Muerte de “El Mencho” tensiona la ruta rumbo al Mundial 2026 en México
Deportes, Mundial 2026 lunes 23, Feb 2026- Entre bloqueos, narcoviolencia y críticas del mundo deportivo
- Hasta ahora ni la FIFA ni el gobierno han hablado de retirar partidos del país.

Efectivos del Ejército y la Guardia Nacional resguardan una carretera de Jalisco tras los bloqueos desatados por la reacción del CJNG a la muerte de “El Mencho”.
El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes desató una ola de violencia que reabrió dudas sobre la capacidad del Estado mexicano para blindar sedes como Ciudad de México y Guadalajara de cara a la Copa del Mundo 2026, aunque hasta ahora ni la FIFA ni el gobierno han hablado de retirar partidos del país.
Entre bloqueos, narcoviolencia y críticas del propio mundo deportivo, las autoridades insisten en que los protocolos de seguridad se mantendrán y que México seguirá siendo anfitrión de 13 partidos mundialistas.
Operativo en Jalisco y estallido de violencia
Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue abatido por el Ejército mexicano durante un operativo federal en la zona de Tapalpa, Jalisco, tras un enfrentamiento armado en el que resultó herido y murió durante su traslado.
La reacción del CJNG fue inmediata: se registraron al menos 85 bloqueos carreteros en múltiples estados, incendios de vehículos, ataques a gasolineras y agresiones directas contra autoridades, con un saldo de más de 30 integrantes de la delincuencia organizada muertos y decenas de elementos de seguridad caídos.
Medios internacionales describieron la jornada como una ola de narcoterror con más de 250 bloqueos y ataques en varios estados, lo que proyectó al exterior la imagen de un país sumido en una guerra contra el crimen organizado a meses del Mundial.
Presión de EEUU y significado político
Organizaciones de derecha en México han señalado que el abatimiento de “El Mencho” estuvo directamente relacionado con la presión ejercida por el presidente estadounidense Donald Trump, luego de que su gobierno impulsara la designación de ciertos cárteles mexicanos como organizaciones terroristas y elevara la recompensa por el capo a 15 millones de dólares.
El gobierno mexicano ha destacado, sin embargo, que la operación fue planeada y ejecutada por el Ejército, con apoyo de intercambio de inteligencia con el Comando Norte y agencias estadounidenses, pero sin intervención operativa de fuerzas de Estados Unidos.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, calificó el operativo como un hecho que abre “perspectivas favorables” para México y fortalece la relación con Washington, al enviar la señal de que el Estado mexicano sí puede abatir a capos de alto perfil.
México y sus sedes mundialistas en la mira
México será uno de los tres anfitriones de la Copa del Mundo 2026, junto con Estados Unidos y Canadá, y albergará 13 partidos distribuidos en tres ciudades: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Las sedes serán el Estadio Azteca en la capital, el Estadio Akron en Guadalajara y el estadio conocido como “Gigante de Acero” en Nuevo León, todos señalados como puntos neurálgicos donde se pondrá a prueba la capacidad de las autoridades para garantizar la seguridad de aficionados, equipos y árbitros.
El Estadio Azteca está programado para recibir el partido inaugural y varios encuentros de eliminación directa, lo que multiplica el escrutinio internacional sobre la Ciudad de México y su entorno de seguridad.
Jalisco, epicentro del riesgo criminal
Diversos especialistas coinciden en que el principal foco de atención en materia de seguridad es Jalisco, estado históricamente asociado al poder del CJNG y donde se localiza el Estadio Akron, sede de cuatro partidos mundialistas.
Se documentó que la operación de cárteles y grupos criminales en Guadalajara, sumada a la presencia de barras violentas, constituye uno de los mayores retos para las autoridades durante la Copa del Mundo.
El hallazgo de cerca de 450 bolsas con restos humanos en una zona cercana al Estadio Akron, reportado por colectivos de búsqueda, encendió ya desde 2023 las alarmas sobre la capacidad de Jalisco para ofrecer un entorno seguro y digno, ahora agravado por la violencia desatada tras la muerte de “El Mencho”.
Ciudad de México y la sombra del crimen
La Ciudad de México, sede del partido inaugural, enfrenta su propio frente de inseguridad, con un incremento de delitos como extorsión y cobro de piso en distintos corredores comerciales, según reportes sobre los retos de seguridad en las sedes mundialistas.
Analistas han advertido que el crimen organizado podría aprovechar la llegada de millones de turistas y el aumento de la actividad económica para intensificar el narcomenudeo, la extorsión y otros delitos de alto impacto en la capital.
Aunque la capital tiene mayor capacidad institucional y policial que otras entidades, la percepción de que ningún territorio está blindado totalmente contra el crimen pesa en las evaluaciones de riesgo que realizan gobiernos extranjeros y patrocinadores.
