{"id":733587,"date":"2026-07-22T21:10:43","date_gmt":"2026-07-23T03:10:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=733587"},"modified":"2026-07-22T21:10:43","modified_gmt":"2026-07-23T03:10:43","slug":"el-futbol-como-pretexto-para-la-balcanizacion-digital-de-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=733587","title":{"rendered":"El f\u00fatbol como pretexto para la balcanizaci\u00f3n digital de Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>An\u00e1lisis de una fractura digital inducida<\/strong><\/li>\n<li><strong>El linchamiento sistem\u00e1tico contra la selecci\u00f3n argentina expone los peligros de la manipulaci\u00f3n psicol\u00f3gica masiva en redes sociales, donde el chovinismo deportivo es instrumentalizado para suplantar el criterio propio y fragmentar los lazos culturales de la regi\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"attachment_733588\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-733588\" class=\"wp-image-733588 size-large\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok-460x258.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"258\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok-460x258.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok-768x431.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok-480x270.jpg 480w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/VERDAD01-ok.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><p id=\"caption-attachment-733588\" class=\"wp-caption-text\">En el Obelisco de Buenos Aires, millones de ciudadanos celebraron con fervor el trayecto deportivo de la escuadra albiceleste a su regreso a casa.<\/p><\/div>\n<p><strong>Por Arturo Arellano<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ver la ola de hostilidad y encono desmedido que inund\u00f3 las plataformas digitales en contra del pueblo argentino, me plante\u00e9 una interrogante fundamental: \u00bfdebemos levantar la voz en un af\u00e1n de frenar ese conflicto inventado? Nos encontramos ante una rivalidad sin sentido entre M\u00e9xico y Argentina, una confrontaci\u00f3n artificial de Latinoam\u00e9rica contra Argentina, del mundo entero contra un solo pa\u00eds, cobijada bajo el pretexto y la m\u00e1scara del f\u00fatbol. Inicialmente, intent\u00e9 apaciguar la preocupaci\u00f3n pensando que las redes sociales no representan la vida real. Sin embargo, este fen\u00f3meno trascendi\u00f3 la barrera digital. Esa inmensa carga de virulencia, dirigida primero contra Lionel Messi y posteriormente contra la selecci\u00f3n albiceleste en su conjunto, mut\u00f3 en una animadversi\u00f3n callejera, encono entre pueblos que resulta verdaderamente absurdo y que demanda ser frenado con profunda responsabilidad, firmeza y autoridad.<\/p>\n<p>Frente a las pantallas, la interrogante se vuelve ineludible: \u00bfQu\u00e9 tan triste debe ser la existencia de alguien para alegrarse genuinamente por los pesares ajenos? Que la \u00fanica fuente de gratificaci\u00f3n personal consista en contemplar la derrota de un enemigo estrictamente imaginario delata una profunda carencia emocional. \u00bfQu\u00e9 tan vil tiene que ser un individuo para disfrutar del sufrimiento del otro? Esto ha dejado por completo de ser una leg\u00edtima defensa de los colores patrios, del equipo local o el regocijo por las victorias propias; se convirti\u00f3 en una macabra celebraci\u00f3n de la tristeza del pueblo argentino. No obstante, para el infortunio de quienes esperaban verlos derrumbarse, la sociedad argentina no les dio el gusto. Por el contrario, salieron masivamente a las calles a conmemorar el hist\u00f3rico y virtuoso sendero de su selecci\u00f3n nacional, no solo en la \u00faltima justa mundialista sino a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 acaso que celebras la debacle de otros porque no has sido capaz de construir victorias propias? Esta preocupante distorsi\u00f3n me evoca entonces, a definitivamente alzar la voz de forma contundente en defensa de la fraternidad regional.