Luka Modrić: El ocaso de un semidios
Mundial 2026 lunes 5, Ene 2026- El último acto de la leyenda croata
- A los 40 años jugará su quinta Copa del Mundo en busca de la gloria esquiva

Luka Modrić alza el Balón de Oro después del Mundial 2018 en Rusia.
A los 40 años recién cumplidos, Luka Modrić continúa escribiendo capítulos que desafían toda lógica: acaba de cambiar el Bernabéu por el Giuseppe Meazza, redujo voluntariamente su salario en un 75 por ciento, y sigue siendo el motor de una selección que irrumpe en el Mundial 2026 como una de las fuerzas más temibles del continente europeo. Es la última oportunidad de una leyenda viviente, cuyo destino en las Copas del Mundo ha estado marcado por la gloria cercana pero nunca completamente palpable—hasta ahora. Croacia, bajo el liderazgo de su eterno capitán, se dispone a enfrentar a Inglaterra, Ghana y Panamá en el Grupo L de una justa mundialista donde los balcánicos se perfilan como uno de los equipos capaces de sorprender nuevamente.
Modrić no es simplemente un futbolista más entre los históricos que regresan al Mundial. Es un superviviente de una era que parecía pertenecer a otros—la de Messi, Ronaldo, y sus batallas interminables. Pero mientras ellos han cedido sus tronos, Modrić ha permanecido, invisiblemente de pie, esperando esta última danza. Ha ganado 28 títulos con el Real Madrid. Ha sido nombrado Balón de Oro. Ha disputado 19 partidos en Mundiales acumulados a través de cuatro ediciones. Y ahora, en 2026, será la primera vez que un mediocampista de su edad y perfil se atreva a regresar para jugar una quinta Copa del Mundo en una era moderna dominada por la juventud como valor absoluto.
Luka Modrić clasificó a Croacia para su séptima Copa del Mundo tras más de una década como el alma de la selección balcánica. A los 40 años, se dispone a jugar su quinta Copa del Mundo, igualando a leyendas como Messi y Cristiano Ronaldo. En el Grupo L enfrentará a Inglaterra, Ghana y Panamá, en una llave que los analistas consideran una de las más complicadas del torneo. El mediocampista croata llega tras cambiar el Real Madrid por el AC Milan, donde continúa demostrando que la edad es apenas un número cuando la exigencia y el hambre permanecen intactas. El torneo en México, Estados Unidos y Canadá será potencialmente su último acto en la máxima competencia internacional.
El periplo mundialista de Modrić
La carrera de Luka Modrić en las Copas del Mundo es, en ciertos aspectos, un reflejo microcósmico de una verdad no expresada: los grandes jugadores no son siempre aquellos que ganan campeonatos, sino aquellos que transcendieron el fútbol mediante su consistencia, su liderazgo, y su capacidad de elevar a sus compañeros. En cuatro Mundiales anteriores, Modrić ha jugado 19 partidos, marcado 2 goles, y dejado un legado de intervenciones decisivas que sus estadísticas jamás captarán completamente.
2006 Alemania. Fue su primer acto. Con apenas 20 años, Modrić era un adolescente en el escenario más grande. Disputó dos partidos, ambos en fase de grupos, acumulando 28 minutos de fútbol. No marcó. No fue titular indiscutible. Pero debutó contra Japón, aquel encuentro donde Croacia jugó como una selección desconocida en la escena mundial, sin los recursos ni el reconocimiento que luego acumularía.
2014 Brasil. Ocho años después, Modrić regresaba a una Copa del Mundo como una figura de elite mundial. Para entonces, ya había ganado sus primeras Champions League con el Real Madrid, ya era un mediocampista cuyo toque de balón era reverenciado en toda Europa. Disputó 3 partidos durante la fase de grupos, todos como titular, acumulando 270 minutos de acción. Anotó 0 goles. Croacia fue eliminada nuevamente en la primera ronda, pero Modrić llevaba la impronta de un líder, aunque todavía no había alcanzado esa aura de semidios que rodeaba a los Messi y Ronaldo.
