El guía de turistas en 2026: Voz que custodia la historia y sostiene la economía
* Destacadas, Turismo miércoles 25, Feb 2026- Profesionalización y patrimonio nacional
- El sector exige respeto a las normas oficiales y destaca el valor del factor humano sobre la tecnología

Rosalba Coria Calderón, Presidenta de la Asociación de Guías de Turistas Certificados de México, defendió el respeto a la credencial oficial de SECTUR.
Por Gloria CARPIO
En el corazón de la Secretaría de Turismo, el recinto de «Punto México» se convirtió este febrero en el epicentro de una demanda que ha resonado por décadas, pero que hoy cobra una urgencia renovada: el reconocimiento pleno del guía de turistas como un profesional de la cultura y la seguridad. La Conmemoración del Día Nacional del Guía de Turismo no fue solo una celebración de la hospitalidad, sino un foro de análisis sobre la legalidad, el intrusismo y el futuro de una profesión que es, literalmente, el rostro del país ante el mundo.
El evento subrayó que el turismo en México no puede entenderse sin la figura del guía certificado. No se trata solo de quien narra una anécdota frente a una pirámide o un monumento colonial; se trata del primer respondiente en emergencias, del intérprete del patrimonio y del principal promotor de la derrama económica en las comunidades locales. Sin embargo, detrás de la sonrisa y el conocimiento, existe una lucha constante por la vigencia de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM-08 y NOM-09) en un mercado inundado por la informalidad.
Rosalba Coria: «La credencial
es nuestra armadura legal»
La Mtra. Rosalba Coria Calderón, Presidenta de la Asociación de Guías de Turistas Certificados de México, al tomar el micrófono transformó el protocolo en una cátedra de ética profesional, pues sus declaraciones, directas y sin ambages, trazaron la línea entre el servicio improvisado y la excelencia técnica, al señalar la importancia vital de la acreditación «Nosotros como guías certificados no somos simples narradores de leyendas. Somos profesionales que pasamos por procesos de formación rigurosos para obtener una credencial que nos avala ante la Secretaría de Turismo. Esa credencial no es un adorno; es nuestra armadura legal y la garantía de que el visitante está en manos de alguien que conoce de historia, de legislación turística y, sobre todo, de seguridad.»
Coria Calderón enfatizó que el gremio se enfrenta a un reto generacional donde la tecnología y las plataformas digitales a veces intentan suplantar el conocimiento humano. Al respecto, fue enfática «La diferencia entre un guía acreditado bajo la NOM-08 o la NOM-09 y una persona que decide dar un tour sin formación, es la integridad del patrimonio nacional. No podemos permitir que el intrusismo debilite una profesión que requiere una actualización constante. El guía es el embajador que traduce a México para el mundo, y esa labor debe ser respetada por las autoridades y por el mercado.»
Su discurso concluyó con un llamado a la unidad del gremio, instando a los guías de todo el país a no bajar la guardia en la renovación de sus credenciales y a mantenerse como un frente unido ante los cambios legislativos que se avecinan para el cierre de este 2026.
La voz desde el campo:
reconocimiento y especialización
Para dar una perspectiva técnica sobre lo que significa «estar en la línea de fuego» del turismo, Gabriel Chávez Villa, Secretario de la Asociación de Guías de Turistas Certificados de México, desglosó la realidad operativa del sector.
Su mensaje se centró en la operatividad y los beneficios reales de la certificación, destacando que el guía de turistas hoy debe ser un polímata y que la labor no termina en el conocimiento histórico; se extiende a la gestión de grupos y la protección civil.
«Ser un guía certificado implica una responsabilidad civil y jurídica. Cuando llevamos a un grupo a una zona de difícil acceso o a un recorrido urbano complejo, nosotros somos los responsables de su integridad. La formación que recibimos nos permite identificar riesgos que un guía informal simplemente ignora».
