Blinken, mal informado
Armando Ríos Ruiz viernes 25, Feb 2022Perfil de México
Armando Ríos Ruiz
En México sí que estamos bien. El Presidente desprecia vidas humanas al implementar cero planes para combatir el crimen, mientras en otros países, sus políticos le demandan una conducta más defensora, debido a las matanzas colectivas que aquí se cometen a diestro y siniestro cada día, que al decir de la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, la periodista Rosa Icela Rodríguez, los delitos del fuero federal se redujeron 41.37 por ciento desde el inicio de la actual administración (¡!¿?).
Seguramente recibió órdenes de bajar con su lápiz el índice de criminalidad y utilizó el primer número que le vino a la mente, como el comerciante que en mi tierra compraba coco a precio muy barato. Le decían: “¿cómo lo compras si todavía no está seco? Respondía: “No te preocupes, ahorita lo seco con mi lápiz”.
Obviamente, los números exhibidos no los puede creer ningún humano consciente de la situación que vivimos. Por citar un ejemplo, no hacen falta estadísticas para saber que Zacatecas, como Guerrero y otras entidades, viven momentos de angustia creciente ante el incremento de crímenes. Acaban de publicarse números que indican que el estado del norte registró sólo en enero, un incremento de 158 mil 39 por ciento en homicidios dolosos. Esto debería tapar la boca de funcionarios que no saben lo que dicen. La señora, para nada es experta.
Al Presidente le afecta que desde Estados Unidos, el secretario de Estado, Anthony Blinken, le demande mayor atención a los asesinatos de periodistas y lo llamó injerencista, además de decirle con aires de molestia inocultable, que México no es una colonia del país vecino.
Situaciones similares se dieron allá por 1960. El presidente Adolfo López Mateos había declarado que México era un país de centro izquierda, que atrajo la atención y el disgusto de los vecinos con actitudes filtradas. Antes, todo mundo supo que Lázaro Cárdenas abrazaba posiciones ideológicas concordantes con el comunismo. Todo mundo pensó que el sucesor natural sería su maestro Francisco J. Mújica, de tintes claramente socialistas. Sin embargo, tuvo que declinar a favor de Manuel Ávila Chamacho, porque esa decisión servía a los intereses del norte.
Respecto a la declaración en una mañanera, la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, respondió en conferencia de prensa, que El secretario de Estado, Antony Blinken, “habló con base en los hechos” y los tratos que reciben los periodistas mexicanos. Parece que nuestro Presidente ignora hasta dónde llegan las informaciones que puede obtener la Unión Americana, prácticamente del país que se le antoje. Máxime del que comparte tres mil kilómetros de frontera.
Desde luego, lo anterior se suma a una serie de desobediencias, de insistencias en consolidar planes aberrantes, que habrán de torcer las hoy supuestas buenas relaciones entre ambas naciones. Nadie es capaz de elucidar las decisiones que en cualquier momento se puedan ejercer.
Nos preguntamos: ¿a qué obedece la actitud belicosa de López, no mostrada jamás con Trump, sino al revés, fueron sumisas en todo momento? ¿Acaso tienen razón sus “adversarios”, como el senador del PAN Julén Rementería, entre muchos, quien afirma que está urgido de desviar la atención de la “casa gris”, con distractores en los que ahora se muestra tan ofendido?
¿No es capaz de pensar que dicha actitud le acarreará seguramente severos problemas, toda vez que los políticos estadounidenses los resuelven sin hacer mucho ruido y que éste se escucha finalmente cuando ya no es posible arrepentirse? Hace apenas unos días solicitó a Honduras la detención con fines de extradición, del ex presidente Juan Orlando Hernández, por narcotráfico.
El planteamiento de Blinken se suma a muchos otros en el mismo sentido, hechos por la ONU, por el embajador Ken Salazar, por el senador republicano Ted Cruz, por gobiernos europeos, por diversas organizaciones de periodistas y por muchos que han reclamado el implemento de medidas de seguridad que en México, a merced de los criminales, hoy no existen.












