propio Blanco, consideran una de las mejores selecciones mexicanas de la historia. Luis Hern\u00e1ndez terminar\u00eda ese Mundial con cuatro goles, cifra que lo consagra como m\u00e1ximo anotador mexicano en Copas del Mundo, todos marcados precisamente en Francia 98.<\/p>\n<p>Los uniformes de portero de Campos en ese torneo, multicolores, con figuras geom\u00e9tricas y combinaciones fosforescentes, fueron otra revoluci\u00f3n: el propio Jorge dise\u00f1aba muchos de sus conjuntos, desafiando los c\u00f3digos tradicionales del puesto y convirti\u00e9ndose en icono global de la memoria futbolera noventera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Atl\u00e9tica 2002: sobriedad y golpe de realidad<\/strong><\/p>\n<p>En Corea\u2013Jap\u00f3n 2002, el Tri viste por la marca Atl\u00e9tica, con una camiseta de verde oscuro, l\u00edneas rojas que salen del cuello hacia el pecho y costados en un verde olivo m\u00e1s intenso, en un dise\u00f1o sobrio y equilibrado. M\u00e9xico vuelve a pasar la fase de grupos, pero se topa con Estados Unidos en octavos y queda eliminado, inaugurando otra herida dif\u00edcil de olvidar.<\/p>\n<p>El uniforme no tiene la estridencia de 1998 ni la innovaci\u00f3n gr\u00e1fica de a\u00f1os posteriores, pero para muchos representa el \u00faltimo gran jersey \u201cnacional\u201d antes de la era de las multinacionales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Nike 2006: la V blanca y los ecos prehisp\u00e1nicos<\/strong><\/p>\n<p>Alemania 2006 trae un cambio fuerte: Nike se hace cargo del uniforme y propone un dise\u00f1o elegante con verde claro, una franja blanca en forma de \u201cV\u201d en el pecho y detalles rojos en el cuello. Dentro de esa V se incorporan motivos prehisp\u00e1nicos discretos, un gui\u00f1o gr\u00e1fico que intenta conectar con la identidad cultural sin llegar a la exuberancia de Aba Sport.<\/p>\n<p>En lo deportivo, M\u00e9xico vuelve a llegar a octavos y cae ante Argentina, con otra eliminaci\u00f3n dolorosa que se suma al archivo emocional del Tri. El jersey Nike 2006 suele ser recordado como una de las camisetas m\u00e1s sobrias y elegantes, muy apreciada entre quienes prefieren el dise\u00f1o limpio sobre los patrones recargados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Adidas y la era moderna: 2010, 2014, 2018 y 2022<\/strong><\/p>\n<p>A partir de 2007, Adidas toma definitivamente el control de la indumentaria de la Selecci\u00f3n Mexicana y no lo suelta hasta la actualidad. En Sud\u00e1frica 2010, la marca alemana lanza un verde brillante con detalles en rojo y un patr\u00f3n sublimado de plumas que alude a los caballeros \u00e1guila, con cuello blanco y remates rojos. El Tri llega otra vez a octavos y vuelve a caer con Argentina, alimentando el mito del famoso \u201cquinto partido\u201d que no llega.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Brasil 2014 trae un dise\u00f1o muy particular: un verde intenso con l\u00edneas finas que forman una especie de \u201cM\u201d en el pecho, un gui\u00f1o a la lucha libre mexicana, combinado con las tres franjas blancas de Adidas. Ese jersey queda marcado por la gran actuaci\u00f3n de Guillermo Ochoa ante Brasil, con atajadas espectaculares, y por la eliminaci\u00f3n ante Pa\u00edses Bajos con el eterno grito de \u201cno era penal\u201d.<\/p>\n<p>En Rusia 2018, la camiseta apuesta por un verde sobrio con patr\u00f3n de rombos y l\u00edneas m\u00e1s claras en los costados, detalles blancos y un rojo cercano al guinda. Con esa playera, Hirving \u201cChucky\u201d Lozano anota el gol que tumba a la campeona del mundo, Alemania, en fase de grupos, probablemente el momento m\u00e1s euf\u00f3rico del Tri en tiempos recientes. Sin embargo, M\u00e9xico vuelve a quedar fuera en octavos.