Campesinos reanudan protestas, piden ayuda real de parte del gobierno
Miguel Ángel Rivera, Opinión domingo 11, Ene 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
En su más reciente visita a Guerrero, la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo presentó como un éxito de su administración un programa de ayuda a los productores de jamaica, una flor que se aprovecha para preparar deliciosa agua fresca que, además, ofrece ventajas para cuidar la salud.
De conformidad con una consulta a la inteligencia artificial en Internet, “la flor de Jamaica (Hibiscus sabdariffa) ofrece beneficios como control de la presión arterial, gracias a sus efectos diuréticos y vasodilatadores, y poder antioxidante por sus antocianinas, que combaten radicales libres. También mejora la digestión, ayuda a la pérdida de peso (reduciendo absorción de grasas y almidones), fortalece el sistema inmune (Vitamina C), y alivia síntomas de gripe y molestias estomacales, siendo un apoyo natural para la salud cardiovascular y metabólica.
Por si lo anterior no fuese suficiente, la misma consulta arroja otros resultados para beneficio de la salud de los consumidores:
Salud Cardiovascular: Ayuda a disminuir la presión arterial alta y mejorar la circulación.
Antioxidante: Rica en antioxidantes (antocianinas, flavonoides) que protegen contra el daño celular y reducen el riesgo de enfermedades crónicas.
Pérdida de Peso: Contribuye a la pérdida de peso al reducir la absorción de almidones y grasas, y tiene efecto diurético suave.
Sistema Digestivo: Propiedades que alivian el estreñimiento y mejoran la salud intestinal.
Sistema Inmunológico: Fuente de Vitamina C, fortaleciendo las defensas.
Efecto Antiinflamatorio: Ayuda a reducir la inflamación en el cuerpo.
Alivio de Síntomas: Útil contra la gripe, tos y malestares estomacales.
Conclusión: más que justificado proteger y respaldar un cultivo tan importante en materia de salud pública, pero, además, en lo social, representa una importante fuente de ingresos para los campesinos, en especial a los del estado de Guerrero, uno de los más pobres de nuestro país, ya que involucra a comunidades y familias enteras en el proceso de siembra y cosecha.
Cálculos extraoficiales indican que, en todo el país, más de 11 mil familias dependen del cultivo de la flor de Jamaica, sobre todo de Guerrero, que es el estado el principal productor a nivel nacional.
Guerrero genera alrededor de 5,810 toneladas al año. Los principales municipios productores en el estado son Ayutla de Los Libres, Tecoanapa y Acapulco de Juárez.
Con la flor de Jamaica, aumenta el catálogo de los productos del campo beneficiados por programas de la llamada Cuarta Transformación, que incluye además del “chocolate del bienestar” (nada que ver con la empresa de los hijos de Andrés Manuel López Obrador que se dedican a ese delicioso producto) también incluya de azúcar, café, cacao, nopal y miel, a todos los cuales se debe agregar el apellido del bienestar, el título emblemático de la llamada Cuarta Transformación.
Hasta aquí, todo bien. Nadie se queja de la ayuda a un sector de productores del campo.
El problema surge cuando se toman en cuenta las protestas de muchos otros productores agropecuarios, sobre todo los dedicados al cultivo de alimentos básicos, quienes se consideran desatendidos por la llamada Cuarta Transformación, pues no han sido considerados dentro de los programas que llevan el apellido “del bienestar”.
México importa grandes cantidades de alimentos básicos, siendo los principales el maíz (especialmente amarillo para ganado), trigo, arroz, soya, leche en polvo y carne (cerdo y res), con lo cual se cubre una porción significativa de la demanda nacional, especialmente en granos y productos procesados.
En años recientes se han realizado importaciones por decenas de miles de millones de dólares, pues en algunos casos se trae del extranjero -principalmente de los Estados Unidos, del que supuestamente pretendemos reducir la dependencia- la mitad de la demanda de ciertos básicos como el arroz y el trigo.
En total, las importaciones agroalimentarias de México han superado los 28 mil millones de dólares desde EU, solo en 2022. En 2021, las compras de granos y oleaginosas llegaron a un máximo histórico de 15 mil millones de dólares.
