Diputados y senadores, obligados a revisar otras iniciativas de reforma electoral
Miguel Ángel Rivera, Opinión jueves 5, Mar 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
Al fin, llegó a la Cámara de Diputados la iniciativa presidencial de reforma electoral y se abre la posibilidad de que la jefa del Ejecutivo federal, Claudia Sheinbaum Pardo, y su valido Pablo Gómez Álvarez comprueben que, efectivamente, responden a las demandas populares.
Al confirmar la entrega de su propuesta, la Presidenta (con A) sostuvo: “yo estoy cumpliendo, y ya depende de los diputados o el Senado” y, además,
sostuvo que al enviar la iniciativa “para mí ya es una victoria”, porque cumple con demandas de los ciudadanos.
Esas peticiones, por cierto, no se han hecho públicas. De haber ocurrido, sólo la jefa del Ejecutivo las escuchó.
Si esa afirmación de Sheinbaum tiene como base la actividad de la comisión presidencial encabezada por Pablo Gómez, tampoco se puede afirmar que tomó en cuenta las opiniones de los diversos sectores de la sociedad. De hecho, lo que ha trascendido es que, luego de un recorrido gastronómico por parte de la República, no se ha incorporado ninguna nueva idea. Por el contrario, los aspectos centrales de la iniciativa que nació desde el anterior sexenio se mantienen íntegros, con lo cual se cumple con el mandato de aprobar lo propuesto por el gobierno de la llamada Cuarta Transformación “sin cambiarle ni una coma”
Sin embargo, como lo apuntó la Presidenta, ahora la responsabilidad recae sobre los diputados y senadores, que teóricamente pueden modificar la iniciativa, recortarle cuestiones que no consideren positivas o agregar cuestiones que mejoren la propuesta.
Ese es precisamente el trabajo de las comisiones legislativas. Las normas que rigen el trabajo legislativo ordenan que parte de su labor consiste en revisar todas las iniciativas presentadas por otros legisladores en la misma materia. Es decir, todo lo relacionado con cuestiones electorales.
Por desgracia, desde que Morena y sus rémoras del PT y PVEM tienen la mayoría en las cámaras del Legislativo –sobre todo con la ilegal sobrerrepresentación que le concedieron ilegalmente sus incondicionales del INE y el TEPJF– esa responsabilidad no se cumple, las iniciativas del Ejecutivo son aprobadas sin cambios, muchas veces ni siquiera son leídas por los legisladores oficialistas.
Ante este panorama, los legisladores del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano (MC) entregaron ayer a la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán (PAN), su propuesta de reforma electoral para que sea revisada en comisiones y eventualmente ante el pleno.
Entre los puntos destacados, está un tema que se “olvidó” o no se quiso incluir en la propuesta presidencial, que consiste nada menos que establecer condiciones para evitar en lo posible la influencia del crimen organizado en las elecciones.
Esto, además de la propuesta de reducir la edad para votar, a 16 años, y haber obligatorio ejercer el voto.
El coordinador nacional de Movimiento Ciudadano (MC), Jorge Álvarez Máynez, presentó esa propuesta que, al igual que la iniciativa presidencial, considera central reducir el gasto público en el sistema político. La iniciativa plantea modificar 15 artículos de la Constitución y reformar 638 disposiciones distribuidas en cuatro leyes electorales.
Máynez señaló que la principal crisis de la democracia es la baja participación de los ciudadanos en los comicios. Explicó que, por ello, se recomienda hacer obligatorio el voto y reducir la edad para ejercer ese derecho, lo cual sumaría alrededor de 4.5 millones de nuevos electores.
La reforma también incluye impulsar el voto electrónico de manera gradual, con auditorías técnicas para garantizar seguridad.
Asimismo, plantea crear una circunscripción migrante con diez diputaciones electas por mexicanos residentes en el extranjero para facilitar su representación política.
En cuanto a los medios para hacer menos costoso el sistema electoral, MC propone reducir el gasto público y modificar la fórmula de distribución de recursos a los partidos. Según Máynez, estas medidas permitirían ahorrar hasta 45 mil millones de pesos en los próximos cuatro años. Como complemento se proponen medidas para combatir el financiamiento ilegal y fortalecer al Instituto Nacional Electoral (INE).
