Lucero celebra 46 años de gran trayectoria en el Auditorio Nacional
Espectáculos martes 31, Mar 2026- Con un concierto lleno de sorpresas
- La actriz y cantante mexicana celebró con baladas, samba y mariachi

Lucero en pleno arranque de su concierto en el Auditorio Nacional, luciendo un atuendo dorado y entonando Tácticas de guerra.
Ante un Auditorio Nacional repleto, Lucero desplegó poco más de dos horas de show en las que entrelazó sus clásicos de telenovela, baladas sentimentales y ritmos tropicales, guiando a miles de fans de distintas generaciones por un recorrido que va desde sus inicios infantiles hasta su consolidación como una de las figuras más queridas de la escena musical mexicana.
Lucero abrió su celebración en el Auditorio Nacional con un video emotivo en el que se escucha a sí misma, de niña, planteando el deseo de convertirse en artista y pidiendo a su madre que la llevara a la televisión. En pantalla también aparece una conversación con su madre, quien le recuerda que todo empezó cuando la llevó a la televisión para cumplir su sueño. Tras este momento, la cantante apareció en el escenario con un elegante atuendo dorado y el cabello recogido en cola de caballo para arrancar con Tácticas de guerra, seguida de Sobreviviré y Electricidad.
Con la voz entrecortada, Lucero expresó que “se me cumplió un sueño… y lo sigo cumpliendo”, frase que resumió el tono de toda la noche: gratitud, nostalgia y orgullo por una carrera que ha atravesado décadas.
Homenaje a sus hijos y a lo más importante en su vida
Uno de los momentos más emotivos del concierto llegó con la interpretación de El privilegio de amar, durante la cual se proyectaron imágenes de sus hijos, José Manuel y Lucero, a quienes la cantante dedicó unas palabras que conmovieron al público. Lucero afirmó que la canción es “un himno para muchos” y explicó que la reservaba para ellos, a quienes considera “lo más importante en mi vida”.
Al respecto, la intérprete compartió que ser madre ha sido una de las experiencias que más le ha gustado, porque le permite entender mejor a su propia madre y redescubrir un tipo de amor que “no se parece a nada”.
Recorrido por sus telenovelas y clásicos
Durante más de dos horas, Lucero repasó canciones ligadas a sus producciones televisivas, como Lazos de amor, Los parientes pobres y Cuando llega el amor, títulos que han marcado generaciones de televidentes y que ella reconoció como parte fundamental de su conexión con el público. “Las novelas me llevaron a tantos países, me hicieron crecer y conectar con ustedes de una manera muy especial”, aseguró.
La noche también se impregnó de nostalgia con temas como Cuéntame, Ya no y Veleta, que desencadenaron oleadas de canto colectivo y algunos sollozos entre el público, que abarcaba desde fans de la infancia de Lucero hasta seguidores llegados al concierto por su versión más reciente como cantante contemporánea.
Lucero alternó cuatro cambios de vestuario a lo largo de la noche y se acompañó del mariachi Gama 1000, que aportó el sello mexicano que ha acompañado buena parte de su trayectoria. La intérprete rindió homenaje a figuras legendarias de la música nacional como Juan Gabriel, Natalia Lafourcade y Los Ángeles Azules, con versiones de Ya lo sé que tú te vas, Noa Noa, 17 años y Nunca es suficiente, además de su propio clásico Llorar.
El toque sudamericano se sintió en la energía del público, con banderas de Brasil, Argentina, Puerto Rico, Colombia, Uruguay, Chile, Venezuela y Perú ondeando en las gradas. Además, el público usó pelotas de playa para acompañar los ritmos de Disco y samba, que aportaron un ambiente de fiesta dentro del propio recinto.
Cierre con merengue y versiones actuales
El concierto concluyó con un tramo de baile colectivo, en el que Lucero mezcló merengue y ritmos contemporáneos, incluyendo su versión de Si antes te hubiera conocido, de Karol G, y La bilirrubina, que cerraron la noche con un clima de celebración y despedida.
Tras 46 años de trayectoria, que incluyen 11 telenovelas y decenas de discos, la cantante volvió a recordar frente al Auditorio Nacional que, desde que era una niña rogándole a su madre que la llevara a la televisión, su sueño se ha ido renovando noche tras noche sobre el escenario.