A esto añade que “En menos de tres días, las y los guías de turistas tenemos mucho que celebrar, además del día nacional e internacional del guía de turistas. Desde el miércoles 18 tuvimos a bien entregar a los senadores de la República, tanto a Eugenio Segura, presidente de la Comisión de Turismo del Senado, como al senador Raúl Morón, presidente de la Comisión de la Secretaría de Educación Pública, una iniciativa muy importante para nuestro gremio. La Secretaría de Educación va a llevar esta iniciativa al Congreso, a la Cámara de Senadores, donde próximamente se aprobará que el día del guía de turistas sea llamado como tal en la Ley General de Turismo, porque antes no éramos reconocidos.
Y celebró “Ahora sí se nos va a reconocer como guías, intérpretes del patrimonio. Eso es muy importante para nosotros, que se nos dé la justa dimensión como guías. Así que, en tres días, hay mucho que celebrar para las y los guías de turistas, gracias a las autoridades, tanto de la Secretaría de Turismo como de la Secretaría de Educación”.
La técnica detrás del servicio:
Seguridad y cumplimiento normativo
Sumándose a la profundidad del evento, la información proporcionada por los expertos técnicos arrojó luz sobre los requisitos legales que imperarán en este 2026. Se destacó que el cumplimiento de las normas no es opcional y que la vigilancia será más estricta para garantizar que el servicio de guionaje cumpla con estándares de calidad global.
Entre los puntos más relevantes vertidos en la segunda parte del encuentro, se encuentran:
-Actualización obligatoria: Los guías deben renovar sus competencias no solo en historia, sino en protocolos de bioseguridad y gestión de grupos masivos.
-Seguro de responsabilidad civil: Se recordó que todo guía que opere bajo el marco legal debe contar con las protecciones necesarias para el usuario.
-Vinculación estatal: La importancia de que cada estado de la República homologue sus padrones con el Registro Nacional Turístico (RNT).
La información técnica reveló que un guía profesional hoy debe dominar herramientas de interpretación del patrimonio que vayan más allá de la repetición de fechas, enfocándose en la creación de «experiencias sensoriales» que justifiquen el valor del servicio en un mercado cada vez más competitivo frente a las aplicaciones digitales.
Títulos Intermedios:
El futuro del gremio
Uno de los puntos de mayor fricción durante la conferencia fue el impacto de las plataformas de «Free Tours». Los ponentes coincidieron en que, si bien la tecnología facilita la conexión con el cliente, también ha abierto la puerta a personas sin capacitación que ponen en riesgo la narrativa histórica de México. La propuesta de la Asociación es clara: crear un padrón digital de consulta inmediata donde el turista pueda verificar, mediante un código QR, si su guía tiene la formación necesaria para operar.
Capacitación constante: El reto de los nuevos idiomas: En 2026, la composición del turista que visita México ha cambiado. Ya no basta con dominar el inglés o el francés. Durante el evento se informó que se están abriendo módulos de capacitación en mandarín, ruso y coreano para los guías certificados, respondiendo a la creciente demanda de mercados emergentes. Esta actualización académica es lo que, según Rosalba Coria, mantiene al guía mexicano como uno de los más preparados a nivel global.
Sostenibilidad y el guía como educador ambiental: Finalmente, se abordó la función del guía en la crisis climática. Al ser quienes conducen a miles de personas por ecosistemas frágiles, su labor como educadores ambientales es determinante. Se resaltó que un guía bajo la norma oficial sabe cómo minimizar el impacto humano en zonas arqueológicas y naturales, asegurando que el patrimonio que hoy mostramos siga existiendo para las próximas generaciones.
Un sector que no se detiene
La jornada en Punto México cerró con un sentimiento de orgullo, pero también de vigilancia. Los guías de turistas de México, representados por voces fuertes como la de Rosalba Coria Calderón, dejan claro que su labor es esencial para la estabilidad de la industria turística. En un mundo cada vez más automatizado, el toque humano, la interpretación sensible de la historia y la seguridad que brinda un profesional certificado siguen siendo el valor agregado más grande que México puede ofrecer.













