El gobierno de Sheinbaum tiene problemas en dos frentes
Opinión jueves 23, Ene 2025CLASE Miguel Ángel Rivera
Cuando las atrabiliarias decisiones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, imponen que el gobierno mexicano debiera dedicar tiempo completo a las relaciones bilaterales, errores u omisiones de la llamada Cuarta Transformación obligan a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a distraerse con problemas internos.
Uno de esos temas polémicos para la arquitecta del segundo piso de la obra que presume haber iniciado el político tabasqueño Andrés Manuel López Obrador está vinculado precisamente a una de promesas fallidas del fundador y guía de Morena.
En efecto, desde su campaña para llegar a la Presidencia de la República, el político de Macuspana tomó como bandera el control de precios de los combustibles – por no mencionar la promesa de llegar a la autosuficiencia en ese ramo– y en particular de la gasolina, al grado de ofrecer que su gobierno la vendería a diez pesos el litro.
No se ha logrado la autosuficiencia en la producción de hidrocarburos a pesar de que se restablecieron las leyes que consolidan el monopolio de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), ni mucho menos evitar el aumento constante del precio de la gasolina, que es el combustible más utilizado en nuestro país para el transporte de personas y, sobre todo, de mercancías, por lo cual esas alzas tienen un innegable efecto inflacionario.
Lejos de los diez pesos el litro ofrecidos por el caudillo de Macuspana, el precio de la gasolina más consumida en el país está más cerca de los 30 pesos y, por supuesto, resulta mucho más cara que en los Estados Unidos, que es nuestra principal referencia, en particular después de que en regímenes anteriores, los censurados gobiernos “conservadores” y “neoliberales”, lograron reducir el precio de esos combustibles, al grado que durante largos periodos los residentes en la Unión Americana cruzaban la frontera para llenar sus tanques en gasolinerías mexicanas.
La exigencia de reducir o controlar al menos el precio de la gasolina ha sido planteada por los partidos de oposición en el Congreso, donde exigieron que se cumpla la promesa de los diez pesos por litro o, al menos, reducir el impuesto especial de manera que ya no aumente el costo.
Al respecto, se debe recordar que desde 2017, las bancadas de Morena y de MC en la Cámara de Diputados insistieron en la necesidad de revertir los incrementos al precio de las gasolinas, disminuyendo precisamente el Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS).
En esa oportunidad, el coordinador de MC, Clemente Castañeda, señaló que la reducción en los precios de las gasolinas no puede detenerse, ya que no afectará el presupuesto de programas sociales.
En esa ocasión, la entonces coordinadora de la bancada de Morena y ahora gobernadora de Veracruz, luego de ser secretaria de Energía, Rocío Nahle, reprochó al gobierno del priista Enrique Peña Nieto que, a pesar de que la Secretaría de Hacienda anunció que los precios de las gasolinas y el diésel bajarían, sólo fue por dos centavos por litro y nada más por tres días, por lo que insistirán en reducir el precio, ya que los altos costos han mermado el bolsillo de millones de mexicanos.
Ambas bancadas coincidieron en que el incremento se debe a la mala implementación de las reformas energética y hacendaria, que llevaron a una liberalización de los precios de la gasolina de forma apresurada y sin contemplar otras alternativas para que esto no impactara en la sociedad.
En un tono similar, más reciente, por cuenta del PAN, su actual dirigente nacional, Jorge Romero Herrera, destacó que el 40 por ciento del precio de las gasolinas corresponde a impuestos, por lo cual propuso al gobierno y a Morena reformar la ley para disminuir el Impuesto Especial de Producción y Servicios (IEPS), de manera que se controle el precio, para que dicho combustible cueste un máximo de 20 pesos por litro.
Desde su primera conferencia de prensa del año, el pasado día 13, el dirigente panista recordó que siendo oposición, personajes de Morena como Rocío Nahle y Ariadna Montiel, entonces legisladoras, plantearon la urgencia de reducir el IEPS, al considerar que ese impuesto representa un exceso que afecta el bolsillo de los consumidores.
