El Ejército ha destruido más de 90 narcolaboratorios en 7 meses
* Destacadas, Seguridad martes 7, Oct 2025
- Operativos de enero a julio
- El epicentro de la producción y la logística química del narco se mantiene en territorio sinaloense

De enero a julio, más de 90 laboratorios de drogas sintéticas en el país, de los cuales la mayoría se localizan en Sinaloa, lo que confirma que el epicentro de la producción y la logística química del narco se mantiene en este territorio, con Culiacán como nodo dominante.
El Ejército mexicano destruyó, de enero a julio, más de 90 laboratorios de drogas sintéticas en el país, de los cuales la mayoría se localizan en Sinaloa, lo que confirma que el epicentro de la producción y la logística química del narco se mantiene en este territorio, con Culiacán como nodo dominante.
De manera paralela, incautó mil 46 centros de almacenamiento con el instrumental necesario para fabricar drogas, casi todos, mil 38, en Sinaloa.
Los narcolaboratorios también han brotado en otros 14 estados del norte, centro y sur del país operados por el Cártel de Sinaloa y centros de producción de otros grupos criminales, principalmente ligados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Fuerzas armadas dan golpe al narcotráfico
El ataque de las fuerzas armadas se sostiene a dos niveles. Laboratorios como fábrica de las drogas de diseño y las áreas de concentración como almacenamiento y ensamble logístico.
Para fuentes militares golpear ambos estrecha el cuello de botella: sin reactores/condensadores e insumos (ácidos, solventes, precursores), la reconstrucción del sistema productivo se ralentiza.
No obstante, la repetición de los mismos operativos, revela que los grupos reubican o reponen rápidamente infraestructura, aprovechando brechas geográficas y conocimiento local (rancherías, cañadas, márgenes de presas y arroyos).
En un contexto de fractura dentro del Cártel de Sinaloa, estos aseguramientos obligan a fragmentar aún más operaciones, aumentan costos en equipo perdido y traslados y elevan la exposición de mandos medios.
Proliferación de “cocinas” en las sierras
Bidones de casi todos los tamaños, ollas de peltre o de aluminio ennegrecidas de humo y cochambre, tinas que resguardan sustancias a la intemperie, estufas hechizas de leña o gasolina, mesas de madera y todo tipo de utensilios caseros marcados por el desgaste y la suciedad es el equipo que pueden encontrarse en los llamados narcolaboratorios asegurados al crimen organizado.
Las células delincuenciales instalan con mayor frecuencia sus “cocinas” en zonas remotas que carecen de infraestructura y medidas de higiene, aumentando aún más el riesgo en la salud de quien consume estas sustancias.
Fuentes de seguridad consultadas refieren que de enero a junio de 2025 se han incautado 96 laboratorios clandestinos, es decir, las cifras de estos seis meses de la actual administración superan a las de los años 2019, 2020, 2021, 2022 y 2024.
De acuerdo con una solicitud de información realizada vía transparencia a la Fiscalía General de la República (FGR), en 2019 se registraron 49 laboratorios clandestinos incautados. En 2020 se documentaron 57; en 2021 fueron 25 y en 2022, la cifra llegó a 27; en 2023 aumentó a 102 y en 2024 hubo 22.
“Cocineros” sin ninguna protección
El doctor Gabriel Vera, investigador en Ciencias Químicas por la UNAM, consideró que los utensilios para elaborar, por ejemplo, metanfetaminas, anteriormente se encontraban en una casa o taller y no tan alejados de la civilización. “En la sierra donde se han localizado los laboratorios clandestinos los “cocineros” sólo tienen unos palos a la mano, antes los utensilios se veían de mejor calidad, si bien siempre han sido una constante los bidones de plástico, pero veíamos cosas de acero, vidrio, incluso equipo de seguridad, actualmente no se han encontrado mascarillas, trajes de protección o guantes”, detalla Vera.
Comenta que los productos que utilizan las personas que “cocinan” las drogas pueden ocasionarles quemaduras en las vías respiratorias y en la piel. Lo mínimo que deben utilizar son gafas de seguridad y máscara respiratoria para vapores ácidos. Sostiene que al momento de la elaboración de metanfetaminas se genera una cantidad de subproductos que se quedan impregnados en los mismos tambos y que seguramente las células delictivas reutilizan; por eso cuando las autoridades aseguran los laboratorios clandestinos los utensilios se observan sucios.
“Esto nos dice que los cocineros de los narcolaboratorios no tienen control de las cosas, reutilizan muchas veces los recipientes sin lavarlo”, insiste el investigador.
Abunda que las autoridades no están atacando el problema de raíz, ya que el consumo de drogas prosigue como la demanda en el mercado; por eso algunas sustancias son sintetizadas. Vera indica que esto implica un problema de salud más grave, ya no es sólo las drogas, y que sean adictivas, “en ocasiones les agregan fentanilo, para que tengan más volumen y puede llevar a sobredosis o a efectos indeseados que, en el peor de los casos, terminan con la vida de la persona o la dejan con un daño irreparable”, subraya.