<\/p>\n<p><strong>Mateo 7:3-5<\/strong><\/p>\n<p>Se ha criticado con justa raz\u00f3n c\u00f3mo las lamentables declaraciones del reportero argentino Eduardo Feinmann, quien emiti\u00f3 comentarios despectivos y sumamente desatinados sobre la sociedad mexicana, terminaron por hacer quedar muy mal parados a los argentinos en el exterior. Pero, resulta de vital importancia resaltar y comprender que las posturas soberbias de personajes medi\u00e1ticos de cuello blanco no representan en absoluto la opini\u00f3n ni el sentir de la totalidad un pa\u00eds entero, un pueblo hist\u00f3ricamente solidario y entrelazado con nuestra propia historia. pensar que lo que dijo ese periodista define a todo un pueblo argentino. Por favor. Es como decir que todos los mexicanos son violadores, asesinos y criminales como dijo Donald Trump. Es decir, \u00bftodos los norteamericanos son como Trump? Por supuesto que no.<\/p>\n<p>Por otro lado, acusar de racismo a los argentinos, siendo mexicanos nos pone contra la pared, cuando las cifras nos indican que hemos sistematizado y normalizado nuestro propio racismo. Existen cifras que nos indican que, si bien la poblaci\u00f3n blanca es una minor\u00eda en M\u00e9xico, son precisamente ellos quienes concentran la mayor\u00eda de los cargos importantes en el sector privado y en la pol\u00edtica. Es decir que, en M\u00e9xico, la gente de piel clara tiene muchas m\u00e1s oportunidades de conseguir trabajo que una persona morena y que los ind\u00edgenas de este pa\u00eds son desproporcionadamente m\u00e1s propensos a sufrir violencia jur\u00eddica, entre muchas otras desigualdades.<\/p>\n<p>Y es donde quiero citar el pasaje b\u00edblico Mateo 7:3-5: \u00bfY por qu\u00e9 miras la paja que est\u00e1 en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que est\u00e1 en tu propio ojo? \u00bfO c\u00f3mo dir\u00e1s a tu hermano: D\u00e9jame sacar la paja de tu ojo, y he aqu\u00ed la viga en el ojo tuyo? \u00a1Hip\u00f3crita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces ver\u00e1s bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.<\/p>\n<p>En fin, el mensaje es claro, mexicanos, argentinos, colombianos, venezolanos, ingleses, espa\u00f1oles, hay gente de todo tipo, \u00a1hay de todo! Pero no debemos enredarnos por lo que est\u00e1 pasando en redes sociales. Mexicanos y argentinos tenemos que cuestionarnos y hacernos cargo de nuestro racismo.<\/p>\n<p><strong>Anatom\u00eda de una campa\u00f1a de desprestigio<\/strong><\/p>\n<p>Que haya tanto odio contra Messi no me entra en la cabeza. Un tipo que tiene una carrera intachable; dentro de lo deportivo hizo cosas que nadie m\u00e1s ha logrado. Ya despu\u00e9s, seg\u00fan tu pasi\u00f3n futbolera, puedes decidir si te inclinas m\u00e1s por Cristiano Ronaldo, Mbapp\u00e9, Haaland, Maradona, Pel\u00e9, eso es meramente deportivo. Pero nadie puede negar que Leo tiene una carrera hist\u00f3rica, que no est\u00e1 metido en problemas, es respetuoso, educado, es un l\u00edder saludable, que suma a lo deportivo \u00bfPor qu\u00e9 odiar a un tipo que no le hizo nada a nadie?<\/p>\n<p>Dejando a un lado la catarsis de mi opini\u00f3n, es imperativo adentrarse de lleno en los hechos tangibles. En las \u00faltimas semanas se ha articulado una presunta campa\u00f1a de odio meticulosamente construida en redes sociales orientada a erosionar la figura de Lionel Messi, deslegitimar a la selecci\u00f3n argentina y escalar hasta una hostilidad generalizada contra todo el pa\u00eds, al cual se le acusa en bloque de racismo y supremacismo cultural. El epicentro anal\u00edtico de esta denuncia cobr\u00f3 fuerza internacional a ra\u00edz de una exhaustiva publicaci\u00f3n compartida originalmente por una cuenta especializada en narrativas digitales identificada como @therosieum, la cual acumul\u00f3 r\u00e1pidamente m\u00e1s de 6 millones de visualizaciones en la plataforma X.<\/p>\n<p>El texto, redactado originalmente en ingl\u00e9s, se titula \u00abWhy Everyone Suddenly Hates Messi: A Propaganda Breakdown\u00bb (\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 de repente todos odian a Messi: un desglose de la propaganda\u00bb). Su autor se presenta como un estratega profesional cuyo trabajo diario consiste en \u00abdar forma a narrativas\u00bb dentro del \u00e1mbito del marketing y la comunicaci\u00f3n corporativa.