El juego de la redención: Brasil frente al enorme ímpetu haitiano
Deportes, Mundial 2026 jueves 18, Jun 2026- El gigante sudamericano busca sanar la herida del debut
- El Mundial empieza a devorar los miedos de la primera ronda

Cristiano Ronaldo lamenta una oportunidad desperdiciada en el amargo empate 1-1 de Portugal frente a la República Democrática del Congo en Houston.
Por Arturo Arellano
Apenas el miércoles 17 de junio nos frotábamos los ojos en Houston al presenciar el regreso de Cristiano Ronaldo al máximo templo de la redonda. Con Portugal, el mito viviente saltó al campo buscando morder la gloria frente a la República Democrática del Congo, pero el libreto del destino le negó el idilio completo. Aunque el juvenil João Neves encendió las esperanzas lusas al minuto 6, el letargo se apoderó de una escuadra europea que se conformó demasiado pronto. Yoane Wissa, implacable en el suspiro del primer tiempo, puso un 1-1 definitivo que castigó el exceso de confianza portugués y dejó a Cristiano con un rostro de absoluta frustración, recordándonos que en este deporte las jerarquías se defienden corriendo, no firmando autógrafos.
En la otra cara de la moneda, el Estadio Azteca se vistió de carnaval con el regreso de Colombia a los mundiales. La escuadra cafetera batió 3-1 a una valiente Uzbekistán con una cátedra absoluta de Luis Díaz, quien se adueñó de la banda izquierda y firmó un golazo que se suma a las dianas de Daniel Muñoz y Jaminton Campaz. Los colombianos demostraron que la pasión de su tribuna se traslada directamente al rectángulo verde, sumando tres puntos vitales en un sector que arde y dejando claro que Sudamérica quiere mandar en esta Copa del Mundo. El balón sigue rodando y la ansiedad de la fase de grupos no da tregua.
El Samba exige ritmo: Brasil contra su propia sombra
Hoy el planeta se detiene para mirar a la verdeamarela. La majestuosa cancha del Philadelphia Stadium será el escenario donde la selección de Brasil, pentacampeona del mundo, intente borrar la deslucida imagen de su partido inaugural, donde apenas rescató un empate 1-1 contra Marruecos. No hay mañana para el combinado dirigido por Dorival Júnior; la torcida exige jogo bonito, pero por encima de todo, exige efectividad en el área.
Para asaltar el feudo de Filadelfia y destrabar el Grupo C, Brasil apostaría por un esquema agresivo y dinámico de 4-3-3:
Portero: Alisson Becker
Defensas: Danilo, Marquinhos, Gabriel Magalhães, Wendell
Mediocampistas: Bruno Guimarães, João Gomes, Lucas Paquetá
Delanteros: Raphinha, Rodrygo Goes, Vinícius Júnior
Se espera una propuesta vertical, asfixiante desde la salida y con libertades plenas para que Vinícius Júnior destroce la zaga rival con su cambio de ritmo. La estrella del Real Madrid debe asumir la batuta emocional de un plantel que no puede permitirse titubeos ante un cuadro haitiano que jugará el partido de su vida, sabiendo que no tiene nada que perder.
Cartelera de hoy
A continuación, se detallan los cuatro electrizantes duelos de la jornada, con horarios ajustados al tiempo del Centro de México (CDMX).
Estados Unidos vs. Australia: 13:00 horas. Seattle Stadium, Washington
Las barras y las estrellas regresan a la acción tras golear 4-1 a Paraguay en su debut. El equipo local luce sólido, arropado por el fervor de Seattle. Australia, que venció 2-0 a Turquía, representa un sinodal durísimo en lo físico.
Estados Unidos domina el historial reciente en Concacaf, y llega con un balance goleador formidable. Favorito: Estados Unidos (60% – 40%).
Estrellas: Christian Pulisic (Estados Unidos) / Jackson Irvine (Australia).
Escocia vs. Marruecos: 16:00 horas. Boston Stadium, Massachusetts
Escocia llega como líder del Grupo C tras derrotar por la mínima a Haití. Marruecos viene con la moral por las nubes luego de amargarle la fiesta a Brasil. Choque de estilos: el orden británico contra la creatividad del norte de África.
Marruecos acumula cinco partidos al hilo sin perder ante rivales europeos en mundiales. Favorito: Marruecos (55% – 45%).
Estrellas: John McGinn (Escocia) / Achraf Hakimi (Marruecos).
Brasil vs. Haití: 18:30 horas. Philadelphia Stadium, Pensilvania
El platillo fuerte de la tarde. Haití buscará plantar un camión atrás para contener la furia brasileña. Para Brasil, marcar en los primeros quince minutos será clave para evitar la desesperación.
Brasil jamás ha perdido un partido oficial ante escuadras caribeñas en Copas del Mundo. Favorito: Brasil (90% – 10%).
Estrellas: Vinícius Júnior (Brasil) / Duckens Nazon (Haití).
Turquía vs. Paraguay: 21:00 horas. San Francisco Bay Area Stadium, California
Duelo de necesitados en el Grupo D. Ambos cayeron en la primera jornada y una derrota los dejaría prácticamente con las maletas hechas. Partido tenso, trabado en el medio campo y de pronóstico reservado.
Estadísticas y Favorito: Paraguay busca romper una racha de tres partidos mundialistas sin anotar gol. Favorito: Empate (50% – 50%).
Estrellas: Hakan Çalhanoğlu (Turquía) / Miguel Almirón (Paraguay).
Avanzada de Sábado
El carrusel no se detiene. Para el sábado 20 de junio, la FIFA tiene programados los siguientes encuentros que cerrarán sectores clave:
Países Bajos vs. Suecia (Houston Stadium, Texas)
Alemania vs. Costa de Marfil (Toronto Stadium, Canadá)
Ecuador vs. Curaçao (Kansas City Stadium, Missouri)
Túnez vs. Japón (Monterrey Stadium, Nuevo León)
Las verdades del ecuador y los gigantes con pies de barro
Mirar la tabla general de este Mundial a estas alturas genera un vértigo fascinante. Entramos de lleno a la segunda ronda de la fase de grupos y las caretas empiezan a caer. Hay algo sumamente poético en ver cómo escuadras catalogadas como modestas—el caso paradigmático de Japón plantándole cara a los Países Bajos con un vibrante 2-2—juegan sin complejos, con una sincronía táctica envidiable. El fútbol se ha globalizado tanto que las camisetas ya no ganan partidos por el simple peso de su historia.
Mientras selecciones como Argentina e Inglaterra han dictado cátedra con goleadas aplastantes que asustan a cualquiera, confirmando su rol de candidatos naturales, las llamadas potencias tradicionales viven en una intermitencia alarmante. El ejemplo más crudo fue el escueto, frío e indescifrable empate sin goles de España ante Cabo Verde. Una Furia Roja estéril, que controló el balón en un monólogo inútil, incapaz de vulnerar el muro de un equipo africano que festejó el punto como si hubiera levantado la Copa. Así es este torneo: un laberinto de emociones donde el más mínimo pestañeo te condena y la gloria aguarda a los que se atreven a desobedecer la lógica.












