Se acerca la temporada de mayor riesgo por mala calidad del aire
Cd. de México domingo 22, Feb 2026- Autoridades encienden alertas
- Se estima que se registrarán hasta 11 contingencias por ozono en la región metropolitana

Autoridades ambientales han encendido las alertas ante las contingencias por ozono que se prevén en la Ciudad de México y su zona conurbada entre febrero y junio de 2026, periodo en el que las condiciones climáticas suelen favorecer la acumulación de contaminantes en el aire.
Especialistas de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), estiman que durante esta temporada se puedan registrar entre cinco y 11 contingencias por ozono en la región metropolitana, dependiendo de las condiciones meteorológicas y la dispersión de los contaminantes.
Las contingencias ambientales se activan cuando los niveles de contaminantes, especialmente ozono a nivel del suelo, superan los límites considerados seguros para la salud pública. Esto suele ocurrir con mayor frecuencia en épocas secas, con días soleados, poca lluvia y bajas velocidades de viento, que dificultan la dispersión de las emisiones de vehículos y otras fuentes.
El ozono a nivel del suelo —diferente del que protege la atmósfera en capas altas— se forma cuando gases precursores como óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles (COV) reaccionan en presencia de luz solar. Estas condiciones se dan con mayor frecuencia entre finales del invierno y el inicio de la primavera.
«Atípicas» contingencias a inicios de año: experta
Es atípico que las contingencias ambientales por niveles elevados de contaminación atmosférica sean al comienzo del año, cuando antes se presentaban en abril y mayo; este fenómeno, de acuerdo con científicos especialistas, obedece al cambio climático, ya que los días de calor comenzaron antes, sostuvo Margarita Campuzano, directora de comunicaciones del Centro Mexicano de Derecho Ambiental.
Para atender de fondo el problema son necesarias medidas integrales y no limitar la atención únicamente al programa Hoy No Circula –aunque reconoció que es positivo–, pues resulta insuficiente, por lo que dijo que el enfoque debe centrarse en la reducción de las emisiones contaminantes, más que en la cantidad de automóviles en circulación.
Mencionó que las normas de calidad del aire en la ciudad son más laxas, por lo decretado por la Organización Mundial de la Salud; así, la población respira aire de mala calidad desde antes de que se decreten estas medidas.
Por eso, sostuvo que el llamado es a los gobiernos que integran la megalópolis para que dejen de actuar de manera reactiva frente a la contaminación y avancen hacia una política integral.
Autoridades han normalizado la mala calidad del aire
Las contingencias ambientales registradas en los últimos años en el Valle de México demuestran que las autoridades han normalizado el mal estado de la calidad del aire. La Ciudad de México tiene cuatro días sin aire limpio en todo 2026, dijo Stephan Brodziak, coordinador de la campaña de calidad del aire del organismo civil El Poder del Consumidor, quien afirmó que durante 2025 se registraron cinco contingencias por ozono, mientras que en 2024, 11.
“A pesar de ello no se ha hecho ningún cambio de fondo que nos lleve a limpiar el aire que respiramos. El problema no es el clima, el verdadero problema es la falta de voluntad política para implementar los cambios que sabemos que se necesitan y que no son un botín político a corto plazo”, señaló.
Mala calidad del aire incrementa enfermedades respiratorias
Afirmó que el ozono está asociado con el incremento en hospitalizaciones respiratorias, agrava el asma y la enfermedad obstructiva crónico pulmonar (EPOC), disminuye la función pulmonar, incrementa el riesgo cardiovascular en poblaciones vulnerables, especialmente en niñas y niños, mujeres embarazadas y en adultos mayores, bajo peso al nacer, entre otras afecciones respiratorias, y también puede causar la muerte. Cada contingencia implica un aumento medible en riesgo sanitario.
Para la ONG, desincentivar el uso del coche y la motocicleta particular es una estrategia sanitaria y climática, además de atacar las emisiones de gas y de solventes.
Sin embargo, destacó que sin un cambio profundo en transporte, energía y planeación territorial que reduzcan las emisiones estructurales de la zona metropolitana, las contingencias seguirán siendo parte del calendario anual y la población seguirá pagando el costo en salud, años de vida saludable perdidos y muerte. El aire limpio debe convertirse en política pública estructural, no en reacción temporal.
Pronóstico de contingencias para 2026
– Temporada considerada: de febrero a junio de 2026, periodo típico de mayores concentraciones de ozono.
– Estimación de eventos: entre 5 y 11 contingencias ambientales por ozono, según los modelos presentados por la CAMe.
– Condiciones climatológicas: la combinación de altas temperaturas, cielos despejados y poca lluvia puede favorecer la formación de ozono.
Los especialistas señalan que marzo, abril y mayo podrían ser los meses con mayor probabilidad de activación de contingencias debido al incremento en las temperaturas y la persistencia de condiciones secas antes del inicio de la temporada de lluvias.













