Redes sociales, nuevo nicho digital del narco para lavar dinero
* Destacadas, Finanzas jueves 9, Oct 2025- Influencers, bajo la lupa de EU
- Las plataformas carecen de controles para rastrear operaciones con dinero ilícito

El Departamento del Tesoro de EU, recientemente, congeló los bienes de Ricardo Hernández Medrano, alias “El Makabelico”. Según las autoridades, el “narco-rapero” tenía nexos con el Cártel del Noreste.
Plataformas como YouTube, Twitch, Instagram y TikTok se han convertido en espacios aprovechados por grupos criminales para introducir recursos ilícitos al sistema financiero en México, mediante influencers, que en poco tiempo acumulan miles de seguidores con muy bajas interacciones y que organizan rifas virtuales poco transparentes.
No existen cifras que midan con precisión cuántos recursos ilícitos se mueven en este circuito, pero la relación entre supuestos creadores de contenido y grupos criminales parece consolidarse en nuestro país, lo que representa un riesgo creciente para la economía digital, por lo que el Departamento de Justicia de Estados Unidos ya investiga a este tipo de casos.
Expertos advierten que mientras el crimen organizado aprovecha más la dificultad de indagar las finanzas de los influencers, las plataformas carecen de controles para rastrear operaciones con dinero ilícito.
Nombres como el de Marcos Eduardo Cárdenas Castro “Markitos Toys” y Ana Gastelum, aparecieron en volantes lanzados por avionetas en Culiacán, Sinaloa, a principios de año. El panfleto acusaba a 25 personas, entre cantantes y creadores de contenido, de financiar y colaborar con “Los Chapitos”. Hasta el momento, seis de ellos han sido asesinados.
Un influencer, que pidió el anonimato, comentó que el esquema con el que operan los narcoinfluencers es “relativamente sencillo: inyectar dinero sucio para inflar cuentas con bots y granjas de clics, monetizar con cifras abultadas en YouTube, Instagram o Facebook, principalmente; y luego, una vez que pasó por el sistema financiero de alguno de estos países (México o EU), le retornan una tajada al grupo delictivo ya con apariencia de ingreso lícito”.
Esquemas financieros opacos
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, recientemente, congeló los bienes de Ricardo Hernández Medrano, alias “El Makabelico”. Según las autoridades, el “narco-rapero” compartía el 50% de sus regalías en plataformas de streaming con el Cártel del Noreste. Tras ello, YouTube cerró su canal y él anunció su retiro el 11 de septiembre.
Rodrigo Álvarez, Director de Inteligencia Estratégica en Ciberterrorismo del Centro Nacional de Estudios sobre el Terrorismo y su Financiamiento, sostiene que para los grupos criminales resulta más sencillo mover recursos con influencers porque sus esquemas financieros son más opacos.
“Crean primero una marca, una agencia, un sello para justificar la transacción”, explica.
“Hay influencers que los contratan para fiestas y les pagan en efectivo. También se inflan facturas en eventos más grandes. Digamos que oficialmente les dicen que les pagarán 200 pesos, pero en realidad les remuneran 400. Así devuelven la mitad del dinero al crimen, ya limpio y facturado”, describe una fuente cercana al medio de los creadores digitales.
Isaac López, fundador de Layer 2, consultora en criptoactivos, detalla que el blanqueo no se limita al dinero: “pueden recibir pagos en bienes vinculados al narcotráfico, como inmuebles, autos de lujo, joyería, criptomonedas, obras de arte”.
Los criminales también aprovechan la dificultad de asignar valor a servicios creativos. Michel Levien, director del buró anticorrupción Streiner, ejemplifica con el caso de anuncios o menciones orgánicas que cobran los influencers, lo que abre la puerta a pagos arbitrarios.
Narcoinfluencers, bajo la lupa
Ante esta situación, las autoridades han puesto en la mira a los llamados “narcoinfluencers”, pues su función como propagandistas y lavadores de los cárteles de la droga no ha pasado desapercibida para el gobierno estadounidense.
Washington mandó una señal inequívoca en agosto pasado, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de
La Agencia Antidrogas (DEA) ha señalado que “las plataformas de redes sociales y las apps encriptadas extienden el alcance de los cárteles… Los traficantes y sus asociados usan tecnología para anunciar y vender, cobrar, reclutar y adiestrar mensajeros; y entregar sin contacto cara a cara”. Los influencers son una parte del esquema.
Estados Unidos sigue con atención las acciones de la Unidad de Investigación Financiera mexicana (UIF), que abrió pesquisas sobre un bloque de 64 influencers en Sinaloa por presunto lavado a través de redes, incluyendo “Markitos Toys”, aunque él lo negó públicamente.
Qué ganan cárteles, más allá del dinero
Más allá del dinero, los cárteles ganan poder narrativo. “Un influencer les presta su prestigio digital para moldear la conversación: normaliza el lujo, vende la idea de ‘benefactores’ que reparten despensas y, al mismo tiempo, desacredita a rivales o a las autoridades”, explica un influencer consultado. “Cuando esa versión se vuelve dominante en el ‘feed’, la violencia parece lejana o justificada y la comunidad empieza a mirar con simpatía, o resignación, a quien manda en la plaza”.
Los cárteles también ganan acceso directo a los jóvenes. “Los videos, los corridos y la estética buchona funcionan como puerta de entrada a sus emociones: prometen pertenencia, respeto y admiración social. Ese gancho abre un mundo de reclutamiento que va desde ‘hacer el paro’ en asuntos menores hasta integrarse en su logística, vigilancia o cobro” continúa el influencer. A los ojos de la DEA y de los fiscales estadounidenses, ahí ya hay un posible delito qué perseguir.













