Buitres de Wall Street
Opinión, Salvador Martínez García miércoles 25, Mar 2026Aunque Pese Salvador Martínez G.
La escalada militar contra Irán iniciada el 28 de febrero pasado por parte de Donald Trump y Benjamín Netanyahu, con sus consecuentes alteraciones en el mercado petrolero, ha desatado la tormenta perfecta sobre los precios de los hidrocarburos y se convierte en el escenario de una de las más obscenas coreografías del capitalismo contemporáneo.
La volatilidad en los precios de los petrolíferos que llega hasta las gasolineras de todas las ciudades no responde exclusivamente al temor del cierre del Estrecho de Ormuz, sino a una maquinaria de especulación que opera al amparo del caos, donde la sangre y la geopolítica se convierten en meros insumos para el beneficio de unos cuantos.
Trump, Netanyahu y los buitres de Wall Street contienen la respiración cada vez que un misil impacta cerca de una refinería en el Medio Oriente, pero no por empatía humana, porque saben que la prima de riesgo geopolítico acaba de inflarse para engrosar sus bolsillos.
Irán es el cuarto productor de la OPEP y vigía del Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 por ciento del petróleo mundial, convirtiéndose en el pretexto perfecto para justificar las alzas de precio, a pesar de que las reservas estratégicas en los países de la OCDE suelen estar estables y la producción de hidrocarburos por parte de Estados Unidos o Saudí tiene el potencial para compensar cualquier interrupción temporal de suministro.
Ahí es donde entra la podredumbre del sistema financiero global: los mercados de futuros, ya que más del 70 por ciento del volumen de contratos no corresponde a productores, sino a fondos de inversión, bancos y gestores de activos que no tienen ni la más remota intención de almacenar un solo galón de crudo, sino amasar grandes ganancias de un día para el otro o hasta en el intradía, jugando con los precios internacionales que ellos mismos imponen.
Es común el uso de algoritmos de alta frecuencia que detectan las primeras noticias de agresión para ejecutar compras masivas en microsegundos, apalancando posiciones que distorsionan los precios de manera exponencial, mecanismo perverso pero legal, al menos en el ámbito de los buitres de Wall Street.
Susurros
Las presiones geopolíticas y la contención en las inversiones en el país generan un peligroso repunte de la inflación que a la primera quincena de marzo llegó a 4.63 por ciento, por arriba de la meta objetivo de Banxico.
Esta columna no aparecerá la próxima semana, reanudando su publicación en la semana del 6 de abril.
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