Real Maestranza de Sevilla, la capital mundial de la tauromaquia..!
Deportes, Opinión, Quintana Roo lunes 13, Abr 2026
DERECHO DE REPLICA José Luis Montañez

Para el verdadero aficionado a la fiesta de los toros el ir en abril a la Real Maestranza de Sevilla equivale a presenciar la Serie Mundial de beisbol en octubre en EU o bien asistir a los encuentros de la Liga de Campeones de la UEFA, con el Barcelona o el Real Madrid como plato fuerte.
Así es, la fiesta taurina en la Real Maestranza de Sevilla es eso, una verdadera fiesta, un banquete suculento para los taurinos de corazón, por la gran cantidad de primerísimas figuras del toreo, encabezadas por el maestro cigarrero José Antonio Morante de la Puebla y las ganaderías que se presentan en el ruedo sevillano durante todo el serial abrileño.
Su desfile interminable de guapísimas sevillanas caminando por calles y avenidas o montadas en finísimos corceles o carretas que son adornadas espectacularmente y tiradas por caballos finos.
Y ahí tiene usted a la afición ansiosa por ver nuevamente a Morante de la Puebla, a Manzanares, a Borja Jiménez, a Tomás Rufo, a “El Cid”, a Pepe Moral, a Talavante o a Roca Rey y muchos más estrellas del arte de Cúchares, que de tarde en tarde pisan el albero sevillano en busca del triunfo en el ruedo y salir a hombros por la Puerta del Príncipe.
Y qué me dice usted de las ganaderías de reses bravas que este año están echando la casa por la ventana enviando a la plaza sevillana lo mejor de lo mejor de sus ejemplares:
Alcurrucén, Fuente Ymbro, Santiago Domecq, Álvaro Nuñez, Victorino Martín, Nuñez del Cuvillo, Miura, La Quinta y Jandilla, entre muchas otras.
Sevilla está de fiesta y este año con más ganas con el regreso a los ruedos del maestro sevillano José Antonio Morante de la Puebla, quien por cierto salió ya por la puerta grande el pasado 11 de abril en la corrida del Domingo de Resurrección, fecha que marca su esperado regreso a los ruedos por la afición.
Ese día, Morante nos regaló una faena artística, llena de torerismo, con el cuarto toro de la tarde y salió a hombros de la Maestranza con dos orejas; tarde en la que por cierto hizo acto de presencia el rey emérito de España Juan Carlos I, a quien el público presente le demostró el cariño y respeto que siempre le guardan.
Antes de finalizar el texto, quiero destacar lo fino de la afición taurina en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, pues en verdad que las tardes taurinas en esa hermosísima plaza y ciudad nos recuerdan aquella época de los sesenta, setenta y ochenta, en los que la gente iba a la fiesta del toro con sus mejores galas.
Y así, antes de la corrida el encuentro con los amigos para disfrutar de un buen vino, un plato de jamón serrano, cinco jotas o un trozo de carne de cordero, cerdo o res.
Y ya en la plaza, y como siempre de tarde en tarde, en su barrera de primera fila, el matador de toros en retiro José Franco Cadena y su distinguida esposa Rocío.
Y olé..!













