Inseguridad pone en riesgo la competitividad turística de la mayoría de los estados
Seguridad jueves 12, Feb 2026- Tema clave al elegir un destino
- Habría afectaciones en la llegada de visitantes, reducción en la ocupación hotelera y cancelación de inversiones

Informes oficiales de Estados Unidos, Canadá, España, Reino Unido, Japón, Corea e Italia advierten sobre niveles de criminalidad, violencia ligada al narcotráfico y riesgos de secuestro, y exhortan a que sus ciudadanos no viajen a Sinaloa (Mazatlán), Chiapas o Michoacán.
Hoy, un destino turístico se evalúa por su oferta cultural, gastronómica o natural y por una pregunta clave que define la decisión de viaje: ¿es un lugar seguro? Cuando la respuesta es negativa, las consecuencias son inmediatas y profundas: caída en la llegada de visitantes, reducción en la ocupación hotelera, cancelación de inversiones y un deterioro sostenido de la reputación del estado o municipio.
De acuerdo con Safer Tourism Foundation, en 2025 el 92 % de los viajeros considera que la seguridad y el nivel de riesgo son factores decisivos al momento de elegir un destino turístico, lo que confirma que la confianza se ha convertido en un criterio central para la competitividad turística.
“La seguridad es clave para que un destino pueda crecer. Kabat One busca apoyar a los estados para que se conviertan en lugares seguros, protegiendo a sus habitantes y visitantes, fortaleciendo su reputación y fomentando un desarrollo turístico y social sostenible”, afirmó Niv Yarimi, presidente y fundador de Grupo Kabat y Kabat One.
Esta tendencia global se refleja también a nivel local. Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Inegi, para el primer trimestre de 2025, más del 56 % de los habitantes de destinos turísticos de playa en México percibieron su ciudad como insegura, un dato que no solo afecta a los residentes, sino que impacta directamente la percepción de los visitantes y del mercado internacional.
Cuando un estado o municipio pierde confiabilidad en materia de seguridad, no solo pierde turistas: pierde ingresos fiscales, empleos, inversión privada y posicionamiento como destino. Recuperar esa confianza suele ser más costoso y lento que prevenir su deterioro desde el inicio.
Ante este reto, las alcaldías y gobiernos estatales necesitan ir más allá de operativos aislados y apostar por estrategias integrales de seguridad turística, que incluyan prevención, tecnología, inteligencia operativa y coordinación entre dependencias. La seguridad del visitante requiere presencia visible, monitoreo en tiempo real, protocolos claros de atención, análisis de riesgos y capacidad de respuesta inmediata ante incidentes.
El mercado nacional sufre una pérdida de dinamismo atribuible al debilitamiento de la economía, la inflación en los bienes y servicios turísticos, así como a las condiciones de inseguridad en algunos sitios y en sus vías de acceso, explicaron analistas. En cuanto al turismo internacional, este creció de forma crece de forma dispareja y desequilibrada.
Países emisores ven a México como destino peligroso
Los gobiernos de los principales países emisores de turistas hacia México mantienen vigentes alertas en las que piden evitar traslados no esenciales a gran parte del territorio nacional.
Informes oficiales de Estados Unidos, Canadá, España, Reino Unido, Japón, Corea e Italia advierten sobre altos niveles de criminalidad, violencia ligada al narcotráfico y riesgos de secuestro, y exhortan a que sus ciudadanos no viajen a Sinaloa, Chiapas o Michoacán.
Apenas, la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, señaló que “México está de moda” y presentó cifras de crecimiento en el sector. Según datos oficiales, de enero a octubre de 2025 llegaron al país 79.3 millones de visitantes internacionales, un incremento de 13.6 por ciento respecto al mismo periodo de 2024.
Detalló que los principales mercados emisores vía aérea son Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Argentina, España, Costa Rica, Italia, China, Panamá y Corea.
No obstante, las recomendaciones de seguridad de estos países contrastan con el dinamismo turístico reportado. Estados Unidos mantiene en nivel 4 su alerta máxima que significa “no viajar” a Colima, Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Tamaulipas y Zacatecas, señalando riesgos de terrorismo, delincuencia y secuestro.
Por su parte, el gobierno de Corea activó la alerta roja para Sinaloa y Chiapas, lo que implica un riesgo que amenaza la vida y obliga a sus ciudadanos a cancelar visitas o salir de dichas regiones si ya se encuentran en ellas.
El ministerio de Asuntos Exteriores de España alerta sobre la elevada incidencia de delincuencia violenta, extorsiones y asaltos en transporte público. Advierte sobre la presencia de retenes instalados por grupos criminales en carreteras del norte del país y recomienda no conducir de noche. Japón, en su análisis regional, destaca que en Guanajuato se han registrado bloqueos carreteros donde delincuentes arrebatan vehículos a civiles o lanzan piedras desde puentes para obligarlos a detenerse y asaltarlos.
Canadá y Reino Unido coinciden en restringir los viajes no esenciales a Chihuahua, Sonora y Zacatecas, permitiendo excepciones únicamente para ciudades capitales o destinos turísticos, siempre que se llegue por vía aérea.
Italia advierte que incluso en la Península de Yucatán, una de las zonas consideradas como más seguras por el resto de los países de origen de los turistas extranjeros, los delitos menores y el tráfico de drogas van en aumento. Menciona incidentes de tiroteos en restaurantes de Tulum y recomienda minimizar las excursiones fuera de los complejos hoteleros.
En el centro del país, los gobiernos extranjeros piden extremar precauciones en el estado de México y Morelos por el incremento de violencia ligada al narcotráfico.













