La sociedad mexicana debe conocer a sus fuerzas armadas: Federico Anaya
* Destacadas, Espectáculos miércoles 21, Ene 2026- Abogado y periodista coautor del libro «Cruzando la línea»
- Subraya la necesidad de que los ciudadanos se involucren en decisiones sobre seguridad y operación militar

El abogado y periodista Federico Anaya Gallardo ofrece una perspectiva incisiva sobre el papel histórico de los militares en México.
Por Arturo Arellano
Con motivo del lanzamiento de Cruzando la línea: Las fuerzas armadas en México, obra coordinada por Ernesto Ledesma, Amaya Ordorika y Ted Lewis; el abogado y periodista Federico Anaya Gallardo ofreció una perspectiva incisiva sobre el papel histórico de los militares en México y la responsabilidad ciudadana que ha quedado olvidada.
En entrevista para DIARIO IMAGEN, Anaya enfatizó una paradoja preocupante: mientras otras democracias someten constantemente a debate público el rol de sus fuerzas armadas, México ha permanecido casi en silencio durante décadas.
«La cosa más extraña cuando nos comparamos como república con otros países es que casi nunca la sociedad mexicana ha discutido a sus fuerzas armadas», afirmó Anaya durante la presentación del libro. «De hecho, el primer libro que publicamos hace 25 años tenía precisamente ese objeto: empezar desde la sociedad civil a discutir el tema porque nadie se había metido en el asunto. Y pasaron 25 años y lo cierto es que ahorita ya mejoramos un poco porque ahora es casi nadie discute el asunto», agregó con tono irónico que refleja la gravedad del problema.
El coautor de esta obra de investigación periodística y académica explicó que Cruzando la línea surge como una continuación lógica de esfuerzos previos para documentar la evolución de las fuerzas armadas mexicanas a lo largo de dos décadas y media. El libro analiza en profundidad cómo la militarización que comenzó como una «medida temporal transitoria» en 1999 se convirtió en una política permanente y orgánica del Estado mexicano, tema que Jorge Luis Sierra Guzmán, otro de los investigadores principales, desarrolla magistralmente en el volumen.
El cambio de rumbo en la doctrina militar
Anaya ahondó en un giro ideológico crucial que ocurrió cuando Andrés Manuel López Obrador presentó su campaña presidencial de 2018. En sus propuestas anteriores (2006 y 2012), el entonces candidato había promovido «regresar a las fuerzas armadas a sus cuarteles». Sin embargo, en 2017, en su libro La salida, modificó radicalmente su posición «Andrés Manuel empezó haciéndose unas preguntas fundamentales: ¿por qué tenemos fuerzas armadas? ¿Para qué sirven?», explicó Anaya. «La respuesta obvia es: para defender la República de una invasión extranjera. Pero la segunda pregunta es: ¿quién nos va a invadir?», continuó el abogado. «Y con toda razón, Andrés Manuel señalaba que la única nación extranjera que podría invadir México es Estados Unidos, y para enfrentar eso, las fuerzas armadas convencionales que existen no sirven».
Esta lógica llevó al expresidente a argumentar que las fuerzas armadas debían ser utilizadas para protección civil (como respuesta ante desastres naturales) y para apoyar a la seguridad pública, no para reprimir a enemigos políticos internos. El resultado fue la creación de la Guardia Nacional, un cuerpo de seguridad que, en teoría, mantendría distancia del modelo tradicional de represión militar.
Uno de los puntos más reveladores de Anaya fue su referencia a las «mesas de paz y seguridad» que operan en los aproximadamente 266 pequeñas regiones donde se distribuye la Guardia Nacional. Estos espacios, establecidos en la ley, son donde diariamente se reúnen autoridades civiles, elementos de la Guardia Nacional, Ejército y Marina para coordinar labores de seguridad ciudadana. Pero advirtió sobre un problema crítico: la ciudadanía desconoce la existencia de estas mesas y, por tanto, no participa en ellas «Cada vez que le he preguntado a mis amigos de las organizaciones no gubernamentales: ‘¿cómo les va con su mesa de paz y seguridad?’, me contestan que ‘¿qué es eso?’. Ahí hay un problemón. Son los que están lidiando con la seguridad ciudadana y pública en cada uno de los territorios, y es el lugar donde están sentados Guardia Nacional, que es el cuerpo militar».
El urgente llamado a la responsabilidad ciudadana
Para Anaya, la falta de conocimiento sobre estas mesas refleja un déficit más profundo: la ausencia de una verdadera participación ciudadana en decisiones sobre seguridad y operación militar. Esto genera un desequilibrio peligroso en la relación civil-militar que podría tener consecuencias a largo plazo, especialmente cuando cambien los gobiernos «¿Saben ustedes cuál es la mesa de paz y seguridad que le corresponde a ustedes? Probablemente no, ¿verdad? Eso significa que nos salta a hacer una tarea como civiles muy importante», señaló el coautor, lanzando un llamado directo a la audiencia.
Anaya enfatizó que los civiles tienen una responsabilidad democrática fundamental: ordenar a las fuerzas armadas, no esperar que ellas ordenen. Basó esta afirmación en lo que ha escuchado de personas que participan en estas mesas: «Los militares presentes, que básicamente es Guardia Nacional, pero también las otras armas, están a la espera de que los civiles digan qué hacer. Es decir, quien ordena son los civiles. Pero imagínense el peor escenario: están esperando que les ordenen y resulta que los civiles no dicen nada».
Un libro con propósito
El libro Cruzando la línea no es un análisis meramente académico. Incluye capítulos de 14 coautores e investigadores—abogados, periodistas y académicos expertos en fuerzas armadas—que documentan la evolución de estas instituciones desde el año 2000 hasta el primer año de la administración de Claudia Sheinbaum. El volumen contiene, además de análisis histórico y contemporáneo, un apartado de recomendaciones dirigidas a las fuerzas armadas, el Congreso mexicano y el gobierno federal «Lo que aspiramos en este libro es que podamos tener un diálogo con las fuerzas armadas, con el Congreso Mexicano, con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, y que se pueda abrir una discusión, una reflexión sobre cuáles son las fuerzas armadas que queremos», expresó Anaya, articulando el objetivo final de la investigación coordinada.
Entre los temas que la obra aborda se encuentran la Guardia Nacional, el papel de las megaobras como el Tren Maya y el Corredor Interoceánico en manos militares, las violaciones a derechos humanos, la venta de armas estadounidenses a México, y el análisis del presupuesto asignado a las dependencias militares durante los últimos sexenios.
El libro está disponible a través de Penguin Random House y promete ser un referente obligado para cualquiera que desee comprender la arquitectura de poder militar en México contemporáneo y los desafíos que enfrenta la democracia civil en su relación con las fuerzas armadas.