<\/p>\n<p>Mediante un riguroso examen t\u00e9cnico, el especialista analiza c\u00f3mo, d\u00f3nde y por qu\u00e9 se estar\u00eda construyendo esta agresiva campa\u00f1a de desprestigio contra la escuadra albiceleste. A continuaci\u00f3n, se presenta de forma \u00edntegra el texto de dicho an\u00e1lisis:<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 de repente todos odian a Messi?: un desglose de la propaganda<\/strong><\/p>\n<p>En 2022 el mundo celebr\u00f3 a Lionel Messi como campe\u00f3n del mundo. Hoy, en redes sociales, muchas personas lo se\u00f1alan como tramposo o villano. M\u00e1s all\u00e1 del f\u00fatbol, este cambio sirve para entender c\u00f3mo se construyen y difunden las narrativas en Internet.<\/p>\n<p><strong>Etapa 1:<\/strong> El giro. Dentro de la cancha casi nada cambi\u00f3: Messi sigue siendo el mismo jugador, con compa\u00f1eros y arbitrajes similares. Lo que s\u00ed cambi\u00f3 fue la forma en que los algoritmos de redes sociales distribuyen el contenido, favoreciendo los videos pol\u00e9micos porque generan m\u00e1s interacci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Etapa 2:<\/strong> C\u00f3mo empieza una campa\u00f1a. Las campa\u00f1as suelen comenzar con hechos reales, pero presentados sin contexto: una falta aislada, una decisi\u00f3n arbitral incompleta o un clip recortado. El algoritmo impulsa los contenidos que provocan m\u00e1s reacciones. Con el tiempo, la repetici\u00f3n hace que esas versiones parezcan verdades aceptadas, incluso para personas que apenas siguen el f\u00fatbol. Diversos estudios muestran que las noticias falsas viajan m\u00e1s r\u00e1pido y m\u00e1s lejos que las verdaderas, porque la indignaci\u00f3n y el conflicto captan mejor la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Etapa 3:<\/strong> La capa pagada. No todo lo que parece contenido espont\u00e1neo lo es. Existen campa\u00f1as coordinadas con cuentas falsas, redes de creadores y estrategias de difusi\u00f3n que buscan instalar determinadas narrativas. Plataformas como Meta han eliminado miles de cuentas vinculadas a este tipo de comportamientos.<\/p>\n<p><strong>Etapa 4:<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 funciona en nuestro cerebro? Las personas no reaccionan solo a los hechos, sino a la imagen que construyen de ellos. La psicolog\u00eda describe el \u00abefecto de verdad ilusoria\u00bb: una afirmaci\u00f3n repetida muchas veces termina pareciendo verdadera, aunque sea falsa. No suele ser un solo video el que cambia una opini\u00f3n, sino la repetici\u00f3n constante de mensajes similares.<\/p>\n<p><strong>Etapa 5:<\/strong> El grupo de control. El caso de Messi resulta interesante porque es uno de los deportistas m\u00e1s documentados de la historia. Aun as\u00ed, muchas personas creen narrativas que pueden verificarse f\u00e1cilmente. Si esto ocurre con alguien cuya carrera est\u00e1 registrada durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os, resulta a\u00fan m\u00e1s preocupante en temas como pol\u00edtica, guerras, econom\u00eda o salud, donde verificar la informaci\u00f3n suele ser mucho m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p><strong>Etapa 6:<\/strong> La aceleraci\u00f3n. La inteligencia artificial ha reducido enormemente el costo y el tiempo para producir contenido masivo. Lo que antes requer\u00eda grandes recursos hoy puede hacerse con mucha m\u00e1s facilidad y velocidad. La verdadera preocupaci\u00f3n no es Messi, sino la facilidad con la que cualquier persona, empresa o acontecimiento puede ver transformada su reputaci\u00f3n mediante campa\u00f1as digitales.<\/p>\n<p>La gran lecci\u00f3n es aprender a detenernos, verificar la informaci\u00f3n, buscar contexto y no convertir una narrativa repetida en una verdad sin antes contrastar los hechos.<\/p>\n<p><strong>\u201cTe est\u00e1n manipulando?: El efecto de verdad ilusoria<\/strong><\/p>\n<p>Para comprender la efectividad y el alcance real de estos mecanismos de persuasi\u00f3n coercitiva digital, es fundamental adentrarse en los postulados de la psicolog\u00eda cognitiva. El fen\u00f3meno medular descrito en el an\u00e1lisis previo se conoce formalmente como el \u00abefecto de verdad ilusoria\u00bb, investigado originalmente en 1977 por los psic\u00f3logos Lynn Hasher, David Goldstein y Thomas Toppino. Esta distorsi\u00f3n cognitiva se fundamenta en un principio operativo del cerebro humano: el procesamiento de la informaci\u00f3n por fluidez cognitiva. Cuando un individuo se expone de forma reiterada a un est\u00edmulo verbal o visual, la familiaridad con el mensaje reduce el esfuerzo mental requerido para procesarlo. El cerebro, de forma err\u00f3nea, confunde la facilidad de procesamiento y la familiaridad con la veracidad factual.