2018 Rusia. El Año Dorado. Esta fue su consagración mundialista. Modrić disputó 7 partidos (694 minutos), anotó 2 goles—ambos en fase de grupos, uno contra Nigeria en la victoria 2-0 y otro ante Argentina en el triunfo 3-0—, y proporcionó 1 asistencia. Más allá de esas cifras, Modrić fue elegido el Balón de Oro del torneo, un reconocimiento reservado únicamente para el mejor jugador de la justa. Cinco meses después, en diciembre de aquel mismo año, levantaría el Balón de Oro Frances Football—convirtiéndose en el primer futbolista croata en lograrlo y poniendo fin a una década de dominio absoluto de Messi y Cristiano Ronaldo.
Pero la gloria individual no fue suficiente. Croacia, liderada por Modrić, alcanzó la final de la Copa del Mundo. El 15 de julio de 2018, en el estadio Luzhniki de Moscú, enfrentó a Francia en uno de los encuentros más dramáticos de los últimos veinte años. Pero Francia, con la juventud de Mbappé y la experiencia de Griezmann, terminó imponiéndose 4-2. Modrić fue derrotado en la meta, pero su legado estaba ya asegurado.
2022 Qatar. A los 37 años, Modrić regresaba una cuarta vez. Disputó 7 partidos (626 minutos) sin marcar goles, pero continuando como el epicentro de la máquina croata. Croacia llegó a las semifinales, siendo eliminada por Argentina. Modrić fue honrado con el Balón de Bronce del torneo, consolidándose como uno de los mediocentro más consistentes en la historia de las Copas del Mundo.
El legado indeleble
en el Real Madrid
Mientras que sus intervenciones en Mundiales merecen admiración, fue en el Real Madrid donde Modrić talló su verdadera inmortalidad. Desde 2012 hasta 2025—13 años de dominio absoluto—, el mediocampista croata ganó 28 títulos, convirtiendo al Real Madrid en el club con más trofeos bajo su cuidado.
Esos 28 títulos se distribuyen de la siguiente manera: 6 Campeonatos de Liga, 2 Copas del Rey, 5 Supercopas de España, 6 Champions League, 5 Supercopas de Europa, 5 Mundiales de Clubes, y 1 Copa Intercontinental. Solamente Paco Gento ha igualado sus 6 Champions League en la historia blanca. En términos de títulos totales, Modrić permanece solitario—una marca que probablemente nunca será igualada.
Disputó 597 partidos para el club merengue, marcando 43 goles. No era una máquina de anotar, pero su impacto en la creatividad, en la dictadura del ritmo y en la calidad de la transición ofensiva fue incalculable. El Real Madrid ganó tres Champions consecutivas con Modrić en el corazón del mediocampo—2016, 2017, 2018—convirtiéndose en un récord histórico que desafió toda comprensión.
En el verano de 2025, Luka Modrić cerró una página gloriosa de su carrera. A los 39 años, decidió abandonar el Real Madrid—el único club europeo que lo había definido completamente—para unirse al AC Milan en la Serie A italiana.
La decisión fue estratégica y profundamente personal. Modrić negoció un contrato que se extiende hasta el 30 de junio de 2026, con una opción de prórroga hasta 2027. El salario acordado fue significativamente menor: €3.5 millones netos más variables, en comparación con los €10 millones que percibía en Madrid—una reducción del 75 por ciento. Esta decisión, voluntaria y consciente, reveló la verdadera prioridad de Modrić: la oportunidad de continuar compitiendo en un nivel elite, no los ingresos.
Para Modrić, la mudanza a Milano representaba también algo más: una última preparación para el Mundial 2026, el torneo que definiría si su carrera tendría un epílogo perfecto o si la gloria suprema seguiría eludiéndolo. A los 40 años, estaba consciente de que esta era su última oportunidad de ganar una Copa del Mundo.
Croacia rumbo al olimpo:
La clasificación perfecta
Mientras Modrić jugaba sus últimos meses en el Bernabéu, Croacia completaba una campaña de clasificación prácticamente inmaculada. En el Grupo L de las eliminatorias europeas, los balcánicos demostraron una consistencia abrumadora que los llevó a clasificarse con una fecha de anticipación.
