{"id":725162,"date":"2026-06-07T22:00:42","date_gmt":"2026-06-08T04:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=725162"},"modified":"2026-06-07T22:00:42","modified_gmt":"2026-06-08T04:00:42","slug":"futbol-sin-armarios-entre-la-homofobia-y-la-salud-mental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=725162","title":{"rendered":"F\u00fatbol sin armarios: entre la homofobia y la salud mental"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>El reto del Mundial que le teme al arco\u00edris<\/strong><\/li>\n<li><strong>Ning\u00fan futbolista abiertamente homosexual ha disputado todav\u00eda una Copa del Mundo <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"attachment_725163\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-725163\" class=\"wp-image-725163 size-large\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4-480x270.jpg 480w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MUNDIAL01-ok-4.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><p id=\"caption-attachment-725163\" class=\"wp-caption-text\">En medio de campa\u00f1as de inclusi\u00f3n, hasta el Mundial de Catar 2022 no hubo ni un solo jugador abiertamente LGBTQ+ en la competici\u00f3n masculina.<\/p><\/div>\n<p><strong>Por Arturo Arellano <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En v\u00edsperas del Mundial 2026, el f\u00fatbol presume campa\u00f1as de inclusi\u00f3n, brazaletes multicolor y spots televisivos que dicen \u201cNo a la discriminaci\u00f3n\u201d. Sin embargo, en la cancha sigue pesando un dato inc\u00f3modo: hasta el Mundial de Catar 2022 no hubo ni un solo jugador abiertamente LGBTQ+ en la competici\u00f3n masculina, a pesar de los miles de futbolistas convocados a lo largo de la historia. El mensaje impl\u00edcito es devastador: puedes ser \u00e9lite, campe\u00f3n, \u00eddolo\u2026 siempre y cuando tu orientaci\u00f3n sexual no sea visible.<\/p>\n<p>Como afici\u00f3n nos fascina hablar de sacrificio, entrega y \u201camor a la camiseta\u201d, pero rara vez nos preguntamos qu\u00e9 significa jugar con miedo a que un festejo, un gesto o una foto en redes sociales desaten dudas sobre tu sexualidad. El caso reciente de Jeremy M\u00e1rquez, mediocampista de Cruz Azul, nos lo record\u00f3 de forma brutal: unos segundos de celebraci\u00f3n bastaron para activar una ola de burlas, insinuaciones y comentarios abiertamente hom\u00f3fobos.<\/p>\n<p>Desde la psicolog\u00eda sabemos que el deporte de alto rendimiento ya es, de por s\u00ed, un entorno de enorme presi\u00f3n: resultados, contratos, lesiones, exposici\u00f3n medi\u00e1tica. Si a eso le a\u00f1adimos el peso de esconder qui\u00e9n eres o de defenderte de ataques constantes a tu masculinidad, hablamos de una sobrecarga ps\u00edquica que va mucho m\u00e1s all\u00e1 del \u201caguante\u201d o el \u201ccar\u00e1cter\u201d del jugador. El Mundial 2026 ser\u00e1 un laboratorio global para preguntarnos si de verdad estamos listos para un f\u00fatbol donde la orientaci\u00f3n sexual no sea arma arrojadiza, sino un aspecto m\u00e1s de la diversidad humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Homosexualidad y tab\u00fa en el f\u00fatbol masculino<\/strong><\/p>\n<p>La literatura sobre homosexualidad en el f\u00fatbol profesional coincide en describir el entorno de la \u00e9lite masculina como un espacio fuertemente machista, donde el futbolista es modelo de una masculinidad hegem\u00f3nica: fuerte, aguerrida, \u201cviril\u201d y, por supuesto, heterosexual. Investigaciones sobre homofobia en el deporte muestran que siguen siendo habituales los insultos y c\u00e1nticos hom\u00f3fobos en estadios, as\u00ed como bromas y descalificaciones entre jugadores que usan la homosexualidad como sin\u00f3nimo de debilidad.