No, pero sí
¬ Augusto Corro viernes 20, Mar 2015Punto por punto
Augusto Corro
Pensé que la renuncia del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano al Partido de la Revolución Democrática (PRD) se trataba de un acto de dignidad.
No fue así. Lo que buscaba el michoacano era consumar una venganza, por el mal trato que le dieron “Los Chuchos”. Pero que parece que hay borrón y cuenta nueva para empezar otra.
Como comentamos en este espacio, los dirigentes de Nueva Izquierda, Jesús Ortega y Jesús Zambrano, hicieron a un lado al ingeniero de su proyecto político.
Le hicieron creer que en un momento dado podría ser el candidato de unidad perredista, pero al mismo tiempo promovían a Carlos Navarrete como su hombre fuerte para llevar las riendas de partido amarillo.
Pero no fue el único conflicto que enfrentaron la dirigencia perredista y el ingeniero. También agudizaron la pugna derivada del Pacto por México, en el que los perredistas jugaron un papel importante.
Ese acercamiento del PRD a las autoridades federales colmó el vaso de agua y la gota que lo derramó fue la tragedia de Iguala, por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
El error de los dirigentes del PRD consistió en que apoyaron a José Luis Abarca Velázquez a la presidencia municipal de Iguala. Al alcalde lo acusan de ordenar el secuestro de los estudiantes.
Conocedores de sus fallas graves, el PRD no participó en ninguno de los actos de protesta para exigir la presentación con vida de los normalistas plagiados. El propio Cárdenas Solórzano fue rechazado por los manifestantes.
El ingeniero, a quien le adjudicaron el título de “líder moral”, decidió renunciar al partido que fundó y de paso exhibir a la pandilla que tiene en sus manos las riendas del PRD.
La ruptura entre el ex “líder moral” y “Los Chuchos” duró poco. El pretexto de la reconciliación es ahora su singular batalla contra las reformas petroleras.
Los amarillos y Cárdenas Solórzano acordaron acudir ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) “para presentar una queja por la violación hacia los derechos de los mexicanos a decidir sobre sus recursos energéticos”.
Claro, el anuncio lo hicieron los perredistas en el marco del 77 aniversario de la Expropiación Petrolera efectuada por el presidente Lázaro Cárdenas. La ceremonia se realizó en el monumento a la Revolución.
Al acto asistió el impresentable Carlos Navarrete, quizá con la idea que sería bienvenido por la concurrencia. No fue así. Este líder perredista fue recibido al grito de “¡Fuera Chuchos!”.
Luego de la ceremonia se le preguntó al ingeniero sobre la propuesta del PRD para acudir a la CIDH. La respuesta fue en los siguientes términos:
“Me parece que todo esfuerzo por hacer valer la consulta y por aplicarla en su momento, es correcto”. (Con información de “Proceso”).
OTRA REUNIÓN DE ADVERSARIOS
El domingo pasado se encontraron en Querétaro el ex presidente Felipe Calderón y el líder Gustavo Madero. Ambos jerarcas del Partido Acción Nacional (PAN) que libran una lucha política intensa por el poder en ese instituto político.
El primero tiene la mira en el 2018 como posible candidato presidencial panista. El segundo intenta recuperar el poder en el blanquiazul para apoyar a su esposa Margarita Zavala, también con el propósito de impulsarla a Los Pinos, en las próximas elecciones presidenciales.
Se tenía la idea de que debido a la pugna marcada entre Madero y Calderón sería imposible volver a verlos juntos. Los Calderón aún no se recuperan del desprecio con el que los trató el dirigente panista al negarle una diputación a la señora Zavala. Ella, como respuesta dijo que buscará la presidencia de su partido. El marido dejó entrever que si no se mejoraba su situación en el PAN podría fundar otro partido.
Sin embargo, algún panista se pasó de listo y sin autorización de Madero invitó a Calderón al acto de apoyo político a Francisco Domínguez, candidato de ese instituto político a la gubernatura de Querétaro.
Quienes estuvieron presentes en esa reunión dijeron que el trato de Madero hacia el ex presidente fue sin el apretón efusivo de manos o el abrazo cálido como se saludan los políticos. Se trató de una atención simple, casi de puro compromiso. No podía ser de otra manera. Entre Madero y Calderón existe un vacío profundo que los separa.
Los simpatizantes de Madero pretenden mantener lejos a Calderón. Los seguidores de éste, encabezados por el senador Ernesto Cordero, buscan la revancha.
PERDERÁ “EL CHAPO” GUZMÁN 60 MILLONES DE PESOS
Una fortuna calculada en 60 millones de pesos de Joaquín Guzmán “El Chapo” podrían pasar a manos del gobierno federal.
Se trata de los bienes inmuebles, vehículos, joyas, etc., que eran propiedad del narco y fueron decomisados tras su captura.
Nadie reclamó esas propiedades en el plazo de 90 días como señala la ley y las autoridades se encargarán de ellas.
Feliz fin de semana.













