Genaro García Luna comparte prisión con “El Chapo” Guzmán
Nacional lunes 30, Jun 2025- Fue trasladado al “Alcatraz de las Rocosas”
- Este penal está diseñado para recluir a los criminales de extremo riesgo

Genaro García Luna ya comparte la prisión con Joaquín “El Chapo” Guzmán en el “Alcatraz de las Montañas Rocosas”, prisión de máxima seguridad de Estados Unidos diseñada para recluir a los criminales de extremo riesgo.
Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad de México, fue trasladado a la prisión de máxima seguridad de Estados Unidos conocida como “Alcatraz de las Montañas Rocosas”, donde también está preso Joaquín “El Chapo” Guzmán, ex cabeza del Cártel de Sinaloa, condenado a cadena perpetua.
De acuerdo con el Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos, el ex “superpolicía mexicano” está registrado con el número 59745-177, en el que se señala como fecha de liberación el 19 de junio de 2052, ha estado recluido en el Centro de Transferencia Federal ubicado en Oklahoma y el Centro Correccional Metropolitano de Brooklyn y actualmente, se encuentra en la penitenciaría USP Florence ADMAX.
Este penal, el más seguro del país, está diseñado para recluir a los criminales de extremo riesgo, con no más de 500 internos que se encuentran en aislamiento 23 de más 24 horas del día, con el derecho de una llamada telefónica mensualmente.
Cuenta con cero intentos exitosos de fuga y es donde actualmente cumplen su sentencia ex capos mexicanos, como “El Chapo” Guzmán y Alfredo Beltrán Leyva y terroristas como el responsable de las bombas en el atentado del maratón de Boston, además de asesinos peligrosos.
Desde su apertura, ningún interno ha logrado escapar de esta prisión, que fue diseñada precisamente para impedir cualquier fuga, pues su estructura incluye más de mil puertas de acero controladas a distancia, detectores de movimiento, cámaras de vigilancia y un corredor subterráneo que conecta las celdas con el vestíbulo principal, sin acceso directo al exterior.
Las ventanas angostas y fijas de cada celda sólo permiten ver el cielo, impidiendo que los reclusos conozcan su ubicación dentro del penal. Además, la instalación se encuentra ubicada en una zona remota del estado de Colorado, a unos 185 kilómetros al sur de Denver, lo que refuerza su carácter de sitio prácticamente infranqueable.
El penal cuenta con 490 celdas individuales, pero no opera a plena capacidad. Según el último reporte de 2023, había 332 internos, por debajo de los más de 400 que albergaba en 2019. En toda su historia, la prisión nunca ha estado llena.
Desde 2019, cuando Guzmán Loera fue ingresado a este centro penitenciario, su defensa ha documentado afectaciones físicas y psicológicas severas, incluyendo hipertensión, ansiedad, insomnio y pérdida de memoria. En septiembre de 2024, envió una carta al juez Brian Cogan describiendo episodios de taquicardia nocturna sin atención médica oportuna. Su abogada, Mariel Colón, ha calificado su situación como “una vida solitaria y sin estímulos”, sin posibilidad de clases, visitas o contacto con otros presos.
El traslado complica más la situación de García Luna
Este traslado complica más la situación de García Luna para apelar la condena de 38 años que le fue impuesta en noviembre del año pasado por delitos relacionados con el narcotráfico, pues tendrá menos contacto con su defensa, la cual estaba evitando que fuera llevado a este penal de máxima seguridad.
Previo a su traslado a la “supermax”, García Luna fue llevado a la penitenciaría USP Lee, en Virginia, una prisión de alta seguridad, luego de que su defensa denunciara condiciones de inseguridad en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde fue internado primeramente y donde en los últimos años se han registrado riñas violentas y la muerte de varios internos.
De alto funcionario a recluso federal
La caída de Genaro García Luna marcó un hito judicial en la historia bilateral entre México y Estados Unidos. Fue el funcionario mexicano de mayor rango en ser juzgado y condenado por cargos vinculados al narcotráfico en territorio estadounidense.
Durante el juicio, fiscales del Departamento de Justicia presentaron testimonios de exintegrantes del Cártel de Sinaloa que aseguraron haber entregado millones de dólares en sobornos al exsecretario, con el objetivo de asegurar protección para la organización criminal y facilitar el tránsito de droga hacia Estados Unidos.
Las acusaciones también incluyeron declaraciones juradas, documentos financieros y registros de propiedades que apuntaban a un presunto enriquecimiento ilícito durante su gestión como titular de la SSP entre 2006 y 2012.
En respuesta al veredicto, el expresidente Felipe Calderón afirmó públicamente que nunca tuvo “evidencia verificable” que vinculara a su colaborador con actividades delictivas. No obstante, el proceso judicial y la sentencia evidenciaron una red de protección institucional al crimen organizado que operó durante años.
Recientes señalamientos por lavado
Apenas en junio, Genaro García Luna fue señalado por autoridades estadounidenses en el contexto de operaciones de lavado de dinero. El 25 de junio el Departamento del Tesoro de Estados Unidos publicó un informe de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) que vincula al exfuncionario con transferencias por más de 40 millones de dólares a través de la Vector Casa de Bolsa, entre 2013 y 2019.
Según el reporte, estas operaciones habrían involucrado recursos derivados de sobornos pagados por el Cártel de Sinaloa, canalizados mediante empresas fachada y supuestos intermediarios. Además, FinCEN aseguró que parte del dinero fue utilizado para adquirir bienes en Estados Unidos.