Lo que se considera falta de apoyo a los productores agropecuarios ocasionó a fines del año recién concluido, grandes protestas que se manifestaron principalmente en bloqueos de carreteras alrededor de la Ciudad de México y en otras importantes ciudades. Los campesinos encontraron importantes aliados en los transportistas, que también tenían otras demandas a la llamada Cuarta Transformación.
Las demandas de los campesinos en bloqueos carreteros se centraron en precios justos para sus cosechas (especialmente maíz, trigo y sorgo), con precios de garantía más altos que los ofrecidos por el gobierno, además de apoyos económicos y créditos, seguros agrícolas, y mejores condiciones de comercialización y financiamiento.
A todo lo anterior se sumó la inconformidad de grandes sectores de productores agropecuarios contra las reformas a la Ley de Aguas, impuestas por el gobierno que dice construir el segundo piso de la llamada Cuarta Transformación. Los hombres del campo denunciaron esos cambios por considerarlos expropiatorios y además exigieron mayor seguridad en las carreteras, tema por el cual se reforzó su alianza con los transportistas.
Ya muy cerca del puente “Guadalupe-Reyes”, los inconformes llegaron a acuerdos con el gobierno federal, representado principalmente por las secretarías de Agricultura y de Gobernación.
Dichos acuerdos no se pueden considerar definitivos.
Apenas ayer, agricultores de Sinaloa convocaron a una nueva protesta en Culiacán para exigir mejores precios de granos y apoyos.
Esos productores se quejan de abandono oficial, pagos atrasados y pérdidas por sequía y mercado. Anunciaron que volverán a la calle en exigencia de mejores condiciones para la comercialización de granos.
La convocatoria es para hoy, lunes 12 de enero desde las 10 de la mañana.
“Necesitamos manifestarnos, necesitamos salir a las calles de nueva cuenta. El panorama en el campo está aterrador, independientemente de la violencia que está ocurriendo en Sinaloa, no es posible que nuestras propias autoridades federales estén boicoteando la lucha del campo. No están apoyando la lucha, están trabajando en favor de los industriales”, acusa Martín Lim, agricultor del municipio de Navolato y activista por el campo sinaloense.
Los dirigentes de los inconformes anunciaron que, a diferencia de la última manifestación, efectuada en el centro de Culiacán, el 14 de octubre de 2025, en esta ocasión no bloquearán por completo el tráfico de la avenida Álvaro Obregón. Solo ocuparán dos carriles de los cuatro que tiene la vialidad, entre las calles Rosales e Hidalgo, para la concentración.
“Tengo tres años que estoy perdiendo dinero. No saco lo que invierto en mi parcela. Entonces, no tengo otra opción de trabajo. Toda mi familia: mis ancestros, mis padres, mis abuelos, nos han dejado la agricultura. Estamos buscando que la Presidenta voltee a vernos, que se establezca un esquema diferente al que estamos recibiendo, porque no está funcionando”, dijo Ramón Valenzuela, productor de Angostura que se manifestó en la caseta de El Pisal el pasado 17 de diciembre.
El diario El Noroeste informó, de acuerdo con información oficial, que, al menos un centenar de productores aún no recibe el apoyo económico de 750 pesos por tonelada, anunciado como medida emergente ante la caída de los precios internacionales del grano y las afectaciones por la sequía.
Agregó que a ello se suma otro pago pendiente de 200 pesos por tonelada, correspondiente a la cobertura de precios, cuyo registro cerró en diciembre del año 2023 y sigue sin completarse.
Los agricultores acusan falta de seguimiento y de voluntad política por parte de las autoridades. Señalan que, aunque ha habido acercamientos, no existen acciones concretas ni un plan estratégico que garantice la estabilidad del campo sinaloense frente a contingencias climáticas y de mercado.
«Necesitamos un mejor gobierno y más voluntad oficial para que la producción de granos sea más negocio para muchas familias que todavía dependen de la producción agrícola», afirmó el presidente del Movimiento Ciudadano en Defensa de la Tierra y el Trabajo (Mocitt)












