Parece que no habrá extraordinario
Roberto Vizcaíno lunes 12, May 2014Tras la puerta del poder
Roberto Vizcaíno
- El atasco de algunos temas tiene en riesgo la aprobación de secundarias de la político-electoral
- Varios líderes salieron a pedir respeto a acuerdos, lo que advierte que no hay avance en las negociaciones
- De no aprobarse, los comicios de 2015 se realizarían con el viejo y cuestionado Cofipe
Si nos atenemos a los llamados y comentarios de los principales personajes del Senado y de la Cámara de Diputados, el tan anunciado período extraordinario a realizarse este fin de semana, no se efectuará.
Y no ocurrirá porque aún la tarde de ayer domingo, en la mesa de negociaciones de las leyes reglamentarias de la reforma política no se destrababan los temas que deben solucionarse para emitir los dictámenes que se requieren para convocar a la realización de ese período.
Se cumplía así la advertencia del coordinador formal de los senadores del PAN, el colimense Jorge Luis Preciado, quien indicó que, teniendo solucionado el 99 por ciento del paquete legislativo, no avanzar en el 1 por ciento restante podría tirar todo a la basura.
Claro que aquí falta por resolver el 1 por ciento de las leyes secundarias de esta reforma, que fue puesta por el PAN como la condición para que se aprueben todas las demás –a saber la de telecomunicaciones y la de energía–, pero los puntos que faltan –y que corresponden a exigencias de cada fracción–, tienen empantanado todo y en riesgo el andamiaje legal de las elecciones federeales y locales del 2015.
De no llegarse a acuerdos en los tres o cuatro puntos que faltan, obligaría a que el Instituto Nacional Electoral operara los comicios federales de renovación de la Cámara de Diputados, de elección de 9 gobernadores y de cientos de alcaldes y diputados federales, así como de los 16 delegados del DF y de los miembros de la Asamblea de Representantes, con el viejo y cuestionado Cofipe.
A decir de todos los involucrados ya casi está acordado un 90 por ciento de todo un paquete que representa varios cientos de articulados de al menos tres leyes fundamentales: la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (ahora denominada Legipe); la Ley General de Partidos Políticos y la Ley General de Medios de Impugnación.
De acuerdo a una agenda previa acordada hacia fines de la semana pasada por los coordinadores parlamentarios del Senado y de los Diputados, hoy lunes las comisiones respectivas tendrían casi concluida una serie de dictámenes a fin de que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión –que sesiona regularmente los miércoles–, pudiera convocar a un período extraordinario de ambas cámaras a realizarse en forma inmediata el 14 y 15 de este mes de mayo.
Pero al parecer no hay acuerdos en varios puntos––como el de las candidaturas comunes–, y entonces no habría dictámenes y por lo tanto no había citatorio para el extraordinario.
El caso es que si las leyes secundarias de la reforma político-electoral no son aprobadas como se había previsto, entonces las elecciones de 2015 se normarían por el viejo y muy cuestionado marco legal.
Y esto ocurre porque la Constitución establece que no se puede legislar ninguna norma electoral dentro de los 90 días anteriores al inicio legal de un proceso electoral.
Y como el proceso electoral del 2015 inicia el 1 de octubre, entonces ya no habría tiempo de sacar adelante las secundarias de la reforma político-electoral.
LLAMADOS Y BUENOS DESEOS
En medio de este contexto, con los tiempos al límite, los líderes del Congreso pidieron el pasado fin de semana sacar adelante las leyes secundarias de la político-electoral-.
Eso lo hicieron a su modo el presidente de la Cámara de Diputados, el panista José González Morfín, quien le exigió a sus compañeros senadores no detener más las leyes secundarias.
Uno más fue Silvano Aureoles, coordinador de los diputados federales del PRD quien dejó en claro que todo está empantanado en este tema porque los senadores del PAN no se ponen de acuerdo.
Más evasivos, pero igualmente demandantes, los coordinadores parlamentarios de las bancadas del PRI en el Congreso, el sonorense Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, hablaron de la necesidad de respetar acuerdos como base del avance legislativo.
Evidentemente que hablaban de lo que ya se tenía acordado respecto de las leyes secundarias de la reforma política.
Los acuerdos alcanzados dentro de la Comisión Permanente dan certidumbre al trámite de las normas secundarias afirmó Manlio Fabio Beltrones.
Les recordó a los otros legisladores que, cumplido el debate, como en toda democracia constitucional, deberá llegarse al momento de la votación de las iniciativas.
Y, como para exorcizar el fracaso, indicó que el avance alcanzado en la negociación de las leyes secundarias de la política electoral, hace confiar en que esta semana se convoque a un periodo extraordinario.
Recordó que el acuerdo es que una vez emitidos los dictámenes por el Senado, en la Cámara de Diputados el trámite se realizaría en forma directa, sin entrar en mayores complicaciones pues se aprobarían las iniciativas tal como lleguen de la cámara alta.
En cuanto a las secundarias de la reforma energética, lo deseable –dijo– es que haya foros de discusión con la mayor difusión, para que ahí se expresen todos los puntos de vista, indicó.
Y luego habría otro extraordinario para aprobar las leyes secundarias de telecomunicaciones.
“De este modo se despeja cualquier duda con respecto a la aprobación de las leyes secundarias y se ratifica la plena disposición para que el Congreso sea un foro abierto a la discusión plural e informada de los temas de interés público”, precisó.
A su vez el yucateco Emilio Gamboa –líder de los senadores tricolores–, dijo que los periodos extraordinarios son producto de los acuerdos.
Y dijo estar seguro de que la madurez de “quienes integramos el Senado de la República, prevalecerá para cumplir con las expectativas positivas que generaron las modificaciones constitucionales que hoy requieren de su legislación secundaria”.
El sólo comentario indica en el caso de Gamboa, como en el de Beltrones –ambos considerados los políticos más experimentados e influyentes en sus respectivas cámaras–, que el período extraordinario está en el aire y que es muy probable que no se realice.
Lo cierto es que ninguno de los dos salió ayer a confirmar que habrá período extraordinario, y si ellos no lo hacen difícilmente otros podrán hacerlo.
Esa es la realidad hoy respecto de las secundarias de la político-electoral y de la de telecomunicaciones y de la de energía, pues todas ellas van amarradas unas a otras.
Gamboa disculpaba ayer así de antemano al Congreso de un posible fracaso:
“Las legislaciones secundarias, tanto en materia político-electoral, como en telecomunicaciones y energética han requerido de una discusión más amplia y como dijimos en su momento, vamos a legislar sin presiones y sin atropellar los tiempos. Estamos comprometidos a tener buenas leyes que beneficien a la mayoría de los mexicanos”.
Es decir: no hay nada seguro hasta hoy en ninguna de las tres reformas. ¡Vaya asunto!














