En Grecia, presos y destituidos, los vinculados a accidente ferroviario; en México, todos a salvo
Miguel Ángel Rivera, Opinión lunes 5, Ene 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
En la región de Tesalónica, Grecia, el 28 de febrero de 2023, ocurrió un trágico accidente, al chocar de frente dos ferrocarriles, uno de carga y el otro de pasajeros, 57 de los cuales murieron y más de 100 resultaron heridos.
Se trató del peor accidente ferroviario en esa histórica nación, la misma donde nació la democracia, pero que al paso del tiempo ya no se cuenta entre los mejores gobiernos.
Como consecuencia de ese accidente, la administración encabezada por el primer ministro Kyriakos Mitsotakis, líder del partido conservador Nueva Democracia, tuvo que enfrentar una situación crítica por las protestas que lo acusaban del deterioro del sistema ferroviario.
Por ejemplo, se puso en evidencia que para los cargos de responsabilidad no se contrataba a los más preparados, sino a los simpatizantes. Esto, porque el encargado de la estación que permitió el paso de los dos trenes al mismo tiempo, cerca de la población de Larisa, admitió que no tenía ni la formación ni la edad indicadas para desempeñar el cargo.
El presunto responsable, aunque alegó fallos técnicos y fatiga, fue enviado a prisión, acusado de homicidio involuntario por negligencia tras el fatal choque de trenes.
Además, fueron sometidos a juicio tres funcionarios de la empresa que manejaba los trenes, acusados de avalar el otorgamiento del puesto de jefe de estación a pesar de no cumplir los requisitos para la labor que desempeñaba.
Aparte de estos procesos penales, en lo político, apenas un día después de la tragedia, el ministro de Infraestructura y Transporte de Grecia, Κostas Ajileas Karamanlís, anunció su renuncia.
“Dimito de mi cargo como ministro de Infraestructura y Transporte. Siento que es mi deber hacerlo como mínima muestra de respeto a la memoria de las personas que murieron tan injustamente”, señaló Karamanlis en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter.
El ministro señaló que en 2019, cuando fue asignado al frente de la cartera de Transporte, asumió la responsabilidad de un sector ferroviario “en una situación que no se corresponde con el siglo XXI”.
“En estos tres años y medio hicimos todo lo posible para mejorar esta realidad”, apunta, aunque reconoce que “desafortunadamente, estos esfuerzos no fueron suficientes para evitar tal accidente”. Es decir, admitió que su gobierno no había cumplido con su responsabilidad de mantener en buen estado la red ferroviaria.
Esto último fue confirmado por investigaciones posteriores. Los expertos indicaron que, con un equipamiento adecuado, la colisión se hubiera evitado con sistemas modernos que en forma automática detienen a los convoyes o los cambian de vía.
Los investigadores también señalaron como factores que contribuyeron al trágico incidente la mala formación, la escasez de personal y un sistema ferroviario anticuado que carece de controles de seguridad modernos.
«Un accidente no se produce por casualidad. “Hay factores acumulativos que contribuyen al accidente, porque los humanos también tienden a cometer errores”, dijo Christos Papadimitriou, director de la Autoridad Helénica de Investigación de la Seguridad Aérea y Ferroviaria, grupo responsable de la investigación.
El gobierno dijo que respondería a la “gravísima deficiencia y falta de personal y financiación”, pero también rechazó las afirmaciones de los partidos de la oposición de que había obstaculizado la investigación.
Este largo preámbulo resulta necesario luego de la tragedia registrada en territorio del estado de Oaxaca, el “Día de los Inocentes”, el reciente 28 de diciembre, cuando descarriló el “flamante” Tren Interoceánico, una de las obras insignia del gobierno de la llamada Cuarta Transformación, iniciada por el caudillo de ese movimiento, Andrés Manuel López Obrador, quien lo inauguró varias veces, aunque la realidad evidencia que todavía no es una obra concluida.
