{"id":734237,"date":"2026-07-29T20:02:32","date_gmt":"2026-07-30T02:02:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=734237"},"modified":"2026-07-29T20:02:32","modified_gmt":"2026-07-30T02:02:32","slug":"psicologia-en-pantuflas-cumbres-borrascosas-y-los-amores-que-destruyen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=734237","title":{"rendered":"Psicolog\u00eda en Pantuflas: &#8216;Cumbres Borrascosas&#8217; y los amores que destruyen"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>A dos siglos del nacimiento de Emily Bront\u00eb, autora de la novela<\/strong><\/li>\n<li><strong>La obra cumbre del romanticismo oscuro sigue siendo el espejo m\u00e1s l\u00facido \u2014y temido\u2014 de los apegos patol\u00f3gicos y los laberintos relacionales de la modernidad<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"attachment_734238\" style=\"width: 218px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-734238\" class=\"wp-image-734238 size-large\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/CUMBRES01-ok-208x270.jpg\" alt=\"\" width=\"208\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/CUMBRES01-ok-208x270.jpg 208w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/CUMBRES01-ok-185x240.jpg 185w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/CUMBRES01-ok-768x998.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/CUMBRES01-ok-1182x1536.jpg 1182w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/CUMBRES01-ok-1576x2048.jpg 1576w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/CUMBRES01-ok.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 208px) 100vw, 208px\" \/><p id=\"caption-attachment-734238\" class=\"wp-caption-text\">La mirada esquiva de Emily Bront\u00eb refleja la profunda introversi\u00f3n y el agudo esp\u00edritu de observaci\u00f3n que dieron vida al universo psicol\u00f3gico de los p\u00e1ramos de Yorkshire.<\/p><\/div>\n<p><strong>Por Arturo Arellano<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Basta con encender la radio, repasar las listas de las pel\u00edculas m\u00e1s vistas en las plataformas de <em>streaming<\/em> o contemplar los lienzos del expresionismo para certificar una verdad inc\u00f3moda: al ser humano le fascina cantar, pintar y escribir sobre el dolor de mal amor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde las tr\u00e1gicas composiciones de desamor que inundan el pop actual hasta los cl\u00e1sicos cinematogr\u00e1ficos, el arte ha sido el gran contenedor de los naufragios relacionales. Vivimos en una \u00e9poca hiperconectada y, parad\u00f3jicamente, sumida en una profunda crisis de vinculaci\u00f3n. Las consultas de psicolog\u00eda est\u00e1n llenas de parejas atrapadas en din\u00e1micas de poder, manipulaci\u00f3n y vac\u00edos emocionales que intentan llenarse con la presencia \u2014o la ausencia\u2014 del otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Transformamos el conflicto en est\u00e9tica cuando nos cuesta procesarlo en la realidad, lo cual no est\u00e1 mal cuando es de una forma catartica y de superaci\u00f3n, no obstante en esa larga tradici\u00f3n de romantizar el sufrimiento, ninguna obra resulta tan magn\u00e9tica como <em>Cumbres Borrascosas<\/em>, la \u00fanica y fulminante novela de Emily Bront\u00eb, nacida un 30 de julio de 1818.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La historia de Heathcliff y Catherine Earnshaw no es una historia de amor; es el inventario de una demolici\u00f3n. Ambientada en los aislados y hostiles p\u00e1ramos de Yorkshire, la trama nos muestra c\u00f3mo el orgullo, el rencor acumulado y una implacable venganza generacional pueden convertir un afecto genuino en un agujero negro que devora a todos a su alrededor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy, este cl\u00e1sico no nos queda lejos. Al contrario, el rencor que habita en las habitaciones de Cumbres Borrascosas es el mismo que fractura matrimonios contempor\u00e1neos, alimentando batallas