“Delirium Pollum” divierte e invita a ver la vida con humor
Espectáculos martes 12, Abr 2016- Pimpolina Clown cautiva con su espectáculo unipersonal
Arturo Arellano

Durante el show, Pimpolina interactúa con el público, poniéndolo tambien al borde de grandes emociones. / Foto: Arturo Arellano.
Se reestrenó el espectáculo unipersonal de Pimpolina Clown “Delirium Pollum”, con un lleno total en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque, donde con su técnica impecable en el arte del clown, inocencia, simplicidad y complicidad con su público logró cautivar a todos.
Como este género de las artes escénicas exige, Pimpolina utiliza recursos cotidianos para llevar al público a escenarios inimaginables, una transformación de lo cotidiano en algo soñador y esperanzador sobre una realidad aparentemente opaca, que brilla y deslumbra en cuanto cambiamos nuestra manera de ver las cosas, de imaginar y de creer. Eso es el clown, sobrevivir a lo terrible con lo absurdo, ponerse un casco de cazuela y usar un cucharón como espada para enfrentar la vicisitud de la vida, amando y sonriendo.
Pimpolina ejemplifica de manera exquisita una situación de ama de casa, donde tiene que realizar tareas domésticas nada agradables, pero que con su perspicacia, honestidad y astucia convierte en hilarantes momentos de aventura. Puede parecer que en cada momento Pimpolina es alguien diferente, un personaje valiente o contrariado en otro momento, pero siempre con la vista puesta en mejorar. Utensilios de cocina, trapos, una tina y por supuesto el pollo son los recursos que la clown tiene en el escenario para contar su historia o más bien su experiencia en casa.
La gente sin duda respondió en cada momento a las sugerencias de la payasa, lo cual confirma lo que previamente Pimpolina señaló en entrevista con DIARIO IMAGEN. “El show lo hace la gente, porque se le muestran escenas, pero son ellos quienes deciden imaginar y terminar de interpretar lo que yo propongo en escena, los que deciden viajar y ayudarme a contar lo que quiero”. Las risas comprobaron todo lo anterior, pues chicos y grandes entendían lo que la clown compartía. Es uno de esos espectáculos que no se entienden hasta que se ven, que son difíciles de describir por el contenido y la interpretación que cada persona puede obtener del mismo, por eso es tan recomendable, porque es una de las pocas artes que permiten que el espectador cree su propio viaje y sueñe.
Durante el show Pimpolina interactúa con el público, poniéndolo tambien al borde de grandes emociones. Al final de manera simbólica y esperanzadora, Pimpolina aborda a su barco y sale de la cotidianeidad, invitando a todos a hacer lo mismo, a olvidarse de la rutina y ver la vida con otros ojos, los de la fe, la inocencia y la alegría.
“Delirium Pollum” de Pimpolina Clown se seguirá presentando en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque durante una corta temporada, con funciones sábados y domingos.













