Constantemente comprometida la salud mental de los jóvenes
Salud martes 16, Sep 2025- Llamado urgente a la prevención
- Se registra una alta tasa de suicidios y embarazo adolescente

La salud mental es un factor decisivo en la vida de los jóvenes mexicanos y tiene impactos profundos.
Por Arturo Arellano
La salud mental de los jóvenes se ve comprometida por una combinación de factores sociales, familiares, personales y ambientales que pueden llevar a la aparición de trastornos como ansiedad, depresión y conductas de riesgo.
La salud mental es un factor decisivo en la vida de los jóvenes mexicanos y tiene impactos profundos y diferenciados en varones y mujeres: en los hombres, los problemas de salud mental se reflejan en preocupantes tasas de suicidio, mientras que en las mujeres se observan altas incidencias de embarazo adolescente, con consecuencias personales y sociales de gran alcance.
El suicidio es la tercera causa de muerte entre adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años en México. En 2024, se registraron 8,856 suicidios en el país, lo que equivale a una tasa nacional de 6.8 por cada 100,000 habitantes. De estos casos, el 80.7% correspondieron a hombres, quienes presentan una tasa de suicidio cuatriplicada respecto a las mujeres: 11.2 por cada 100,000 hombres frente a 2.6 en mujeres. Las principales causas identificadas incluyen trastornos depresivos, desesperanza y conflictos familiares, siendo la falta de acceso a servicios de salud mental un factor de riesgo adicional.
En México, miles de niñas y adolescentes enfrentan embarazos no planeados ni deseados. En 2024, 56,610 menores de entre 10 y 16 años dieron a luz en el país, y 1,652 de ellas tenían entre 10 y 13 años de edad. El Estado de México, Chiapas, Puebla, Veracruz y Jalisco concentran la mayor cantidad de casos; Chiapas registra la mayor tasa al considerar su población. En general, cerca de uno de cada cinco nacimientos anuales en México ocurre en mujeres menores de 20 años. Factores como menor acceso a métodos anticonceptivos, educación sexual insuficiente y contextos de violencia influyen decisivamente en esta problemática.
Factores que comprometen la salud mental juvenil
-La presión social, la exploración de la propia identidad y la influencia de los medios de comunicación digitales aumentan el estrés emocional y la ansiedad en la adolescencia.
-Los conflictos familiares, el abuso, la negligencia, la violencia intrafamiliar y las situaciones de estrés crónico afectan directamente el bienestar psicológico de los jóvenes.
-Las experiencias traumáticas, como la pérdida de seres queridos, el acoso escolar, la violencia sexual o la discriminación, elevan el riesgo de trastornos mentales graves.
-El aislamiento social y las dificultades en la comunicación generan sentimientos de soledad, inseguridad y baja autoestima, lo que puede derivar en depresión o ideación suicida.
-El consumo de sustancias como alcohol, tabaco y drogas suele iniciarse en la adolescencia como mecanismo de afrontamiento ante el malestar emocional, pero incrementa notablemente el riesgo de problemas de salud mental y física.
-Factores como la pobreza, el desempleo, la falta de oportunidades y la estigmatización hacia los jóvenes también contribuyen al deterioro de la salud mental y a la dificultad para pedir ayuda profesional.
Estas condiciones se presentan a menudo en conjunto y, si no se abordan de manera adecuada y oportuna, pueden traducirse en consecuencias graves, incluyendo el aumento del suicidio entre varones jóvenes y del embarazo adolescente en mujeres.
Recomendaciones de prevención
Las siguientes estrategias son clave para prevenir suicidio en jóvenes varones y embarazo adolescente en mujeres:
-Promover una cultura de acompañamiento, fomentando el diálogo abierto sobre emociones y dificultades, reduciendo el estigma asociado a la salud mental.
-Fortalecer la educación emocional, la identificación de señales de alerta y la derivación oportuna a profesionales de la salud mental en caso de necesidad.
-Para la prevención del embarazo adolescente, ampliar y garantizar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo educación sexual integral desde la primaria y secundaria.
-Impulsar redes de apoyo y actividades extraescolares para que jóvenes encuentren sentido de pertenencia y alternativas positivas ante el aislamiento social o la presión de grupo.
-Limitar el acceso a medios letales (armas, medicamentos) y fortalecer la supervisión adulta sobre adolescentes en situaciones de riesgo.
-Capacitar a madres, padres y cuidadores para construir ambientes seguros, confiables y de escucha activa, así como para detectar signos de depresión, ansiedad o ideación suicida.
Impulsar programas específicos de orientación, consejería y acompañamiento para adolescentes en escuelas, centros de salud y comunidades, poniendo atención especial en hombres por el riesgo de suicidio y en mujeres ante embarazos tempranos.
El fenómeno de la salud mental adolescente es complejo. La acción intersectorial, la sensibilización social y el acceso igualitario a servicios de salud son urgentes para revertir estas tendencias y proteger el bienestar presente y futuro de la juventud mexicana.