legales interminables o silencios punitivos dentro del hogar. Analizar esta obra desde la psicolog\u00eda no es un mero ejercicio literario; es encender la luz en el s\u00f3tano de nuestras propias conductas relacionales para identificar esos espejos inc\u00f3modos, detectar nuestras propias banderas rojas (<em>red flags<\/em>) y aprender a construir desde la cordura y no desde el trauma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La prosa de Bront\u00eb deslumbra por la intensidad de unos di\u00e1logos donde los personajes afirman que sus almas son la misma. Catherine pronuncia frases que han quedado grabadas en la historia de la literatura, como aquella donde compara su amor por Linton con el follaje de los bosques \u2014cambiante con el tiempo\u2014, mientras que su amor por Heathcliff es similar a las rocas eternas de la profundidad: una fuente de alegr\u00eda escasa, pero necesaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esa fusi\u00f3n fatalista, donde se prefiere la muerte o la persecuci\u00f3n espectral antes que la separaci\u00f3n, la psicolog\u00eda actual no encuentra una pasi\u00f3n id\u00edlica, sino la radiograf\u00eda exacta de un apego simbi\u00f3tico y disfuncional que se volvi\u00f3 letal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De la reclusi\u00f3n en los p\u00e1ramos a \u00a0la inmortalidad literaria<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Para comprender la densidad psicol\u00f3gica de <em>Cumbres Borrascosas<\/em>, es indispensable asomarse a la ventana de la rector\u00eda de Haworth, donde Emily Bront\u00eb pas\u00f3 la mayor parte de su vida. Nacida en 1818, Emily creci\u00f3 en un entorno marcado por la p\u00e9rdida prematura de su madre y sus hermanas mayores, y el aislamiento geogr\u00e1fico de los p\u00e1ramos ingleses. Junto a sus hermanos Charlotte, Anne y Branwell, cre\u00f3 universos imaginarios complejos (como los reinos de Gondal y Angria), plasmados en peque\u00f1os cuadernos que fueron el laboratorio de su brillantez narrativa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bajo el seud\u00f3nimo masculino de Ellis Bell, Emily public\u00f3 <em>Cumbres Borrascosas<\/em> en 1847. La cr\u00edtica de la \u00e9poca qued\u00f3 desconcertada y horrorizada por la ferocidad de la novela, consider\u00e1ndola una obra salvaje, carente de la moraleja victoriana obligatoria. Emily no buscaba aleccionar; retrat\u00f3 con una intuici\u00f3n formidable la naturaleza humana sin filtros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras su muerte prematura en diciembre de 1848, a los 30 a\u00f1os, la novela se consolid\u00f3 como una de las cumbres de la literatura universal, demostrando que el aislamiento exterior de su autora no le impidi\u00f3 explorar las zonas m\u00e1s rec\u00f3nditas de la mente y la afectividad humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Anatom\u00eda cl\u00ednica de Heathcliff y Catherine: el trauma y la simbiosis<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Cuando trasladamos a los protagonistas de Bront\u00eb al div\u00e1n de la psicolog\u00eda contempor\u00e1nea, las piezas del rompecabezas patol\u00f3gico encajan con precisi\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Heathcliff. El trauma del desarrollo y el apego desorganizado: <\/strong>Desde la perspectiva de la <strong>Teor\u00eda del Apego<\/strong>, formulada originalmente por <strong>John Bowlby<\/strong>, Heathcliff es el reflejo arquet\u00edpico de un apego desorganizado provocado por un trauma relacional temprano. Expulsado, maltratado y despojado de su estatus por Hindley Earnshaw tras la muerte del patriarca, aprende que el mundo es un lugar hostil donde el afecto est\u00e1 condicionado al poder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El psic\u00f3logo e investigador <strong>Jeffrey Young<\/strong>, creador de la <strong>Terapia de Esquemas<\/strong>, podr\u00eda explicar en Heathcliff el esquema de <em>Abandono\/Inestabilidad<\/em> y