Se registra en el estado la variación más baja de inflación en noviembre
Quintana Roo lunes 1, Dic 2025- Según datos del Inegi
- Un alivio para QR, cuya economía depende en gran medida del turismo y los servicios

El Inegi informó que durante la primera quincena de noviembre, Quintana Roo registró la variación más baja del país con una deflación de -0.36%.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Cancún.- El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que durante la primera quincena de noviembre de 2025, Sinaloa y Sonora se colocaron como los estados con mayor inflación del país, con incrementos de 3.29% y 3.19% respectivamente, muy por encima del promedio nacional de 0.47%. El repunte en el noroeste se atribuye principalmente a la conclusión del subsidio de tarifas eléctricas de temporada cálida, lo que elevó los costos de energía en ciudades con temperaturas extremas, además de aumentos en transporte y alimentos preparados.
En contraste, Quintana Roo registró la variación más baja del país con una deflación de -0.36%, convirtiéndose en el único estado donde los precios disminuyeron en este periodo. Este comportamiento refleja un alivio para los consumidores locales, especialmente en un contexto de alta presión inflacionaria en otras regiones. La baja en precios se relaciona con la estabilización de servicios turísticos y una menor presión en rubros como alimentos y transporte, sectores clave en la economía caribeña.
Otros estados con incrementos relevantes fueron Baja California Sur (1.89%), Baja California (1.41%) y Tamaulipas (0.81%), todos en la franja norte del país, donde el fin de los subsidios eléctricos tuvo un impacto directo en los bolsillos de las familias.
La inflación anual nacional se ubicó en 3.61%, mientras que la subyacente —que excluye productos de alta volatilidad como energéticos y agropecuarios— se mantuvo en 4.32%, lo que refleja que las presiones de fondo en los precios continúan presentes.
El caso de Quintana Roo resulta especialmente relevante, pues la deflación registrada en noviembre representa un alivio para un estado cuya economía depende en gran medida del turismo y los servicios. La reducción de precios en ciertos rubros podría favorecer la competitividad del destino frente a otros polos turísticos del país, además de brindar un respiro a las familias locales que enfrentan altos costos de vida en zonas urbanas como Cancún y Playa del Carmen.
Especialistas señalan que la deflación en Quintana Roo no necesariamente implica un riesgo económico, sino que refleja una estabilización temporal de la demanda y los precios, en contraste con el repunte observado en el norte del país. Para los consumidores, significa que el costo de bienes y servicios básicos se redujo, aunque se mantiene la expectativa de que los precios puedan repuntar hacia fin de año.
Rechazan nueva tasa en hoteles, bares y restaurantes
En medio de un año marcado por la recuperación turística, la gobernadora Mara Lezama Espinosa enfrenta críticas por la intención de ampliar la recaudación estatal mediante una tasa adicional que se cobraría en hoteles, bares y restaurantes. Aunque el gobierno ha celebrado que el Impuesto al Hospedaje superó los 2 mil 434 millones de pesos en el verano de 2025, con un crecimiento del 17% respecto al año anterior, la propuesta de extender cargas fiscales a otros giros ha desatado un fuerte rechazo.
Empresarios del sector turístico y de entretenimiento advierten que la medida podría afectar la competitividad de Quintana Roo frente a otros destinos internacionales, al encarecer los servicios para visitantes y residentes. La inconformidad se ha manifestado en asociaciones hoteleras, cámaras empresariales y redes sociales, donde se acusa al gobierno de buscar “llenar las arcas” a costa de un sector que ya enfrenta retos como la competencia de las rentas vacacionales y la desaceleración en la ocupación hotelera.
La indignación también se explica por el contexto: mientras la administración estatal presume cifras récord de recaudación y crecimiento turístico, los empresarios señalan que los costos operativos han aumentado por factores como la energía eléctrica, la seguridad y la inflación en insumos. Para muchos, una nueva tasa sería un golpe adicional que podría trasladarse directamente a los consumidores.
Por su parte, Lezama ha defendido la política de recaudación como una herramienta para fortalecer programas sociales y mejorar la infraestructura turística, asegurando que los recursos se destinan a obras de beneficio colectivo. Sin embargo, la falta de claridad sobre el destino específico de la nueva tasa ha alimentado la percepción de opacidad y ha intensificado la molestia.
El caso es especialmente sensible en Quintana Roo, donde el turismo representa más del 80% de la actividad económica. Cancún, Playa del Carmen y Tulum concentran la mayor parte de la oferta hotelera y de entretenimiento, y cualquier incremento en costos repercute directamente en la competitividad frente a destinos como República Dominicana o Cuba.