La campaña final fue contundente. Con una victoria 3-1 sobre Islas Feroe en Rijeka el 14 de noviembre de 2025, Croacia selló matemáticamente su pasaje a México, Estados Unidos y Canadá. El equipo acumuló 19 de 21 puntos posibles, dominando un grupo que incluía a República Checa, Islas Feroe, Montenegro y Gibraltar.
Modrić, ahora con 40 años, fue el hombre que lideró esa noche histórica en Rijeka. La noticia de su quinta participación en una Copa del Mundo lo igualó con leyendas como Leo Messi (ya clasificado para 2026), Cristiano Ronaldo (aún en camino a clasificar), y Guillermo Ochoa (a la espera de convocatoria con México). Es un logro que solo cinco futbolistas han alcanzado en la era moderna.
El Grupo de la Muerte: Análisis de la Llave L
Tras el sorteo realizado el 5 de diciembre de 2025 en Washington, el destino de Croacia quedó definido. La selección balcánica fue ubicada en el Grupo L, integrado por Inglaterra (cabeza de serie), Ghana y Panamá.
Inglaterra es el favorito del grupo. Los Three Lions, dirigidos por el técnico alemán Thomas Tuchel, llegaron invictos a la fase de grupos tras ganar el grupo K de las eliminatorias europeas con una sólida campaña. Tuchel expresó en la conferencia de prensa post-sorteo que su equipo respeta profundamente a Croacia y Ghana, «dos selecciones que han demostrado ser organizadas, fuertes y con mucho orgullo nacional».
Ghana representa la wildcard africana. Los Black Stars han participado en múltiples Copas del Mundo y pueden ser competitivos en ciertos encuentros, aunque no están clasificadas entre los favoritos de África. Históricamente, Ghana ha demostrado capacidad para sorprender, especialmente contra equipos europeos en fase de grupos.
Panamá es el rival aparentemente más débil, al disputar apenas su segunda Copa del Mundo en la historia. El único antecedente relevante es su eliminación contundente contra Inglaterra por 6-1 en el Brasil 2014—un resultado que subraya la brecha competitiva.
Croacia, con la experiencia de haber alcanzado la final en 2018 y las semifinales en 2022, se perfila como co-favorito del grupo junto a Inglaterra. Los analistas la consideran capaz de avanzar, y potencialmente de sorprender en la fase posterior si el fútbol los acompaña.
El legado numérico de un ícono
-Primer futbolista croata en ganar el Balón de Oro, logrado en 2018, rompiendo una cadena de 10 años consecutivos de dominio compartido por Messi y Ronaldo.
-Jugador con más títulos en la historia del Real Madrid: 28 trofeos, superando a todos sus compañeros históricos, incluyendo leyendas como Paco Gento, quien ganó 23.
-Ganador de 6 Campeonatos de Europa con el Real Madrid, igualando a Paco Gento—uno de solo cinco futbolistas en lograr esta cifra.
-Disputó 19 partidos en Mundiales distribuyéndose entre cuatro torneos (2006, 2014, 2018, 2022) con un promedio de goles de 0.11—una cifra baja pero envuelta en contribuciones indirectas invaluables.
-Ganador de dos premios individuales en la final del Mundial 2018: El Balón de Oro del torneo (como mejor jugador) y la distinción de ser capitán de un equipo que llegó a la final.
-Pasó de ganar €10 millones al año en el Real Madrid a €3.5 millones en el AC Milan, una reducción voluntaria del 75 por ciento motivada por el deseo de continuar compitiendo a nivel elite.
-Ha jugado más del 50 por ciento de todos los partidos históricos de Croacia en su existencia como nación futbolística, con 186-190 partidos internacionales aproximadamente.
-Capitán de Croacia desde 2016, lo que significa que ha liderado a su selección durante una década en sus competencias más importantes.
-Único mediocampista en ganar el Balón de Oro del Mundial desde que la categoría existe con credibilidad analítica en 2018—un reconocimiento típicamente reservado para delanteros o defensores destacados.