el de <em>Desconfianza\/Abuso<\/em>. Al asumir que aquellos que ama lo traicionar\u00e1n (como interpreta cuando escucha a Catherine decir que rebajar\u00eda casarse con \u00e9l), activa un mecanismo de defensa hipercompensatorio: la b\u00fasqueda obsesiva de control y la destrucci\u00f3n de sus opresores. Su comportamiento no es maldad pura, sino la automatizaci\u00f3n de un dolor no procesado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Catherine Earnshaw. El vac\u00edo existencial y el rasgo histri\u00f3nico: <\/strong>Catherine, por su parte, se debate en un conflicto que el psicoanalista <strong>otto Kernberg<\/strong> podr\u00eda explicar dentro de las estructuras de la personalidad fronteriza o histri\u00f3nica. Exhibe una baja tolerancia a la frustraci\u00f3n, una inestabilidad emocional extrema y una necesidad constante de validaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al elegir la seguridad y el estatus social que le ofrece Edgar Linton, fractura su propia identidad. La famosa frase <em>\u00abYo soy Heathcliff\u00bb<\/em> ilustra lo que la psic\u00f3loga <strong>Margaret Mahler<\/strong> denomin\u00f3 como una <em>falla en el proceso de separaci\u00f3n-individuaci\u00f3n<\/em>. Catherine no ve a Heathcliff como a un sujeto externo, sino como una extensi\u00f3n de su propio ser. Al intentar vivir en dos mundos incompatibles (la civilizaci\u00f3n burguesa con Linton y la naturaleza salvaje con Heathcliff), su psique se colapsa, manifestando s\u00edntomas som\u00e1ticos y episodios disociativos que la llevan a la muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La presi\u00f3n del entorno y el peso del guion familiar<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El desarrollo de este v\u00ednculo destructivo no ocurre en el vac\u00edo. El enfoque de la <strong>Terapia Familiar Sist\u00e9mica<\/strong>, desarrollado por autores como <strong>Salvador Minuchin<\/strong>, nos permite entender c\u00f3mo el entorno macro y micro influye en la consolidaci\u00f3n de estas tragedias afectivas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La estructura familiar de los Earnshaw y los Linton opera bajo din\u00e1micas de triangulaci\u00f3n r\u00edgidas. Las diferencias de clase y las expectativas sociales de la Inglaterra del siglo XIX act\u00faan como un catalizador del conflicto. Catherine cede ante la presi\u00f3n socioecon\u00f3mica exterior, demostrando c\u00f3mo los mandatos culturales y los \u00abguiones familiares\u00bb \u2014conceptos estudiados en el an\u00e1lisis transaccional de <strong>Eric Berne<\/strong>\u2014 sabotean el deseo aut\u00e9ntico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando los factores externos (estatus, dinero, aprobaci\u00f3n familiar) pesan m\u00e1s que la compatibilidad y la madurez emocional, el matrimonio se convierte en una transacci\u00f3n. En la vida real, muchas personas se identifican con Catherine y Heathcliff porque experimentan esa misma tensi\u00f3n entre el deber ser social y la pulsi\u00f3n pasional, confundiendo la intensidad del conflicto con la profundidad del amor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La novela como herramienta terap\u00e9utica <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em>Cumbres Borrascosas<\/em> funciona en la actualidad como un tratado cl\u00ednico preventivo de inestimable valor. A trav\u00e9s de la observaci\u00f3n de sus personajes, podemos trazar una gu\u00eda clara para la detecci\u00f3n de <em>red flags<\/em> en nuestras propias relaciones:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>El mito de la fusi\u00f3n absoluta:<\/strong> Creer que no podemos vivir sin el otro o que nuestras identidades deben fusionarse es el primer paso hacia la anulaci\u00f3n personal. La psicolog\u00eda del desarrollo nos ense\u00f1a que una relaci\u00f3n sana est\u00e1 compuesta por dos individuos diferenciados que eligen compartir su vida, no por dos mitades que se necesitan desesperadamente para completarse.