<\/p>\n<p>Mientras tanto, organismos como la FIFA han elaborado gu\u00edas de buenas pr\u00e1cticas en diversidad y lucha contra la discriminaci\u00f3n, donde se incluye expl\u00edcitamente la orientaci\u00f3n sexual como motivo de protecci\u00f3n bajo el principio de \u201cjuego limpio\u201d. Sin embargo, la distancia entre el discurso institucional y la realidad es evidente: la misma FIFA otorg\u00f3 el Mundial 2022 a Catar, un pa\u00eds donde las relaciones homosexuales est\u00e1n penalizadas y donde se advirti\u00f3 que personas LGBTQ+ podr\u00edan enfrentarse a penas de prisi\u00f3n por su vida privada.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, en el f\u00fatbol femenino se ha documentado una mayor visibilidad de jugadoras lesbianas y bisexuales, con un entorno relativamente m\u00e1s tolerante que en el f\u00fatbol masculino. Eso subraya que el problema no es \u201cel deporte\u201d en abstracto, sino una cultura espec\u00edfica de masculinidad futbolera que asocia heteronormatividad con rendimiento y liderazgo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfHa habido jugadores abiertamente homosexuales en Mundiales varoniles?<\/strong><\/p>\n<p>A d\u00eda de hoy no hay evidencia de que alg\u00fan futbolista haya disputado un Mundial masculino de la FIFA siendo abiertamente homosexual al momento de la competici\u00f3n, pese a las campa\u00f1as de visibilidad y al debate internacional sobre derechos humanos en el pa\u00eds sede.<\/p>\n<p>S\u00ed existen casos de jugadores que participaron en Mundiales y que revelaron su homosexualidad una vez retirados. El ejemplo m\u00e1s emblem\u00e1tico es el alem\u00e1n Thomas Hitzlsperger, mediocampista que integr\u00f3 la plantilla de Alemania en el Mundial 2006. A\u00f1os despu\u00e9s, en 2014, ya fuera de las canchas, declar\u00f3 abiertamente su homosexualidad, convirti\u00e9ndose en el primer futbolista profesional alem\u00e1n en hacerlo. Su caso es ilustrativo: incluso alguien con la seguridad laboral y el prestigio de un internacional alem\u00e1n prefiri\u00f3 esperar al retiro para hablar de su orientaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Del acoso al suicidio<\/strong><\/p>\n<p><strong>Justin Fashanu:<\/strong> Delantero ingl\u00e9s nacido en 1961, pas\u00f3 a la historia como el primer futbolista profesional que se identific\u00f3 p\u00fablicamente como homosexual. Jug\u00f3 en clubes como Norwich City, Nottingham Forest, Manchester City y otros equipos brit\u00e1nicos, en un contexto marcado por el racismo y la homofobia en el f\u00fatbol ingl\u00e9s de los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n<p>En 1990 declar\u00f3 su homosexualidad en una entrevista con el tabloide The Sun, lo que desat\u00f3 una campa\u00f1a de acoso medi\u00e1tico y distanciamiento incluso dentro de su propia familia. A\u00f1os de discriminaci\u00f3n, presiones y esc\u00e1ndalos culminaron tr\u00e1gicamente con su suicidio en 1998, un caso que hoy se recuerda como s\u00edmbolo de lo que puede provocar la combinaci\u00f3n de homofobia social, aislamiento y falta de apoyo institucional.<\/p>\n<p><strong>Josh Cavallo: <\/strong>El australiano Josh Cavallo se convirti\u00f3 en 2021 en uno de los primeros futbolistas en activo de una primera divisi\u00f3n en declarar p\u00fablicamente su homosexualidad, mientras jugaba con Adelaide United en la A\u2011League. Tras su anuncio recibi\u00f3 apoyo de varios compa\u00f1eros, pero tambi\u00e9n amenazas de muerte y un hostigamiento constante en redes sociales.<\/p>\n<p>En 2026, Cavallo denunci\u00f3 que su antiguo club lo margin\u00f3 por \u201chomofobia interna\u201d, afirmando que sus oportunidades en el campo se vieron bloqueadas no por su rendimiento, sino por su orientaci\u00f3n sexual. Actualmente milita en el Stamford AFC, un equipo semiprofesional ingl\u00e9s, y sigue siendo una de las voces m\u00e1s visibles contra la homofobia en el f\u00fatbol mundial.