<\/p>\n<p>En el caso espec\u00edfico de la campa\u00f1a contra la selecci\u00f3n argentina y Lionel Messi, el efecto de verdad ilusoria se despliega mediante la saturaci\u00f3n masiva de los feeds de navegaci\u00f3n. Un usuario promedio no modifica su juicio \u00e9tico a partir de una \u00fanica pieza audiovisual; lo hace de forma inconsciente tras visualizar decenas de videos cortos editados con m\u00fasica incidental de suspenso, subt\u00edtulos tendenciosos y cortes abruptos que se repiten incesantemente en sus pantallas. La aseveraci\u00f3n sin sustento factual de que existieron \u00abayudas arbitrales sistem\u00e1ticas\u00bb o de que \u00abtoda la poblaci\u00f3n argentina comparte visiones supremacistas\u00bb termina por asentarse como un axioma irrefutable en la mente del espectador debido a la exposici\u00f3n repetitiva y omnipresente de estas premisas.<\/p>\n<p>La historia de la comunicaci\u00f3n de masas registra ejemplos sumamente alarmantes y tr\u00e1gicos donde este sesgo psicol\u00f3gico fue explotado de manera estructurada y masiva. El caso m\u00e1s paradigm\u00e1tico se encuentra en los postulados de la propaganda pol\u00edtica del siglo XX, fundamentados en la m\u00e1xima de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad hist\u00f3rica. En la era contempor\u00e1nea, este m\u00e9todo se ha empleado con un \u00e9xito devastador en campa\u00f1as de desinformaci\u00f3n electoral, como los procesos referendarios y presidenciales de mediados de la d\u00e9cada pasada en Occidente, donde perfiles de usuarios fueron segmentados psicol\u00f3gicamente para sembrar narrativas xen\u00f3fobas y teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n en materia de salud p\u00fablica y econom\u00eda global. Estas din\u00e1micas logran alienar por completo a la poblaci\u00f3n, despojando al individuo de su capacidad reflexiva elemental, oblig\u00e1ndolo a adoptar dogmas hostiles e intolerantes en detrimento de la cohesi\u00f3n comunitaria.<\/p>\n<p><strong>La toxicidad de los algoritmos y la ideolog\u00eda destructiva<\/strong><\/p>\n<p>El entramado t\u00e9cnico de las redes sociales act\u00faa como un catalizador y amplificador de estas patolog\u00edas sociales. El dise\u00f1o de los algoritmos de recomendaci\u00f3n de plataformas modernas, conceptualizados bajo modelos de adicci\u00f3n y retenci\u00f3n de la atenci\u00f3n, no est\u00e1 programado para priorizar la verdad ni la concordia. Su \u00fanico objetivo de negocio es maximizar el tiempo de permanencia del usuario en la pantalla. Las emociones que reportan una mayor tasa de interacci\u00f3n digital, clics, comentarios compartidos y visualizaciones extendidas son la indignaci\u00f3n, el enojo y el desprecio hacia un tercero.<\/p>\n<p>Consecuentemente, el sistema premia y distribuye masivamente el contenido t\u00f3xico y polarizante, sepultando las aclaraciones contextuales o los llamados a la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Introducir a las masas dentro de una ideolog\u00eda destructiva fundamentada en el linchamiento digital es una pr\u00e1ctica sumamente lamentable. El peligro radica en que la plataforma digital crea c\u00e1maras de eco donde el usuario \u00fanicamente escucha la reafirmaci\u00f3n de sus propios prejuicios, convenci\u00e9ndose de que su hostilidad forma parte de una cruzada moral leg\u00edtima. Para protegernos de esta virulencia y evitar caer en manipulaciones tan burdas, resulta indispensable ejercitar una higiene digital estricta: limitar el tiempo de consumo pasivo, diversificar las fuentes de informaci\u00f3n, desactivar la reproducci\u00f3n autom\u00e1tica basada en recomendaciones y, ante todo, aplicar una pausa esc\u00e9ptica antes de reaccionar o compartir cualquier pieza dise\u00f1ada espec\u00edficamente para apelar a nuestras v\u00edsceras emocionales.