<\/p>\n<p>Qatar 2022 representa un punto de quiebre: se estrena un nuevo escudo minimalista con \u00e1guila de perfil sobre c\u00edrculo blanco, integrado a un jersey verde con patrones inspirados en plumas, pero el equipo se queda fuera en fase de grupos por primera vez desde 1978. El contraste es brutal: la camiseta es moderna y cargada de s\u00edmbolos, pero los resultados no acompa\u00f1an, dejando una sensaci\u00f3n de ruptura entre imagen y rendimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>M\u00e9xico\u2013EEUU\u2013Canad\u00e1 2026: la armadura de la incertidumbre<\/strong><\/p>\n<p>La nueva camiseta para el Mundial de 2026 retoma el verde tradicional, con las tres franjas de Adidas en los hombros, un escudo tipo holograma y una figura central inspirada en la Piedra del Sol, muy similar a la referencia prehisp\u00e1nica empleada en 1998. Detalles en cuello y pu\u00f1os en blanco y rojo terminan de armar una especie de \u201carmadura\u201d tricolor, que claramente busca activar la nostalgia de aquellos a\u00f1os en los que el Tri jugaba sin complejos a t\u00fa por t\u00fa ante potencias.<\/p>\n<p>En la narrativa oficial, es \u201cla armadura para el tercer Mundial en casa\u201d; en la narrativa de la gente, es un intento de reconciliarse con una afici\u00f3n que llega a 2026 con m\u00e1s dudas que certezas sobre el funcionamiento del equipo. <strong>El dise\u00f1o es potente, cargado de s\u00edmbolos, pero el verdadero peso de esa camiseta se escribir\u00e1 en la cancha\u2026 o se quedar\u00e1, como algunas anteriores, atrapado en el universo de lo que \u201cpudo ser\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La camiseta que me viste la memoria<\/strong><\/p>\n<p>Si me obligan a elegir, no tengo duda: mi jersey favorito de la Selecci\u00f3n Mexicana es el de Francia 98, el de Aba Sport, ese que lleva la Piedra del Sol ocupando todo el pecho. Y no es solo por el dise\u00f1o \u2014que fue tan radical que hoy sigue estando en listas de las camisetas m\u00e1s bonitas de la historia\u2014, sino por todo lo que arrastra: la voz de los narradores, el pelo rubio de Luis Hern\u00e1ndez, el trote \u00fanico de Cuauht\u00e9moc Blanco, el grito contenido contra Alemania.<\/p>\n<p>Esa camiseta condensa una Selecci\u00f3n que jugaba con garra y autoridad, que se plantaba sin complejo frente a grandes rivales y que hizo creer a medio pa\u00eds que el quinto partido estaba a minutos de distancia. No era un Tri perfecto, pero transmit\u00eda algo que hoy extra\u00f1amos: la sensaci\u00f3n de que el equipo pod\u00eda, que el uniforme no solo era un dise\u00f1o bonito, sino una promesa de car\u00e1cter.<\/p>\n<p>Cuando miro el presente, con un nuevo jersey que intenta reciclar s\u00edmbolos prehisp\u00e1nicos y la nostalgia del verde, siento que vivimos m\u00e1s de recuerdos que de certezas. La Selecci\u00f3n llega a 2026 entre la incertidumbre y el deseo permanente de mejorar, pero sin resultados que respalden el discurso: otro entrenador, otro \u201cproceso\u201d, otro hashtag, y la misma angustia de siempre en el minuto 85.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Quiz\u00e1 por eso sigo volviendo al calendario azteca en el pecho: porque ah\u00ed me reconozco en una versi\u00f3n de M\u00e9xico que no ten\u00eda miedo de enfrentar a Holanda, Alemania o quien se cruzara. Ese jersey de Francia 98 no solo me gusta; me recuerda que alguna vez el Tri hizo que, por noventa minutos, la camiseta fuera m\u00e1s grande que las dudas.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A d\u00edas de que ruede el bal\u00f3n en el Mundial de 2026 M\u00e9xico vuelve a vestirse de verde y a mirar al pasado en busca de certezas Por Arturo Arellano &nbsp; En las v\u00edsperas del Mundial de 2026, mientras se anuncian listas preliminares, nuevos patrocinadores y presentaciones espectaculares de camisetas, hay algo que no cambia: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":724437,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[16,10,101309],"tags":[],"class_list":["post-724436","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-deportes","category-mundial-mx-2026"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/724436","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=724436"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/724436\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":724438,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/724436\/revisions\/724438"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/724437"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=724436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=724436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=724436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}