<\/p>\n<p><strong>Jake Daniels: <\/strong>Jake Daniels, futbolista del Blackpool en la tercera divisi\u00f3n inglesa, hizo p\u00fablica su homosexualidad en 2022, convirti\u00e9ndose en uno de los pocos jugadores en activo en las ligas profesionales inglesas en hacerlo.<\/p>\n<p><strong>Anton Hys\u00e9n:<\/strong> El sueco Anton Hys\u00e9n, hijo del exfutbolista Glenn Hys\u00e9n, declar\u00f3 su homosexualidad en 2011 mientras jugaba en la cuarta divisi\u00f3n sueca con el Utsiktens BK. Su confesi\u00f3n gener\u00f3 un fuerte impacto medi\u00e1tico, pero \u00e9l ha se\u00f1alado que pudo continuar su carrera sin mayores problemas, un ejemplo de que entornos menos masificados medi\u00e1ticamente pueden ofrecer mayor margen de aceptaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Robbie Rogers, Collin Martin, David Testo y otros:<\/strong> Robbie Rogers, exjugador del LA Galaxy y seleccionado nacional estadounidense, sali\u00f3 del cl\u00f3set en 2013; inicialmente pens\u00f3 en retirarse, pero volvi\u00f3 a jugar y se convirti\u00f3 en un referente gay visible en la MLS. Collin Martin, mediocampista en la USL Championship, declar\u00f3 su homosexualidad en 2018 y ha sido un s\u00edmbolo de visibilidad dentro del f\u00fatbol estadounidense.<\/p>\n<p>El caso de David Testo es particularmente ilustrativo del costo de salir del cl\u00f3set sin un entorno preparado: tras declarar su homosexualidad en 2011, el mediocampista estadounidense, que jugaba en clubes de Canad\u00e1, se qued\u00f3 sin equipo y termin\u00f3 retir\u00e1ndose, afirmando que el f\u00fatbol canadiense \u201cno estaba listo\u201d para un jugador abiertamente gay. Tambi\u00e9n se han documentado casos como el belga Jonathan de Falco, quien se retir\u00f3 del f\u00fatbol profesional despu\u00e9s de reconocer su homosexualidad.<\/p>\n<p>Estos nombres son apenas una fracci\u00f3n de una lista corta en comparaci\u00f3n con las decenas de miles de futbolistas profesionales en activo en el mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Homofobia estructural y silencio en el vestidor<\/strong><\/p>\n<p>Estudios sobre aceptaci\u00f3n de la homosexualidad en el f\u00fatbol profesional muestran que muchos jugadores, entrenadores y aficionados siguen percibiendo la homosexualidad masculina como \u201cincompatible\u201d con el ideal del futbolista de \u00e9lite. Investigaciones con j\u00f3venes universitarios y deportistas en contextos iberoamericanos describen discursos donde la presencia de gays en el deporte se acepta \u201csiempre y cuando no se note\u201d, reforzando la idea de que lo tolerable es la invisibilidad.<\/p>\n<p>Haciendo una revisi\u00f3n sobre homofobia, deporte y salud mental, podemos subrayar que los entornos deportivos pueden ser espacios de discriminaci\u00f3n, exclusi\u00f3n y violencia simb\u00f3lica que, en el caso de atletas LGBTQ+, se traducen en mayor riesgo de problemas psicol\u00f3gicos, abandono deportivo y, en casos extremos, ideaci\u00f3n suicida. En el f\u00fatbol masculino profesional, esto se combina con jerarqu\u00edas r\u00edgidas, contratos millonarios y una exposici\u00f3n medi\u00e1tica que eleva el costo de cualquier \u201ccontroversia\u201d relacionada con la sexualidad del jugador.<\/p>\n<p>El resultado es un c\u00edrculo vicioso: la homofobia y el riesgo de sanciones formales o informales empujan a los jugadores a esconderse; la ausencia de referentes abiertamente gays refuerza la idea de que \u201cno hay homosexuales\u201d en el f\u00fatbol de \u00e9lite, y esa fantas\u00eda de homogeneidad legitima a\u00fan m\u00e1s los discursos discriminatorios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Impacto psicol\u00f3gico: Estr\u00e9s de las minor\u00edas al campo de juego<\/strong><\/p>\n<p>Desde la psicolog\u00eda de la salud, uno de los marcos m\u00e1s influyentes para entender el impacto de la homofobia es el modelo de estr\u00e9s de minor\u00edas propuesto por Ilan Meyer. Este modelo sostiene que las personas LGBTQ+ enfrentan, adem\u00e1s del estr\u00e9s cotidiano, una carga extra derivada de vivir en un entorno que las estigmatiza: eventos de prejuicio (insultos, agresiones), expectativas de rechazo, necesidad de ocultar la identidad y homofobia internalizada.