El proyecto de este ferrocarril del Istmo de Tehuantepec comprende la renovación de la vía férrea, mediante la cual el tren de carga alcanzaría una velocidad máxima de 70 km/h y una velocidad en promedio de 20 km/h, mientras que los convoyes de pasajeros tendrían una velocidad máxima de 120 km/h y un promedio de 90 km/h.
En el grave accidente no se llegó a las cifras de víctimas de la tragedia en Grecia, con un total de 13 fallecidos en el sitio del descarrilamiento y uno más posteriormente en el hospital donde se le atendía. Los heridos sí superaron el ciento.
Es de reconocer que el gobierno encargado de la construcción del segundo piso de la llamada Cuarta Transformación, encabezado por la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo, se apresuró a atender a las víctimas y sus familias. En particular, hubo premura para asegurarles pagos como reparación del daño y, de acuerdo con informes oficiales, se responsabilizó a funcionarios públicos a mantenerse en contacto permanente con los afectados para atender sus demandas.
Estas acciones fueron destacadas por la jefa del Ejecutivo Federal en su conferencia mañanera de ayer, lunes, al aprovechar una pregunta acerca de la anunciada denuncia que presentarían uno minutos después ante la Fiscalía General de la República los abogados de algunas de las víctimas del descarrilamiento del Tren Interoceánico contra constructores, contratistas, servidores públicos que presuntamente estarían involucrados en el accidente.
-¿Es necesario este tipo de denuncias, sobre todo, cuando se está -por su parte- garantizando reparación del daño?, preguntó una reportera, a lo cual la presidenta Sheinbaum respondió:
“Hay libertad de las personas. Sin embargo, es importante que sepan lo siguiente:
“Lo primero, es que la propia Fiscalía abre una carpeta de investigación, dado el fallecimiento de las personas y, también, los heridos. Por cierto, quedan 17 personas todavía en hospitales. Entonces, la propia Fiscalía tiene la obligación de abrir una carpeta de investigación.
“Y está haciendo las investigaciones a partir de peritajes especializados donde apoya también la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario para poder determinar la causa del accidente, y a partir de ahí deslindar responsabilidades.
“De todas maneras, hay un seguro del tren para apoyo. Bueno, hay dos seguros, uno de ellos para apoyo a las personas y, además, el gobierno ya le hizo saber a la Fiscalía, y lo hicimos saber públicamente, que va a haber reparación integral del daño. Así que va a haber apoyo a todas las familias y se está en contacto con todas las familias.
Pregunta: Bueno, ¿independientemente del resultado que dé, entonces, también esta denuncia penal que ellos interpongan?
Respuesta: “Hay que ver quiénes son, primero, quién está interponiendo esta denuncia, vamos a ver. Y no es necesario que se acerquen, tienen el derecho de hacerlo, pero no es necesario que se acerquen abogados; a veces hay bufetes de abogados que se acercan a las víctimas y les ofrecen que van a obtener más recursos y hay comisiones que se llevan los bufetes de abogados.
“En este caso no lo necesitan, con acercarse a la Comisión Ejecutiva de Víctimas van a tener todo el apoyo del gobierno que requieran, además de lo que van a recibir por los seguros, el apoyo de una reparación integral del daño”.
Hasta allí lo relativo a las indemnizaciones, lo que se ignora son los aspectos técnicos. Sólo rumores y algunas versiones extraoficiales en el sentido de que el equipo, las locomotoras y los vagones son muy viejos, de al menos 50 años de antigüedad, comprados para un tren que recorrería un tramo muy corto, entre Puebla y Cholula, muy diferente al demandante recorrido de Salina Cruz a Coatzacoalcos.
También está pendiente aclarar el origen del balastro que se usa para reforzar los durmientes y las vías, pues todavía está vigente, pero ignorado oficialmente, el video donde un empresario revela corrupción en la compra de ese producto.
Ningún jefe de estación ha sido suspendido ni mucho menos encarcelado. El jefe de la obra, con nombramiento como director general del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, despacha todavía como secretario de Marina.
Como en el caso del huachicol fiscal, algunas pistas llevan a la familia, cuyo jefe vive en sonora finca de Palenque, pero ningún investigador parece acercarse a ese rumbo.