<\/li>\n<li><strong>La instrumentalizaci\u00f3n del dolor:<\/strong> Usar los celos, la distancia emocional o el castigo del silencio para manipular la conducta de la pareja es violencia psicol\u00f3gica sutil. Heathcliff utiliza a Isabella Linton como un pe\u00f3n para da\u00f1ar a Catherine y Edgar, un comportamiento de triangulaci\u00f3n narcisista recurrente en las rupturas conflictivas actuales.<\/li>\n<li><strong>La imposibilidad del cambio a trav\u00e9s del sufrimiento:<\/strong> Catherine cree err\u00f3neamente que cas\u00e1ndose con Linton podr\u00e1 usar el dinero de este para ayudar a Heathcliff a elevar su estatus. Esta fantas\u00eda de salvaci\u00f3n es id\u00e9ntica a la de quienes permanecen en v\u00ednculos da\u00f1inos creyendo que su amor o su aguante lograr\u00e1n reformar a una pareja violenta o emocionalmente no disponible.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 nos engancha el dolor? La trampa del refuerzo intermitente<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Desde la mirada de la psicolog\u00eda conductual, liderada en su siglo por figuras como <strong>B.F. Skinner<\/strong>, existe una explicaci\u00f3n cient\u00edfica e inc\u00f3moda de por qu\u00e9 tantas personas se quedan \u00abenganchadas\u00bb a relaciones que les hacen da\u00f1o. No es por masoquismo, sino por el devastador efecto del <em>refuerzo intermitente<\/em>. Cuando una pareja ofrece dosis alternadas de desprecio absoluto y pasi\u00f3n desbordante, el cerebro humano experimenta un pico de dopamina similar al que vive un jugador en el casino. No saber cu\u00e1ndo llegar\u00e1 la pr\u00f3xima muestra de afecto vuelve cr\u00f3nica la obsesi\u00f3n. Heathcliff y Catherine operan exactamente bajo esta l\u00f3gica: se repelen, se hieren y luego se buscan con una desesperaci\u00f3n que confunden con trascendencia espiritual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Deshacerse de estos v\u00ednculos requiere un doloroso pero necesario ba\u00f1o de realidad. Implica pasar por un proceso de duelo, aceptando que la persona que amamos y la que nos da\u00f1a son la misma, y que no hay rescate posible si el otro no asume su propia rehabilitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La salud mental no es un accesorio a la hora de emprender un viaje amoroso; es el sistema de navegaci\u00f3n indispensable. Entrar a una relaci\u00f3n arrastrando traumas de la infancia no resueltos o carencias afectivas severas equivale a pedirle al otro que sea nuestro terapeuta, nuestro padre o nuestro salvador. Y esa es una carga que ninguna relaci\u00f3n puede soportar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para amar con libertad, primero hay que aprender a estar solo sin sentir vac\u00edo; de lo contrario, no elegiremos a alguien para compartir la vida, sino para que nos sirva de anestesia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Radiograf\u00eda del conflicto en los p\u00e1ramos <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, se presenta un desglose de los n\u00facleos problem\u00e1ticos detectados en la obra de Bront\u00eb, analizados desde un perfil psicol\u00f3gico y contrastados con las herramientas terap\u00e9uticas necesarias para resolverlos de forma saludable en la vida cotidiana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Simbiosis Emocional Absoluta (\u00abYo soy Heathcliff\u00bb)<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Perfil Cl\u00ednico:<\/strong> Anulaci\u00f3n del yo, p\u00e9rdida de l\u00edmites de la personalidad e idealizaci\u00f3n patol\u00f3gica del v\u00ednculo.<\/p>\n<p><strong>Resoluci\u00f3n Sana:<\/strong> Fomento de la diferenciaci\u00f3n e individuaci\u00f3n. En terapia de pareja, el enfoque de <strong>Murray Bowen<\/strong> propone fortalecer el <em>\u201cser\u201d s\u00f3lido<\/em> de cada miembro. Mantener espacios individuales (amigos, pasatiempos, proyectos independientes) protege la salud de la pareja.