Llega EPN a Berlín; este lunes inicia visita oficial
Nacional lunes 11, Abr 2016- Lo reciben hoy Gauck y Ángela Merkel

El presidente Enrique Peña Nieto, acompañado por su esposa, Angélica Rivera de Peña, e integrantes de su gabinete, arribó al aeropuerto de Berlín, para iniciar este lunes una visita de Estado a Alemania.
El presidente Enrique Peña Nieto arribó al aeropuerto de Berlín. Acompañado por su esposa, Angélica Rivera de Peña e integrantes de su gabinete, descendió a las 12:30 hora local del avión presidencial TP-01 “José María Morelos y Pavón”, que por primera vez realizó un vuelo trasatlántico sin escalas al continente europeo.
La aeronave presidencial fue escoltada por dos aviones caza, que después realizaron un sobrevuelo por el área oficial del aeropuerto, donde fue recibido por la embajadora de México en Alemania, Patricia Espinosa Cantellano, y autoridades de ese país.
En honor al Presidente mexicano se detonaron salvas y 24 guardias de honor formaron una valla, mientras el primer mandatario y su esposa caminaron por la alfombra roja hacia la comitiva de recepción.
En su primer día de visita en el marco de la celebración del Año Dual México-Alemania, el titular del Ejecutivo federal tendrá actividades privadas, para hoy lunes reunirse con el presidente federal, Joachim Gauck, en el Palacio Bellevue, así como con la canciller Angela Merkel.
Durante esta visita, el titular del Ejecutivo federal dará inicio a las actividades del Año de México en Alemania 2016-2017, que forma parte del Año Dual, con un recorrido inaugural por la exposición “Los Mayas: lenguaje de la belleza” en el Museo Martin Gropius Bau.
También se reunirá con el alcalde gobernador de Berlín, Michael Müller, así como con las cúpulas empresariales y directivos de empresas alemanas con intereses en México, a fin de fortalecer los vínculos entre empresarios de ambas naciones, incrementar el comercio y promover mayores inversiones en el país.
Al Presidente mexicano se le ofrecerá una recepción de bienvenida en el Palacio de Bellevue, asistirá a la ceremonia de depósito de ofrenda floral en el Monumento de las Víctimas de la Guerra y la Tiranía (Nueva Guardia), y a la cena de Estado que ofrece el presidente federal.
Peña Nieto está acompañado en esta gira por los secretarios de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu; de Educación, Aurelio Nuño; de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa; de Energía, Pedro Joaquín Coldwell; de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal; el gobernador de Yucatán, Rolando Zapata Bello, y el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara alta, Roberto Gil Zuarth.
Primer día de visita oficial
El Palacio de Bellevue, de espíritu prusiano, que guarda las huellas de los tres últimos siglos de la historia de Alemania, acogerá hoy lunes al presidente de México, Enrique Peña Nieto, en su primer día de visita oficial.
El Ejecutivo mexicano llegó ayer domingo a Berlín junto con una amplia delegación que está formada por secretarios de Estado y empresarios. Sus actividades oficiales iniciarán hoy en la capital alemana y se prolongarán hasta el martes 12 de abril.
El Palacio de Bellevue no es un edificio cualquiera, sino una residencia oficial que desde su construcción en 1785 ha albergado a ilustres huéspedes como Napoleón, los hermanos Humboldt o el poeta Friedrich Schiller.
El mandatario mexicano, como establece el protocolo, será recibido en el palacio por el presidente de la República Federal, Joachim Gauck.
Con él departirá largamente en un encuentro pensado para reforzar las relaciones económicas entre ambos países en áreas tales como energía, educación, turismo o comercio.
La visita se celebrará en un marco incomparable. El Palacio de Bellevue está situado en el corazón de Berlín y rodeado por uno de los más bellos jardines paisajísticos que se pueden encontrar en el centro de la capital alemana.
En su interior cuenta además con algunas de las joyas más valiosas de la reciente historia del país centroeuropeo, dado que desde el año 1844 alberga el primer museo de arte contemporáneo de Prusia.
A pesar de la convulsa evolución política y social que vivió Alemania a lo largo del siglo XX, el Palacio de Bellevue logró sobrevivir casi indemne a los avatares de la historia.
La I Guerra Mundial apenas dejó huella en este edificio que a partir de 1928 pasó a manos de la familia Hohezollern. Tras la toma de poder por parte de Adolf Hitler, en 1933, el inmueble se utilizó tanto con fines propagandísticos como residencia oficial para recibir a huéspedes destacados.
Su peor momento llegó con la II Guerra Mundial. La contienda que arrasó Berlín le provocó numerosos daños al edificio, por lo que una vez terminado el conflicto tuvo que ser reconstruido.
Ya en una época más reciente, en 1991, coincidiendo con la reunificación de Alemania, el Palacio volvió a recuperar su época de esplendor y a convertirse en un punto de referencia para la recepción de representantes diplomáticos ilustres.
Una vez que se decidió traer de nuevo el Parlamento a Berlín, el Palacio de Bellevue pasó a convertirse en la residencia oficial del presidente de Alemania.
No obstante, es simplemente una especie de despacho de grandes dimensiones porque el presidente de la República no reside en él, sino que lo utiliza con fines representativos.
En los últimos años han paseado por sus jardines huéspedes destacados tales como el presidente Barack Obama o el rey español Felipe VI acompañado por su esposa la reina Letizia.
Desde el año 2012, Joachim Gauck, un teólogo y antiguo pastor además de figura crítica con la dictadura de la República Democrática Alemana, ostenta la presidencia de la República Federal. La suya es una figura de consenso, disfruta de crédito moral, infunde gran respeto en el país y mantiene una independencia total de los partidos políticos. Gauck no pertenece a ningún partido.
El compromiso del ahora presidente Gauck con la paz y los derechos humanos en plena Guerra Fría y su labor en la década de los 90, centrada en el desmantelamiento de la Stasi (Ministerio para la Seguridad del Estado) y la conservación de su archivo, son solo algunos de sus méritos reconocidos en la reciente historia de Alemania.
No en vano, el tratamiento ejemplar que caracterizó su labor al frente del archivo de la Stasi, en un asunto tan sensible para Alemania en el que evitó el revanchismo político, le valió el reconocimiento social y en el año 2000 se le otorgó la Gran Cruz Federal al Mérito, la máxima condecoración a la que se puede optar en Alemania.
Más recientemente, concretamente en 2014, destacó su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich en la que exigió que Alemania asumiese mayor responsabilidad a nivel internacional.
Sus discursos pasan pocas veces desapercibidos y es habitual que el resto de políticos alaben su gestión al frente de la presidencia del país. La propia canciller federal, Angela Merkel, dijo de él que “con sus advertencias, es un verdadero educador de la democracia”.