<\/p>\n<p>Aplicado a atletas, ese estr\u00e9s se traduce en mayor prevalencia de trastornos de ansiedad, depresi\u00f3n e ideaci\u00f3n suicida en comparaci\u00f3n con personas heterosexuales, especialmente cuando no existe apoyo social suficiente. \u00a0La American Psychiatric Association ha se\u00f1alado que, en entornos deportivos con lenguaje hom\u00f3fobo y transf\u00f3bico, los atletas LGBTQ+ est\u00e1n en mayor riesgo de sufrir abuso psicol\u00f3gico, f\u00edsico y sexual, as\u00ed como de abandonar el deporte o desarrollar s\u00edntomas depresivos y ansiosos.<\/p>\n<p>No obstante, cuando existen equipos y entrenadores inclusivos, el deporte puede convertirse en un importante factor de protecci\u00f3n: se asocia con mejor rendimiento acad\u00e9mico, menor depresi\u00f3n y mayor sentido de pertenencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde una mirada cl\u00ednica, hablamos de un terreno f\u00e9rtil para la ansiedad generalizada, la depresi\u00f3n, los trastornos del sue\u00f1o y el burnout deportivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Campa\u00f1as y responsabilidad colectiva<\/strong><\/p>\n<p>De cara al Mundial 2026, la FIFA ha reforzado su campa\u00f1a \u201cNo a la discriminaci\u00f3n\u201d, centrada en visibilizar y sancionar actos racistas, hom\u00f3fobos y sexistas en estadios y transmisiones. El organismo afirma tener el compromiso de respetar los derechos humanos y promover la diversidad, e incluye referencias expl\u00edcitas a la protecci\u00f3n de personas LGBTQ+.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, una de las sedes del torneo, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de M\u00e9xico lanz\u00f3 la campa\u00f1a \u201cEn este Mundial todos los colores juegan\u201d, orientada a promover inclusi\u00f3n, respeto a los derechos humanos y prevenci\u00f3n de la violencia y la discriminaci\u00f3n hacia la poblaci\u00f3n de diversidad sexual. La iniciativa incluye mensajes dirigidos especialmente a j\u00f3venes y ofrece l\u00edneas de atenci\u00f3n psicol\u00f3gica y jur\u00eddica para quienes sean v\u00edctimas de agresiones durante el torneo.<\/p>\n<p>Estas acciones institucionales son importantes, pero insuficientes si no se acompa\u00f1an de cambios culturales en la afici\u00f3n, los medios y los propios protagonistas del juego. Es justamente ah\u00ed donde el enfoque psicol\u00f3gico resulta clave: necesitamos comprender que cada insulto, cada chiste hom\u00f3fobo y cada linchamiento en redes no son \u201ccosas de f\u00fatbol\u201d, sino eventos de violencia simb\u00f3lica con efectos directos en la salud mental de personas reales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo vivir un Mundial sin homofobia<\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, algunas recomendaciones concretas, basadas en la evidencia sobre homofobia en el deporte, el modelo de estr\u00e9s de minor\u00edas y las buenas pr\u00e1cticas sugeridas por organismos deportivos y de salud mental.<\/p>\n<p>-Evita insultos hom\u00f3fobos, aunque \u201cno los digas en serio\u201d. C\u00e1nticos, apodos y chistes que usan \u201cgay\u201d, \u201cputo\u201d o similares como insulto refuerzan un clima hostil que afecta la salud mental de atletas y aficionados LGBTQ+.<\/p>\n<p>-Corrige a tus amistades y familiares. Si en el estadio, el bar o la sala de tu casa alguien lanza comentarios hom\u00f3fobos, puedes intervenir: pedir respeto, recordar que hay ni\u00f1os escuchando, o simplemente expresar tu desacuerdo.<\/p>\n<p>-Respeta la vida privada de los jugadores. La orientaci\u00f3n sexual no es un \u201cmisterio\u201d que la afici\u00f3n tenga derecho a resolver. Evita especular, \u201canalizar\u201d gestos o difundir rumores sobre la sexualidad de futbolistas.