Si no fuera suficiente, también está la iniciativa del grupo de expertos reunido por la organización “Somos México” –que ya cumplió los requisitos para obtener su registro oficial como partido político– que hace propuestas diversas para subsanar deficiencias del actual sistema político que, como toda obra humana, puede ser perfeccionado.
Ese proyecto no fue tomado en cuenta por la comisión presidencial encabezada por el referido Pablo Gómez y criticada desde el púlpito de Palacio Nacional por la presidenta Sheinbaum manifestó que no ha escuchado sus propuestas y lanzó críticas contra algunos de los especialistas que participan en ese proyecto, a los que acusó de ser promotores de fraudes. También denunció que la organización emergente ha incorporado a ex panistas, priistas y perredistas.
Seguro olvidó que su propio partido, Morena, se nutrió de tránsfugas de otros partidos, como Manuel Bartlett Díaz, el ex secretario de Gobernación, durante el sexenio del priista Miguel de la Madrid, quien tuvo acción principal en la llamada “caída del sistema”, como se llamó a lo que la oposición unida consideró un fraude.
Pero, bueno, el hecho es que la organización civil Somos México (o Somos MX), liderada por figuras como Claudio X. González, Emilio Álvarez Icaza y con el respaldo de ex consejeros del INE, presentó también en la Cámara de Diputados, una propuesta de reforma electoral que pretende fortalecer el sistema electoral actual sin retrocesos, blindar al INE y endurecer la fiscalización.
Dicha iniciativa comprende seis puntos centrales:
- – Pérdida de registro de los partidos políticos que utilicen recursos del crimen organizado.
- – Fortalecimiento del INE y OPLEs, así como defensa del Servicio Profesional.
- – Elecciones Primarias; eliminar el transfuguismo político; modernizar el monitoreo de medios y poner en práctica un «chequera única» a través del INE para todas las contrataciones de los partidos, evitando manejos directos y reduciendo el financiamiento ilícito.
- – Representación pura, a fin de asegurar una representación política equivalente al porcentaje de votos obtenidos, evitando la sobrerrepresentación.
- – Evitar que la elección de integrantes del Poder Judicial coincida con las elecciones constitucionales para evitar confusión y asegurar la integridad de ambos procesos. Aplica exámenes de conocimientos básicos a los candidatos a cargos judiciales.
- – Modernizar los mecanismos para la emisión del voto utilizando tecnología digital, manteniendo la credencial para votar con fotografía como instrumento central.
Como complemento, la organización ha solicitado que se lleve a cabo un Parlamento Abierto para discutir la reforma.
Por su parte, el dirigente del PRI, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, en el 97 aniversario de su partido dijo que los senadores y diputados federales priistas cerraron filas para votar en unidad en contra de la oficialista reforma electoral, ca la cual han rebautizado como “Ley Maduro”.
Aseguró que los senadores y diputados priistas han cerrado filas, como siempre, en defensa de la Patria, por lo cual votarán en contra “de esa locura de reforma electoral que ha presentado el partido político corrupto de Morena”, y anunció que le dirán “no a la Ley Maduro”.
Moreno presentó un dilema: “o estamos del lado de México o estamos con Morena”.
Hizo un llamado a todos los opositores y a los que hoy están de aliados en el gobierno que han externado su repudio a esa iniciativa, a que “vayamos juntos a construir un gran entendimiento alterno, un diálogo a fin de salvar a la República”.
“Estamos hablando de si México seguirá por la ruta de la destrucción o si recuperamos el camino del orden, de la tranquilidad y del bienestar para las familias mexicanas”.
El dirigente nacional del PRI, agregó: “por ello hay que construir juntos, hay que construir alianzas, coaliciones, unir a todas las fuerzas democráticas”, aunque precisó que, si la circunstancia lo amerita, “también tenemos la fuerza, el ánimo y la decisión para ir solos como partido y ganar las elecciones con identidad, firmes y sin miedo”