<\/p>\n<p><strong>Fraternidad latinoamericana ante la infamia digital<\/strong><\/p>\n<p>En este escenario, considero imperativo establecer una postura frontal y categ\u00f3rica. \u00bfNo te agrada Lionel Messi? \u00bfTe cae profundamente mal la selecci\u00f3n argentina? Est\u00e1 bien, es enteramente v\u00e1lido en el libre terreno de las filias y fobias deportivas. Sin embargo, de ah\u00ed a desplegar ataques sistem\u00e1ticos, celebrar sus tropiezos humanos y profesionales como si la vida misma te fuera en ello, y basar tu felicidad ef\u00edmera en la derrota ajena, es una conducta que habla con mucha mayor elocuencia de tus propias carencias que de los supuestos engre\u00eddos y arrogantes que pretendes criticar. Catalogar a los argentinos bajo esos adjetivos reduccionistas implica generalizar de una forma inmadura, torpe e injusta a la totalidad de un pueblo hermano por las acciones u opiniones aisladas de unos cuantos individuos.<\/p>\n<p>Pretenden meter a todos los hermanos argentinos en el mismo caj\u00f3n de la soberbia o el racismo. Proceder de esa manera es tan absurdo y aberrante como aceptar sumisamente la premisa de que todos los mexicanos somos narcotraficantes, violentos, delincuentes o feminicidas ante los ojos del mundo. Y eso, bajo ninguna circunstancia, est\u00e1 bien ni responde a la realidad. Hago un llamado en\u00e9rgico y fraterno a no dejarse manipular por las redes sociales y a edificar un criterio propio, robusto e independiente. Reafirmo mi postura inquebrantable en contra del odio, de la xenofobia y de cualquier manifestaci\u00f3n discriminatoria, invitando a los lectores a no sumarse a este tipo de narrativas nocivas organizadas en el ecosistema digital.<\/p>\n<p><strong>Los pueblos mexicano y argentino somos, ante todo, hermanos de patria grande.<\/strong> En mi experiencia y caso particular, tengo la fortuna de contar con amigos entra\u00f1ables y conocidos de origen argentino; me duele en el alma, por el profundo cari\u00f1o que les profeso, constatar la agresi\u00f3n injusta, generalizada y desmedida que est\u00e1n padeciendo en diversas plataformas. Es una realidad innegable que en todos los pa\u00edses existen brotes de racismo, focos de violencia y din\u00e1micas negativas de las cuales avergonzarse. Sin embargo, lo que verdaderamente nos ha unido a lo largo de la historia es la riqueza inagotable de nuestra cultura, la pasi\u00f3n del deporte bien entendido, las letras compartidas, la m\u00fasica y el arte popular. <strong>No permitamos de ning\u00fan modo que unos cuantos personajes de cuello blanco, a trav\u00e9s de pantallas fr\u00edas y algoritmos deshumanizados, fracturen nuestra uni\u00f3n.<\/strong> <strong>Los latinoamericanos somos infinitamente m\u00e1s fuertes cuando caminamos unidos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La generalizaci\u00f3n sistem\u00e1tica constituye la madre y la semilla de la mayor\u00eda de los conflictos b\u00e9licos y sociales de la humanidad.<\/strong> En lo que respecta a la figura de Lionel Messi y su legado hist\u00f3rico en el deporte universal, vale la pena rescatar y grabar en la memoria colectiva aquella c\u00e9lebre e imperecedera frase del exfutbolista y pensador Jorge Valdano: \u201cEl que no quiere a Messi, no quiere al f\u00fatbol\u201d. Despoj\u00e9monos del encono virtual y abracemos la fraternidad que nos define fuera de los algoritmos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>An\u00e1lisis de una fractura digital inducida El linchamiento sistem\u00e1tico contra la selecci\u00f3n argentina expone los peligros de la manipulaci\u00f3n psicol\u00f3gica masiva en redes sociales, donde el chovinismo deportivo es instrumentalizado para suplantar el criterio propio y fragmentar los lazos culturales de la regi\u00f3n Por Arturo Arellano Despu\u00e9s de ver la ola de hostilidad y encono [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":733588,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[16,10,101309],"tags":[],"class_list":["post-733587","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-deportes","category-mundial-mx-2026"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/733587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=733587"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/733587\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":733589,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/733587\/revisions\/733589"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/733588"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=733587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=733587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=733587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}