Vladimir Putin niega a Gorbachov funeral de Estado
Mundo viernes 2, Sep 2022

Vladímir Putin, en el pasado, responsabilizó indirectamente a Mijaíl Gorbachov de la pérdida del statu quo ruso frente a la OTAN.
Tras la muerte de Mijaíl Gorbachov (91 años), que abrió el mundo a millones de ciudadanos de la ex Unión Soviética, el Kremlin prefirió tomarse su tiempo para decidir si celebra o no un funeral de Estado en su honor. Para Vladímir Putin, el último líder soviético nunca dejó de ser el hombre que tenía las riendas durante “la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX”, el derrumbe de la URSS.
“Mijaíl Gorbachov fue un político y hombre de Estado que tuvo un enorme impacto en el curso de la historia mundial”, arranca el pésame oficial del Kremlin, un comunicado donde Putin ha medido al milímetro cada una de sus palabras. “Dirigió nuestro país durante un periodo de cambios complejos y dramáticos, de desafíos económicos, sociales y de política exterior a gran escala”, continúa su declaración antes de subrayar que el exmandatario comprendió que era necesario emprender reformas “y aspiró a ofrecer sus propias soluciones a problemas urgentes”.
Putin, que en el pasado ha responsabilizado indirectamente a Gorbachov de la pérdida del statu quo ruso frente a la OTAN, destacó en su pésame la labor del estadista, una vez estuvo lejos del poder. “Quiero destacar especialmente las grandes actividades humanitarias, caritativas y educativas que Mijaíl Serguéivich Gorbachov ha realizado en los últimos años”, añadió Putin.
“Un telegrama dolido. Es visible que Putin, por un lado, tiene que reconocer la escala histórica de Gorbachov, pero solo en la política internacional, y, por otra parte, hay un deseo de subestimar su rol dentro del país”, analiza la politóloga rusa Tatiana Stanovaya. La experta remarca que Putin habla de reformas “y no de cambios, una palabra negativa para los rusos en lugar de un peligroso ‘cambio positivo”, y señala que el Kremlin dice veladamente que Gorbachov “sólo aspiró a buscar soluciones”, una pista de que no hizo más para evitar la tragedia.
A la pregunta de que si Gorbachov recibirá un funeral de Estado, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, respondió así: “Todavía no hemos tomado ninguna decisión. El día ha comenzado y hace falta tener un poco de paciencia”.
Gorbachov no será enterrado en la necrópolis situada junto a la muralla del Kremlin y el mausoleo de Lenin, en la plaza Roja. Allí reposan los restos de otros líderes soviéticos, incluido Stalin. Sin embargo, el último dirigente de la URSS descansará en paz en el cementerio Novodévichy de Moscú junto a su esposa, Raisa Gorbachova, a quien perdió hace casi un cuarto de siglo.
A la espera de saber si habrá un acto de Estado, el entierro de Gorvachov tendrá lugar este sábado en el cementerio Novodévichy de Moscú. También ha sido aprobada la ceremonia de despedida en la Casa de los Sindicatos”, ha anunciado la hija de Gorbachov, Irina, a la agencia Interfax
“Nos regaló 30 años de paz”
El fallecimiento de Gorbachov ha suscitado reacciones ambivalentes sobre su figura. Por un lado, la prensa rusa ha destacado su peso histórico y su faceta humanista. Por otro lado, también ha hecho hincapié en la tristeza que ha provocado su pérdida en Occidente. Para muchos, sus dos grandes reformas, la perestroika (reestructuración económica) y la glasnost (transparencia) culminaron en una estrepitosa crisis, y solo Putin devolvió al país su estatus de potencia.
Otro mandatario nacido de la caída de la URSS, el bielorruso Alexánder Lukashenko, también hizo público un mensaje de pésame a la familia en el que destacó “su contribución personal al alivio de las tensiones internacionales y al desarme nuclear mundial a finales del siglo XX”. Lukashenko, aferrado al poder desde 1994, cambió la Constitución justo al inicio de la ofensiva rusa sobre Ucrania e incluyó la posibilidad de que Moscú despliegue armas de destrucción masiva en su país.