Barras bravas y violencia en los estadios
Además de los cárteles, expertos señalan a las barras bravas del futbol mexicano como otro riesgo latente para el Mundial, tanto dentro como fuera de los estadios en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
El analista Hugo Sánchez Gudiño advirtió que la presencia de barras ligadas en algunos casos a redes de crimen organizado hace factible que se presenten episodios violentos, salvo que se apliquen protocolos muy estrictos de control y acceso.
El especialista David Saucedo explicó que el gobierno federal ya trabaja en “fichar, identificar, geolocalizar y seguir” con sistemas de videovigilancia a los líderes de estas barras, con el objetivo de neutralizarlos en cuanto se detecte alguna conducta violenta.
Percepción internacional y presión sobre FIFA
A tres meses del inicio del Mundial, medios y analistas han señalado que el foco de preocupación ya no es solo el nivel real de control sobre el crimen, sino la percepción internacional de seguridad para aficionados, selecciones y patrocinadores.
La violencia tras la caída de “El Mencho” fue cubierta ampliamente por prensa extranjera, que subrayó los bloqueos masivos, ataques y la narrativa de un país en “guerra” contra los cárteles justo cuando se prepara para recibir uno de los mayores eventos deportivos del planeta.
Especialistas advierten que esta percepción puede incrementar los costos de seguridad, elevar las pólizas de seguro y presionar a la FIFA y a las federaciones nacionales para exigir garantías adicionales al Estado mexicano.
El director ejecutivo de la FIFA en México, Jurgen Mainka Ruiz, aseguró que la Oficina de FIFA México lleva tres años trabajando con el gobierno federal y todas las órdenes de gobierno en materia de seguridad, y se dijo “muy seguro” de que los protocolos darán el marco necesario para proteger a aficionados, equipos y árbitros en 2026.
Gabriela Cuevas, coordinadora de los trabajos del gobierno federal para el Mundial, ha señalado que se implementará un esquema de coordinación entre dependencias de seguridad federales, estatales y municipales, con un plan unificado para garantizar entornos seguros y confiables en las sedes mexicanas.
Hasta ahora, ni la FIFA ni el gobierno mexicano han anunciado cambios de sede ni han puesto en duda oficialmente la realización de los 13 partidos asignados a México, pese a la violencia reciente.
Voces críticas desde el mundo deportivo
La muerte de “El Mencho” y la violencia posterior en Jalisco activaron también alarmas en el periodismo deportivo; entre las voces más contundentes está la del analista David Faitelson.
A través de su cuenta en X, Faitelson afirmó que “México podría ser el primer país en guerra (las cosas hay que decirlas como son) que organiza un evento masivo como un Mundial de Futbol…”, y sostuvo que “la realidad fue siempre la misma: México, como país, no estaba preparado para ser sede de un evento mundial masivo del deporte”.
El propio periodista remató: “No podemos tapar el sol con un dedo… Estamos en medio de una guerra…”, declaraciones que generaron una fuerte polémica entre aficionados y comentaristas, algunos acusándolo de exagerar, pero otros respaldando su diagnóstico sobre la inseguridad.
¿Está en riesgo la sede mexicana del Mundial?
Por ahora, no existe un comunicado oficial de FIFA que ponga en duda la realización del Mundial en México ni en sedes como Guadalajara, pese al clima de tensión tras la caída del líder del CJNG. Analistas, sin embargo, señalan que las agencias de inteligencia de Estados Unidos contemplan escenarios hipotéticos de eventos que pudieran alterar la seguridad del Mundial en México, particularmente por la presencia histórica del CJNG en Jalisco.
El riesgo inmediato no parece ser la cancelación de partidos, sino el incremento de exigencias en materia de seguridad, la posible reducción de asistentes extranjeros y el daño reputacional si se registran nuevos episodios de violencia de alto impacto en las sedes.
Los expertos coinciden en que los cárteles tratarán de aprovechar la afluencia de turistas de alto poder adquisitivo para potenciar actividades como la venta de drogas, extorsiones y otros delitos en las zonas aledañas a los estadios y en corredores turísticos.
Frente a ello, recomiendan un despliegue de fuerzas federales y estatales con enfoque de inteligencia, un marcaje estrecho a barras bravas y grupos sociales con capacidad de movilización, así como una comunicación transparente con la FIFA y las embajadas para evitar decisiones precipitadas basadas solo en percepciones.
El abatimiento de “El Mencho” puede leerse como una muestra de fuerza del Estado, pero también como un punto de inflexión que obliga a demostrar que la respuesta institucional no se limita a operativos espectaculares, sino a garantizar que la fiesta mundialista en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey no se vea empañada por la violencia.













