Auge de rentas vacacionales frena el crecimiento de pequeños hoteles
Quintana Roo martes 16, Dic 2025
DERECHO DE REPLICA José Luis Montañez
– Al menos 4 centros de alojamiento cierran en Playa del Carmen

El auge de las rentas vacacionales por plataformas digitales está frenando el crecimiento de los pequeños hoteles en destinos turísticos clave.
El auge de las rentas vacacionales por plataformas digitales está frenando el crecimiento de los pequeños hoteles en destinos turísticos clave de México, generando cierres y presionando a las autoridades a regular el sector.
En los últimos años, el turismo en México ha alcanzado cifras históricas. Tan solo entre enero y abril de 2025, el país recibió 15.6 millones de turistas internacionales, la cifra más alta registrada en seis años. Este dinamismo debería traducirse en un impulso para el sector hotelero, que representa 8.6% del Producto Interno Bruto nacional. Sin embargo, la realidad para los pequeños hoteles es distinta: el crecimiento acelerado de las rentas vacacionales vía plataformas digitales ha comenzado a inhibir su desarrollo y, en algunos casos, ha provocado cierres definitivos.
En Playa del Carmen, por ejemplo, al menos cuatro pequeños hoteles cerraron sus puertas en 2025 debido a la competencia desleal que representan las plataformas de hospedaje digital. Offner Arjona, presidente de la Asociación de Pequeños Hoteles de la ciudad, advirtió que la expansión de este modelo de alojamiento ha generado una contracción en el desarrollo hotelero tradicional, debilitando la capacidad de los pequeños empresarios para sostenerse en un mercado cada vez más saturado. “Seguimos haciendo énfasis en el marco jurídico”, señaló, insistiendo en la necesidad de que las autoridades regulen a los prestadores de este servicio.
Mientras tanto, los grandes complejos hoteleros continúan expandiéndose. Tan solo en el primer semestre de 2025 se aperturaron más de 2,280 nuevos cuartos, concentrados principalmente en Cancún y la Riviera Maya. Esta disparidad refleja cómo los pequeños hoteles, que suelen depender de la fidelidad de clientes locales y de un turismo más personalizado, enfrentan un terreno desigual frente a la flexibilidad y alcance global de las plataformas digitales.
El fenómeno no es exclusivo de Quintana Roo. En todo el país, inversionistas hoteleros mantienen expectativas positivas gracias al aumento de viajeros internacionales, con más de 45 millones de turistas recibidos en 2024, un crecimiento de 7.4% respecto al año anterior. Sin embargo, este optimismo se concentra en cadenas y proyectos de gran escala, dejando a los pequeños hoteles en una posición vulnerable.
La discusión sobre la regulación de las rentas vacacionales se ha intensificado. Los hoteleros argumentan que, al no estar sujetos a las mismas obligaciones fiscales y normativas que los hoteles tradicionales, las plataformas generan una competencia desleal que erosiona la rentabilidad de los negocios más pequeños. Además, la proliferación de estas rentas impacta en la planeación urbana y en la disponibilidad de vivienda para residentes locales, un problema que ya se observa en destinos turísticos de alta demanda.
Rentas crecen en Quintana Roo
El mercado de rentas vacacionales en Quintana Roo ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, consolidándose como un actor clave dentro de la oferta turística del estado, aunque enfrenta retos de regulación y fluctuaciones en la ocupación.
En destinos como Cancún, Playa del Carmen y Tulum, las rentas vacacionales se han convertido en una alternativa cada vez más popular frente a los hoteles tradicionales. Según datos de AirDNA, para marzo de 2025 se contabilizaban 28,844 propiedades registradas en Quintana Roo, con una ocupación promedio del 45% y una tarifa promedio por noche de 3,429 pesos. La concentración es evidente: más del 80% de las rentas activas se ubican en estos tres polos turísticos, siendo Cancún el líder con 7,896 propiedades y una ocupación del 53%.
Este crecimiento ha generado un impacto económico más allá de los anfitriones. De acuerdo con la Expo Renta Vacacional 2025, el sector impulsa un amplio ecosistema de negocios que incluye proveedores de limpieza, mantenimiento, transporte y servicios turísticos, dispersando beneficios en la economía local. “Las rentas vacacionales no solo benefician a los propietarios, sino que sostienen una red de servicios que dinamiza la economía regional”, señaló Manuel Lozano, organizador del evento.
Sin embargo, el auge no ha estado exento de desafíos. En 2025, la industria enfrentó una caída en la ocupación estatal, que pasó del 26% en 2024 al 24%. Aunque las tarifas promedio aumentaron ligeramente —de 133 a 138 dólares por noche—, la reducción en la demanda y en la oferta de noches disponibles refleja un mercado que comienza a mostrar signos de saturación. Este descenso preocupa a los pequeños hoteleros, quienes denuncian una competencia desigual frente a plataformas como Airbnb, que operan bajo esquemas fiscales y regulatorios distintos.
Hoteleros temen afectación por obligación de cobrar Visitax
Hoteleros de Quintana Roo advierten que la obligación de cobrar el impuesto Visitax a turistas extranjeros podría generar un impacto económico negativo, afectando la competitividad del destino y encareciendo la experiencia de los visitantes.
El sector hotelero de Quintana Roo ha encendido las alarmas ante la propuesta del gobierno estatal de modificar el esquema de cobro del Visitax, un impuesto aplicado a turistas extranjeros mayores de 15 años que ingresan al estado. La iniciativa plantea que los hoteles y prestadores de servicios turísticos se conviertan en retenedores del impuesto, además de un incremento del 25% en la tarifa actual.
El Consejo Hotelero del Caribe Mexicano (CHCM), que agrupa asociaciones de Cancún, Puerto Morelos, Isla Mujeres, Riviera Maya, Holbox y Costa Mujeres, emitió un pronunciamiento en el que advierte que esta medida no fortalecería la recaudación, sino que generaría incertidumbre jurídica, afectaciones operativas y un encarecimiento injustificado para los visitantes. “La competitividad turística del estado y del país estaría en riesgo”, señaló el organismo empresarial.
Los hoteleros sostienen que el nuevo esquema podría provocar una caída en la demanda turística, ya que los visitantes percibirían un aumento en los costos de hospedaje y servicios. Además, alertan que la medida trasladaría a los hoteles una carga administrativa que complicaría su operación, al tener que gestionar el cobro y la entrega del impuesto al gobierno estatal.
Por su parte, autoridades estatales defienden el Visitax como un mecanismo necesario para fortalecer las finanzas públicas y garantizar recursos destinados a infraestructura turística. Sin embargo, la propuesta ha generado un choque de posturas entre el gobierno y el sector privado, que teme que la medida desincentive la llegada de turistas internacionales en un momento en que Quintana Roo busca consolidar su liderazgo como destino global.
El debate se intensifica en un contexto de bonanza turística: en 2025, México recibió más de 15 millones de turistas internacionales en el primer cuatrimestre, con Quintana Roo como principal receptor. Para los hoteleros, imponer nuevas cargas fiscales en este escenario podría frenar el crecimiento y abrir espacio a destinos competidores en el Caribe y otras regiones.