<\/p>\n<p><strong>Aplicaci\u00f3n Pr\u00e1ctica:<\/strong> Entender que la frase <em>\u00absin ti no soy nada\u00bb<\/em> no es rom\u00e1ntica, sino un indicador de alarma que requiere fortalecimiento de la autoestima individual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Ciclos de Rencor y Venganza Transgeneracional<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Perfil Cl\u00ednico:<\/strong> Incapacidad para procesar el agravio, proyecci\u00f3n del trauma en los descendientes y conductas punitivas sistem\u00e1ticas.<\/p>\n<p><strong>Resoluci\u00f3n Sana:<\/strong> Practica del perd\u00f3n terap\u00e9utico como un acto de liberaci\u00f3n personal, no de justificaci\u00f3n del agresor.<\/p>\n<p><strong>Aplicaci\u00f3n Pr\u00e1ctica:<\/strong> Interrumpir los ciclos de discusi\u00f3n cortando la cadena de reclamos del pasado (\u00abarchivar\u00bb los conflictos resueltos) para no contaminar las interacciones presentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Comunicaci\u00f3n Violenta y Triangulaci\u00f3n Narcisista<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Perfil Cl\u00ednico:<\/strong> Uso de terceros (como Isabella Linton o la joven Cathy) para generar celos, castigar o infligir da\u00f1o indirecto a la figura de apego.<\/p>\n<p><strong>Resoluci\u00f3n Sana:<\/strong> Implementaci\u00f3n del modelo de <strong>Comunicaci\u00f3n No Violenta (CNV)<\/strong> de Marshall Rosenberg. Expresi\u00f3n directa de necesidades emocionales reprimidas de forma asertiva, sin recurrir a la manipulaci\u00f3n o a intermediarios.<\/p>\n<p><strong>Aplicaci\u00f3n Pr\u00e1ctica:<\/strong> Hablar siempre en primera persona de lo que uno siente (<em>\u00abMe siento inseguro cuando&#8230;\u00bb<\/em>) en lugar de atacar las acciones del otro o usar a terceros para enviar indirectas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Elecci\u00f3n de Pareja basada en la Evitaci\u00f3n del Conflicto Social<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Perfil Cl\u00ednico:<\/strong> Disociaci\u00f3n entre el deseo afectivo y la conveniencia material, priorizando el estatus sobre la compatibilidad psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p><strong>Resoluci\u00f3n Sana:<\/strong> Clarificaci\u00f3n de valores fundamentales y toma de decisiones basada en la congruencia interna, un pilar de la <strong>Terapia de Aceptaci\u00f3n y Compromiso (ACT)<\/strong> de <strong>Steven Hayes<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Aplicaci\u00f3n Pr\u00e1ctica:<\/strong> Evaluar si el compromiso con una pareja responde a expectativas ajenas (padres, sociedad) o a una aut\u00e9ntica sinton\u00eda en el proyecto de vida y los valores compartidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A dos siglos del nacimiento de Emily Bront\u00eb, autora de la novela La obra cumbre del romanticismo oscuro sigue siendo el espejo m\u00e1s l\u00facido \u2014y temido\u2014 de los apegos patol\u00f3gicos y los laberintos relacionales de la modernidad Por Arturo Arellano \u00a0 Basta con encender la radio, repasar las listas de las pel\u00edculas m\u00e1s vistas en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":734238,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[16,17,877],"tags":[],"class_list":["post-734237","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-especiales","category-salud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/734237","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=734237"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/734237\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":734239,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/734237\/revisions\/734239"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/734238"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=734237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=734237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=734237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}