Reabre la Zona Arqueológica de Dzibanché, en Othón P. Blanco
Quintana Roo miércoles 26, Feb 2025- Concluyeron las obras de rehabilitación
- El sitio prehispánico puede visitarse de 8:00 a 17:00 horas de lunes a domingo

Por redacción DIARIOIMAGEN
Chetumal.- La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), anuncia al público que ya está abierta la Zona Arqueológica de Dzibanché, ubicada al sur de Quintana Roo, para su visita.
El complejo precolombino luce nueva imagen después de ser intervenido mediante el Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza), implementado por el instituto en el marco de las obras del Tren Maya.
De este modo, ahora cuenta con infraestructura moderna en las áreas de servicio al público: taquillas, sanitarios, estacionamiento, senderos y señalética informativa. Además, los recientes trabajos de conservación arqueológica permitirán a las y los visitantes una experiencia más agradable, segura y enriquecedora con la nueva información generada en torno al sitio, cuya ocupación inició en el periodo Preclásico Tardío (300 a.C.) y culminó hacia el siglo XVI de nuestra era.
Dzibanché se conforma de cuatro complejos de arquitectura monumental estilo Petén. En su apogeo, durante el Clásico (250-650 d.C.), fue gobernada por la dinastía Kaan o Kaanu’l, de acuerdo con los descifrado en los abundantes textos jeroglíficos plasmados en monumentos, estelas y escaleras.
Los complejos arquitectónicos citados son: Dzibanché o Grupo Principal, Central o Grupo Lamay, Tutil y Kinichná, intercomunicados por los sacbe’ob (caminos blancos) mayas.
El estudio sistemático de este sitio comenzó en los años 90; en tanto, los trabajos, inscritos en el Promeza, los encabezó la arqueóloga del Centro INAH Quintana Roo, Sandra Balanzario Granados.
Cabe destacar que, como parte de las recientes investigaciones, en octubre de 2024, se dio a conocer el hallazgo de tres fachadas con relieves estucados, alusivos al poderío de los Kaanu’l, a través de representaciones de ancestros, animales míticos y otros rasgos de poder -como imágenes pétreas de serpientes-, propios de tal dinastía.
La reapertura de Dzibanché se suma a la de otras zonas arqueológicas que nuevamente se pueden visitar en esta entidad, como Kohunlich, Oxtankah, Chacchoben e Ichkabal, en el sur de Quintana Roo, así como El Meco, en el área metropolitana de Cancún.
La Zona Arqueológica de Dzibanché se puede recorrer de lunes a domingo, de 8:00 a 17:00 h. Costo de ingreso: 80 pesos, salvo las excepciones de pago contempladas en la ley. Los domingos la entrada es gratuita para las y los ciudadanos mexicanos y extranjeros residentes, con documento probatorio.
Hallazgo de tres fachadas
La antigua ciudad Maya ubicada hacia la parte sur de la Península de Yucatán en el actual estado de Quintana Roo es una de las zonas arqueológicas que forma parte del proyecto integral Tren Maya y que a través de su programa de mejoramiento de zonas lógicas promesa ha permitido continuar con la investigación del sitio.
En las más recientes exploraciones arqueológicas se registró una subestructura en el juego de pelota donde tras su excavación fueron localizadas dos espectaculares fachadas decoradas con relieves que representan a dioses y ancestros asociados a la dinastía Kaanu’l.
Este decorado muestra tres escenas mitológicas modeladas en estuco sobre un armazón de mampostería es decir un mortero de cal sascab y polvo de piedra mezclado con pigmentos minerales en colores negro azul verde y rojo. La primera escena representa a Guerreros de pie junto a figuras de ancestros y una figura central en cuyo pedestal aparece una inscripción jeroglífica con el nombre de un personaje principal posiblemente de la Dinastía Kaanu’l.
En la segunda, aparece al centro otro personaje principal sobre un trono y dos personajes que lo flanquean aquí. Destacan serpientes entrelazadas, símbolos celestiales asociados al cielo nocturno. Y en la tercera escena que decora el muro lateral de la escalinata de acceso a la plataforma, muestra la representación de animales mitológicos.
El hallazgo de este espectacular relieve dio pie a un minucioso proceso de restauración lo que permitió identificar cómo los mayas ancestrales llevaron a cabo este excepcional decorado. Se presume que Data del periodo clásico temprano, es decir, entre los años 300 al 600 de nuestra era.