“Exigimos que cumplan su palabra. (…) Claro que el precio de la gasolina puede disminuir si hay voluntad gubernamental”, expresó.
Romero Herrera aseguró que sí es posible reducir el precio de las gasolinas y el diésel, pues es mentira que su alto costo derive de su producción, refinación o importación.
“No es verdad (que sea asunto de costos de producción), el precio “llega a 25 pesos por sus impuestos, y los impuestos el gobierno los puede bajar, y cuando eran oposición ofrecieron bajar los impuestos. Hoy se los exigimos, como oposición, y que tengan congruencia histórica”, afirmó el dirigente del PAN, al precisar que su llamado también es a la gente, pues su partido está listo para encabezar la protesta social contra el incremento a las gasolinas y otros temas que perjudican a la población.
La exigencia de controlar el precio de la gasolina, también es exigida en la actualidad por el presidente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, quien comparó precios entre gasolineras de Pemex en EU y en México, y demostró que los mexicanos pagamos el litro del combustible al doble que en la Unión Americana.
El dirigente del tricolor sostuvo sus argumentos con la presentación de un video en el que el caudillo de la llamada Cuarta Transformación, Andrés Manuel López Obrador, aseguraba: “si Morena estuviese gobernando México, en estos momentos, la gasolina no costaría 14 pesos por litro. Costaría, cuando mucho, lo que cuesta en Estados Unidos”.
“Reiteramos nuestro compromiso de bajar el precio de las gasolinas, el diésel, el gas y la energía eléctrica”, ofreció en esa época López Obrador, que no cumplió la promesa durante sus seis años al frente del gobierno nacional.
Moreno demandó bajar el precio de la gasolina para cumplir la demanda de que esté al mismo precio que en los Estados Unidos, ya que los mexicanos pagan prácticamente el doble de lo que cuesta en la Unión Americana.
En un video que publicó en sus redes sociales, el senador y dirigente nacional del PRI mostró el precio del combustible en una de las 17 gasolineras que tiene Pemex en Houston, Texas, en la que se anuncia el galón a 2.49 dólares; es decir, explicó, el litro estaría en el equivalente a 13.00 pesos.
El presidente del tricolor y ex gobernador de Campeche anunció: “Esto es lo que no te dice el gobierno de Morena sobre el precio de la gasolina! Comparemos los precios de Pemex en Houston y en la Ciudad de México”. Enseguida, expuso que “aquí, en los Estados Unidos, el litro de la gasolina está a la mitad de lo que está en México”, dijo, mientras detrás de él se observan los precios.
Empero, continuó el dirigente nacional del PRI, en México la gasolina cuesta el doble que en Estados Unidos, en 26, 27 pesos el litro. “Por eso, hoy lo que queremos es que esté al mismo precio de lo que está en los Estados Unidos”, expresó.
A través de su video publicado en las redes sociales, el dirigente nacional del PRI arremetió en contra de Morena y en especial del ex presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) por los altos precios de la gasolina en el país, por lo que exigió al partido que cumplan con su palabra y hagan que el litro cueste 10 pesos como el tabasqueño prometió.
“Aquí en los Estados Unidos el litro de gasolina está a la mitad de lo que está en México. En México está a 26, 27 pesos el litro. Por eso hoy lo que queremos es que la gasolina en México esté al mismo precio de lo que está en los Estados Unidos”, dijo “Alito”.
Por si lo anterior no fuera suficiente, la construcción del segundo piso de la llamada Cuarta Transformación tiene que hacer frente a los reclamos de los trabajadores del casi desaparecido Poder Judicial por haberse apropiado de los fideicomisos que aseguraban las prestaciones para sus trabajadores.
Como parte de esos reclamos, el gobierno y todo el país enfrentan la posibilidad de otro paro nacional, como el ocurrido el año anterior, cuando esos mismos trabajadores reclamaron sus derechos, que de ninguna manera de pueden considerar “privilegios”, como han sostenido Morena durante el proceso de desaparición de un Poder Judicial que defendía su autonomía e impedía excesos de los otros poderes, en particular del Ejecutivo.