<\/p>\n<p>-Enf\u00f3cate en el rendimiento, no en los estereotipos. Valora a los jugadores por lo que hacen en la cancha, no por si encajan o no en un molde de masculinidad tradicional.<\/p>\n<p>-Consume medios que no exploten la homofobia.<\/p>\n<p>-Apoya activamente las campa\u00f1as de inclusi\u00f3n. Difunde mensajes de respeto, participa en iniciativas como \u201cEn este Mundial todos los colores juegan\u201d.<\/p>\n<p>-Educa a ni\u00f1as y ni\u00f1os sobre diversidad. Explica que hay diferentes orientaciones e identidades y que ninguna hace a un jugador \u201cmejor\u201d o \u201cpeor\u201d.<\/p>\n<p>-Cuida tambi\u00e9n tu propia salud mental. Si te afecta ver o vivir situaciones de discriminaci\u00f3n, hablar con amistades, con profesionales de la salud mental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Siempre a favor de la diversidad y la salud mental<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Como estudioso de la psicolog\u00eda y aficionado al f\u00fatbol, mi postura es clara: la orientaci\u00f3n sexual o la identidad de g\u00e9nero de una persona jam\u00e1s deber\u00edan ser un impedimento para desempe\u00f1arse profesionalmente en el deporte. El talento, la disciplina y la \u00e9tica de juego no tienen orientaci\u00f3n sexual. Lo que s\u00ed tiene consecuencias ps\u00edquicas claras es la homofobia, ya sea disfrazada de \u201cbroma\u201d, de c\u00e1ntico o de panel de comentaristas.<\/p>\n<p>Desde el enfoque del estr\u00e9s de minor\u00edas, sabemos que cada acto de discriminaci\u00f3n suma una capa de carga psicol\u00f3gica sobre los deportistas LGBTQ+: expectativas de rechazo, necesidad de esconderse, miedo a perderlo todo si son visibles. En un ecosistema tan demandante como el f\u00fatbol de \u00e9lite, esto se traduce en un riesgo mayor de ansiedad, depresi\u00f3n y burnout, y en historias como la de Justin Fashanu, donde el peso del estigma termin\u00f3 en tragedia.<\/p>\n<p>Por eso, de cara al Mundial 2026, creo que el reto ya no es solo t\u00e9cnico o t\u00e1ctico, sino \u00e9tico y psicol\u00f3gico: construir un ambiente donde cualquier jugador pueda vivir su identidad sexual en paz, sin miedo a perder su carrera o su bienestar emocional. Eso implica federaciones que apliquen protocolos claros, clubes que formen en diversidad, medios que renuncien a explotar la homofobia como espect\u00e1culo y, sobre todo, una afici\u00f3n capaz de disfrutar el juego sin convertir la orientaci\u00f3n sexual de nadie en blanco de odio.<\/p>\n<p>Cuidar la salud mental de los deportistas significa reconocer que no son m\u00e1quinas de rendimiento, sino personas con biograf\u00edas, afectos y vulnerabilidades. En el caso de quienes viven tensiones por su identidad sexual o de g\u00e9nero, la responsabilidad es a\u00fan mayor: no basta con \u201ctolerarlos\u201d, hay que garantizarles entornos seguros, acompa\u00f1amiento psicol\u00f3gico cuando lo necesiten y la certeza de que su autenticidad no ser\u00e1 castigada.<\/p>\n<p>Si algo me gustar\u00eda que dejara este Mundial es la certeza de que un d\u00eda podremos ver a un futbolista abiertamente gay marcar un gol decisivo y celebrarlo como le d\u00e9 la gana, sin temer que el mundo entero discuta su orientaci\u00f3n sexual antes que su talento. Ese d\u00eda, el f\u00fatbol habr\u00e1 ganado mucho m\u00e1s que un trofeo: habr\u00e1 ganado humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reto del Mundial que le teme al arco\u00edris Ning\u00fan futbolista abiertamente homosexual ha disputado todav\u00eda una Copa del Mundo Por Arturo Arellano &nbsp; En v\u00edsperas del Mundial 2026, el f\u00fatbol presume campa\u00f1as de inclusi\u00f3n, brazaletes multicolor y spots televisivos que dicen \u201cNo a la discriminaci\u00f3n\u201d. 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