Gasolineras extranjeras reducen su presencia en México
* Destacadas, Seguridad martes 3, Feb 2026- Recomposición del mercado
- Regulación a favor de Pemex, además del huachicol fiscal, frenan su expansión

Marcas como Total, Gulf, BP, Shell, Repsol y Chevron, entre otras, han reducido drásticamente su operación en el país ante un entorno de regulación que ha favorecido a Pemex y complicado los planes de inversión y expansión de firmas privadas.
Ante el impulso oficial para que Petróleos Mexicanos (Pemex) recupere mercado, aunado a la competencia desleal que implica el mercado negro, derivado del robo de combustibles de ductos y el “huachicol fiscal”, empresas como Total, Gulf, BP, Shell, Repsol, Chevron, entre otras, han dejado de lado sus planes de expansión en México, pese a los anuncios de inversión realizados en años anteriores.
De acuerdo con estadísticas de la consultora PetroIntelligence, marcas globales han reducido drásticamente su operación en el país ante un entorno de regulación que, señalan expertos del sector, ha favorecido a la empresa estatal y complicado los planes de inversión y expansión de firmas privadas.
Por ejemplo, la marca estadounidense Gulf, que en 2016 su estrategia de invertir hasta 400 millones de dólares en terminales de almacenamiento y 2 mil estaciones de gasolina en un periodo de tres años, ha reducido en el país sus gasolineras, de acuerdo a datos de la consultora con base en estadísticas de la Comisión Nacional de Energía (CNE).
Lo mismo sucedió con las británicas Shell y BP, la también estadounidense Chevron, la española Repsol y la francesa Total, que prácticamente desapareció del mercado nacional.
En noviembre pasado, en el marco de consultas rumbo a la renegociación del T-MEC, la industria del petróleo y gas de EU acusó al gobierno de México de violar impunemente el tratado comercial y urgió a la Administración Trump a insertar un Mecanismo de Respuesta Rápida que evite discriminaciones a favor de Pemex.
Las empresas estadounidenses, entre ellas ExxonMobil, Chevron y Shell, consideraron que sus recientes inversiones en México, que van desde la expansión de la producción de petróleo y gas natural hasta la venta minorista de combustible, “están en peligro, lo que los lleva a tener que retirarse”.
Susana Cazorla, especialista en el sector energético, refirió que cuando se abrió el mercado gasolinero en 2015 se buscaba que las estaciones no estuvieran obligadas a lidiar con Pemex y que, si decidían operar con la empresa estatal, sería por eficiencia y mejores condiciones.
Las grandes marcas intentaron poner instalaciones de almacenamiento para importar producto y abastecer sus propias estaciones, y sólo comprar a Pemex lo que hiciera falta, dijo.
“Pero en 2018, de manera ilegal, se detuvieron los permisos de almacenamiento, de importación de gasolina y diesel, de bandera blanca, entre otras”, expuso, “y las empresas detuvieron sus planes de aumentar su presencia en el país”.
“Hubo una batalla directa e ilegal para obligar a las estaciones de servicio y comercializadores a comprar a Pemex, pese a que ésta no tiene capacidad para abastecer el mercado, porque no produce lo suficiente y debe importar”, señaló la especialista.
“Luego vinieron los precios controlados, restringiendo los márgenes operativos, además del ‘huachicol fiscal’”, afirmó. “Las estaciones tienen que protegerse de la autoridad, de la política pública, de Pemex y además del robo de combustible de grupos organizados”.
Añadió que el panorama para esos grupos empresariales se complica más con la ley que considera a Pemex como empresa pública del Estado, ya que plantea que sus actividades no son consideradas monopólicas, incluyendo el mercado gasolinero.
El resultado de estas dinámicas ha sido un mercado donde Pemex ha retomado protagonismo, mientras que la huella de las marcas internacionales en la venta de combustibles ha ido disminuyendo, con implicaciones, tanto para la competencia interna como para la oferta de combustibles en distintas regiones del país.
Recomposición del mercado
Hoy, el mercado muestra una recomposición clara. En México operan 14,129 estaciones de servicio que suministran, tanto combustible nacional como producto importado bajo marca Pemex o marcas privadas.
De ese total, 8,817 estaciones operan bajo la marca Pemex al cierre de octubre del año pasado, de acuerdo con la Fotografía del Sector Gasolinero en México elaborada por PetroIntelligence. La marca estatal concentra así cerca de dos terceras partes del mercado nacional.
La distancia frente a sus competidores es amplia. Mobil, la marca privada con mayor presencia, suma 701 estaciones, mientras que G500 ocupa el tercer lugar con 487 unidades. El resto del mercado se reparte entre decenas de grupos regionales y marcas internacionales.
Este liderazgo no es inercial. Responde a una estrategia trazada desde la administración federal anterior, orientada al rescate de Pemex y a su reposicionamiento como la petrolera con mayor relevancia en el país mediante la recuperación de mercado frente a la participación privada.
Las cifras recientes reflejan esa política. En enero de 2025 operaban 8,709 estaciones bajo la marca Pemex. Para octubre, la cifra había aumentado a 8,817, lo que implica la incorporación de 108 estaciones en los primeros diez meses del año.
Este crecimiento no se explica únicamente por la apertura de nuevas gasolineras. En buena medida corresponde a estaciones que ya estaban en operación bajo marcas privadas y que decidieron migrar nuevamente a la marca Pemex.
Desde la empresa, la estrategia ha sido definida con claridad. “Buscamos establecer acciones para asegurar y consolidar la presencia de Pemex en los mercados de gasolinas y diésel, esto implica una mejora continua en la forma de operar, desde el mejoramiento de logística de distribución, hasta y la garantía de calidad de cada entrega del producto, manteniéndose la empresa como un participante confiable y como un proveedor consistente”, dijo Jesús Montes de Oca, subdirector de Estrategia, Precios e Inteligencia Comercial de la petrolera.












